Jesucristo hoy


– Así lo pensaron muchos: Jesucristo es todo para nosotros, es nuestra principal bendición, nuestro tesoro y bienaventuranza plena, la fuente de agua viva . . ¿Cómo descubrirlo, amarlo y servirlo hoy? ¿Mi experiencia religiosa está activa o adormecida?

Se trata de la necesaria actualización de creencias y acontecimientos, sugerida al oir comentar esta enigmática frase: «María guardó todo esto en su corazón». No guardará lo sucedido en el cajón de los recuerdos, sino en el corazón, donde vive el amor, donde vivirá todo agradecida. Se refiere a María de Nazaret, la madre del Señor.

– Creer en Jesús Salvador no será recordar sucesos de otros tiempos, sino experimentar HOY su fuerza salvadora, su aliento, capaz de hacer más humana y fraterna nuestra vida.

Fue la tesis del redactor evangélico san Lucas: Jesús no pertenece al pasado. La salvación de Jesús resucitado, la Vida divina, ofertada al creyente HOY, en encuentros cotidianos . .

¤ Así ocurrió en el encuentro al nacer: “Les ha nacido HOY en la ciudad de David un Salvador”. Los pastores hicieron su camino para ver.

¤ Cuando en una aldea de Galilea Jesús curó un paralítico: “Hemos visto HOY cosas admirables”. La gente experimentó la paz de Dios y alegría honda.

¤ En Jericó, el encuentro con Jesús que transformó a Zaqueo. Devolverá lo robado, compartirá sus bienes con los pobres. Jesús le dijo: “HOY ha llegado la salvación a esta casa”. 

¤ Agonizando en la cruz entre malhechores: “Jesús, acuérdate de mí en tu reino. . HOY estarás conmigo en el paraíso”. También el día de nuestra muerte será un día de salvación.

Nosotros, deseando mantener viva y despierta la fe, habremos también de ‘guardar en el corazón’ la vida, las personas, las palabras, los acontecimientos, la buena noticia de cada día. Si repaso el día con el corazón, caeré en la cuenta: ‘Es el Señor’.

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«Todo lo tenemos en Cristo, Cristo es todo para nosotros.
Si quieres curar una herida, él es el médico;
si estás ardiendo de fiebre, él es la fuente;
si estás oprimido por la iniquidad, él es la justicia;
si tienes necesidad de ayuda, él es la fuerza;
si tienes miedo de la muerte, él es la vida;
si deseas el cielo, él es el camino;
si estás en las tinieblas, él es la luz;
si buscas manjar, él es alimento.»

San Ambrosio de Milán (+397)

¿Qué buscan?

Siempre hay una primera vez, un primer encuentro. ¿Cómo romper el hielo, por dónde comenzar, qué le diré, en verdad gustará que hablemos?

Ocurrió en el 4° evangelio, el del discípulo amado. Jesús de Nazaret notó largo rato que unos jóvenes quisieran hablarle:

– Jesús rompió el silencio: “¿Qué buscan?”. 
– Los discípulos dijeron: “Maestro, ¿dónde vives?”.
– Él les respondió : “Vengan conmigo y lo verán”.

La pregunta nos interpeló al escucharla leer y comentar en días pasados: ¿Qué es lo que buscan? ¿Qué buscas tú? ¿Qué buscamos en verdad cada uno de nosotros? ¿Qué busco en mi vida, en mis relaciones, en mi actividad, cada día?

¤ . Para algunos, la vida es como ‘un gran supermercado’. Interesa adquirir objetos con los que poder llenar, consolar así su existencia.
¤ . Otros lo que buscan es escapar de la soledad, la tristeza, o de los conflictos o el miedo. Pero escapar, a dónde.
¤ . Otros ya no pueden más. Solo querrán que se les deje en paz, solos. Olvidar y ser olvidados. No preocuparse por nada ni por nadie, y que nadie se preocupe de ellos.
¤ . La mayoría buscamos cubrir nuestras necesidades diarias, felicidad, ver cumplidos nuestros pequeños deseos y de nuestros seres queridos.

