Hallar a Dios, Leonardo

– Yo intenté acercarme a la verdad de Dios a través de la belleza, mas no conseguí encontrarla en mí mismo.
– Tal vez busqué en el lugar equivocado, la verdad que los mortales aspiramos a conocer es el amor.

(Cf. Leonardo, tv series (2021) D.Percival)

Será el interés por las personas que no aciertan a encontrar a Dios, qué camino tomar. Sentiremos a Dios cerca si cuidamos la vida y las personas, tal vez cuando amamos de verdad, porque «Si no aman no conocerán a Dios, pues Dios es amor», dirá san Juan.

Así ante algunas actitudes negativas, verán otras positivas, para hallar a Dios en la vida:

+ A veces vivimos una vida ‘descafeinada’, plana, para qué vivir… Vislumbraré a Dios si escucho el misterio de todo con espíritu abierto, inquieto. Ahí está Dios.
+ O estando muy inmersos en ‘la espuma de las apariencias’, su propia imagen, su ego… Estaré cerca de Dios si busco con honestidad la verdad y la justicia, la belleza. Ahí está Dios.
+ Habrá quienes acabaron fragmentados, rotos, las prisas, ambiciones, desengaños… Iremos hacia Dios si la magnanimidad da sentido y unifica nuestra vida. Ahí estará Dios.

__

Esta fue la vivencia y reflexión que quise compartir:

-No vivirás igual con FE que sin ella, será vital para la propia felicidad, afrontar con sabiduría el tiempo que pasa.
-Deja el temor y acoge el AMOR, pasa del tono distante a la oración humilde, no culpes ni condenes, acepta el perdón.
-DIOS no es una idea o un ser solitario, impenetrable, ni una sustancia fría. Dios es ternura infinita. Jesús lo dio a conocer.

La confianza será vivir en la presencia amorosa y continua del Creador:

«SEÑOR, tú estás siempre conmigo y me conoces, todo lo que yo vivo y siento te resulta familiar / Tú sabes mis dudas y conoces mi oscuridad, no te veo, pero estás cerca y me iluminas / Eres mi creador y me respetas, yo no habré de temer, porque tú estás a mi lado.»

__

* Dibujo, Leonardo Da Vinci, Autorretrato (?), 1515.

Renacer / Espíritu santo

Celebrando el propio bautismo, alguien evocó la escena de Cristo en el Jordán: no bastará con el bautismo de agua, deberás vivir como Él ‘empapado’ de Espíritu santo. Cómo hacerlo.

.. Yo los bauticé con agua, Él bautizará con Espíritu Santo, dirá el Bautista.
.. Tendrás que nacer de nuevo, del agua y del Espíritu, dijo Jesús a Nicodemo.

En tiempo de incertidumbre, el cristiano tendrá la fortaleza y sabiduría prometidas con el Espíritu santo. También ahora estaremos atentos al Espíritu de Jesús, a sus inspiraciones y llamados.

.. El Espíritu que enviaré recordará mis palabras y los conducirá por caminos de verdad y justicia, dirá Jesús al despedirse.
.. Recibieron un Espíritu de amor: ahora son hijos, no vivan más en el temor sino en la confianza, escribió san Pablo.

‘Que Dios te inspire’, me desearon. En efecto, nuestro Señor no resuelve por nosotros, sino con nosotros, por su voz interior y buenas luces. “El primer paso se da hacia dentro y en silencio” (G. Bernanos).

En tiempo de ruidos y de prisas, aseguren el silencio interior, su oración, la respiración del corazón. Pensamientos rebeldes y fantasmas personales esperan sosiego y curación, precisarán Espíritu santo.

.. VEN ESPÍRITU DIVINO, manda un rayo de tu luz, padre de los pobres, mi descanso y consuelo. Limpia las manchas y sana nuestras heridas, llueve en la tierra reseca ¡Ven y sánanos! Da a los fieles que suplican tus dones y carismas, llénalos de tu paz y tu alegría. Amén.

Así cantó este grupo chileno de «Canto católico»:

__ __

-Oración universal del Papa para el mes de junio: «Recemos por los jóvenes que se preparan para el matrimonio, que crezcan en el amor con generosidad, fidelidad y paciencia».

La fidelidad, Tomás de Aquino

Verán hoy una oración a Dios, deseando ser fiel y corresponder a tanto bien recibido. La FIDELIDAD será la respuesta agradecida, aunque cueste sacrificio, llamada también lealtad.

