Examen del discípulo de Cristo

“Jesús preguntó: ¿Qué dice la gente de mí? Unos que eres el Bautista, otros que algún profeta. Y ustedes, quién dicen que soy. Pedro dijo: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios.”

También hoy Jesucristo nos dirige la pregunta: ¿Qué dicen de mí? Más que una respuesta de libro, él espera una respuesta personal.

¿En verdad conocemos a Jesús, centrados en él, o vivimos en la rutina?
¿Queremos a Jesús, o es alguien del pasado, sin fuerza ni atractivo? ¿Es amigo?
¿Aprendimos a mirar como Jesús, compasivos, o bien indiferentes?
¿Jesús resucitado vive y camina con nosotros? ¿Somos sus testigos?

“Aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón, encontrarán descanso”, s Mateo c.11.
“Dichoso el que tiene a Belén en su corazón, y Cristo nace en su corazón cada día”, san Jerónimo.

= “Lo más decisivo será saber qué relación vives con Jesús. Las creencias no cambian nuestra vida. Es la adhesión personal a Jesús lo que nos puede transformar.” (JA.Pagola)

= SEÑOR, quiero ser alumno tuyo en la escuela de Belén, aprender sencillez, humildad, dejándome querer y ayudar. / En la escuela de Nazaret aprenderé a valorar la convivencia, el trabajo de cada día. / Aprenderé de ti a escuchar y curar, acoger y bendecir. / En la escuela de la Cruz aprenderé a perdonar y consolar.

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Vean esta melodía, llena de afecto y buenos deseos: “Encontrarme contigo”, del grupo Satelite, Mexico, 2012.

Desde la cruz

Su gran corazón manó sangre
la propia vida
y agua limpia abundante
su misma alma.

Será un Viernes santo especial. En este momento de dolor y de cruz para mucha gente, pensé ofrecerles resumida una antigua entrada del blog. Viendo asimismo países con recursos y servicios de salud muy precarios, cómo recuperar la humanidad malherida. Nuestro afecto y solidaridad. Algo más que visitar lejanos y fríos planetas buscando vida, con la vida nuestra aquí ahora tan amenazada, la naturaleza y las personas.

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EL CRISTO DE SAN DAMIANO

29 noviembre, 2007

Les recordaré una vieja historia medieval. Un día Francisco entró en la pequeña Ermita dedicada a San Damián, cerca de ASÍS, Italia. La hiedra trepaba cubriendo los muros laterales, con hendiduras que ponían en peligro el lugar.

En su interior había un sencillo altar de madera y, a modo de retablo, un Crucifijo bizantino. La imagen del Crucificado penetró en el alma de Francisco, que con los ojos elevados rezó así:

cristosdam02b

Sumo y glorioso Dios,
ilumina las tinieblas de mi corazón
y dame fe recta,
esperanza cierta
y caridad perfecta,
sentido y conocimiento, Señor,
para que cumpla
tu santo y verdadero mandamiento.

De pronto se oyó una voz, al parecer procedía del Cristo: ‘Francisco, ve y repara mi casa que, como ves, está toda en ruinas’.

Se le pedirá su ayuda para reparar la pequeña iglesia, pero también la gran Iglesia, la religión y el Papado de entonces, ruinosos por el mal estado y la corrupción, necesitados de reforma.

– El joven Francisco de Asís decidió contribuir él mismo al cambio con su renuncia a todo, su opción por la pobreza y su dedicación a los más pobres, su amor a la verdad.

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* El Cristo de San Damián, crucifijo pintado en tela y pegado sobre madera, años 1100, icono de Cristo glorioso, con la Virgen María, apóstoles y ángeles. De un artista del valle de Umbría, estilo románico oriental. La cruz, de 2’10 m por 1’30 de ancho, para la iglesia de San Damián, ahora en la Basílica santa Clara en Asís, Italia.

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Si gustan podrán escuchar este conocido Aleluya de Leonard Cohen con letra propia de Semana santa.

