Inicio de curso

Me pasaron una sencilla oración que yo mismo completé, y ahora comparto en el blog como otras veces. Fue escrita para el inicio del curso, será útil también para el comienzo de una actividad, en cuanto asome una inseguridad, si se busca ayuda y precisa confiar.

Deberemos confiar no solo en nosotros mismos, sino en la gente cercana, también en Dios si soy creyente y quiero compartir con Él mis tareas e inquietudes, las de cada día y las más excepcionales; le ofreceré un lugar, invitándole a participar, buscando su colaboración, porque juntos queremos ‘trabajar en su viña’ . .

Si nuestros deseos fueron firmes y nuestras peticiones sinceras, diremos la necesidad de ayuda, pero también la confianza, nuestra alegría y amistad, escapando así de la soledad; desearemos lo bueno y lo mejor para todos, para el grupo y para el trabajo, por los amig@s, quienes estamos de corazón empeñados en lo mismo.

Para iniciar el curso

¡Acompáñanos, Señor,
guíanos por el camino justo!

Al comenzar este curso, Señor,
nuestros corazones quieren llegar hasta ti
en busca de tu presencia y tu mirada.

Da respuesta a nuestras preguntas,
ayúdanos en nuestras inquietudes,
en ti confiamos.

Ponemos en tus manos
nuestros miedos e ilusiones,
también ponemos la pureza
y sinceridad de nuestra búsqueda.

¡Guíanos, Señor, tú que eres bueno!

Que nuestra boca sea este curso
expresión de nuestro interior;
que nuestras palabras vengan
de lo hondo y sean verdaderas.

¡Señor, que podamos ver todo con limpio corazón!

Abrimos ante ti los proyectos
y planes de este nuevo día,
del nuevo curso.

Te ofrecemos lo que somos y tenemos;
anímanos en la dificultad,
para que seamos fieles colaborando
y constantes en el proyecto.

¡Acompáñanos siempre, Señor,
bendícenos, y guíanos por el camino justo!

Orar con Nicodemo #7

Los discípulos recibieron una fuerza divina, el Espíritu Santo, que les dió confianza y los puso en marcha para la misión. Deberán salir del Templo y de las casas. Es hora ya de dar a conocer el nuevo Camino de Jesús. La víspera de cada domingo al anochecer, los primeros cristianos se reunirán en la casa de uno de ellos. Temen las denuncias y se ocultan. Las autoridades políticas y religiosas los amenazan y obligan al silencio, les impondrán penas de cárcel.

hom_intimior-intimo-meo-bNicodemo pudo encontrarse en aquella reunión de apóstoles y discípul@s. Su presencia les dió ánimo a todos. Él mismo amenazado e inseguro pedirá fortaleza y más decisión por el Reino de Dios. Recordó la recomendación de Jesús: “Nicodemo, deberás nacer de nuevo, del agua y del Espíritu que el Padre enviará”. El discípulo de los últimos días rezó así:

NACER DE NUEVO DEL ESPIRITU

«Envía, Señor, tu Espíritu que sustente y refuerce nuestro propio espíritu que es de natural frágil y cobarde. Que el Espíritu de Dios encienda en nosotros una LUZ interior suave pero firme, que quite las sombras de la duda y las tinieblas de la desesperanza. Que nos ilumine cuando en verdad no sabemos qué hacer. Espíritu Santo, amor infinito e increado, manantial inagotable de amor, derrama en el corazón de tus discípulos el amor que todo lo puede, que todo lo disculpa, que siempre ama, que ama sin ser amado, que comprende aunque sea incomprendido. Que por tu gracia, el nombre y el rostro de nuestro amado JESUCRISTO queden imborrables en nuestra mente, que sus palabras y modo de ser permanezcan por siempre impresos en nuestro corazón. Soñamos que nuestra fe en Jesús sea amistad, nunca olvidar su vida y su muerte por nosotros. Envía, Señor, tu Espíritu que renueve la vida de las personas y de los grupos que habitan nuestra tierra, por el final de toda violencia, exclusión y malos tratos, que no veamos niños abandonados o explotados, ojalá desaparezca ya el sufrimiento injusto de tanta gente. Espíritu Santo, danos valentía para anunciar la buena noticia, y para denunciar los males que rebrotan sin cesar en tu Iglesia, la tentación de la soberbia, la falsa apariencia y las envidias, la avaricia de honores y riquezas. Señor, que sienta amor confianza con el Padre, dame amor fraternidad con mis hermanos, te pido por favor la gracia del amor compasión con los que sufren desaliento y rechazo. Haz de mí un instrumento de paz, trabajador de comunión y buena noticia de consolación en el mundo, en mi familia y en la comunidad. Por los nuevos cristianos, la nueva Iglesia, por los que buscan algo diferente, por los jóvenes que en la noche impacientan cansados de esperar un amanecer que no llega. Que todos veamos pronto signos de un mundo nuevo en paz lleno de humanidad y bendiciones para todos. Adiós, Señor, hasta otro día.»

