Invencible

Hará unos días llegó a mis manos y hoy les traigo al blog el poema “Invictus”, escrito en 1875 por el poeta inglés William Ernest Henley (1849–1903). No fue para él un mero ejercicio estético, sino expresión de su actitud ante las dificultades de la propia vida.

En estos versos aparecerá la libertad como un estado interior de dignidad personal, dueña de sí misma, alma invencible del ser que consigue vivir en paz a pesar de la contrariedad y las apariencias.

Nelson Mandela tuvo siempre a la vista en su celda el escrito del poema, que se recitaba a sí mismo en los momentos duros, ayudándole a sobrellevar los 27 años de cautiverio por su lucha contra el racismo y el apartheid.

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INVICTUS

«Más allá de la noche que me cubre
negra como el abismo insondable,
doy gracias a los dioses que pudieran existir
por mi alma invicta.
En las azarosas garras de las circunstancias
nunca me he lamentado ni he pestañeado.
Sometido a los golpes del destino
mi cabeza está ensangrentada, pero erguida.
Más allá de este lugar de cólera y lágrimas
donde yace el Horror de la Sombra,
la amenaza de los años
me encuentra, y me encontrará, sin miedo.
No importa cuán estrecho sea el portal,
cuán cargada de castigos la sentencia,
soy el amo de mi destino:
soy el capitán de mi alma.»

* El título del poema dará nombre a la película “Invictus”, Clint Eastwood (2009), que narra la victoria de la selección sudafricana de rugby durante el mundial de 1995, victoria que sirvió para unir a un país de negros y blancos en torno a una misma bandera, un himno, una ilusión, un futuro, un presidente, el propio Mandela.

[Pondré en Comentarios el texto original inglés del poema]