Creer en Jesucristo

JESÚS de Nazaret gustó conversar sobre su origen y el motivo de su venida. Más que largos discursos, interesó su trabajo y el ejemplo de su vida, el amor en las obras más que en las palabras.

– “Dios amó tanto al mundo que entregó a su Hijo, para que todo el que cree en él no perezca y tenga vida eterna”, s Juan c.3.

Todo un desafío. Deberán creer en los signos: el vino de Caná, los panes y los peces, Lázaro vivo, la vista del ciego, la cruz, el sepulcro vacío.

¿Creer en Dios? ¿Creer en Jesús? Lo propio de la fe cristiana será creer en Jesucristo, el Hijo de Dios. El discípulo amado ofreció en su Evangelio un diálogo difícil entre Jesús y sus discípulos en la Cena de despedida:

¿Quién eres tú, Jesús, para que creamos en ti como creemos en Dios?

Si creen en Dios, crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchos lugares. Volveré y los llevaré conmigo.
. . Los discípulos no comprendieron. Verán pronto al Mesías rechazado. Deberán esperar, Jesús les mostrará el camino a Dios Padre.

Tomás confesó: Señor, no sabemos adónde vas ni sabemos el camino. ‘Yo soy el camino, la verdad, la vida’.
. . Jesús es el camino para llegar a Dios, el Padre nos recibirá en su casa. Jesús enseñará quién es Dios, cómo es Dios, cómo llegar a él.

Felipe suplicó: Muéstranos al Padre. ‘Tanto tiempo y no me conoces. Quien me vio a mí, vio al Padre’.
. . Viendo, oyendo a Jesús, veremos, oiremos, conoceremos a Dios. Más que creer importa amar, son ‘sus amigos’, donde hay amor estará Dios.

Mirando al cielo, Jesús rezó por sus discípulos con parecidas palabras:

PADRE, te pido por ellos. Yo les comuniqué tu voluntad. Ellos ya creen en mí. Yo cuidé de ellos, pero el maligno los amenaza. Te pido que no caigan en la tentación, que permanezcan unidos como nosotros, en la pena y en la gloria. Que den a conocer nuestro gran amor, fieles a la verdad, que confíen y no teman.

Recordarán las palabras de san Pablo al joven Timoteo:

– No te olvides de Jesucristo, resucitado de entre los muertos;
Él es nuestra salvación, nuestra gloria para siempre.
Si morimos con él, viviremos con él;
si perseveramos con él, reinaremos con él.
En él nuestra esperanza y nuestra paz.

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* Imagen: Leonardo da Vinci, La Última Cena, 1498, pintura mural en el Refectorio comedor del convento dominico de Santa Maria delle Grazie, en Milán (Italia). Última restauración 1999.

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Podrán ver más temas sobre Jesucristo en “El Rostro de Cristo”, pdf, ebook de Nicodemo Martin.

El desierto

Quise ponerles aquí alguna reflexión para este tiempo. La simbología sugerente del desierto lugar de soledad y de escucha, también de penuria y dificultades, una oportunidad para caminar en la verdad y vivir en profundidad. Está cerca Semana santa.

– “La seduciré, la llevaré al desierto y le hablaré al corazón”, Oseas c.2.

Para acercarnos a Jesucristo y la Buena noticia, los evangelios presentaron al Bautista que propuso: sumergir nuestro peor yo y reflotar el mejor, la verdad, la bondad, la belleza.

= Para escuchar su Palabra, el desierto, el silencio, será bueno. Un tiempo para dejar espacio a Dios-Amor en nuestra vida.
= Será bueno para el arrepentimiento, la transformación y el cambio. Que no se derrumbe la Esperanza, si la vida pareciera perderse.
= Mirando la vida con ojos nuevos, el desierto nos dejará a la intemperie, en lo que importa, no lo falso, la Bondad en nosotros y en todo.

El arrepentimiento pedirá obras que muestren el rumbo nuevo de la propia vida. No será un asunto privado, sino un compromiso para la fraterna solidaridad. Será la Cuaresma.