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Liberación del mal

En la página católica aleteia.org pude leer una oración que recoge la preocupación de algunas personas, viéndose atemorizadas por el poder del mal y del maligno sobre su vida. A veces costó creer en el bien y la bondad.

La oración será un gesto de fe, de relación con el Señor bueno y fuerte. Él desea que nos sintamos libres y no esclavos de nada ni de nadie, que vivamos en la confianza y el amor, no en el temor. Deseo que les ayude si lo precisan.

A los discípulos encerrados por el miedo, Jesús les dará aliento y fuerza divina para perdonar, echar demonios y sanar todo mal. Les enseñó a pedir cada día “no caer en tentación y verse libres del maligno”.

# Oración de liberación por los males que nos atormentan:

Supliquemos a Dios que vivamos libres de los males corporales y espirituales. Señor, eres grande, eres Dios, eres Padre. Líbranos del maligno que nos amenaza y esclaviza.
.. De la angustia y la tristeza, líbranos, Señor.
.. De los pensamientos de agresión y de muerte, líbranos, Señor.
.. De los pensamientos de suicidio y de violencia, líbranos, Señor.
.. De la división de la familia, de toda amistad que nos aparta del bien, líbranos, Señor.
.. De todas las formas de maleficio y de cualquier mal oculto, líbranos, Señor.
Señor, que dijiste “Les dejo la paz, les doy mi paz”, concédenos por intercesión de María virgen y de los santos, la liberación de toda maldad y maldición, la gracia de gozar siempre de tu paz.

# ¿Cómo saber si estoy siguiendo los pasos del mal espíritu? Por el rastro que deja, por sus efectos en mí. A diferencia del espíritu bueno, el maligno deja impaciencia y tristeza, distancia de Dios y mucho amor propio, cerrazón y oscuridad en el alma, orgullo y autoengaño.

“Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho”, Génesis c.3.

# Recuerden ahora el llamado ‘Padre nuestro’ de Nicodemo que dice así:

«Padre nuestro, padre de todos, padre del cielo, tú quieres sólo nuestro bien; cúmplase tu voluntad, tus mejores deseos, tu reino; que todos te conozcan, te quieran y bendigan.
-Que de la casa no me aleje ni me pierda; sálvame señor, no dejes que de tu bondad dude ni desconfíe, que no caiga en la red del tentador.
-Da a todos cada día su alimento, que perdonemos siempre como tú nos perdonas; de la noche del mal líbranos y de la muerte en sombras, danos de tu vida cada día y de tu aliento».

La esperanza | Pentecostés

Corresponde hoy ofrecernos un mensaje positivo, de esperanza necesaria. El Pentecostés o envío del Espíritu, fiesta del mundo cristiano, fue una promesa de futuro que Jesús de Nazaret hizo a sus discípul@s con estas o parecidas palabras:

– Si voy de regreso a la casa de Dios, yo les enviaré mi espíritu, él habitará íntimo en su corazón, será el alma de su alma, los iluminará para que conozcan mis preferencias, dará paz y confianza a su vida, y les pondrá en camino.

