Soy ciego, Señor

# Con ocasión de problemas graves, hechos dolorosos, si falló el buen ejemplo de discípulos/as del Maestro de Nazaret, pude leer una sentida SÚPLICA, verdadero grito de auxilio y de solidaridad. De nuevo pues la ceguera, el no ver y tropezar, querer salir y no saber, caer uno y hacer caer…

– Que nuestra conducta no oscurezca la belleza del evangelio, ni sea un impedimento para que otros se acerquen a Cristo.

Mas siempre “deberán velar y orar, tener piedad y recibir a quien llegó de lejos, temeroso y sin esperanza”. Pudiera ser o no como la oración de un hijo pródigo. Vean.

Soy ciego, Señor
Que seas Tú mi luz y mi guía
y me apartes de los túneles oscuros
donde fácilmente me pierdo
y me cuesta tanto esfuerzo abandonar.
Que seas ese horizonte al cual yo mire,
que nunca olvide que estás tú
y que tus manos me sostienen.

Soy ciego, Señor
Por eso necesito tu Palabra,
para que vea con los ojos del Evangelio
y no sólo con los de mi ajetreado corazón.
Para que avance por senderos de verdad
y sepa levantarme cuando sienta
que soy más pobre de lo que aparento,
no tan bueno como en presencia vendo.

Soy ciego, Señor
Tú me has llamado: si caigo, levántame.
Si me equivoco, corrígeme.
Si lloro, consuélame.
Sin Ti, Señor, será difícil permanecer,
y animar a los demás a permanecer en pie.
Porque soy ciego y a veces no veo,
que seas Tú, Señor, mi guía y mi luz.

# Ante una petición de auxilio tan urgente y necesaria, algunos recordarán aquel hermoso SALMO que fue de extrema confianza.

El Señor es mi pastor:
nada me falta, en verdes pastos él me hace reposar;
a las aguas de descanso me conduce y reconforta mi alma,
por el camino bueno me dirige, por amor de su nombre. 

– Aunque pase por quebradas oscuras, no temo ningún mal,
tú estás conmigo, tu vara y tu cayado, yo voy sin miedo.

La mesa me has preparado frente a mis adversarios,
con aceites perfumas mi cabeza y rellenas mi copa.
Irán conmigo la dicha y tu favor mientras dura mi vida,
mi mansión será la casa del Señor por largos días”.

(Salmo 23)

# También podrán retomar si gustó la oración de TEILHARD de CHARDIN, En busca de Dios.

Donde estabas tu

Llegó al blog, como ocurre cada tiempo, el sabor romántico, con su fondo de promesas y nostalgia. La palabra, su presencia, las miradas, el aroma. Ocurre en lo humano, entre nosotros, como también en lo divino. Donde estará, como buscar.. Así pudo ocurrir que los discípulos y las más cercanas seguidoras se dijeron, donde estará nuestro señor Jesús de Nazaret. Fue amor y amistad, será compañía y seguridad. Se le echó mucho en falta. La respuesta estará en el viento, también en el corazón. Deseé compartir asímismo parejos sentimientos de amistad.

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– Con el paso de los días y los meses pensé, como eché de menos que tuviera mi misma fe, mi Cristo, mi pensamiento, el lenguaje o al menos los sueños compartidos, parecidos. Una misma alma, almas gemelas, tal vez, mas no fue posible. Por eso canté.

La canción, su letra y sonidos, ayudará a mantener despierta la espera, buscando la presencia en otras presencias, su mensaje en tantas palabras, y también en la música amiga los muchos silencios. El amor más humano fue reflejo sin duda del mejor amor divino. Suerte.

Esta tarde vi llover
vi gente correr
y no estabas tu

La otra noche vi brillar
un lucero azul
y no estabas tu.

La otra tarde vi
que un ave enamorada
daba besos a su amor ilusionada
y no estabas tu.

El otoño vi llegar
al mar oí cantar
y no estabas tu
Ya no se cuanto me quieres
si me extrañas o me engañas
solo sé que vi llover
vi gente correr
y no estabas tu.

(Armando Manzanero, México, autor. Roberto Carlos, Brasil, canta aquí)

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Hoy 21 de marzo, el Día Mundial de la Poesía que llegó a su 20 aniversario, en unos lugares también dia 1° de Primavera. “La iniciativa de Unesco tuvo por objetivo impulsar el género lírico y apoyar la diversidad”. Todos nos felicitamos, deseando compartir vida e ilusiones propias, cada cual a su manera…

Rima XXI – Gustavo Adolfo Bécquer

¿Qué es poesía? Dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul;
¿Qué es poesía…? ¿Y tú me lo preguntas?
¡Poesía… eres tú!

