Salmos ~ Auxilio divino

El libro de Salmos de la Biblia fue libro de poemas y oraciones. Reflejará problemas de un tiempo pasado, sus lamentaciones y desgracias, mas también verán textos que hablan de un Dios amigo, tierno y compasivo. Los Salmos fueron oración para Jesús de Nazaret y para los primeros cristianos.

– Días pasados en una celebración cantaron el Salmo 121, canto de peregrinos y caminantes, oración de confianza. Un pueblo desterrado sintió soledad y abandono, en la dificultad pidió auxilio y confió en el Dios de Moisés: ‘Tú nos libraste de la esclavitud, en el desierto caminaste junto a nosotros, ahora no nos abandonarás’. La fe pasó a ser esperanza.

El tema de los caminantes y peregrinos a los Santuarios sigue actual. También por desgracia serán de actualidad los desterrados a la fuerza, los migrantes y refugiados de nuestro tiempo, huyendo de nuevas esclavitudes, de la violencia y el hambre. Estarán clamando a Dios y a nosotros, pidiendo auxilio. El salmo continúa vigente. Vean.

El guardián del pueblo

[Dios no te faltará .- El pueblo peregrino a Jerusalén pensará en las dificultades del viaje: el camino difícil, el calor del día, quizá en los peligros de parte de ladrones. Pero sabe que Dios estará con él y lo acompañará en el viaje]

Dirijo la mirada hacia los montes:
¿de dónde me llegará ayuda?
Mi socorro me viene del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.

.. No deja que tu pie dé un paso en falso,
no duerme tu guardián;
jamás lo rinde el sueño o cabecea
el guardián de Israel.

.. El Señor es tu guardián y tu sombra,
el Señor está a tu diestra.
Durante el día el sol no te maltratará,
ni la luna de noche.

Te preserva el Señor de todo mal,
él guarda tu alma.
Él te guarda al salir y al regresar,
ahora y para siempre.

(Imagen: Pascua, Camboya)

El hombre y Dios / Blas de Otero

– “Había un hombre rico que vestía ropa finísima y comía regiamente todos los días. Había también un pobre, llamado Lázaro, todo cubierto de llagas, que estaba tendido a la puerta del rico. Hubiera deseado saciarse con lo que caía de la mesa del rico, y hasta los perros venían a lamerle las llagas.”

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Estos días estaremos celebrando la Cuaresma, Semana santa y Pasión, un tiempo largo de auditoría interna, para el autoexamen necesario y la evaluación, buscando la mejora evangélica, la misericordia, la mayor sinceridad.

Con ocasión de la parábola evangélica del rico y el pobre Lázaro, alguien llegó con unos versos de Blas de Otero que verán aquí. Un canto desgarrado, súplica necesaria de quien se sintió en verdad perdido pero confiado, en la cruz identificado. El poema fue testimonio de fe y denuncia del vacío y el dolor, lamento de humanidad malherida y desconsolada. Vean.

Salva al hombre, Señor, en esta hora
horrorosa, de trágico destino;
no sabe adónde va, de dónde vino
tanto dolor, que en sauce roto llora.
.. Ponlo de pie, Señor, clava tu aurora
en su costado, y sepa que es divino
despojo, polvo errante en el camino,
mas que tu luz lo inmortaliza y dora.
.. Mira, Señor, que tanto llanto, arriba,
en pleamar, oleando a la deriva,
amenaza cubrirnos con la Nada.
.. ¡Ponnos, Señor, encima de la muerte!
¡Agiganta, sostén nuestra mirada
para que aprenda, desde ahora, a verte!

Reflexión:
• Si levantamos los ojos hasta el rostro de Jesús crucificado, contemplaremos el amor de Dios sin fin, maltratado, entregado hasta la muerte por nosotros.
• Si miramos bien, descubriremos en ese rostro el de tantos otros crucificados de nuestro mundo reclamando ayuda, nuestro amor solidario y compasivo.

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-Texto de la parábola del rico, en san Lucas c.16.
-Recuerden que Blas de Otero (+1979), buen representante de la poesía social española, tras una época de grandes inquietudes personales y muchos temores, encontró por un tiempo en la religión el apoyo y la estabilidad necesarias para vivir, también en la amistad y en el arte. 