Con la ocasión hará semanas me pasaron este canto, donde el Espíritu divino se manifiestó como brisa y fuerza, dando vida y libertad… El buen amor será resumen de todo.

Espíritu Santo,
eres viento: llévame donde quieras;
eres brisa: déjame respirar lo nuevo;
eres fuerza: levántame del suelo;
eres vida: dame pasión por la vida;
eres alimento: nútreme de tu savia;
eres luz: ilumíname con tus rayos;
eres calor: aviva mi ser;
eres libertad: hazme libre;
eres fecundidad: cúbreme con tu sombra;
eres agua viva: dame de beber;
eres respuesta: dame fuerza para decirte sí.

– Nuestra​ ​vida​ ​es​ ​frágil,​ ​llena​ ​de​ ​contradicciones​ ​e​ ​incertidumbres. La​ presencia e inspiración del​ ​Espíritu​ nos hará confiar ​en​ ​el​ ​Amor divino, ilimitado, misterio​ último de​ ​todo.
– Para amar como el Padre, el Hijo y el Espíritu, habré de cantar a la vida, vibrar ante la belleza y el misterio, curar heridas y mantener viva la espera.

Luz

Pensé ofrecerles por el aniversario esta pequeña entrada, sincera, agradeciendo mucho su amistad.

+ Junto a la mesa dispuesta para la ofrenda de velas en una Iglesia, descubrí la sencilla oración que hoy les pondré aquí. Confío les guste, que resuma bien alguno de nuestros mejores deseos, que se cumplan, que sirva así de oración y bendición para todos los que la lean. Gracias.

“SEÑOR,
que esta lámpara que enciendo sea:
LUZ
con la que ilumines mis dificultades;
FUEGO
que queme todos mis egoísmos;
LLAMA
que me enseñe a amar y servir.

SEÑOR,
hoy no tengo tiempo para más,
pero te dejo algo de mí mismo
en este símbolo.
Ayúdame a prolongar mi oración,
a lo largo de mi vida.”

+ Por mi parte les recordaré algunos versos del Salmo n.27, un canto de plena confianza:

– El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar?
– Él me protegerá en su tienda
el día del peligro,
me esconderá en lo escondido de su morada;
no temeré, levantaré la cabeza
sobre el enemigo que me cerca.

* En la ocasión vino a la memoria un antiguo post “Eres todo”.

Heridas

Hoy les traeré un apunte de evangelio. Muchas personas se acercaron a Jesús de Nazaret reclamando su ayuda, la mayoría para ser curadas. Variados males que desde siempre aquejaron a la humanidad, males físicos y de todo tipo.

picasso_femmeauxbrascroisesTal vez el peor mal de todos ellos sea el desespero, o el rechazo social del incurable. Nada que hacer, Dios te castigó. Una desagradable maldición que nunca deberemos decir ni tampoco pensar. Lo incurable fue cambiando en cada época. ¿Qué hacer? Acompañar, aliviar, esperar.

– Jesús se sintió llamado por Dios a defender y acoger a los que viven excluidos y humillados. Su fama fue despertando la esperanza. Todo pareció de pronto posible, la gente sencilla confió.

Me referiré al caso de la mujer del evangelio con una carga imposible, la llamada ‘hemorroísa’, que no dudó en tocar el manto de Jesús y quedó al instante curada. Todas sus heridas recibieron el bálsamo del amor de Dios, porque tuvo fe y recuperó la vida y dignidad que fue perdiendo.

– El texto que verán será invitación para acercarnos, deseando que su palabra y su caricia curen nuestras heridas interiores y rehabiliten nuestra fe. A cambio nos pedirá imitarle, que curemos heridas, que seamos apoyo y compañía si nos necesitan, motivo de alegría.