(Vean si gustan con Vivaldi su “Primavera”, para peques y grandes)

Al atardecer

# Al atardecer se anuncia el final del día, el sol parece apagarse, la noche está ya cerca. De niños la oscuridad atemoriza, a los mayores entristece, evocará ausencias, tal vez soledad. Comienzan momentos de reposo y pensamiento, pasó un día más que no volverá.

Por eso el atardecer del día sugiere a poetas y pensadores el atardecer de la propia vida, su declive final hasta la misma muerte. En la pasada fiesta de Santos y difuntos lo hablaron.

Mas también la noche es tiempo de encuentro y de intimidad, tiempo de silencio y escucha, de calor familiar. Buscarás compañía si estás solo, y estarás cerca por si alguien se aleja, no se pierda.

# Así los discípulos de Emaús desconsolados pidieron a Jesús permanecer juntos al atardecer. Un gesto de confianza y de amistad, también de auxilio:

– Llegando cerca de la aldea, Jesús de Nazaret hizo ademán de seguir su camino, mas los discípulos le rogaron: ‘Quédate señor con nosotros que el día está cayendo’.

Sin duda su experiencia de encuentro con Jesús, primero crucificado ahora resucitado, les valió la pena porque su corazón arrugado y frío por tanto dolor, fue ensanchado y de nuevo iluminado por su presencia y su palabra.

# “A la tarde te examinarán en el amor; aprende a amar como Dios quiere ser amado”. El místico castellano san Juan de la Cruz dejó el aviso en sus ‘Dichos de luz y de amor’, él mismo amenazado por inquisidores, amando siempre, en los brazos del Amado así seguro.

Verán aquí la idea hecha canto, haciendo referencia al examen final de nuestra vida, donde la asignatura pendiente más difícil será el amor, el amor amante y fraterno que perdona y abraza al amigo y al enemigo, la misericordia que cura al herido y viste al desnudo. Fue el credo de Jesús de Nazaret, algo transformador, un sueño. Estamos a tiempo.

– Al atardecer de la vida
me examinarán del amor.

Si ofrecí mi pan al hambriento,
si al sediento dí de beber,
si mis manos fueron sus manos,
si en mi hogar le quise acoger.

Si ayudé a los necesitados,
si en el pobre he visto al Señor,
si los tristes y los enfermos
me encontraron en su dolor.

Aunque hablara miles de lenguas,
si no tengo amor nada soy,
aunque realizara milagros,
si no tengo amor nada soy.

– Al atardecer de la vida
me examinarán del amor.

(Cesáreo Gabaráin. Podrán escuchar en “Al atardecer”)

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La comunión de Cristo

El modo de expresar y entender lo mismo fue cambiando, según épocas y tradiciones: la santa cena, la comunión, la misa, la fracción del pan, la eucaristía. Se trató de la última CENA DE JESÚS de Nazaret con sus discípulos en Jerusalén.

Para Jesús, sus seguidores no solo creerán en él, sino que deberán alimentarse y nutrir su vida de su persona. Por eso celebrar la Cena, la eucaristía, fue una experiencia clave desde los primeros tiempos.

○ ‘Mi carne es verdadera comida, mi sangre es verdadera bebida’. . Si los discípulos no se alimentan de él, podrán hacer y decir muchas cosas, pero ‘no tendrán la verdadera vida’.

○ ¿Alimentarnos de Jesús? Será respirar su aliento, llenarnos de él, interiorizar sus actitudes y criterios. Por la comunión con él, viviré su misma pasión de amor por el Reino, por el Padre, por nosotros.

○ Quien se nutre de la Eucaristía, verá que su relación con Jesús no es de superficie, ni un modelo a imitar desde fuera. Él alimentará nuestra vida por dentro, nuestro corazón, nuestra mente.

○ La experiencia de ‘habitar’ en Jesús y dejar que él habite en nosotros, transformará de raíz nuestra fe: será comunión mutua, una amistad personal, viviré la relación del discípulo que comparte, vive y siente lo mismo.