Entonces se activará el Evangelio, la tarea de Jesús el enviado del Padre a quien hemos de seguir e imitar. Con Él en el desierto venceremos la tentación de buscar poder y gloria para sí , y tomaremos el camino del servidor humilde, del amigo verdadero.

Solo me basta, Señor, venir ante tu presencia
para sentir el calor, el cariño y el amor,
que a veces mi alma no encuentra.
Me basta tu luz que viene al despertar el alba,
para quitar el miedo, la tristeza y mi desvelo
que me hacen perder la calma.

Solo me basta, Señor, sentarme cerca, a tu lado,
para gustar de tu paz, tu cariño y amistad,
que sin verles ya me has dado.
Me basta con esperar, aunque la luz no se encienda,
para que pueda tener la fuerza de aquel querer,
que das con tu paciencia.

(Cf A Torres)

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Piensen en la importancia del Guía, testigo de la luz: en el desierto de la vida, en los desiertos de las religiones, se buscaron guías conocedores del camino y los peligros, su compañía en la oscuridad mantendrá iluminada la espera.

– Parece que el mundo actual se convirtió en desierto… El buen testigo nos dirá que sabe de la ‘fuente’, cómo calmar la sed de bondad y felicidad del ser humano. La vida está llena de pequeños testigos, creyentes sencillos y humildes, personas entrañablemente buenas, que viven desde la verdad y el amor. (JA.Pagola)

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-Podrán ver aquí para el mes de marzo, el VIDEO del PAPA, su propuesta de “vivir el sacramento y la reconciliación con renovada profundidad, saboreando el perdón y la misericordia”.

Noche de estrellas

Poesía, dibujo, novela o cine, diversidad de formas y estilos para contar la experiencia religiosa.

Así veremos místicos y poetas de todo tiempo asociando temas de la vida de Cristo -el niño, el pastor, la cruz- con momentos personales de soledad o tristeza.

Recordarán a san Juan de la Cruz con sus noches oscuras, o a Lope de Vega en sus ‘Rimas sacras’ que saben a confesión.

Fue el caso del soneto que hoy les presento, unión mística en medio de la noche y el desamparo, compartiendo la mutua amistad y simpatía.

“Amo, Señor, tus sendas, y me es suave la carga
(la llevaron tus hombros)
que en mis hombros pusiste;
pero a veces encuentro que la jornada es larga,
que el cielo ante mis ojos de tinieblas se viste,

que el agua del camino es amarga… es amarga,
que se enfría este ardiente corazón que me diste;
y una sombría y honda desolación me embarga,
y siento el alma triste hasta la muerte triste…

El espíritu débil y la carne cobarde,
lo mismo que el cansado labriego, por la tarde,
de la dura fatiga quisiera reposar…

Mas entonces me miras, y se llena de estrellas,
Señor, la oscura noche; y detrás de tus huellas,
con la cruz que llevaste, me es dulce caminar.”

–Luis Felipe Contardo, Chile, +1921.

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Imagen: Andrei Rublev, Cristo Salvador, siglo xv. “El Cristo de Rublev es Cristo sufriente y temeroso, el resucitado que vence a la muerte, sus ojos abiertos ventana del alma acogedora y hospitalaria. En el fondo de la mirada despunta la Gracia que se da misericordiosa al sufriente como el abrazo del padre.” (L.Alexander Vilkas)

Nuevas preguntas de Cristo

– ¿Adán, dónde estás? preguntó Dios al Hombre avergonzado.
– ¿Dónde está tu hermano? preguntó a Caín revuelto en su crimen.

Con preguntas que ayuden a vivir en la verdad, el Señor nos busca y dialoga con nosotros, en lo cotidiano donde él mismo está. Jesús de Nazaret practicó también esa pedagogía.

Mark Rupnik | Cristo

¿Por qué me buscaban? Deberé ocuparme en los asuntos de mi Padre. Dijo Jesús a su madre en el templo: es la misión del Hijo de Dios.
¿Quién es mi madre y mis hermanos? La nueva realidad familiar, fraterna, del Reino de Dios.
¿No debieras compadecerte de tu compañero como yo me compadecí de ti? Compartir el amor y el perdón recibido de Dios.
¿Cuántos panes tienen ahí? Mirar y caer en la cuenta, solidarizarme ante el hambre de gente necesitada.