Cosas que duelen

Duelen las heridas que no dejan de sangrar.
Duelen las vidas arrebatadas por egoísmo o ceguera.
Duele la falta de preguntas de quien no busca nada.
Y la falta de respuestas de quien se estrella contra el muro de la duda.
Duele la soledad, a tantas personas que solo tienen sed de amor.
Duele el hambre, que a muchos estremece.
Duele la fe, cuando es batalla sin tregua.
Duelen los insultos de quienes son incapaces de dialogar.
Duelen las palabras dichas desde la distancia, la frialdad o el desprecio.
Duelen los muros que rompen la tierra.
Y ante todo eso, nos volvemos a ti Jesús para que toques nuestro dolor…

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-Imagen: Picasso, Femme aux bras croisés, 1902.
-Evangelio La hemorroísa, s Marcos c.5

Huellas en la arena

Ya conocerán tal vez y recordarán el texto de esta parábola. Decidí ofrecérselo hoy en el blog. Una narración de nuestro tiempo, emotiva, cálida, estimulante. Siempre cuesta creer en la presencia difícil cuando nada veo y nada oigo, cuando nada siento. Entonces quedará la fe acompañada del amor, la mutua amistad que nunca falla y es siempre fiel. Es el Señor. Será un beneficio del creer, la confianza.

«Una noche tuve un sueño . . Soñé que estaba caminando por la playa con el Señor y, a través del cielo, pasaron escenas de mi vida. Por cada escena percibí que quedaron dos pares de pisadas en la arena: unas eran las mías y las otras del Señor.

Cuando la última escena pasó delante nuestro, miré hacia las pisadas en la arena y noté que muchas veces en el camino de mi vida solo quedaron un par de pisadas. Sucedió en los momentos más difíciles.

Eso me inquietó. Señor, cuando pensé seguirte, me dijiste que caminarías siempre conmigo, pero en los peores momentos de mi vida, había en la arena solo un par de pisadas. No comprendo por qué Tú me dejaste en las horas en que yo más te necesité.

Entonces, Él, clavando en mí su mirada infinita me respondió: Mi querido hijo. Yo te he amado y jamás te abandonaré en los momentos más difíciles. Cuando viste en la arena solo un par de pisadas, fue allí donde te llevé en mis brazos».

# Les pondré ahora unos versos para seguir buscando ese amigo invisible tan especial.

LEJOS

Si busco a Dios en lo alto
me pierdo en inmenso cielo,
la tierra en silencio
no lo encuentro.

Tu casa sin techo con frío
te confundo,
tan pequeño, rechazado y pobre
tan cerca paso de largo
y no te veo.

Al fin me hablas viejas palabras
te siento cercano y humano,
te reconozco amigo y te amo.

# Vean parecida experiencia en la entrada “Jesús camino”, seguir las huellas de Cristo.

Conócete a ti mismo

“Conócete a ti mismo”, fue una invitación a peregrinar por el mundo interior de la persona, como en algunas corrientes filosóficas griegas y también en grandes religiones orientales.

giacometti_1901-1966_cabeza_hombre_peana-2 A / En el pórtico del templo de Delfos se hallaba la inscripción “Conócete a ti mismo”. Su objeto fue llevar al hombre a reconocer los límites de su propia naturaleza y a no aspirar a lo que pertenece a los dioses.

Sócrates se sirvió del tema en sus enseñanzas, en el reconocimiento de nuestra ignorancia, poniendo la virtud mayor en el conocer. Proclamó que la sabiduría estará en saber que no se sabe, frente a los que dicen saber lo que no saben.

B / “Que yo me conozca y que yo te conozca”, así lo expresó San Agustín, filósofo y obispo católico, como introspección e interioridad. Fue un buscador de la verdad desde su juventud, inquieto por conocer. La interioridad referida al mundo personal, al psiquismo, a la propia vida del espíritu.

El joven Agustín, en su peregrinación intelectual y en sus análisis, consideró que el conocimiento de sí mismo y de Dios será la tarea más importante del hombre:

He rogado a Dios.
– ¿Qué quieres, pues, saber?
Quiero conocer a Dios y al alma.
– ¿Nada más?
Nada más.

Una vez hallada la verdad como persona, pudo exclamar:

– Tarde te amé, tarde te conocí.
– Tú estabas dentro de mí, yo te andaba buscando fuera.
– Tú estabas conmigo, pero yo no estaba contigo.

