La autoridad ~ el fariseo

– “Saben que los jefes de los pueblos los tiranizan y los que ocupan cargos abusan de su autoridad. No será así entre ustedes. Si alguno quiere ser grande y el primero, que se haga el servidor de todos”, san Mateo c.20.

De la falsedad, el fariseísmo y la incoherencia. Unos items que leí y me sirvieron. En primer lugar para la autocrítica sincera, el examen de errores, para dar cuenta de encargos recibidos.

El resultado fue muchas veces la autocomplacencia en lugar del servicio, el abuso de poder en lugar de la autoridad ejercida en beneficio de otros.

La sugerencia del tema vino del Evangelio. Jesús de Nazaret dirigió en público sus críticas, palabras muy duras, contra los dirigentes religiosos de su tiempo. Fue crítico con el estamento fariseo, con los sabios y entendidos del momento, por el daño que ocasionaron a la gente sencilla, agobiada por sus juicios e imposiciones.

– “¡Ay de ustedes, maestros de la Ley y fariseos, son unos hipócritas! Son como sepulcros bien pintados, se ven maravillosos, por dentro llenos de podredumbre. Aparentan como personas muy correctas, mas en su interior van llenos de falsedad y maldad”, san Mateo c.23.

1 . «No hacen lo que dicen». El mayor fallo será la incoherencia. Hablamos mucho, damos lecciones a todos, pero no vivimos lo que predicamos. Tendrán poder pero les falta autoridad.

2 . «Cargan fardos pesados sobre la gente». Exigentes y severos con los demás, agobiando a la gente sencilla. Jesús, humilde de corazón, se preocupó de acoger y hacer ligera su carga.

3 . «Todo lo hacen para que los vea la gente». Pendientes de la imagen, buscando ‘quedar bien’, atentos a su prestigio personal. Vivan atentos al bien, ante ese Dios que ve en lo secreto.

4 . «Les gustan los primeros puestos y las reverencias». Pretenden privilegios, desigualdad, no ser como uno más. ¿El discípulo de Jesús buscando ser distinguido y reverenciado?

5 . «No se dejen llamar maestros, su Maestro es Cristo». No busquen llamar la atención ni dar lecciones; orienten su atención solo hacia Él.

– “¿De qué venían discutiendo por el camino? Ellos callaron, pues discutieron quién era el más importante de todos. Jesús tomó a un niño, lo puso en medio: Si ustedes no se hacen pequeños, como niños, no entrarán en el Reino de Dios”, san Marcos c.9. 

Jesús de Nazaret no quiso que la nueva Comunidad tuviera los vicios de autocomplacencia y falsedad. Su apuesta será por la fraternidad y el servicio . . Que cuantos tuvieran responsabilidad en formación o en equipos de vida o de trabajo, que se examinen de su intención al actuar, qué los mueve, qué buscan en verdad.

_____________

-Imagen: Jueves santo en la cárcel, Papa Francisco, Roma.
-Fariseo: quien aparenta rigor y austeridad; hipócrita (RAE).

* Francisco celebró el pasado 19 de noviembre la I Jornada mundial de los Pobres, compartiendo mesa en el Vaticano con 1500 indigentes. Lean el Mensaje del Papa para la Jornada, “No amemos de palabra”.

El bien y la verdad

Escuché leer en una celebración el sencillo texto que hoy les traigo, lleno de deseos de cambio. Señala otro camino posible, el camino del bien y de la verdad. Encontrarán un parecido con la oración “Instrumentos de paz”, que gustaron como atribuída a san Francisco de Asís.

“Jesús maestro y amigo,
concédeme la gracia de amar en lugar de odiar;
de reír en lugar de llorar;
de crear en lugar de destruir;
ser constante en lugar de abandonar;
de alabar en lugar de criticar
y de curar en lugar de herir;
concédeme Señor la gracia de dar y no retener;
de apreciar en lugar de reprochar;
actuar en lugar de aplazar;
de crecer en lugar de consumirme
y de vivir en lugar de morir”.