Saulo, ¿por qué me persigues? Como Pablo en su camino a Damasco, quisiéramos conocer las preguntas de Dios ahora, si escuchamos con atención.

‘Esa misma pregunta nos grita Dios desde los rostros sin nombre de los inmigrantes, desde las minas de silicio clandestinas, desde los pueblos indígenas despojados a tiros de sus territorios’.

–Cf. B. González Buelta, El discernimiento.

Escuchando pues sus preguntas veré qué quiere el Señor en este tiempo difícil. Él me llevará de la mano para mirar fuera de mí, para  la oración y la respuesta personal. Es la Cuaresma.

Oración .- Busco tu ayuda, Señor, para permanecer atento. Abre mis sentidos y mi corazón para oír tu voz: ‘Ven conmigo’. Que note tu mano amiga: ‘No temas’. Que adivine tus deseos: ‘Bendice, cura, perdona’. Así, con tu aliento y amistad, pobre y confiado, me pondré en camino.

Rubén, el beso de Jesús *

Rubén fue el sacerdote de 36 años fallecido en la explosión de gas en Madrid el pasado 20 de enero. Parece que alguien próximo comunicó este escrito del cura. Varias redes sociales se hicieron eco compartiendo el testimonio en verdad lleno de afecto y de fe entrañables.

Así lo titularon: ‘El beso de Jesús’, que resumiré en el blog pensando les gustará si no lo conocieran. Dice así:

“A los 6 meses de ordenado, mi Obispo me envió a una Parroquia, suplir al Párroco allá más de 30 años. No fue fácil, pero mi tarea fue mejor gracias a un pequeño llamado Gabriel, protagonista de este relato.

Al poco de llegar recibí un matrimonio joven con su pequeño hijo síndrome de Down. Me pidieron que lo aceptara como monaguillo. No pude decir que no, le pregunté si quería ser mi monaguillo, no me respondió sino que se me abrazó a la cintura. Así me convenció.

Muchos vinieron a la Iglesia para verlo de monaguillo. Antes de la Misa pensé que Gabriel nada sabía de cómo ayudar la Misa; se me ocurrió decirle: ‘Gabriel, tienes que hacer todo lo que yo haga, ¿vale?’

Gabriel es el niño más obediente del mundo, y al besar el altar, el pequeño se quedó prendido a él. Gabriel continuó tratando de imitar mis movimientos. Al terminar le dije que el altar solo lo besaré yo. Le expliqué cómo el sacerdote se une a Cristo en este beso. Él me dice: ¡Anda, yo también quiero besarlo! Le dije que yo lo haría por los dos, ¿conforme?

Pero al siguiente domingo, al iniciar la Celebración y besar el altar, Gabriel puso su mejilla en él y no se despegaba del altar con una gran sonrisa en su pequeño rostro. Al terminar hablamos.

– Gabriel, te dije que yo lo besaré por los dos.
– Padre, yo no lo besé, Él me besó a mí, ¡de verdad, me llenó de besos!

La forma en que me lo dijo, me llenó de santa envidia. Al cerrar el templo y despedir a mis feligreses me acerqué al altar y puse mi mejilla en él: ‘Señor, bésame como a Gabriel’.

Aquel niño me recordó que ganar el corazón de aquel pueblo solo podía ser desde esa dulce intimidad con el único Sacerdote, Cristo. Desde entonces mi beso al altar es doble pues pongo mi mejilla para recibir su beso. ¡Gracias, Gabriel!”

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* Leo en Aleteia.org, 22/01/2021: “Atribuyen a Rubén Pérez Ayala, sacerdote fallecido en la explosión de gas en Madrid, la autoría de una historia titulada ‘El beso de Jesús’, que relata una anécdota vivida por José R. López Cepeda hace más de 20 años, sacerdote, párroco de Santa Orosia, montes de Yebra de Basa, Pirineo aragonés (España)”.