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C / En el salmo 139 el poeta bíblico cantó la mutua intimidad y confianza entre la persona creyente y el Dios que se da a conocer. La fe no debiera ser estorbo para conocerse, sino ayuda y estímulo:

“Señor, tú estás siempre conmigo, tú me conoces como nadie. Tú sabes mis dudas y conoces mi oscuridad. Tú me conoces y me respetas, me acompañas y estás presente en todos mis pensamientos y mis acciones, en lo más adentro de mí mismo estás tú, nada habré de temer porque tú vas conmigo.”

En los evangelios Jesús de Nazaret se presentó a sus discípulos como un pastor que conoce bien a cada una de sus ovejas y desea que lo conozcan, sus ovejas adivinan su voz y conocen sus pasos.

D / El conocimiento propio vendrá también de lo que otras personas, las que me quieren bien, sientan y piensen de mí.

Oí días pasados a un predicador hablar así de la oración, como un diálogo entre dos, Dios/ Jesucristo y nosotros, interesados en conocerse, que se preguntarán en actitud sincera y de escucha:

– Dime en verdad, ¿qué piensas de mí? ¿qué sientes por mí? ¿qué esperas de mí?

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-Imagen: Cabeza de hombre, Albert Giacometti, 1901-1966. Para J.P. Sartre el autor fue un ‘artista existencial’, los seres representados en sus esculturas estaban ‘a mitad camino entre la nada y el ser’.
-Vean nuestro post “El amor a sí mismo”.

Orar con Nicodemo #3

Corresponde proseguir con estos textos recuperados, largos y apretados, testimonio incontestable de fe y de buena amistad. Hoy nos ofrecen la confesión humilde del seguidor maduro: Nicodemo cambió de maestro y deberá cambiar de ideas, con sus muchas dudas y temores. Con el tiempo habrá de ‘nacer de nuevo’. El discípulo busca hacerse comprender, confiado en la infinita misericordia del Buen pastor que lo ha rescatado. El texto refleja una buena relación entre Nicodemo y Jesús de Nazaret, a pesar del trato poco frecuente, si creemos la presentación que hizo el discípulo amado en su evangelio. Mas todo pudo ocurrir de otro modo, Jesús mismo siendo el principal catequista de Nicodemo, con frecuentes encuentros. Una mutua simpatía que irá más allá de aquellos oscuros días de la Pasión.

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NUESTRO BUEN PASTOR

«Jesús dijo: ‘Yo soy el buen pastor. Yo conozco mis ovejas y ellas me conocen. El buen pastor da su vida por las ovejas. Mis ovejas reconocen mi voz y me siguen. Yo les doy la vida eterna y nunca perecerán’. Señor, queremos seguirte a ti que eres nuestro PASTOR bueno, sabiendo bien lo que esto significa. Seguirte significa conocerte y amarte, no perderte nunca de vista, hacer camino contigo, ser valiente, imaginar lo que tú quieres hacer y cómo hacerlo a tu estilo. Mucho más no sabemos. Seguirte como ‘oveja’ a ti que eres ‘pastor’, no significa negar la propia libertad ni renunciar a pensar ni a tomar las propias decisiones. Significa ser discípulo, aprender de ti, sentir como tú, saber que tú eres el Maestro y el Señor, que a ti te lo debemos todo, confiar en tus indicaciones. Yo soy persona ya madura, bien formada en la gran Escuela farisea de Jerusalén. Ahora sin embargo yo estoy dando mis primeros pasos en un nuevo camino y necesito dejarme guiar. Quiero seguirte con humildad, apoyado en ti que eres mi fuerza principal. Sé bien que el camino del Evangelio es para personas libres y enamoradas, tú quieres que te sigan personas convencidas. Quiero seguirte en verdad y con todo mi ser. Tú invitas, mas no violentas, a creer en ti y a ser tu discípulo. Tu voluntad será que te siga con otras personas, en comunidad, contigo, juntos en amistad y fraternidad. A veces hablamos del encargo de continuar tu trabajo de enseñar, ayudar y acompañar a otros, vigilando para que nadie se pierda. Seguirte será también proseguir tu tarea de acoger, curar y perdonar. Oficios necesarios para los que yo mismo me he ofrecido a Pedro, disponible para servir en lo que me encomienden. Toma mi vida, Señor, mi nueva vida, tú me la diste, a ti te la debo y a ti te la entrego. Seguirte a ti, Jesús, es una dicha completa. ¿Cómo acompañar y ayudar a otros? Aprendí de ti a conversar, a escuchar sin final y explicar con sencillez, como tú, cuando de noche te hice muchas preguntas y supiste de mis dudas e indecisiones. Me veo a mí mismo mayor, pero no anciano; el conocerte abrió mi mente y mi corazón. He acumulado experiencias, algunas contradictorias, pero estoy naciendo de nuevo. Soy feliz con mi nueva vida, con este nuevo camino que tú me ofreces y que eres tú, Señor. Si yo te abandonara es posible que me perdiera o cayera, ciego, ante la puerta estrecha del Reino. Tú eres, Señor, para cada uno de nosotros una puerta siempre entreabierta que comunica con el Padre y abre al Espíritu, la puerta que comunica con los demás y que nos abre al mundo. No nos dejes, Pastor bueno, Jesús maestro, cabeza y guía nuestro, debes saber cuánto te echamos de menos y te necesitamos. Mis dudas y cuestiones -dónde estás, cómo encontrarte, cuándo vendrás- ya quedaron en parte resueltas. Adiós, Señor, hasta otro día.»