: El texto contiene sin duda dificultades y empeños personales de cada uno.
: Temas de evangelio que fueron deseos de Jesús de Nazaret, más tarde serán del discípulo imitando al maestro.
: ‘Estén vigilantes y oren para no caer en la tentación’, dijo.
: Y también: ‘Vivan alerta, pues no saben cuándo vendrá el Hijo del hombre’.

Cada cual podrá añadir súplicas sobre sus propios puntos débiles . . Recordarán entonces la táctica del mal espíritu, en los Ejercicios espirituales: “El enemigo de natura humana mira nuestras virtudes, y por donde nos halla más flacos y más necesitados, por allí nos ataca y procura derrotar”, n. 327.

Yo estoy a la puerta

Inspirado en su meditación asidua de la vida de Cristo, un misionero de Madagascar ya fallecido escribió tiempo atrás el poema oración que les pondré hoy en el blog. El autor tomará el punto de vista del mismo Jesús que expresó con frecuencia su pena ante la multitud abandonada.

– “Lo que harán por esos pequeños, conmigo lo harán. Serán benditos si fueron compasivos”. El Señor conoció de cerca nuestra indolencia, aseguró sentirse identificado con quien quedó malherido, y también con quien tuvo misericordia.

Jesús de Nazaret nos está invitando a mirar hoy con sus ojos la pobreza y el dolor de muchas personas, algunas vemos cada día en nuestras plazas y nuestra pantallas, rostros tristes y doloridos, interpelantes, víctimas de pobrezas y violencias.

– “Miren que yo estoy a la puerta y llamo, si oyeran mi voz y me abren, entraré y cenaremos juntos”, Apocalipsis c.3.

lit_sabado-santo_bl

«El Dios que conozco
permanece a la sombra de mi casa.
Cada día pide un poco de arroz,
más aún, una mirada de cariño, un rostro acogedor.

El Dios que conozco nació en un pesebre
y murió en un leño.
Y desde una cierta mañana de Pascua,
va de acá para allá por el mundo,
se confunde entre la muchedumbre anónima,
entre los olvidados, los rechazados,
y nueve de cada diez veces no es reconocido.

El Dios que conozco no tiene poder.
Me dice que tiene hambre, que tiene sed, que está desnudo,
que es extranjero, que está preso.
Creí entender su voz el otro día:

‘Estoy siempre con vosotros, nunca os he abandonado.
No me dejéis morir de hambre,
no me dejéis una noche más sin techo, sin calor.
No me dejéis en tanta aflicción.
Llamo a la puerta, pero nadie me responde.
Hace frío, estoy solo, nadie viene en mi ayuda’.

El Dios que yo conozco se llama Jesucristo,
permanece a la sombra de mi casa.»

Jacques Couture ~ 1986

– “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, o te vimos forastero y te recibimos? . . Cuando lo hicieron con alguno de los más pequeños de mis hermanos, me lo hicieron a mí”, san Mateo c.25.

Santos y difuntos | Tu cruz

“Será necesario que el Hijo del hombre sufra mucho, será humillado, rechazado . . Si alguno quiere seguirme, habrá de renunciar a sí mismo y tomar cada día su cruz. El que pierda su vida por mi causa, la salvará”, san Lucas c.9.

Enfermedad, muerte, sufrimiento . . A la vista de lo que vivimos en amig@s, en seres muy queridos o en nosotros mismos, con ánimo de consolar, quise traerles sentimientos y deseos sinceros, como otros años por las celebraciones de los santos y difuntos.

La ocasión llegó tiempo atrás, en la oración del grupo, al escuchar aquel evangelio difícil; alguien pudo imaginar esas palabras duras de Jesús de Nazaret dirigidas a un discípulo indeciso, o a cualquiera de nosotros:

. . Mira, yo padecí y fui rechazado, por mostrar el rostro del Dios vivo, por plantar cara a los maestros de la ley, por tirar los muros del egoísmo. Fui ejecutado en una cruz, entre acusaciones de los sumos sacerdotes, y al tercer día resucité.
. . ¿Qué vas a hacer tú con tu vida? Si quieres ser mi discípulo, si quieres compartir mi vida y mi pasión, no te pongas en el centro de todo. Pon en el centro a Dios y a tu prójimo, y verás como cambian las cosas.
. . Carga con tu cruz de cada día, vente conmigo, estoy cerca y no siempre te das cuenta. Si quieres poseer tu vida, verás que no tienes nada. Si aprendes a regalarla, verás que está llena. ¿De qué te servirá ganar el mundo si te sientes vacío, sin nada?