Algunos dirán que los hombres y mujeres de hoy olvidaron a Dios o que ya no lo necesitan ni lo buscan. Pero la verdad, si te preguntas con honradez, no fue fácil borrar de tu corazón esa ‘nostalgia de infinito’.

– ¿Quién soy yo? ¿Un ser surgido por azar en una parcela ínfima de espacio y de tiempo, arrojado a la vida para desaparecer en la nada, sin razón alguna? ¿Solo eso? ¿Nada más?

Buscaré a Dios, con todas mis fuerzas y mi poca fe . . Tal vez desde la angustia o el desaliento. Dios no se esconderá de quien lo busca con sinceridad. Dijeron que Dios está ya en el interior de uno mismo, luz en su búsqueda. “Si buscan, encontrarán; si llaman, se les abrirá”, dijo Jesús de Nazaret.

# De otro lugar en el blog traeré aquí está sincera oración de san Anselmo (+1109):

«Nunca te vi, Señor, Dios mío; no conozco tu rostro.
Enséñame a buscarte y muéstrate a quien te busca,
porque no puedo ir en tu busca, a menos que Tú me enseñes,
y no puedo encontrarte si Tú no te manifiestas.
Deseando te buscaré, te desearé buscando,
amando te hallaré, y encontrándote te amaré»

La muerte de cerca, Francisco

Me propuse entresacar y ofrecerles como reflexión unos pensamientos recientes del Papa Francisco sobre la muerte. La ocasión fue un evangelio dispuesto para el final del año, evocador de otros finales, final del día, fin de etapa, el final de la propia vida.

“Dijo Jesús a sus discípulos: Como sucedió en los días de Noé, así también en los días del Hijo del Hombre: comían, bebían y se casaban, hasta el día que Noé entró en el arca entonces llegó el diluvio y acabó con todos . . El que pretenda guardarse su vida, la perderá; y el que la pierda, la recobrará”, san Lucas c.17.

La Iglesia es madre, quiere que cada uno piense en la propia muerte. Acostumbrados a la normalidad de la vida, horarios, trabajo, descanso, pensamos que será siempre así. Un día llegará la llamada de Jesús: ¡Ven! Una sorpresa grande, y otra sorpresa más, la vida eterna.

– El Señor con su bondad nos dice: Detente, párate. No vivas como si esto fuera la eternidad. Un día tú también irás con el Señor, que nuestra vida tendrá un final.

– Esto hace bien, ante una nueva jornada pensaré: Hoy, quizá sea el último día, haré bien el trabajo, mis relaciones, la familia.

– Pensar en la muerte no es una fantasía. Llegará, y se producirá el encuentro con el Señor: ‘Ven, bendito de mi Padre, ven conmigo’.

“Tengan paz, no teman. Yo volveré para llevarlos conmigo; les prepararé un lugar, así donde esté yo, estarán también conmigo . . Vivirán de mi misma vida”, san Juan c.14.

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= Teniendo a la vista el propio final, así expresó su esperanza J.L. Martín Descalzo (+1991):

«Morir sólo es morir. Morir se acaba.
Morir es una hoguera fugitiva.
Es cruzar una puerta a la deriva
y encontrar lo que tanto se buscaba.
Acabar de llorar y hacer preguntas;
ver al Amor sin enigmas ni espejos;
descansar de vivir en la ternura;
tener la paz, la luz, la casa juntas
y hallar, dejando los dolores lejos,
la Noche-luz tras tanta noche oscura».

= Todavía muy cerca la marcha de nuestra Emy al encuentro del amigo Jesús . . Recordé los versos finales de aquel poema ‘Nada más’, el discípulo amado en vela espera a su Señor:

Vivir para ti esperando tu venir
y al caer de la tarde descansar,
amor de mi vida, solo en ti, nada más.