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La soledad

Será siempre un tema recurrente que interesa, la soledad que en un momento dado nos llegó a preocupar. Por un fracaso de pareja, por un avance en la edad o un disgusto inesperado. Te encuentras solo, anímica o incluso físicamente solo, sentiste un vértigo interior. Necesitarás apoyo, ayuda, esperar que pase la mala racha, y toda la paciencia posible.

Ocurrió casi de repente que el horizonte a la vista se nubló, y lo de atrás desdibujado quedó irreconocible, sin atractivo. Y así otras sensaciones posibles como la culpa, el desengaño, la frustración o el desaliento.

# Los pensamientos que hoy presento fueron sugeridos por un estudio reciente: “Una de cada tres personas se siente sola en la sociedad de la hiperconexión y las redes sociales”.

Se confirmaron las sospechas. Se trató de la soledad negativa, producto de una cultura determinada, soledad dañina y destructiva, enfermiza, una soledad equivalente a aislamiento.

– Cuando una persona está triste e irritable, quizá está pidiendo en silencio que alguien la ayude y conecte con ella.
– La paciencia, la empatía, el apoyo de amigos y familiares, hará que sea más fácil recuperar la confianza y los vínculos.
– Muchas personas solas tienden a considerar las redes sociales como refugio seguro para relacionarse con los demás.

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# No debemos olvidar sin embargo ni temer la otra soledad, natural al ser humano, la soledad positiva y constructiva, que trasciende toda cultura y quedó guardada en el cofre personal de cada uno, la propia intimidad. En la soledad se elaboran los mejores productos que uno puede disfrutar y ofrecer.

Esta soledad es positiva porque reconforta e identifica al sujeto, recarga su energía interior y fortalece el espíritu, sus convicciones y creencias se ahondan y personalizan. Los más auténticos afectos y sentimientos necesitan su reposo y su tiempo, como los mejores platos y los encuentros más prometedores…

La música callada,
la soledad sonora,
la cena que recrea y enamora.

El ser interior se irá construyendo así con materiales de todo tipo, desde la primera infancia hasta el momento de ahora. Gran oficina de recursos, el yo precisa su propia soledad para tomar y ofrecer lo mejor de sí mismo.

En soledad vivía,
y en soledad ha puesto ya su nido,
y en soledad la guía
a solas su querido,
también en soledad de amor herido.

Una felicidad diferente nacerá con esta soledad positiva, soledad necesaria en nuestra cultura de masas y anonimato, de tantas redes sociales y conexiones.

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-Cántico, s Juan de la cruz
-Ver estudio ‘Loneliness’ (WW Norton), de los profesores John y Stephanie Cacioppo, Universidad de Chicago.