– Sí, es verdad. Mi vida podré vivirla con amor o con rabia, viendo tanto sufrimiento injusto, con rechazo o con generosidad, con deseos de ayudar y sanar, como tú, ofreciendo lo mejor de mí mismo, aun con sacrificio.
– Entonces me sentiré bien, se encenderá mi luz, y tendré la paz que Jesús prometió a sus queridos discípulos, ‘Reciban mi paz, no teman, yo venceré al mundo, al mal y la muerte’.

“Si uno quiere guardar su vida, la perderá, pero el que la pierda por mí y por el evangelio, la encontrará”, san Mateo c.16.

– Añadiré unos sentimientos de simpatía y complicidad entre el Cristo de la cruz y quien lo contempla con afecto y reconocimiento:

Él sufre con nuestros sufrimientos
Está triste por mis tristezas
Se siente solo con mi soledad
Abandonado por nuestros abandonos
Rechazado en nuestros rechazos
Se siente agredido con nuestras agresiones
Injuriado cuando injuriamos
Despreciado con nuestros desprecios
Herido con mis heridas
Aliviado con nuestras caricias
Consolado con mi amistad y compañía.

– Para terminar con este poema y canción de C.Gabarain:

“El santo no es un ángel,
es hombre en carne y hueso
que sabe levantarse
y volver a caminar.
El santo no se olvida
del llanto de su hermano,
ni piensa que es más bueno
subiéndose a un altar.
Santo es el que vive su fe con alegría
y lucha cada día pues vive para amar”.

__________

* Imagen: Via crucis, Marko Rupnik, Cristo bajado de la cruz y puesto en el sepulcro. Y también, “Detuvieron a un tal Simón de Cirene, que volvía del campo, y lo cargaron con la cruz, para que la llevara detrás de Jesús”, san Lucas c.23.

Vida eterna

“Como el esposo se hacía esperar, les entró sueño a todas y se quedaron dormidas. Pero a medianoche se oyó un grito: ‘Ya viene el esposo, salgan a su encuentro’ . . Jesús añadió: Estén prevenidos, porque no saben el día ni la hora”, san Mateo c.25.

Pidieron una reflexión sobre la vida eterna. Creyentes y no creyentes utilizarán un lenguaje oscuro y complejo para hablar del tema: el más allá, la ciudad futura, el cielo o el paraíso, la vida eterna y otras expresiones.

– El de ahora será tiempo de paradojas y metáforas, relatos fragmentarios y provisionales. No sabemos, se nos escapa la realidad del después . . El creyente sí sabe, sabe porque cree y espera vida eterna, “En la vida y en la muerte somos del Señor”, se fía y está seguro, fue su apuesta. Si solo buscó comprender pudo perderse, bastará tener fe.

“Yo he venido a este mundo para que todo el que crea en mí tenga vida eterna, dijo Jesús”, san Juan c.3.

En la espera habré de vivir el presente en justicia y en verdad, dejando el después al señor de la casa. A nuestro Señor le gustará saber cómo traté mientras tanto los asuntos y las personas, pues fue en el aquí y el ahora donde se ocultó el tesoro del después.

• La Vida eterna no será una conquista por méritos propios ni tampoco un derecho a exigir, no será un sueño infantil ni una quimera.
• La Vida eterna solo fue una promesa, un regalo, la invitación a una fiesta, una herencia generosa, esperada.
• Pidan y recibirán, dijo el evangelio, pidamos recibir la gracia de una Vida plena, sin final.
• Dios espera conocer nuestra sed para saciarla, y nuestros deseos para llenarlos.
• La Vida eterna es Dios mismo, vivir y beber su vida, compartida en limpios arroyos de la fuente principal de donde mana el amor y no se agota.

La Vida eterna será regresar al fin tras la aventura de perderse. Regresar y calmar el hambre, la propia sed, calmar también del Padre su espera, regresar y abrazarse fuerte y largo, pasar luego al banquete preparado, vestir el mejor traje, recibir todo de su mano, caliente el pan y el mejor vino, el de la última hora.