Compasión ~ Buen samaritano

“Un hombre cayó en manos de unos bandidos que lo dejaron medio muerto. Algunos lo vieron y pasaron de largo. Un samaritano de camino vio al herido y se compadeció. Se acercó, curó sus heridas, lo condujo a una posada y se encargó de cuidarlo”, s Lucas c.10.

Una vez más todavía algún pensamiento sobre el amor de compasión, con ayuda del evangelio del Samaritano, una parábola muy principal sobre un tema clave: la misericordia.

El buen samaritano | Marko Rupnik

• ¿Qué fue la compasión? ¿Cómo será la misericordia?
• La compasión fue un sentimiento; la misericordia será su consecuencia práctica.
• Un sentimiento, una reacción personal: me duele en verdad el sufrimiento del otro, como si fuera propio.
• Y me preguntaré qué puedo hacer para ayudar y aliviar.
• La compasión no bastará; fue un sentir verdadero y hondo, mas no debió quedar solo en sensaciones y palabras.
• Habrá de convertirse en solidaridad, en acción solidaria, en misericordia efectiva.

“Jesús le preguntó: ¿Cuál de los tres se hizo prójimo del hombre herido? El maestro de la Ley contestó: El que se mostró compasivo con él. Jesús le dijo: Vete y haz tú lo mismo”.

Oración del Buen samaritano

Señor, no quiero pasar de largo
ante las personas heridas en el camino de la vida.
Quiero contagiarme de tu compasión,
y acercarme para expresar tu ternura,
para ofrecer el aceite que cura las heridas
y el vino que sana y consuela.
– Jesús, buen samaritano,
acercate también a mí,
llévame en tus hombros, pues soy oveja perdida;
carga con todas mis caídas,
hazte presente en mis horas bajas.
– Buen samaritano,
deseo tener tus mismos sentimientos,
para no dar más ningún rodeo
ante el hermano que sufre,
sino hacerme compañero de sus caminos,
amigo de sus soledades
y cercano a sus dolencias.

Sean felices

Feliz Año 2018 ♡ Paz y Bendiciones

En la lista larga de los buenos deseos, la felicidad resumió todos . . Una felicidad honda y duradera, una bendición, que nos asemeje a la alegría divina.

Verán ahora nuevos motivos para la alegría, recordando las Bienaventuranzas del Sermón del Monte, cuando Jesús de Nazaret presentó en una mañana soleada su propio Decálogo de felicidad, por ejemplo:

– “Bienaventurados los pobres de corazón, ellos poseen el Reino de Dios”.
– “Felices los de corazón limpio, ellos verán a Dios”.

Las otras bienaventuranzas que encontré y pongo aquí por Año Nuevo, quisieran ser también razones para la alegría, caminos de paz y solidaridad, un elogio de la sencillez y la fraternidad.

Serán bienaventurad@s . .

Dichoso el que se fía del Señor y no de los poderosos de este mundo; se sentirá libre con la libertad de los hijos de Dios hasta alcanzar el Reino.

Dichoso el que no es orgulloso ni autosuficiente; confiará en sus semejantes y colaborará en el interés general de la comunidad.

Dichoso el que no ambiciona el poder, ni busca el aplauso fácil de la fama; ejercerá la autoridad como un servicio y los demás estarán contentos con él.

Dichoso el que no vive para sí y es útil y servicial con los demás; todos le ayudarán cuando lo necesite y Dios le bendecirá con abundancia.

Dichoso el que no se deja seducir por el consumo ni por la publicidad; conocerá la verdadera libertad y no será marioneta de los tiempos.

Dichoso el que bebe el cáliz amargo de las penas de sus hermanos; la misericordia de Dios le alcanzará como un bálsamo cuando le toque sufrir.

Dichoso el que se alegra y felicita los éxitos de sus compañeros; también el Dios que ensalza a los humildes lo enaltecerá.