“Unidos a mí como sarmientos a la Vid”. . Jesús comunicará la misma Vida que él recibe del Padre, fuente continua de Vida, que no se acabará con nuestra muerte biológica. Jesús dijo a los suyos: “El que come este pan vivirá para siempre”.

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En una celebración oí recitar y luego cantar este lindo poema dedicado a la Comunión, para compartir la vida, fue el canto de un pastor bueno:

Mis manos, esas manos y Tus manos
hacemos este Gesto, compartida 
la mesa y el destino, como hermanos. 
Las vidas en Tu muerte y en Tu vida.
.. Unidos en el pan los muchos granos, 
iremos aprendiendo a ser la unida 
Ciudad de Dios, Ciudad de los humanos. 
Comiéndote sabremos ser comida.
.. El vino de sus venas nos provoca. 
El pan que ellos no tienen nos convoca 
a ser Contigo el pan de cada día.
.. Llamados por la luz de Tu memoria, 
marchamos hacia el Reino haciendo Historia, 
fraterna y subversiva Eucaristía. ”

~Pedro Casaldáliga, obispo retirado de S Felix, Brasil.

Razones para la esperanza

# Será una de las tres virtudes cristianas fundamentales, la ESPERANZA, junto a la fe y la caridad. Y fueron tantas las razones para desesperar, que un grupo cristiano se afanó este verano por buscar y encontrar motivos para seguir esperando.

Lo hicieron a partir de un texto del evangelio que ofrece posibilidades, anima a confiar, algo que pareció imposible:

“Al desembarcar vio Jesús mucha gente, sintió compasión de ellos, les vió como ovejas que no tienen pastor, y se puso a enseñarles. Sus discípulos le dijeron: El lugar está deshabitado, y es hora avanzada. Despídelos para que vayan a comprarse de comer. El les contestó: Denles ustedes de comer”, s.Marcos c.6

# Nuestros mejores ‘sueños’, en nuestras largas esperas, la Esperanza no defraudará. Bastará en el discípulo un poco de fe y algo de amor, lo imposible se hará realidad. El grupo encontró dentro y fuera de sí mismo suficientes MOTIVOS PARA LA ESPERANZA:

1° . Reconocer y sentir la presencia y trabajo entre nosotros de Jesús el Señor.
2° . Mucha gente lo busca y necesita, su palabra, su curación, su alimento.
3° . Notar su mirada compasiva que no cesa sobre el pueblo necesitado.
4° . Nos ve a nosotros agobiados, impotentes, ante tanta necesidad y dolor.
5° . Él cuenta ahora con cada uno, nos necesita para la misericordia.
6° . Jesús Señor pone su Pan, su Vida, en manos de sus seguidores y seguidoras.
7° . La gente quedó satisfecha, y buscará algo más que pan.

# Por la CONTINUIDAD de su tarea redentora, Jesús de Nazaret buscó colaboración, cuenta con nosotros. El grupo recordó esta súplica que conocerán:

“Necesito tus manos, para seguir bendiciendo;
necesito tus labios, para seguir hablando;
necesito tu cuerpo, para seguir sufriendo;
necesito tu corazón, para seguir amando.
Te necesito para seguir salvando.”

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Debió quedar grabada en la memoria de los discípulos la MIRADA compasiva de Jesús a la gente. Suplicaron tener su misma mirada, verán en el canto de Cecilia Rivero, “Dame señor tu mirada”.

Dame, Señor, tu mirada y pueda yo ver desde allí
el día que empieza, el sol que calienta y cubre los montes de luz.
Dame, Señor, tu mirada y pueda gozar desde allí
que el día declina y anuncia las noches de luna cuando viene abril.

– Dame, Señor tu mirada, grábala en mi corazón,
donde tu amor es amante y tu paso constante, tu gesto creador.

Dame, Señor, tu mirada y entrañas de compasión;
dale firmeza a mis pasos, habita mi espacio y sé mi canción.
Dame, Señor, tu mirada y entrañas de compasión,
haz de mis manos ternura y mi vientre madura, ¡Aquí estoy, Señor!

# Estos fueron los deseos del Papa Francisco en el reciente SÍNODO de la JUVENTUD, que no perdamos la capacidad de soñar:

“La esperanza nos desafía a todos y nos moviliza. Que los Padres sinodales no se dejen asfixiar y aplastar por los profetas de calamidades y del infortunio, o por sus propios límites, errores y pecados, sino que sean capaces de encontrar espacios para inflamar el corazón y discernir los caminos del Espíritu”.