“Felices los sirvientes a los que el patrón encuentre velando a su llegada, sus lámparas encendidas. Él mismo los hará sentar a la mesa y se pondrá a servirles”, san Lucas c.12.

– Recordarán las palabras del Cardenal Carlos Martini meses antes de morir: «La edad y la enfermedad me envían una clara señal de que es hora de apartarse de las cosas de la Tierra para prepararme a la próxima llegada del Reino. Que el mismo Jesús pueda dar respuesta a sus interrogantes más profundos».

Y pondré aquí unos versos, confesión propia de enigmas y certezas:

SUEÑOS

Si la vida es vida,
razones, besos
emociones y sueños,
cuántos . .

Si la muerte es muerte,
razones, besos
emociones y sueños,
dónde . .

La vida muerte
es eternidad menuda.
La muerte vida
será eternidad divina.

___________

-Imagen: El pan de la misericordia, Safet Zec, 1943.
-Vean el testimonio de un creyente, “Creer en el cielo”, y también nuestro post “Esperar”.

La humildad

LLegarán textos, poemas, oraciones . . Compartir en internet causa satisfacción. Como aquel muchacho que vió muliplicarse al infinito sus cinco panes compartidos, llenando de alegría al Maestro, los discípulos y a la gente con hambre. Una bendición y un mar de sonrisas.

Rafael Merry del Val -Londres 1865, Roma 1930- ilustre ministro secretario de Estado del Papa Pío X, retirado de la vida pública compuso una ‘Letanía de la humildad’ que recitaba cada día después de la misa.

:: Qué es la humildad, para qué sirve. Santa Teresa de Ávila lo expresó así: “Dios es verdad, y la humildad es andar en verdad”. En el humilde hallaré verdad y libertad; en el soberbio mentira y tiranía. Entre tantas voces y certezas, el humilde se siente inseguro pero sereno.

“Si permanecen en mi palabra, serán en verdad discípulos míos, conocerán la verdad, y la verdad los hará libres”, san Juan c.8.

Ecce homo | Honoré Daumier, 1852

:: Se dice que la humildad verdadera será madre de otras virtudes: facilita la acogida, la ayuda desinteresada, el servicio. ‘Dios es humilde’ escribió alguien, y el mismo Jesús de Nazaret se autodefinió como “manso y humilde de corazón”. Fue fácil imaginarlo así.

Y nosotros, ¿qué valor damos a esta pequeña virtud? ¿qué utilidad le vemos? Conocer y tratar una persona humilde dicen que será una gran suerte . . Resumiré pues y rezaré la vieja letanía de monseñor Merry del Val:

«Jesús manso y humilde de corazón:

-Del deseo de ser estimado, líbrame Jesús
-Del deseo de ser alabado . . .
-Del deseo de ser aplaudido
-Del deseo de quedar bien
-Del deseo de ser preferido a otros.

-Del temor de ser humillado, líbrame Jesús
-Del temor de ser despreciado . . .
-Del temor de ser olvidado
-Del temor de ser juzgado.

-Que otros sean más estimados que yo, dame la gracia de desearlo
-Que otros sean alabados y de mí no hagan caso . . .
-Que otros sean preferidos a mí en todo
-Que los demás sean más santos que yo, con tal que yo sea todo lo santo que pueda.»

:: Recordarán también este texto del evangelio, una oración muy propia de Jesús de Nazaret, dando a conocer las preferencias de Dios:

“Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado los secretos del Reino a los sabios y entendidos y se los has dado a conocer a la gente sencilla”, san Lucas c.10.

Aparecieron pronto en la primera comunidad cristiana los aires de superioridad, las tentaciones de soberbia y las envidias. Así lo dió a entender un texto de san Pablo que puso como ejemplo a Jesucristo humilde servidor:

“Si me hacen el favor, no hagan nada por rivalidad o vanagloria. Que cada uno tenga la humildad de creer que los otros son mejores que él mismo. No busquen sus propios intereses. Tengan los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús, hecho siervo”, a los Filipenses c.2.