Recuerden cómo la Biblia alabó en Abraham y Moisés su fidelidad, una fe cargada de afecto, hablando con Moisés como entre amigos.

– ¿Será posible hablar con Dios como con un amigo? Para santa Teresa será la mejor definición: «Orar es tratar de amistad muchas veces y a solas con quien sabemos que nos ama”.

He aquí el texto del gran teólogo Tomás de Aquino (+1274) que oraba así ante el Crucifijo cada día, deseando tener un corazón semejante al de Cristo. También nosotros pediremos:

.. Señor, dame un corazón vigilante, que nada me arrastre lejos de ti; un corazón noble que ningún afecto rebaje ni adversidad lo rompa; un corazón libre que no domine ninguna pasión.
.. Concédeme una inteligencia que te conozca, una atención que te busque, una sabiduría que te encuentre, una vida que te complazca, una paciencia que te espere y una confianza que al fin te posea.
.. Deseo estar afligido por lo que tú sufriste, perdona mi pecado, quiero poner al servicio de los demás los bienes que tú me diste, gozar tus gozos en la casa del Padre, en tu gloria para siempre. Amén.

_______________

¡Celebramos las 130.000 visitas en nicodemoblog!
Amigas, amigos, lectores, editores
gracias y cuiden la salud, propia y ajena.

Un nuevo despertar / Resistiré

Verán aquí una oración recibida estos días, en tiempo de temores, también de sueños y esperanzas. Nos autoinculpamos y hacemos muchas promesas, buscando siempre mejorar: ¿Despertarás, dejándote resucitar?

Oración del nuevo despertar

¡Resucita nuestra confianza! Nos sentimos inseguros y paralizados, vulnerables. Despierta, Jesús, en nosotros la confianza en la Bondad de Dios Padre. Nadie solo, nadie olvidado.

¡Resucita la esperanza! Orgullosos con el bienestar, nos hemos quedado sin horizonte. Cómo será nuestro porvenir. Jesús, que la pandemia no nos robe la esperanza.

¡Resucita nuestra solidaridad! Nos necesitamos. Caminemos unidos aliviando a los que sufren y nos necesitan. Jesús, despierta en nosotros la fraternidad.

¡Resucita la lucidez! Jesús, llénanos de tu Espíritu, por un mundo más humano y por el pan de los más perjudicados. Que seamos misericordiosos como nuestro Padre.

¡Resucita nuestra fe! Jesús, que mantengamos la espera, que los esfuerzos por un mundo más justo y habitable no se perderán. Dios Padre saciará la sed de eternidad.

__ __

Alguien tuvo la feliz idea meses atrás de recuperar con nuevas voces aquella canción «Resistiré» de los años ’80, ahora en 2020 como himno de resistencia ante la pandemia.

La confianza / Virgen María

«María, signo de salvación y de esperanza, nos confiamos a ti salud de los enfermos, contigo junto a la Cruz de Jesús, mantén firme nuestra fe».

Los evangelios presentaron a la Virgen María con rasgos que favorecen nuestra relación con la Madre de Jesús: su acogida y humildad. Amarla, imitarla y confiar en ella, con espíritu nuevo y más evangélico.

En su fiesta reciban este soneto dedicado a María, aliento suave de confianza y fortaleza, mas con aire triste en tiempo de pandemia. Los temores y sospechas persistirán, el deseo de ayuda permanece. Oración, amistad, poesía. Gracias, Señora y madre nuestra.

Si no existieras

Si muriera la risa en la temprana
luz de la cuna en que el bebé despierta…
Si me quedara la mirada muerta
al ‘más allá’ de la hermosura humana…

Si nadie fuera a ver cada mañana
el alba blanca de la rosa abierta…
Si triunfara el rencor en la desierta
espera de una paz siempre lejana…

Si el cielo azul y el bosque enmudeciera
y olvidada su ‘Sexta Sinfonía’…
Si el ‘sonido y la furia’ me envolvieran…

sufriría con paz tal agonía.
Esta solo sería insufridera
si no existieras tú, Virgen María.

-Juan Plazaola (+2005)

__

* Imagen: Nuestra Señora de Guadalupe, aparición mariana de origen mexicano (1531). Centro de culto en la Basílica de Guadalupe, faldas del cerro del Tepeyac, norte de la Ciudad de México. Patrona de México, América y Filipinas. Fiesta el 12 de diciembre, aniversario.