LA SENCILLA ALEGRÍA

Concédenos, Señor, la sencilla alegría.
La que es hermana de las cosas pequeñas,
de los encuentros cotidianos
y de las rutinas necesarias.
La que se mueve libre entre los grandes,
sin uniforme ni gestos entrenados,
como brisa sin amo ni codicia.
Tu alegría es confiada y veraz,
ve la más pequeña criatura amada por ti,
con un puesto en tu corazón y en tu proyecto.

(B. González Buelta)

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-Bienaventuranzas, Sermón del monte, en san Mateo c.5.
-Vean también el post “Felicidad verdadera”.

FELIZ 2018 ~ PAZ y BENDICIONES ~ HAPPY NEW YEAR ~ FELIZ 2018 ~ PAZ y BENDICIONES ~

☆ Feliz Navidad ☆


¡ FELIZ NAVIDAD !

Ya está muy cerca la celebración de NAVIDAD. Se refiere a la tradición cristiana de recibir al hijo de Dios que en Jesús de Nazaret desea llegar a nosotros y decirnos algo.

Conocerán los llamados ‘verbos de la hospitalidad’. Sirvieron para sensibilizarnos en la acogida de las muchas personas que buscan refugio, techo y pan en nuestra costas y fronteras.

Los verbos serán también de ayuda para RECIBIR a Jesús que viene, después de un largo CAMINAR, que por amor a nosotros no dudó en ABRIR los cielos y SALIR de su casa paterna, se propuso COMPARTIR cielo y tierra, compartió vida y muerte.

– ¿Le daremos nosotros casa, familia, hogar, nuestro corazón? ¿Nos dará Él la paz, su amor y alegría, su luz?

Gaza, refugiados

Algunos le cerraron sus puertas, otros muchos lo recibieron, se interesaron, le dieron cariño y calor: santa María, san José, los Ángeles, los Pastores, los Sin techo, los Sabios de oriente.

– “Mostró su misericordia siglo tras siglo. Derribó a los poderosos de sus tronos y exaltó a los humildes”.
– “En Belén María dio a luz a su hijo. Lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, no hubo lugar para ellos en el hostal”.
– “De noche un ángel apareció a los pastores, la gloria del Señor los rodeó de claridad. No tengan miedo, les comunicaré una buena noticia”, san Lucas c.2.

☆ FELIZ NAVIDAD ☆

Para terminar con estos versos, lindo soneto de Pedro Calderón de la Barca (+1681), buscando conocimiento personal de Jesús de Nazaret, el regalo de Dios, deseando corresponder:

Qué quiero, mi Jesús

¿Qué quiero mi Jesús? . . Quiero quererte,
quiero cuanto hay en mí del todo darte,
sin tener más placer que el agradarte,
sin tener más temor que el ofenderte.
. . Quiero olvidarlo todo y conocerte,
quiero dejarlo todo por buscarte,
quiero perderlo todo por hallarte,
quiero ignorarlo todo por saberte.
. . Quiero, amable Jesús, abismarme
en ese dulce hueco de tu herida,
y en sus divinas llamas abrasarme.
. . Quiero por fin, en Ti transfigurarme,
morir a mí, para vivir Tu vida,
perderme en Ti, Jesús, y no encontrarme.

Las peticiones del evangelio

Como en otras ocasiones he pensado coleccionar algunas peticiones y súplicas, deseos que la gente expresó y los cuatro evangelios nos reportaron; deseos del mismo Jesús de Nazaret, objeto también de muchas peticiones.

– ¿Cuál creen que será la petición principal? ¿Qué deseo será más importante?

Apostamos que ese deseo principal deberá estar contenido en la oración del PADRE NUESTRO que Jesús entregó a sus discípulos:

• “Padre, que se cumpla tu voluntad”
“Que venga a nosotros tu Reino”
• “Danos el pan de cada día”
• “Perdona nuestras ofensas”
• “Que no caigamos en la tentación”
• “Líbranos del Maligno”.