Dime por qué

En más de una ocasión difícil nos vino a la mente, y también a los labios, un sincero ‘por qué, Señor’. No obtuvimos respuesta facil, y nos pareció insultar a Dios, blasfemar, pedirle cuentas del mal injusto que ocurre, o peor aún culparle a él, ‘por qué permites, Señor’.

– El mal del mundo, el sufrimiento y muerte de tantas personas inocentes, por hambre o violencia, a veces los más frágiles e indefensos como los niños . . No sabemos qué pensar, ni cómo encontrar la salida, buscamos una explicación, una respuesta, nada, solo el silencio.

Nuestra fe en el Dios todo amor revelado por Jesús de Nazaret pareció venirse abajo, quedó cuestionada de raíz, ‘por qué, Señor’. Recordaremos tal vez las duras palabras desde la Cruz, “Dios mío, por qué me has abandonado” . . Y sin embargo en la Cruz solo hay amor !

Escuché días pasados y tomé nota de esta poesía del cantautor José Luis Perales. Sus poemas y viejas canciones revelan gran sensibilidad por el sufrimiento y la soledad, en la vertiente mayormente romántica, pero también humanitaria, buscando hacer entre todos un mundo más amable, más justo y fraterno. Muchas preguntas, apenas respuestas.

DIME

Dime, ¿por que la gente no sonríe?
¿por que las armas en las manos?
¿por que los hombres malheridos?

Dime, ¿por que los niños maltratados?
¿por que los viejos olvidados?
¿por que los sueños prohibidos?

Dimelo Dios quiero saber,
dime por que te niegas a escuchar
aun queda alguien que tal vez rezará,
dimelo Dios quiero saber
donde se encuentra toda la verdad
aun queda alguien que tal vez lo sabrá.

Dime, ¿por que los cielos ya no lloran?
¿por que los ríos ya no cantan?
¿por que nos has dejado solos?

————
-Podrán escuchar aquí su canción.
-Imagen: bombardeos en Gaza.

P A Z

Adiós, Vicente


“Qué hermosos en los montes los pies del mensajero que anuncia la paz, que trae la buena noticia, que anuncia la liberación, que dice a Sión: ¡Ya reina tu Dios!”, Isaías c.52.

Pasados los días, pensé reproducir aquí aquella entrada de septiembre de 2009 con la oración suya “Dime tu nombre”, en memoria de nuestro amigo Vicente Marqués. Descansó ya con Jesucristo, fue su seguidor fiel en trabajos y fatigas, también ahora sin duda seguirá sus pasos en la gloria. Gracias, Vicente, contamos contigo.

________________

cto_por-Georges-Rouault

16 septiembre, 2009

“Oración a Jesucristo, dime tu nombre”

. . Así habló a su amigo Jesucristo mi amigo Vicente. Me gustó la súplica, con su permiso quise ponerla aquí y prestarla a más gente. Unos y otros soñaron que él los escucha y a todos comprende, le rezarán así:

“Quiero conocerte como tú eres.
Dime, Jesús, tu nombre verdadero.
No he de buscarte, tú me buscas, tú no estás lejos.
Tú tan grande y tan conmigo, tan Dios y tan humano.

Tú, mi alegría, mi ansia sin descanso,
mi llaga más íntima, mi destino inevitable y deseado,
mi meta y fundamento;
mi fe y mi confianza; mi fuerza, mi roca,
mi refugio y mi defensa;
mi verdad también, la clave de mi historia.

Tú mi norma única y mi ley, el aire que respiro;
la luz con la que mis ojos ven el mundo y su grandeza;
el corazón con el que amo el mundo y su miseria.

Dime tu nombre verdadero, ser de mi ser,
para que yo se lo diga
a los que buscan y no saben qué;
a los que sienten la muerte en el corazón mismo de la vida y piden prodigios, demostraciones;
a los que te arrinconan, pieza de museo
o ilustre personaje histórico;
a los que te reducen a una idea.
Quiero conocerte como tú eres, Jesucristo,
dime tu nombre.”

* Imagen: Santo Rostro, 1946, Georges Rouault. El Rostro de Cristo quiere manifestar su amistad y simpatía para cuant@s lo admiran y siguen.