__

Les recordaré la Oración del Papa a la Virgen María, en la pandemia Covid_19 que no cesa, que daña más a los más vulnerables.

Ven, Amor / Pentecostés

Picasso | Rostro de la paz

«Les daré un corazón nuevo y un espíritu nuevo. Quitaré el corazón de piedra y les daré un corazón de carne. Pondré mi Espíritu en su interior y caminarán según mis preceptos» (Ezequiel c.36).

Por la fiesta de Pentecostés recibirán oraciones al Espíritu Santo. Deseé ponerles esta aquí, y decirla de corazón. Salud y Paz.
– Por tanta pena y oscuridad, pediremos luz y curación.
– El Espíritu es amor, voz interior y aliento, alma nuestra y defensor.
– No va por libre ni actúa desde fuera, sino por dentro, en simpatía.
– A una con Jesucristo, nos configura. A una con el Padre, nos abraza. A una con nosotros, nos diviniza.
– A Nicodemo se le dijo ‘deberás nacer de nuevo del agua y del Espíritu’.

Invocación del Espíritu Santo

Ven, Espíritu,
Espíritu Santo,
a cada grieta de mi corazón.
No dejes el más mínimo resquicio
donde el orgullo pueda campar,
donde los juicios de labios duros puedan acechar,
no dejes ni la más pequeña parte.

Ven, Sabiduría,
Santo sabio,
¡visita la deformada razón de mi mente!
Resplandece en mi confusión
con tu luz clara.
Exhala ahí la dulce difusión
de tu infalible poder.

Ven, Amor,
Corazón de todo amor,
a los abrazos de mi alma.
A mis deseos de mil brazos,
ven con todo cumplimiento.
Habla con tu lengua de fuego
en la quietud de mi alma.

Dedo de Dios,
Dedo llameante,
cauteriza mi locura.
Sé en todo laberinto engañoso
señal brillante y ardiente.
Marca con fuego en los dudosos caminos
el designio del Amor.

–Madre Mary Francis, P.C.C.

* La Madre Mary Francis (†2006) fue abadesa del Monasterio de la Pobre Clara de Nuestra Señora de Guadalupe en Roswell, New Mexico.

La felicidad / Smile, Ch. Chaplin

A. / Fue interesante pensar que la felicidad personal dependerá de la alegría y felicidad que consigamos en los demás, la felicidad compartida. Por eso, a pesar de todo, también ahora, importa sonreír.

En su oración ‘Adora y confía’ Teilhard de Chardin explicó la sonrisa como confianza: «Que nada te quite tu paz. Conserva en el rostro una dulce sonrisa, reflejo de la que el Señor continuamente te dirige. Cuando te sientas apesadumbrado y triste, adora y confía».

B. / Inspirados en la melodía Smile de «Tiempos modernos», encontré estos objetivos: sonríe, busca, sueña, lucha. El amor o desamor que ponemos en palabras y silencios, en lo que pensamos y hacemos, en las miradas o gestos:

Sonríe, pero no te escondas detrás de esa sonrisa. Muestra aquello que eres, sin miedo. Ama siempre a pesar de todo.
Busca lo que hay de bueno, no hagas de los defectos una distancia. Entiende a las personas que piensan diferente, no las rechaces.
Sueña, pero no perjudiques a nadie ni transformes tu sueño en huida. Cree y espera, siempre habrá una salida y brillará una estrella.
Lucha, llora, siente lo que hay dentro de ti. Observa lo que las otras personas viven. Descubre lo bueno que hay en ti.

C. / Recordaré la letra para la melodía ‘Smile’, tema instrumental de la película dirigida por Charlie Chaplin ‘Tiempos Modernos’ (1936):

«Sonríe aunque te duela el corazón
Sonríe aunque tu corazón se rompa
Cuando haya nubes en el cielo tú seguirás adelante
Si sonríes más allá de tu dolor y tus miedos
Sonríe y quizás mañana
Veas el sol brillar para ti.

-Ilumina tu rostro con alegría
Esconde cada rastro de tristeza
Aunque siempre haya una lágrima cerca.

Ese es el momento de mantenerse fuerte
Sonríe ¿de qué sirve llorar?
Descubrirás que la vida aún vale la pena
Tan solo si sonríes.»