Otras peticiones harán referencia a LA FE: la dificultad para comprender el Misterio del Hijo de Dios, los deseos de conocer bien y seguir a Jesús de Nazaret:

• “Señor, aumenta mi fe”
• “Jesús, muéstranos al Padre”
“Señor, dame de tu agua y no tendré más sed”
• “Vayan a trabajar a mi viña”
• “Perdónalos, Padre”
• “Padre, protege a los que me has confiado”.

No pocas súplicas expresaron EL SUFRIMIENTO, las necesidades de la gente, situaciones en apuro, desde la confianza en la salvación que está cerca:

• “Vengan a mí los que están rendidos y abrumados”
• “Señor, si quieres puedes limpiarme”
“Jesús, hijo de David, ten compasión de mí”
• “¡Auxilio, Señor, que nos hundimos!”
• “Señor, que vea otra vez”
• “Padre, aparta de mí este trago”.

La autoridad ~ el fariseo

– “Saben que los jefes de los pueblos los tiranizan y los que ocupan cargos abusan de su autoridad. No será así entre ustedes. Si alguno quiere ser grande y el primero, que se haga el servidor de todos”, san Mateo c.20.

De la falsedad, el fariseísmo y la incoherencia. Unos items que leí y me sirvieron. En primer lugar para la autocrítica sincera, el examen de errores, para dar cuenta de encargos recibidos.

El resultado fue muchas veces la autocomplacencia en lugar del servicio, el abuso de poder en lugar de la autoridad ejercida en beneficio de otros.

La sugerencia del tema vino del Evangelio. Jesús de Nazaret dirigió en público sus críticas, palabras muy duras, contra los dirigentes religiosos de su tiempo. Fue crítico con el estamento fariseo, con los sabios y entendidos del momento, por el daño que ocasionaron a la gente sencilla, agobiada por sus juicios e imposiciones.

– “¡Ay de ustedes, maestros de la Ley y fariseos, son unos hipócritas! Son como sepulcros bien pintados, se ven maravillosos, por dentro llenos de podredumbre. Aparentan como personas muy correctas, mas en su interior van llenos de falsedad y maldad”, san Mateo c.23.

1 . «No hacen lo que dicen». El mayor fallo será la incoherencia. Hablamos mucho, damos lecciones a todos, pero no vivimos lo que predicamos. Tendrán poder pero les falta autoridad.

2 . «Cargan fardos pesados sobre la gente». Exigentes y severos con los demás, agobiando a la gente sencilla. Jesús, humilde de corazón, se preocupó de acoger y hacer ligera su carga.

3 . «Todo lo hacen para que los vea la gente». Pendientes de la imagen, buscando ‘quedar bien’, atentos a su prestigio personal. Vivan atentos al bien, ante ese Dios que ve en lo secreto.

4 . «Les gustan los primeros puestos y las reverencias». Pretenden privilegios, desigualdad, no ser como uno más. ¿El discípulo de Jesús buscando ser distinguido y reverenciado?

5 . «No se dejen llamar maestros, su Maestro es Cristo». No busquen llamar la atención ni dar lecciones; orienten su atención solo hacia Él.

– “¿De qué venían discutiendo por el camino? Ellos callaron, pues discutieron quién era el más importante de todos. Jesús tomó a un niño, lo puso en medio: Si ustedes no se hacen pequeños, como niños, no entrarán en el Reino de Dios”, san Marcos c.9. 

Jesús de Nazaret no quiso que la nueva Comunidad tuviera los vicios de autocomplacencia y falsedad. Su apuesta será por la fraternidad y el servicio . . Que cuantos tuvieran responsabilidad en formación o en equipos de vida o de trabajo, que se examinen de su intención al actuar, qué los mueve, qué buscan en verdad.

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-Imagen: Jueves santo en la cárcel, Papa Francisco, Roma.
-Fariseo: quien aparenta rigor y austeridad; hipócrita (RAE).