Compasión ~ Buen samaritano

“Un hombre cayó en manos de unos bandidos que lo dejaron medio muerto. Algunos lo vieron y pasaron de largo. Un samaritano de camino vio al herido y se compadeció. Se acercó, curó sus heridas, lo condujo a una posada y se encargó de cuidarlo”, s Lucas c.10.

Una vez más todavía algún pensamiento sobre el amor de compasión, con ayuda del evangelio del Samaritano, una parábola muy principal sobre un tema clave: la misericordia.

El buen samaritano | Marko Rupnik

• ¿Qué fue la compasión? ¿Cómo será la misericordia?
• La compasión fue un sentimiento; la misericordia será su consecuencia práctica.
• Un sentimiento, una reacción personal: me duele en verdad el sufrimiento del otro, como si fuera propio.
• Y me preguntaré qué puedo hacer para ayudar y aliviar.
• La compasión no bastará; fue un sentir verdadero y hondo, mas no debió quedar solo en sensaciones y palabras.
• Habrá de convertirse en solidaridad, en acción solidaria, en misericordia efectiva.

“Jesús le preguntó: ¿Cuál de los tres se hizo prójimo del hombre herido? El maestro de la Ley contestó: El que lo trató con misericordia. Jesús le dijo: Vete y haz tú lo mismo”.

Oración del Buen samaritano

Señor, no quiero pasar de largo
ante las personas heridas en el camino de la vida.
Quiero contagiarme de tu compasión,
y acercarme para expresar tu ternura,
para ofrecer el aceite que cura las heridas
y el vino que sana y consuela.
– Jesús, buen samaritano,
acercate también a mí,
llévame en tus hombros, pues soy oveja perdida;
carga con todas mis caídas,
hazte presente en mis horas bajas.
– Buen samaritano,
deseo tener tus mismos sentimientos,
para no dar más ningún rodeo
ante el hermano que sufre,
sino hacerme compañero de sus caminos,
amigo de sus soledades
y cercano a sus dolencias.

Las peticiones del evangelio

Como en otras ocasiones he pensado coleccionar algunas peticiones y súplicas, deseos que la gente expresó y los cuatro evangelios nos reportaron; deseos del mismo Jesús de Nazaret, objeto también de muchas peticiones.

– ¿Cuál creen que será la petición principal? ¿Qué deseo será más importante?

Apostamos que ese deseo principal deberá estar contenido en la oración del PADRE NUESTRO que Jesús entregó a sus discípulos:

• “Padre, que se cumpla tu voluntad”
“Que venga a nosotros tu Reino”
• “Danos el pan de cada día”
• “Perdona nuestras ofensas”
• “Que no caigamos en la tentación”
• “Líbranos del Maligno”.

Otras peticiones harán referencia a LA FE: la dificultad para comprender el Misterio del Hijo de Dios, los deseos de conocer bien y seguir a Jesús de Nazaret:

• “Señor, aumenta mi fe”
• “Jesús, muéstranos al Padre”
“Señor, dame de tu agua y no tendré más sed”
• “Vayan a trabajar a mi viña”
• “Perdónalos, Padre”
• “Padre, protege a los que me has confiado”.

No pocas súplicas expresaron EL SUFRIMIENTO, las necesidades de la gente, situaciones en apuro, desde la confianza en la salvación que está cerca:

• “Vengan a mí los que están rendidos y abrumados”
• “Señor, si quieres puedes limpiarme”
“Jesús, hijo de David, ten compasión de mí”
• “¡Auxilio, Señor, que nos hundimos!”
• “Señor, que vea otra vez”
• “Padre, aparta de mí este trago”.

La compasión | Karen Armstrong

“Maestro, ¿qué debo hacer para conseguir la vida eterna? Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todas tus fuerzas, y amarás a tu prójimo como a ti mismo. Él replicó: ¿Y quién es mi prójimo?”, san Lucas c.10.

Karen Armstrong, Premio Princesa de Asturias 2017, afirmó que mucha gente busca religión. Deberemos hacer algo para que la religión se convierta en motor de armonía y de concordia. Así por ejemplo en los evangelios, la compasión fue lo primero, imitando a Dios: «Sean compasivos como el Padre es compasivo».

“Todas las religiones tienen elementos positivos. La gente siempre luchó por encontrar sentido a su vida. Veo la religión como un arte. Caemos en la desesperación y buscamos consuelo, en el arte o en los sueños de belleza y de justicia.”