Amigos de Jesucristo

Encontraron en el blog con frecuencia cantos, poesías y oraciones, casi sin buscarlo. Esta vez llegó desde muy lejos la oración del amigo misionero, súplicas al terminar el día, o al final de la propia vida, como fue el caso.

Entregar todo, rendir cuentas y dar gracias, pedir perdón y confiar en la misericordia. Fue el deseo de conservar como tesoro una amistad que dura por siempre, más allá de la muerte.

“Ustedes serán mis amigos, si hacen lo mandado”. El ustedes o el nosotros no fue ritual sino fraternal, el ‘yo grande’, universal, de los amigos de JESUCRISTO. Poesías y oraciones reflejo de una relación personal, la amistad del discípulo que busca ayuda.

.. Señor Jesús, tú nos miraste, nos llamas a colaborar en tu misión. Te damos gracias, no olvides tu promesa de estar siempre con nosotros.
.. Tuvimos el sentimiento de trabajar en vano, toda la noche, olvidando que tú estás cerca. Hazte presente en todo, en nuestro trabajo, cada día.
.. Llena con amor nuestras vidas en tu servicio. Quita de nuestro corazón el egoísmo de pensar en ‘lo nuestro’, en ‘lo mío’, exclusivo.
.. Ilumina nuestras mentes y corazones, haznos sonreir cuando las cosas no marchan como quisiéramos.
.. Que al final del día, de cada día, nos sintamos más unidos a Ti, confiando con alegría. Somos débiles y pecadores, pero somos tus amigos.

– “Soy un pecador en quien el Señor ha puesto los ojos -comentó el Papa Francisco-. Soy alguien que ha sido mirado por el Señor… Jesús vio un publicano y, mirándolo con amor y eligiéndolo, le dijo: Sígueme”, La Civiltà 09/2013.

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Tal vez gustarán escuchar esta melodía llena de sentimientos de amistad, “Encontrarme contigo”, del grupo Satelite, Mexico. 

Encontrarme contigo
Mi fiel amigo, sentir el calor de
Tu gran amor; para adorarte
Y todo entregarte vertir lo que soy en adoración;

Y darte el honor; postrado a tus pies;
Con alma derramada ante tu mirada;
Tu rostro señor encontrarlo en mi;
Escuchar tus palabras hablando a mi alma.

Encontrarme contigo
Fiel amigo; sentir la pasión de tu corazón
Y darte el honor; postrado a tus pies;
Con alma derramada ante tu mirada;
Tu rostro señor encontrarlo en mi;
Escuchar tus palabras hablando a mi alma.

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Añadiré por mi parte estos rasgos evangélicos de Jesucristo, deseando entrar en el misterio de su persona, de entonces y de ahora.

Desde la nube la Voz señaló a Jesús de Nazaret, san Lucas c.9. Los discípulos oyeron atemorizados, rostro en tierra enmudecieron, más tarde recordarán…

: Este es mi Hijo amado, escúchenlo
: Es el Agua viva que renueva todo
: El Vino nuevo, alegría del Reino
: La Vida abundante, compartida
: Nuestra Luz en la tiniebla
: Es el Camino para ir al Padre
: La Vid verdadera, ustedes sarmientos
: La Gloria de Dios reflejada en mi Rostro
: Soy Jesucristo, el Ícono del Dios vivo.

Nicodemo el fariseo fue amigo de Jesucristo, primero de noche para conocerlo, luego al atardecer junto a la cruz, y en el sepulcro un amanecer. Verán aquí algunas oraciones, “Orar con Nicodemo”.

Pedro Casaldáliga, adiós

El pasado 8 de agosto falleció en Batatais, estado de Sâo Paulo, Brasil, monseñor Pedro Casaldáliga a los 92 años. Fue Pastor bueno, profeta y también poeta, Obispo en Sâo Felix, Mato Grosso, valiente defensor de vidas y tierras de los más desfavorecidos y expropiados de la tierra.

Pese a las amenazas, estuvo con el Consejo Indigenista de Brasil, unificando las tribus del Amazonas en defensa de la tierra y el ecosistema.