* Francisco celebró el pasado 19 de noviembre la I Jornada mundial de los Pobres, compartiendo mesa en el Vaticano con 1500 indigentes. Lean el Mensaje del Papa para la Jornada, “No amemos de palabra”.

El bien y la verdad

Escuché leer en una celebración el sencillo texto que hoy les traigo, lleno de deseos de cambio. Señala otro camino posible, el camino del bien y de la verdad. Encontrarán un parecido con la oración “Instrumentos de paz”, que gustaron como atribuída a san Francisco de Asís.

“Jesús maestro y amigo,
concédeme la gracia de amar en lugar de odiar;
de reír en lugar de llorar;
de crear en lugar de destruir;
ser constante en lugar de abandonar;
de alabar en lugar de criticar
y de curar en lugar de herir;
concédeme Señor la gracia de dar y no retener;
de apreciar en lugar de reprochar;
actuar en lugar de aplazar;
de crecer en lugar de consumirme
y de vivir en lugar de morir”.

: El texto contiene sin duda dificultades y empeños personales de cada uno.
: Temas de evangelio que fueron deseos de Jesús de Nazaret, más tarde serán del discípulo imitando al maestro.
: ‘Estén vigilantes y oren para no caer en la tentación’, dijo.
: Y también: ‘Vivan alerta, pues no saben cuándo vendrá el Hijo del hombre’.

Cada cual podrá añadir súplicas sobre sus propios puntos débiles . . Recordarán entonces la táctica del mal espíritu, en los Ejercicios espirituales: “El enemigo de natura humana mira nuestras virtudes, y por donde nos halla más flacos y más necesitados, por allí nos ataca y procura derrotar”, n. 327.

Yo estoy a la puerta

Inspirado en su meditación asidua de la vida de Cristo, un misionero de Madagascar ya fallecido escribió tiempo atrás el poema oración que les pondré hoy en el blog. El autor tomará el punto de vista del mismo Jesús que expresó con frecuencia su pena ante la multitud abandonada.

– “Lo que harán por esos pequeños, conmigo lo harán. Serán benditos si fueron compasivos”. El Señor conoció de cerca nuestra indolencia, aseguró sentirse identificado con quien quedó malherido, y también con quien tuvo misericordia.

Jesús de Nazaret nos está invitando a mirar hoy con sus ojos la pobreza y el dolor de muchas personas, algunas vemos cada día en nuestras plazas y nuestra pantallas, rostros tristes y doloridos, interpelantes, víctimas de pobrezas y violencias.

– “Miren que yo estoy a la puerta y llamo, si oyeran mi voz y me abren, entraré y cenaremos juntos”, Apocalipsis c.3.

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«El Dios que conozco
permanece a la sombra de mi casa.
Cada día pide un poco de arroz,
más aún, una mirada de cariño, un rostro acogedor.

El Dios que conozco nació en un pesebre
y murió en un leño.
Y desde una cierta mañana de Pascua,
va de acá para allá por el mundo,
se confunde entre la muchedumbre anónima,
entre los olvidados, los rechazados,
y nueve de cada diez veces no es reconocido.

El Dios que conozco no tiene poder.
Me dice que tiene hambre, que tiene sed, que está desnudo,
que es extranjero, que está preso.
Creí entender su voz el otro día:

‘Estoy siempre con vosotros, nunca os he abandonado.
No me dejéis morir de hambre,
no me dejéis una noche más sin techo, sin calor.
No me dejéis en tanta aflicción.
Llamo a la puerta, pero nadie me responde.
Hace frío, estoy solo, nadie viene en mi ayuda’.

El Dios que yo conozco se llama Jesucristo,
permanece a la sombra de mi casa.»

Jacques Couture ~ 1986

– “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, o te vimos forastero y te recibimos? . . Cuando lo hicieron con alguno de los más pequeños de mis hermanos, me lo hicieron a mí”, san Mateo c.25.