World Press Photo 2012, Yemen

Armstrong hizo su propuesta, presentó la “CARTA por la COMPASIÓN”:

: Restablecer la Regla de Oro como principal doctrina religiosa global.
: Trata a los demás como te gustaría que lo hicieran contigo.
: La Compasión en el centro de la moralidad y la religión.
: La Paz como meta común para las religiones.

[Vean también el texto español de la “Carta” en Comentario]

El documento fue firmado entre otros por el Dalai Lama, por el Nobel de la Paz Desmond Tutu, la escritora Isabel Allende y músicos como Peter Gabriel y Paul Simon.

* Karen Armstrong (Wildmoore, Reino Unido, 1944), escritora especializada en religión comparada, miembro del grupo ‘Alianza de Civilizaciones’ y Premio princesa de Asturias de Ciencias sociales 2017. En 2008 recibió el premio TED, y lanzó su proyecto de Carta por la Compasión. Que los líderes religiosos trabajen juntos por la paz.

Yo estoy a la puerta

Inspirado en su meditación asidua de la vida de Cristo, un misionero de Madagascar ya fallecido escribió tiempo atrás el poema oración que les pondré hoy en el blog. El autor tomará el punto de vista del mismo Jesús que expresó con frecuencia su pena ante la multitud abandonada.

– “Lo que harán por esos pequeños, conmigo lo harán. Serán benditos si fueron compasivos”. El Señor conoció de cerca nuestra indolencia, aseguró sentirse identificado con quien quedó malherido, y también con quien tuvo misericordia.

Jesús de Nazaret nos está invitando a mirar hoy con sus ojos la pobreza y el dolor de muchas personas, algunas vemos cada día en nuestras plazas y nuestra pantallas, rostros tristes y doloridos, interpelantes, víctimas de pobrezas y violencias.

– “Miren que yo estoy a la puerta y llamo, si oyeran mi voz y me abren, entraré y cenaremos juntos”, Apocalipsis c.3.

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«El Dios que conozco
permanece a la sombra de mi casa.
Cada día pide un poco de arroz,
más aún, una mirada de cariño, un rostro acogedor.

El Dios que conozco nació en un pesebre
y murió en un leño.
Y desde una cierta mañana de Pascua,
va de acá para allá por el mundo,
se confunde entre la muchedumbre anónima,
entre los olvidados, los rechazados,
y nueve de cada diez veces no es reconocido.

El Dios que conozco no tiene poder.
Me dice que tiene hambre, que tiene sed, que está desnudo,
que es extranjero, que está preso.
Creí entender su voz el otro día:

‘Estoy siempre con vosotros, nunca os he abandonado.
No me dejéis morir de hambre,
no me dejéis una noche más sin techo, sin calor.
No me dejéis en tanta aflicción.
Llamo a la puerta, pero nadie me responde.
Hace frío, estoy solo, nadie viene en mi ayuda’.

El Dios que yo conozco se llama Jesucristo,
permanece a la sombra de mi casa.»

Jacques Couture ~ 1986

– “Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, o te vimos forastero y te recibimos? . . Cuando lo hicieron con alguno de los más pequeños de mis hermanos, me lo hicieron a mí”, san Mateo c.25.

Orar con Nicodemo #7

Los discípulos recibieron una fuerza divina, el Espíritu Santo, que les dió confianza y los puso en marcha para la misión. Deberán salir del Templo y de las casas. Es hora ya de dar a conocer el nuevo Camino de Jesús. La víspera de cada domingo al anochecer, los primeros cristianos se reunirán en la casa de uno de ellos. Temen las denuncias y se ocultan. Las autoridades políticas y religiosas los amenazan y obligan al silencio, les impondrán penas de cárcel.

hom_intimior-intimo-meo-bNicodemo pudo encontrarse en aquella reunión de apóstoles y discípul@s. Su presencia les dió ánimo a todos. Él mismo amenazado e inseguro pedirá fortaleza y más decisión por el Reino de Dios. Recordó la recomendación de Jesús: “Nicodemo, deberás nacer de nuevo, del agua y del Espíritu que el Padre enviará”. El discípulo de los últimos días rezó así:

NACER DE NUEVO DEL ESPIRITU

«Envía, Señor, tu Espíritu que sustente y refuerce nuestro propio espíritu que es de natural frágil y cobarde. Que el Espíritu de Dios encienda en nosotros una LUZ interior suave pero firme, que quite las sombras de la duda y las tinieblas de la desesperanza. Que nos ilumine cuando en verdad no sabemos qué hacer. Espíritu Santo, amor infinito e increado, manantial inagotable de amor, derrama en el corazón de tus discípulos el amor que todo lo puede, que todo lo disculpa, que siempre ama, que ama sin ser amado, que comprende aunque sea incomprendido. Que por tu gracia, el nombre y el rostro de nuestro amado JESUCRISTO queden imborrables en nuestra mente, que sus palabras y modo de ser permanezcan por siempre impresos en nuestro corazón. Soñamos que nuestra fe en Jesús sea amistad, nunca olvidar su vida y su muerte por nosotros. Envía, Señor, tu Espíritu que renueve la vida de las personas y de los grupos que habitan nuestra tierra, por el final de toda violencia, exclusión y malos tratos, que no veamos niños abandonados o explotados, ojalá desaparezca ya el sufrimiento injusto de tanta gente. Espíritu Santo, danos valentía para anunciar la buena noticia, y para denunciar los males que rebrotan sin cesar en tu Iglesia, la tentación de la soberbia, la falsa apariencia y las envidias, la avaricia de honores y riquezas. Señor, que sienta amor confianza con el Padre, dame amor fraternidad con mis hermanos, te pido por favor la gracia del amor compasión con los que sufren desaliento y rechazo. Haz de mí un instrumento de paz, trabajador de comunión y buena noticia de consolación en el mundo, en mi familia y en la comunidad. Este será mi ‘Padre nuestro’, los discípulos comunicaron como piezas de una oración, la oración de Jesús. Yo diré así: Padre nuestro, padre de todos, padre del cielo, tú quieres sólo nuestro bien; cúmplase tu voluntad, tus mejores deseos, tu reino; que todos te conozcan, te quieran y bendigan. Que de la casa no me aleje ni me pierda; sálvame señor, no dejes que de tu bondad dude ni desconfíe, que no caiga en la red del tentador. Da a todos cada día su alimento, que perdonemos siempre como tú nos perdonas; de la noche del mal líbranos y de la muerte en sombras, danos de tu vida cada día y de tu aliento. Ahora te pediré por los nuevos cristianos, la nueva Iglesia, por los que buscan algo diferente, por los jóvenes que en la noche impacientan cansados de esperar un amanecer que no llega. Que todos veamos pronto signos de un mundo nuevo en paz lleno de humanidad y bendiciones para todos. Adiós, Señor, hasta otro día.»

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(Podrán ver ‘Orar con Nicodemo’ en “¿Cómo orar?”, ebook de Nicodemo Martin)

Bautismo de espíritu, el amor

Alguna sugerencia para estos días, Cuaresma y Pascua, no tanto sobre el bautismo de agua, sino del ‘bautismo de espíritu’ que los seguidores de Cristo recibimos del mismo Señor. Por eso nos llamamos cristianos: seguidores de Cristo, bautizados como él con Espíritu santo.

El bautismo espiritual recibido será como un ‘baño interior’. Jesús comunicará su Espíritu para empapar y transformar lo hondo de la persona, compartiendo con nosotros su proyecto, su razón de ser, sus mejores deseos, la fuerza de amar, su status de hijo querido. Vean algún rasgo más:

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  • El Espíritu de Jesús es ‘Espíritu de verdad’… para poner verdad en nuestra vida cristiana, recuperar la identidad de seguidores de Jesús, ser más fieles al evangelio.
  • El Espíritu de Jesús es ‘Espíritu de amor’… vivir libres de cobardías y egoísmos, no tan ocupados en nuestro interés y bienestar, abiertos al amor compasivo, solidario y gratuito.
  • El Espíritu de Jesús es ‘Espíritu de conversión’… dejarnos bautizar por Jesús será dejarnos transformar, atentos a su voluntad, sensibles a lo que deshumaniza a los hijos de Dios.

El Papa Francisco planteó en otro momento la cuestión del lugar que el Espíritu Santo tiene en nuestra vida:

= ¿Suelo pedir ‘inspiración’ antes de tomar una decisión o de hacer algo? ¿Escucharé y seguiré su voz? ¿O mi corazón está tranquilo, sin emociones, un corazón fijo?
= Discerniré lo que siente mi corazón. Una persona que no percibe ‘movimiento’, llamadas, combate, y no se pregunta ni discierne lo que sucede, es una persona con una fe fría. 