Liberación del mal

En la página católica aleteia.org pude leer una oración que recoge la preocupación de algunas personas, viéndose atemorizadas por el poder del mal y del maligno sobre su vida. A veces costó creer en el bien y la bondad.

La oración será un gesto de fe, de relación con el Señor bueno y fuerte. Él desea que nos sintamos libres y no esclavos de nada ni de nadie, que vivamos en la confianza y el amor, no en el temor. Deseo que les ayude si lo precisan.

A los discípulos encerrados por el miedo, Jesús les dará aliento y fuerza divina para perdonar, echar demonios y sanar todo mal. Les enseñó a pedir cada día “no caer en tentación y verse libres del maligno”.

# Oración de liberación por los males que nos atormentan:

Supliquemos a Dios que vivamos libres de los males corporales y espirituales. Señor, eres grande, eres Dios, eres Padre. Líbranos del maligno que nos amenaza y esclaviza.
.. De la angustia y la tristeza, líbranos, Señor.
.. De los pensamientos de agresión y de muerte, líbranos, Señor.
.. De los pensamientos de suicidio y de violencia, líbranos, Señor.
.. De la división de la familia, de toda amistad que nos aparta del bien, líbranos, Señor.
.. De todas las formas de maleficio y de cualquier mal oculto, líbranos, Señor.
Señor, que dijiste “Les dejo la paz, les doy mi paz”, concédenos por intercesión de María virgen y de los santos, la liberación de toda maldad y maldición, la gracia de gozar siempre de tu paz.

# ¿Cómo saber si estoy siguiendo los pasos del mal espíritu? Por el rastro que deja, por sus efectos en mí. A diferencia del espíritu bueno, el maligno deja impaciencia y tristeza, distancia de Dios y mucho amor propio, cerrazón y oscuridad en el alma, orgullo y autoengaño.

“Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho”, Génesis c.3.

# Recuerden ahora el llamado ‘Padre nuestro’ de Nicodemo que dice así:

«Padre nuestro, padre de todos, padre del cielo, tú quieres sólo nuestro bien; cúmplase tu voluntad, tus mejores deseos, tu reino; que todos te conozcan, te quieran y bendigan.
-Que de la casa no me aleje ni me pierda; sálvame señor, no dejes que de tu bondad dude ni desconfíe, que no caiga en la red del tentador.
-Da a todos cada día su alimento, que perdonemos siempre como tú nos perdonas; de la noche del mal líbranos y de la muerte en sombras, danos de tu vida cada día y de tu aliento».

La esperanza | Pentecostés

Corresponde hoy ofrecernos un mensaje positivo, de esperanza necesaria. El Pentecostés o envío del Espíritu, fiesta del mundo cristiano, fue una promesa de futuro que Jesús de Nazaret hizo a sus discípul@s con estas o parecidas palabras:

– Si voy de regreso a la casa de Dios, yo les enviaré mi espíritu, él habitará íntimo en su corazón, será el alma de su alma, los iluminará para que conozcan mis preferencias, dará paz y confianza a su vida, y les pondrá en camino.

Con la ocasión hará semanas me pasaron este canto, donde el Espíritu divino se manifiestó como brisa y fuerza, dando vida y libertad… El buen amor será resumen de todo.

Espíritu Santo,
eres viento: llévame donde quieras;
eres brisa: déjame respirar lo nuevo;
eres fuerza: levántame del suelo;
eres vida: dame pasión por la vida;
eres alimento: nútreme de tu savia;
eres luz: ilumíname con tus rayos;
eres calor: aviva mi ser;
eres libertad: hazme libre;
eres fecundidad: cúbreme con tu sombra;
eres agua viva: dame de beber;
eres respuesta: dame fuerza para decirte sí.

– Nuestra​ ​vida​ ​es​ ​frágil,​ ​llena​ ​de​ ​contradicciones​ ​e​ ​incertidumbres. La​ presencia e inspiración del​ ​Espíritu​ nos hará confiar ​en​ ​el​ ​Amor divino, ilimitado, misterio​ último de​ ​todo.
– Para amar como el Padre, el Hijo y el Espíritu, habré de cantar a la vida, vibrar ante la belleza y el misterio, curar heridas y mantener viva la espera.