(Verán el texto inglés en comentario)

D. / Para estos días difíciles, tres pensamientos de Chaplin escritos en algún lugar:

-Nada es para siempre en este mundo, ni siquiera nuestros problemas.
-Me gusta caminar en la lluvia, porque nadie puede ver mis lágrimas.
-El día más desperdiciado en la vida es el día en el cual no hemos sonreído.

La vida interior / la oración

Las personas hoy deberemos aprender el arte de escuchar, de hacer silencio, detenernos en nuestro interior, sentir la vida, escuchar la palabra, la llamada de Dios en el silencio.

Fue un comentario al encuentro de JESÚS con Marta y María, que me llevó a buscar aspectos de la vida interior, la vida que fluye en el subsuelo y alimenta la vida en superficie.

JESÚS de Nazaret observó con respeto el interior y sentimientos de las personas, sus pensamientos e inquietudes: Zaqueo el publicano, la mujer samaritana o Pedro arrepentido junto al lago.

A . – JESÚS fue hombre de oración, de confianza y abandono. Pasó noches en oración o al amanecer, buscó el silencio y la soledad, la compañía del PADRE y de la naturaleza.

«De madrugada, todavía muy oscuro, Jesús se levantó, salió y se fue a un lugar solitario. Allí se puso a orar. Simón y sus compañeros fueron a buscarlo», san Marcos c.1.

Así lo vio Ruiz de Galarreta en sus versos:

«Con el frío primero que anuncia el alba,
cuando empiezan a cantar los pájaros
con cuidado, sorteando los cuerpos dormidos,
retira la cortina de la puerta, suavemente,
se desliza a la sombra de la calle,
se aleja hasta la arena de la playa,
y justo donde muere la última ola
rizada y silenciosa se acuclilla,
las manos extendidas sobre las rodillas
y deja que penetre en su alma el murmullo de Dios.»

B . – El Salmo 139 recordará la relación de intimidad entre el pueblo creyente y el Dios de la Alianza, una larga tradición de amistad, de luces y sombras, él conoce y nos ama.

«Señor, tú me conoces y estás siempre conmigo. Tú sabes mis dudas y conoces mi oscuridad. Tú me conoces y respetas, me acompañas… En lo más adentro de mí mismo estás tú, nada habré de temer porque tú vas conmigo».

JESÚS se presentó como pastor que conoce bien a sus ovejas, cuida de ellas y desea que conozcan su voz, una familiaridad personal.

C . – «Vengan a mí si están cansados o agobiados. No teman, en mí encontrarán descanso y amistad. Yo soy pobre, humilde, amigo».

La gente valoró la acogida de JESÚS al necesitado. Él mismo llamó a la puerta de sus amigos para conversar y descansar. La oración un encuentro de amistad, corriente fresca de vida interior.

-Cuando reces cierra la puerta, ora a tu Padre, que escucha y ve en lo secreto.
-Recen así: PADRE NUESTRO, santificado sea tu nombre.
-Yo soy la vid, ustedes los sarmientos. Unidos a mí darán mucho fruto. 

D . – Nuestra oración estuvo llena de las propias preocupaciones. La presencia, el silencio, la escucha, abrirá nuestro corazón para descubrir el amor del PADRE que nos habla y acompaña. Es la oración.

-Santa Teresa de Jesús: “Oración no es sino tratar de amistad con quien sabemos que nos ama”.
-Y también: «No les pido que hagan grandes y delicadas consideraciones: no les pido sino que lo miren… Pues Él no deja nunca de mirarnos».
-En los Ejercicios espirituales Ignacio de Loyola: «No el mucho saber llenará del todo el alma, mas el sentir y gustar en el interior».
-La madre Teresa de Calcuta: «Para poder amar, tenemos que orar».

Conclusión.- Cuidaremos nuestra vida interior, sin ella seremos más vulnerables, disminuirá nuestra confianza, no sabremos cómo hacer: ¡Oren, para no caer en tentación!

___

MARÍA, la madre del Señor, fue ejemplo de escucha y de vida interior, de silencio y entrega. Así en esta canción «Madre del Silencio», del grupo universitario chileno ‘Canto Católico’.

Como una tarde tranquila,
como un suave atardecer,
era tu vida sencilla
en el pobre Nazareth;
y en medio de aquel silencio,
Dios te hablaba al corazón.

Virgen María, Madre del Señor:
danos tu silencio y paz
para escuchar su voz . .

