Al atardecer

# Al atardecer se anuncia el final del día, el sol parece apagarse, la noche está ya cerca. De niños la oscuridad atemoriza, a los mayores entristece, evocará ausencias, tal vez soledad. Comienzan momentos de reposo y pensamiento, pasó un día más que no volverá.

Por eso el atardecer del día sugiere a poetas y pensadores el atardecer de la propia vida, su declive final hasta la misma muerte. En la pasada fiesta de Santos y difuntos lo hablaron.

Mas también la noche es tiempo de encuentro y de intimidad, tiempo de silencio y escucha, de calor familiar. Buscarás compañía si estás solo, y estarás cerca por si alguien se aleja, no se pierda.

# Así los discípulos de Emaús desconsolados pidieron a Jesús permanecer juntos al atardecer. Un gesto de confianza y de amistad, también de auxilio:

– Llegando cerca de la aldea, Jesús de Nazaret hizo ademán de seguir su camino, mas los discípulos le rogaron: ‘Quédate señor con nosotros que el día está cayendo’.

Sin duda su experiencia de encuentro con Jesús, primero crucificado ahora resucitado, les valió la pena porque su corazón arrugado y frío por tanto dolor, fue ensanchado y de nuevo iluminado por su presencia y su palabra.

# “A la tarde te examinarán en el amor; aprende a amar como Dios quiere ser amado”. El místico castellano san Juan de la Cruz dejó el aviso en sus ‘Dichos de luz y de amor’, él mismo amenazado por inquisidores, amando siempre, en los brazos del Amado así seguro.

Verán aquí la idea hecha canto, haciendo referencia al examen final de nuestra vida, donde la asignatura pendiente más difícil será el amor, el amor amante y fraterno que perdona y abraza al amigo y al enemigo, la misericordia que cura al herido y viste al desnudo. Fue el credo de Jesús de Nazaret, algo transformador, un sueño. Estamos a tiempo.

– Al atardecer de la vida
me examinarán del amor.

Si ofrecí mi pan al hambriento,
si al sediento dí de beber,
si mis manos fueron sus manos,
si en mi hogar le quise acoger.

Si ayudé a los necesitados,
si en el pobre he visto al Señor,
si los tristes y los enfermos
me encontraron en su dolor.

Aunque hablara miles de lenguas,
si no tengo amor nada soy,
aunque realizara milagros,
si no tengo amor nada soy.

– Al atardecer de la vida
me examinarán del amor.

(Cesáreo Gabaráin. Podrán escuchar en “Al atardecer”)

__ __

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.