Ven Espíritu | Pentecostés

Por el pasado Pentecostés pensé ponerles aquí unas afirmaciones y súplicas que escuché, reconociendo carencias y pidiendo ayuda. Me explicaron que el Espíritu santo lo prometió Jesús de Nazaret después de resucitar y antes de marchar al cielo.

La tarea del Espíritu será de cuidar la continuidad del evangelio, refrescar la memoria de Jesús, ser fuente de paz y de amor, de fraternidad. No será algo exterior o ajeno, sino íntimo y personal. Importa desear y pedir: Ven espíritu.

También leí que algunos sabios dijeron que el Espíritu santo fue el alma de Cristo, sugerente, otros el alma de la Iglesia, y también como el alma de nuestra propia alma. . A descubrir.

“No teman. Yo rogaré al Padre y les dará un Protector que permanecerá siempre con ustedes, el Espíritu de Verdad. No los dejaré huérfanos, volveré a ustedes”, s Juan c.14.

RENUEVANOS POR DENTRO

+ Hemos aprendido a vivir sin interioridad, sin lo mejor de cada uno. Entretenidos, vivimos solo de bienestar, sin buscar la verdad … Ven, Espíritu Santo, libéranos del vacío interior.

+ Hemos aprendido a vivir sin raíces, sin metas. Programados desde fuera, no sabemos qué queremos ni a dónde vamos … Ven, Espíritu Santo, libéranos de la desorientación.

+ Más escépticos, tan frágiles e inseguros, nos cuesta hallar sosiego y la verdadera paz … Ven, Espíritu Santo, líbranos de la impaciencia y oscuridad.

+ Queremos ser libres, independientes; sentimos soledad, necesidad de amar y ser amados … Ven, Espíritu Santo, enséñanos a amar.

+ En nuestra vida sin apenas sitio para Dios, para el Misterio; llenos de ruidos por dentro, cómo notar su voz, su presencia … Ven, Espíritu Santo, enséñanos a creer.

Jesús nos dirá hoy como a sus amados discípulos y discípulas, exhalando su aliento: ‘Reciban Espíritu Santo … El espíritu es el que da vida. Él sostendrá sus vidas y alentará su débil fe, él renovará por dentro su frágil ser’.

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-Imagen: A. Durero, Manos orantes, 1508.

-El Catecismo católico hablará de “Los siete dones del Esp santo”: sabiduría, entendimiento, consejo, ciencia, piedad, fortaleza y temor de Dios.

-Vean del tema en nuestra entrada, “La intimidad de Dios”.

Al fin del día

Me pasaron este canto oración inspirado en un poema de la escritora chilena Gabriela Mistral, su invitación a vivir y trabajar con bondad, poniendo amor en todo. El canto de aire infantil y piadoso acompañó unas entrañables palabras del 4° evangelio sobre la fidelidad, la mutua amistad entre Jesús de Nazaret y sus discípulos:

– “Yo soy la vid y ustedes los sarmientos. El que permanece unido a mí dará mucho fruto, pero sin mí no pueden hacer nada. Como el Padre me amó, así los he amado yo: permanezcan en mi amor”, san Juan c.15.

El texto podrá ser útil como inicio o resumen del día, expresión sincera, reconciliada, gestos de recuerdo, agradecimiento y peticiones de mejora. Comenzar y acabar bien sin dejar cabos sueltos, vivir y dormir en paz, aun en medio de los fallos y disgustos habituales, mas también con los buenos sabores y alegrías.

“En este nuevo día que me concedes, Señor,
dame mi parte de alegría,
que sea tu amigo y consiga ser mejor.
Dichoso yo si al fin del día,
un odio menos llevo en mí.

.. Dichoso yo si aun con la rudeza mía
nadie sus lágrimas vertió;
y si alguien tuvo la alegría
que mi ternura le ofreció.

.. Que cada tumbo en el sendero
me vaya haciendo conocer
cada pedrusco traicionero
que mi ojo al fin no supo ver.

Ame a los seres este día,
a todo trance halle la luz;
ame mi gozo y mi agonía,
ame la prueba de mi cruz.”

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Cfr. Gabriela Mistral, Himno cotidiano.

-Vean también en el post “Vivir al día”.

Las manos de la pascua

“Al atardecer los discípulos estaban con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Llegó Jesús, se puso en medio y les dijo: la paz con ustedes. Y les mostró las manos y el costado”, san Juan c.20.