Y sobre todo, María,
cuando nos habla en los hombres:
en el hermano que sufre,
en la sonrisa del niño,
en la mano del amigo,
y en la paz de una oración.

Soy ciego, Señor

# Con ocasión de problemas graves, hechos dolorosos, si falló el buen ejemplo de discípulos/as del Maestro de Nazaret, pude leer una sentida SÚPLICA, verdadero grito de auxilio y de solidaridad. De nuevo pues la ceguera, el no ver y tropezar, querer salir y no saber, caer uno y hacer caer…

– Que nuestra conducta no oscurezca la belleza del evangelio, ni sea un impedimento para que otros se acerquen a Cristo.

Mas siempre «deberán velar y orar, tener piedad y recibir a quien llegó de lejos, temeroso y sin esperanza». Pudiera ser o no como la oración de un hijo pródigo. Vean.

Soy ciego, Señor
Que seas Tú mi luz y mi guía
y me apartes de los túneles oscuros
donde fácilmente me pierdo
y me cuesta tanto esfuerzo abandonar.
Que seas ese horizonte al cual yo mire,
que nunca olvide que estás tú
y que tus manos me sostienen.

Soy ciego, Señor
Por eso necesito tu Palabra,
para que vea con los ojos del Evangelio
y no sólo con los de mi ajetreado corazón.
Para que avance por senderos de verdad
y sepa levantarme cuando sienta
que soy más pobre de lo que aparento,
no tan bueno como en presencia vendo.

Soy ciego, Señor
Tú me has llamado: si caigo, levántame.
Si me equivoco, corrígeme.
Si lloro, consuélame.
Sin Ti, Señor, será difícil permanecer,
y animar a los demás a permanecer en pie.
Porque soy ciego y a veces no veo,
que seas Tú, Señor, mi guía y mi luz.

# Ante una petición de auxilio tan urgente y necesaria, algunos recordarán aquel hermoso SALMO que fue de extrema confianza.

«El Señor es mi pastor:
nada me falta, en verdes pastos él me hace reposar;
a las aguas de descanso me conduce y reconforta mi alma,
por el camino bueno me dirige, por amor de su nombre. 

– Aunque pase por quebradas oscuras, no temo ningún mal,
tú estás conmigo, tu vara y tu cayado, yo voy sin miedo.

La mesa me has preparado frente a mis adversarios,
con aceites perfumas mi cabeza y rellenas mi copa.
Irán conmigo la dicha y tu favor mientras dura mi vida,
mi mansión será la casa del Señor por largos días».

(Salmo 23)

# También podrán retomar si gustó la oración de TEILHARD de CHARDIN, «En busca de Dios«.

Apocalipsis, el principio y el final

La liturgia ofreció un texto interesante del libro ‘Apocalipsis’, que significa revelación, sacar a la luz lo oculto, las expectativas, el final. Alguien descifró el enigma y lo contó: Juan el apóstol, desterrado en Patmos.

El Apocalipsis, último libro de la Biblia, dará a conocer el sentido de lo que fue y el panorama figurado de lo que será. En imágenes y claroscuros, como en sueños, en prosa o poesía, que atrae y a la vez cuestiona.

– ¿El final de una etapa y el principio de otra? ¿Una luz que ilumina y disipa la tiniebla? ¿El fin último, el atardecer de la vida, de la propia vida? ¿Amanecerá de nuevo?

La actitud orante será la mejor del que espera confiado, no sabiendo el día ni la hora, como sugirió Jean-Fr. Millet en su ‘Angelus. En el texto verán un mensaje de confianza, no de temor, de esperanza de vida más que de muerte, una apuesta firme por la vida:

«Vi un cielo nuevo y una tierra nueva, pues el primer cielo y la primera tierra habían desaparecido y el mar no existe ya.

.. Vi la Ciudad Santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, de junto a Dios, engalanada como una novia que se adorna para recibir a su esposo;

.. y oí una voz que clamaba desde el trono: ‘Esta es la morada de Dios con los hombres; él habitará en medio de ellos, enjugará sus lágrimas’. Ya no habrá muerte ni llanto, todo lo anterior ya pasó.

.. El que estaba sentado en el trono dijo: ‘Ahora todo lo hago nuevo’. El Señor Dios irradiará Luz sobre ellos, y reinarán por los siglos de los siglos.»
 

–Cf. Apocalipsis, cc.21-22.