– Missionário ao estilo de Jesus de Nazaré, que já o recebeu em Casa com o seu abraço. Obrigado dom Pedro. Descanse em paz e ore por nós.

‘Tras un momento de desconcierto, los discípulos proclamaron a los cuatro vientos que el Crucificado está vivo. Dios le ha dado la razón, le hizo justicia y resucitó. Tras su muerte se abrió un camino a la esperanza, ‘Yo soy el camino, la verdad y la vida… No teman, yo vencí al mundo’.

Pondré en memoria estos sentidos versos suyos que gustaron y recordarán, dedicados a Jesucristo, en la vida y en la muerte Señor de nuestras vidas.

“Mi fuerza y mi fracaso, eres tú.
Mi herencia y pobreza, eres tú.
Tú, mi justicia, Jesús,
mi guerra y mi paz,
mi libre libertad.
Mi muerte y mi vida, tú.
Palabras de mis gritos,
silencio de mi espera,
testigo de mi sueños,
cruz de mi cruz, tú.
Perdón de mis pecados,
juez de mi pobre llanto,
razón de mi esperanza,
mi tierra prometida,
tú, Jesús”.

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En su funeral en Batatais, fue recitado el poema oración de Don Pedro “La paz inquieta”, aquí verán recitado por él mismo:

Dá-nos a Paz que luta pela Paz!

La paz que nos sacude
con la urgencia del Reino.
La Paz que nos invade,
como el viento del Espíritu,
rutina y miedo,
la tranquilidad de las playas
y oración de refugio.

Paz de armas rotas
en la derrota de las armas.
Paz del hambre de justicia,
la Paz que se vuelve “nuestra”
sin vallas ni fronteras,
que es tanto “Shalom” como “Salam”,
perdon, regreso, abrazo…

Danos tu paz
esta paz marginal
que deletrea en Belém
y muere en la cruz
y triunfos en Semana Santa.

Danos, Señor, esa paz inquieta,
eso no nos deja solos!

Ven, Amor / Pentecostés

Picasso | Rostro de la paz, 1950

” Les daré un corazón nuevo y un espíritu nuevo. Quitaré el corazón de piedra y les daré un corazón de carne. Pondré mi Espíritu en su interior y caminarán según mis preceptos.” (Ezequiel c.36)

.. Por la fiesta de Pentecostés recibirán oraciones al Espíritu Santo. Deseé ponerles esta aquí, y decirla de corazón. Salud y Paz.
.. Por tanta pena y oscuridad, pediremos luz y curación.
.. El Espíritu es amor, voz interior y aliento, alma nuestra y defensor.
.. No va por libre ni actúa desde fuera, sino por dentro en simpatía.
.. A una con Jesucristo, nos configura; a una con el Padre, nos abraza; a una con nosotros, nos diviniza.
.. A Nicodemo se le dijo que deberá nacer de nuevo, del agua y del Espíritu.

Invocación del Espíritu Santo

Ven, Espíritu,
Espíritu Santo,
a cada grieta de mi corazón.
No dejes el más mínimo resquicio
donde el orgullo pueda campar,
donde los juicios de labios duros puedan acechar,
no dejes ni la más pequeña parte.

Ven, Sabiduría,
Santo sabio,
¡visita la deformada razón de mi mente!
Resplandece en mi confusión
con tu luz clara.
Exhala ahí la dulce difusión
de tu infalible poder.

Ven, Amor,
Corazón de todo amor,
a los abrazos de mi alma.
A mis deseos de mil brazos,
ven con todo cumplimiento.
Habla con tu lengua de fuego
en la quietud de mi alma.

Dedo de Dios,
Dedo llameante,
cauteriza mi locura.
Sé en todo laberinto engañoso
señal brillante y ardiente.
Marca con fuego en los dudosos caminos
el designio del Amor.

–Madre Mary Francis, P.C.C.

* La Madre Mary Francis (†2006) fue abadesa del Monasterio de la Pobre Clara de Nuestra Señora de Guadalupe en Roswell, New Mexico.