La Habana sin gladiolos, en memoria


Yoani Sánchez, blogger cubana, Premio Ortega y Gasset 2008, escribió:

«El domingo amanecía otoñal y lluvioso. Una mujer -debajo de su paraguas- caminaba de un lugar a otro en busca de flores, sin poder encontrar justo las que quería. Entre las rosas, los claveles y las azucenas apenas se veía algún que otro gladiolo.

Laura Pollán, la mujer que se había establecido en el imaginario popular vestida de blanco y con un gladiolo entre sus manos acababa de morir, era el momento pues de ofrendarle su propio símbolo. Su esposo Héctor Maseda fue condenado a 20 años de prisión acusado de atentar contra la seguridad nacional. Su delito: pensar una Cuba diferente.

El dolor tiene la capacidad de esfumar las rivalidades, aplacar las diferencias y acercar los abrazos. El fallecimiento de Laura ha actuado como un elemento aglutinador, al agrupar en la funeraria donde fue velada al amplio espectro de la oposición, de los periodistas independientes, los bloggers alternativos y los activistas cívicos.

Nuestros deslucidos diarios nacionales guardan todavía silencio, por el temor al saberla convertida en un símbolo. La líder de las Damas de Blanco ha muerto y ya nadie en esta isla podrá llevar un gladiolo entre las manos sin pensar en Laura Pollán.»

( Artículo completo en ElPais.com, 23/10/2011 )