“Al tercer día resucitó”, dirá sencillamente el credo cristiano más antiguo. El canto de pascua que hoy les traigo llamó mi atención, invitación a mirar bien lo que Cristo resucitado mostró a sus discípulos, sus manos de crucificado, “Miren las señales de los clavos en mis manos.. Soy yo, no teman”.

– Les ofreceré esto por mi aniversario, amig@s y seguidores. Largo y lindo poema /oración que encontré, que no olvidó los detalles, será como una densa confesión mutua de fe y amistad; la invitación a seguir adelante sin que la cruz tan dura interrumpa la relación, ni el aparente fracaso limite la urgente tarea que espera a sus seguidores y seguidoras. Vean.

” Y en esto entró Jesús, se puso en medio,
Soy yo, dijo a los suyos, vean mis manos;
serán siempre señal para creer,
la verdad del Señor resucitado.

Las manos de la Pascua lucirán
las joyas de la sangre y de los clavos,
alianzas de amistad inigualable,
quilates de un amor que se ha entregado.

Esas manos pascuales lucharán
para dar libertad a los esclavos,
proteger a los débiles, caídos,
construir la ciudad de los hermanos.

Manos amistosas, siempre unidas,
que nunca serán puños armados,
no amenazarán altivas y violentas,
amigas de la paz y del diálogo.

Oh Señor de las manos traspasadas,
Señor del dolor resucitado,
pon tus manos heridas en las mías,
que te cure del dolor en otras manos. “

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# Permitirán que les ponga aquí de nuevo por gusto estos enigmáticos versos “Las manos”, de Miguel de Unamuno, su contemplación del Crucificado de Diego de Velázquez:

« Tus manos, las que abrieron a los ciegos
los ojos, los oídos a los sordos;
las que a la hija de Jairo levantaron;
las que en toque de amor como una brisa
de los niños las sueltas cabelleras
acariciaron; las que repartieron
en tu cena nupcial al despedirte
tu pan que era tu cuerpo, hoy son dos fuentes
que manan sangre. Cae sobre los ojos
de los que ven; cae sobre los oídos
de los que oyen; sobre los cabellos
de los niños también. Y llueve sangre
de las manos del Cristo taladradas
a tierra que fue manos pedigüeñas
antaño y aún a Dios se alzan pidiendo
que les devuelva pordiosera vida.
¡Y con ellas apuñas sendos clavos
manejando los remos de tu cruz! ».

– El Cristo de Velázquez, III,20 –

(Imagen: Rostro de Cristo, fragmento, K. Argüello)

El agua viva, Jesucristo

El agua, el vino, el pan, la vid o las semillas del campo. . Jesús de Nazaret quiso tomar realidades cotidianas para explicar su mensaje, también para darse a conocer, el misterio de su persona, ‘Quién eres tú, Señor’. No fue fácil ni ahora captar su íntima grandeza.

El tema del agua en el 4° Evangelio, el del Discípulo amado, presentó así un horizonte de cambio y novedad. Agua es vida, fertilidad, alegría; sin ella, muerte y desolación. También el agua será limpieza, purificación, promesa de mejora. Recordaré alguna ocasión.

□ En Caná con ocasión de una boda, Jesús de Nazaret y sus discípulos fueron invitados a la fiesta que podía durar varios días. El vino se terminó, con gran disgusto de todos.

– Jesús dijo: Llenen de agua sus grandes tinajas vacías.
– El mayordomo sorprendido le dijo al novio: Tú has guardado el mejor vino para el final.

Discretamente Jesús se presentó como el amigo del novio, que regala con el mejor vino. Él mismo será como novio que llega a celebrar alianza de amor con la humanidad, todos invitados a entrar en el banquete y la fiesta del Reino: alegría, amistad, unión.

□ En Samaría la mujer conversó con Jesús, cansado y sediento, junto al viejo pozo de Jacob.

– Si bebes del agua que yo daré no tendrás más sed.
– Señor, dame tu agua, y no buscaré más.
– Yo soy agua viva, tendrás un manantial de vida.

La mujer buscó sin saber, “dónde adorar a Dios”. El encuentro fue iluminador, feliz adivinó qué hacer. La respuesta a sus interrogantes no fueron bellas teorías, sino la persona, la acogida y palabras amables de Jesús de Nazaret. Salió reconfortada, saciada.