Quiero verte | El ciego del camino

vela_india-bl«Al salir Jesús de Jericó, el ciego Bartimeo estaba sentado al borde del camino pidiendo limosna. Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar:
– Hijo de David, ten compasión de mí.
Jesús le dijo:
– ¿Qué quieres que haga por ti?
El ciego le contestó:
– Maestro, que pueda ver.
Al momento recobró la vista y lo seguía por el camino», s Marcos c.10.

Para algunos será la mejor oración: ¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí! Es oración humilde y confiada, insistente, como el publicano que reconoció en la puerta del templo su pecado, y esperó ser recibido.

:: No veo, no creo, no conozco . . Muchos en el evangelio confesaron su necesidad y su ceguera, siguieron las huellas de la luz y soñaron con un nuevo día: ver, conocer, ser amigo y seguidor de Jesús de Nazaret. Será la fe del evangelio, “Quiero verte, Señor”.

El ciego del camino dejó todo, su puesto en el camino y su lamento, dejó su manto, y casi a ciegas caminó junto a Jesús contento, copiando su vida y su palabra, su compasión. Será otro Jesús, en otros lugares y para otras gentes, irá donde Jesús no llegó a pasar, “para consolar a los abatidos, abrir los ojos de los ciegos y soltar las cadenas de los encarcelados”.

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:: Recordaron la liturgia de su propio Bautismo y de la Pascua, impresa en algunos presentes, memoria y canto a la vez:

“Él nos libró de nuestra ceguera, nos devolvió la confianza en nosotros mismos y nos puso en camino. Así como cuentan de aquel mendigo ciego que en las puertas de Jericó oyó pasar a Jesús de camino y al oir que le hablaba, enloqueció de alegría, pareció olvidar su ceguera, y puso ya todo su empeño en sólo amar y seguir al Nazareno.”

EL CIEGO DEL CAMINO

Seguir tus huellas
como ciego curado en el camino
sin manto ni sandalias
cantando por valles y colinas,
sin monedas ni pan ni vino
solo contigo
al calor de tu figura amiga
que sientes y adivinas.

:: ¿Cómo resumir esta experiencia de fe y de seguimiento?

«Los enfermos y abandonados buscando cobijo se acercaban a él y él a ellos. El encuentro se convertía en una fiesta íntima que permanecía después imborrable. ¿Qué creen que es la fe sino un vivir enamorada de esa primera llama encendida y de su rescoldo nunca del todo apagado? La huella del primer encuentro nos acompañará en la búsqueda, nos guía entre cañadas oscuras, madurando y dando buen fruto . . El amor primero, celosamente guardado, lo fue todo: fiesta, luz, melodía y hoguera.»

* Cfr. Nuestra entrada “María Magdalena #10”

El hombre y Dios

Homm_SafetZec12Vean un apunte más de evangelio. Hoy quise traerles una descripción del hombre que huye, que no encuentra la paz en su mundo familiar ni en su religión, que pide explorar otras posibilidades, lejos del Padre y del hermano.

– Una necesidad vital le hizo dar la espalda a todo y lo puso en camino. En los otros y en sí mismo encontró egoísmo, envidias y soledad. En Dios sin embargo, en el Padre de la parábola, solo halló compasión y corazón.

«El hombre es este hijo pródigo. Hechizado por la tentación de separarse del Padre para vivir independiente la propia existencia. Desilusionado por el vacío que como espejismo lo había fascinado; solo, deshonrado, explotado, mientras buscaba construirse un mundo todo para sí; atormentado desde el fondo de la propia miseria por el deseo de volver a la casa del Padre» (Juan Pablo II).

– Su padre lo vio de lejos y se enterneció, salió corriendo y lo cubrió de besos.

En una sociedad tan competitiva urge hacer elogio de la bondad y la ternura como de una riqueza, el servicio y la misericordia no son debilidad sino fortaleza. Paradojas y peleas seculares entre el bien y el mal, entre la violencia y la paz, el rechazo o el abrazo…

El Papa Francisco nos alertó recientemente: “Nuestra casa común está contaminada y no deja de deteriorarse. Necesitamos el compromiso de todos, debemos proteger al hombre de su propia destrucción”.

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-Imagen: Safet Zec, Bosnia.
-Hijo pródigo, San Lucas c.15
-Compasión: la virtud de compartir y sentir como propio el sufrimiento de la persona que ama.

( Vean también nuestro post “Volver a casa” )