□ En Jerusalén y desde la Cruz, el Maestro Jesús se dirigió a la humanidad dolorida, dolorido él mismo y abandonado de todos. Lección de amor y de fidelidad hasta el final:

– Si tienen sed, vengan a mí y beban. El que crea en mí, ‘De su seno brotarán ríos de agua viva’.
– Jesús dijo: Tengo sed. Probó vino agrio y suspiró: Todo está cumplido. Inclinó la cabeza y entregó el espíritu.
– De su costado abierto salió sangre y agua.

Comunión de Vida entre Él y sus seguidores y seguidoras. Su misma vida, su espíritu interior, su propia alma. El Hijo de Dios compartirá su dignidad rota para fortalecer así, gran paradoja, la fragilidad de los hijos de Dios, amando siempre, a todos perdonando, desde lo alto abrazando todo. . Jesucristo vino nuevo que alegra, agua viva que sacia.

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Oración de la samaritana

Señor, tú sabes que mi corazón anda inquieto,
lleno mi cántaro con ajetreos cotidianos,
que no sacio mi sed de vida plena,
no me bastan las aguas turbias y escasas.

Como la cierva busca corrientes de agua,
mi alma te busca, mi Dios, tengo sed de ti;
que tu lluvia me empape, Señor,
y convierta mi desierto en vergel.

Que mi vida rendida a tu Espíritu
se transforme como la samaritana;
dejando mi cántaro, seré amante discípulo,
iré contenta a comunicarles la Buena noticia.

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-Textos evangelio san Juan, caps. 2, 4 y 19.
-Vean también el post “Tinajas vacias”.

¿Qué buscan?

Siempre hay una primera vez, un primer encuentro. ¿Cómo romper el hielo, por dónde comenzar, qué le diré, en verdad gustará que hablemos?

Ocurrió en el 4° evangelio, el del discípulo amado. Jesús de Nazaret notó largo rato que unos jóvenes quisieran hablarle:

– Jesús rompió el silencio: “¿Qué buscan?”. 
– Los discípulos dijeron: “Maestro, ¿dónde vives?”.
– Él les respondió : “Vengan conmigo y lo verán”.

La pregunta nos interpeló al escucharla leer y comentar en días pasados: ¿Qué es lo que buscan? ¿Qué buscas tú? ¿Qué buscamos en verdad cada uno de nosotros? ¿Qué busco en mi vida, en mis relaciones, en mi actividad, cada día?

¤ . Para algunos, la vida es como ‘un gran supermercado’. Interesa adquirir objetos con los que poder llenar, consolar así su existencia.
¤ . Otros lo que buscan es escapar de la soledad, la tristeza, o de los conflictos o el miedo. Pero escapar, a dónde.
¤ . Otros ya no pueden más. Solo querrán que se les deje en paz, solos. Olvidar y ser olvidados. No preocuparse por nada ni por nadie, y que nadie se preocupe de ellos.
¤ . La mayoría buscamos cubrir nuestras necesidades diarias, felicidad, ver cumplidos nuestros pequeños deseos y de nuestros seres queridos.

Algunos dirán que los hombres y mujeres de hoy olvidaron a Dios o que ya no lo necesitan ni lo buscan. Pero la verdad, si te preguntas con honradez, no fue fácil borrar de tu corazón esa ‘nostalgia de infinito’.

– ¿Quién soy yo? ¿Un ser surgido por azar en una parcela ínfima de espacio y de tiempo, arrojado a la vida para desaparecer en la nada, sin razón alguna? ¿Solo eso? ¿Nada más?

Buscaré a Dios, con todas mis fuerzas y mi poca fe . . Tal vez desde la angustia o el desaliento. Dios no se esconderá de quien lo busca con sinceridad. Dijeron que Dios está ya en el interior de uno mismo, luz en su búsqueda. “Si buscan, encontrarán; si llaman, se les abrirá”, dijo Jesús de Nazaret.

# De otro lugar en el blog traeré aquí está sincera oración de san Anselmo (+1109):

«Nunca te vi, Señor, Dios mío; no conozco tu rostro.
Enséñame a buscarte y muéstrate a quien te busca,
porque no puedo ir en tu busca, a menos que Tú me enseñes,
y no puedo encontrarte si Tú no te manifiestas.
Deseando te buscaré, te desearé buscando,
amando te hallaré, y encontrándote te amaré»