Magdalena enamorada

¿Qué viste de camino,
María, en la mañana?
A mi Señor glorioso,
la tumba abandonada,

¡Resucitó de veras
mi amor y mi esperanza!

Vengan a Galilea,
allá el Señor aguarda;
allá verán los suyos
la gloria de la Pascua.

–Liturgia pascual

Fue su fiesta hará pocos días. Quise retomar el propósito de la Magdalena de acercarnos a Jesús de Nazaret que tanto significó para ella. El amor y la amistad crean proximidad, curando heridas, realizando sueños, ¿Eres tú, Señor? El amor buscará la presencia y la figura, ‘contemplar para amar’ lo llamó el santo de Loyola.

María Magdalena, anciana y exiliada, lo explicará así a unos jóvenes que quisieron saber más de Jesús :

– “Esta gente amiga llegó hasta mi puerta con pequeñas excusas, acercándose pronto al fuego que nos calentaba. Juntos soñábamos abrazando nuestras manos, y al poco despertábamos sintiéndonos personajes que vivieran en otro tiempo con el Galileo y sus discípulos, en un mundo que nos encantaba, un mundo de ensueño y bienestar.

Eran muy jóvenes y no me resultó difícil poner en marcha sus sentidos de dentro, imaginando y contemplando para que vieran y tocasen, que oyeran y hasta notasen aromas y sabores, ‘Ven, amigo mío, acércate, cuéntame’. Yo los fui llevando de la mano poco a poco hasta el Nazareno que los atraía con fuerza, familiarizados con sus bellos ojos y su semblante agradable. Cantamos abrazados una canción de amor:

Junto a ti
amor
todo es belleza,
tras de ti
mi vida
vuelo sin tregua,
sin ti
bondad suma
solo tristeza.

Sin haberlo visto ya lo amaban, como si en verdad lo conocieran. Las palabras y hasta los gestos del gran maestro les hablaron a ellos mismos, siguiendo paso a paso el camino que marcaba mi discurso, con frecuencia entrecortado por el recuerdo y la emoción, ¡Señor mío, amor mío!”

–Cf. ‘María Magdalena #4’

* Imagen: Anton Raphael Mengs, Magdalena penitente, 1765.

La presencia / resurrección

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– Dijo Jesús: Por mi parte, les prometo que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo. (san Mateo c.28)

Pisando todavía terreno de ausencias y de muerte, llegó la ocasión de levantar la vista y traer al blog algún canto o poema de aire sencillo y piadoso, testimonio de la PASCUA, paso de la muerte a la vida, celebrando la resurrección.

Será nuestro modo de evocar la discreta presencia y el trabajo incesante de Jesús de Nazaret. Para el creyente Jesús es el SEÑOR que abraza y engrandece sin límites todo espacio y todo tiempo; él puso punto y final a las sombras de dolor y llanto, él será esperanza y promesa, llamarada de amor que brillará para siempre.

” ¡Qué alegre es tu presencia,
Señor resucitado,
cuando la fe te encuentra
porque te fue buscando!

La fe es la Magdalena
que te busca entre llantos.

Mi aleluya hoy se eleva
y vuela de mis labios,
tejiendo con sus vuelos
tapiz de alegres salmos.
Tu paz y tu alegría
-Señor resucitado-
ponen alas y ritmo 
a mi fe y a mi canto.”

–JL Mtez González

– Sin haberlo visto, lo aman, y sin contemplarlo todavía, creen en él, y se alegran con gozo indecible y radiante, alcanzando así la meta de su fe: la salvación personal. (san Pedro c.1)

__ __

Me hablaron de una oda ‘A la Ascensión’, un poema de Fray Luis de León. Recordarán que este fraile fue preso de la Inquisición española por traducir al castellano el libro de amor de la Biblia “El Cantar de los cantares”.

Vean los versos de Fray Luis tan cargados de nostalgia e incertidumbre, de cariño e interrogantes, por la ausencia de Jesús a los ojos de sus amados discípulos:

¿Y dejas, Pastor santo,
tu grey en este valle hondo, escuro,
con soledad y llanto,
y tú, rompiendo el puro
aire, te vas al inmortal seguro?

Los antes bienhadados
y los agora tristes y afligidos,
¡a tus pechos criados,
de Ti desposeídos,
¿a dó convertirán ya sus sentidos?

¿Qué mirarán los ojos
que vieron de tu rostro la hermosura,
que no les sea enojos?
Quien oyó tu dulzura
¿qué no tendrá por sordo y desventura?

Aqueste mar turbado
¿quién le pondrá ya freno? ¿Quién concierto
al viento fiero, airado?
Estando tú encubierto,
¿qué norte guiará la nave al puerto?

¡Ay!, nube envidiosa
aun deste breve gozo, ¿qué te aquejas?
¿Dó vuelas presurosa?
¡Cuán rica tú te alejas!
¡Cuán pobres y cuán ciegos, ay, nos dejas!

Quiero verte | El ciego del camino

vela_india-bl«Al salir Jesús de Jericó, el ciego Bartimeo estaba sentado al borde del camino pidiendo limosna. Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar:
– Hijo de David, ten compasión de mí.
Jesús le dijo:
– ¿Qué quieres que haga por ti?
El ciego le contestó:
– Maestro, que pueda ver.
Al momento recobró la vista y lo seguía por el camino», s Marcos c.10.

En su vida siempre fue de noche. Bartimeo oyó hablar de Jesús, pero no conoce su rostro, no puede seguirlo. Está junto al camino por el que marcha Jesús, pero está fuera. Su oración será la mejor: ¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí! ¡Quiero verte! Oración humilde y confiada, insistente.

:: No veo, no creo, no conozco . . Muchos en el evangelio confesaron su necesidad y su ceguera, siguieron las huellas de la luz y soñaron con un nuevo día: ver, conocer, ser amigo y seguidor de Jesús de Nazaret. Será la fe del evangelio, “Quiero verte, Señor”.

El ciego del camino dejó todo, su puesto en el camino y su lamento, dejó su manto, y casi a ciegas caminó junto a Jesús contento, copiando su vida y su palabra, su compasión, su aliento. Será otro Jesús, en otros lugares y para otras gentes, irá donde Jesús no llegó a pasar, “para consolar a los abatidos, abrir los ojos de los ciegos y soltar las cadenas de los encarcelados”.

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:: Recordaron la liturgia de su propio Bautismo y de la Pascua, impresa en algunos presentes, memoria y canto a la vez:

“Él nos libró de nuestra ceguera, nos devolvió la confianza en nosotros mismos y nos puso en camino. Así como cuentan de aquel mendigo ciego que en las puertas de Jericó oyó pasar a Jesús de camino y al oir que le hablaba, enloqueció de alegría, pareció olvidar su ceguera, y puso ya todo su empeño en sólo amar y seguir al Nazareno.”

EL CIEGO DEL CAMINO

Seguir tus huellas
como ciego curado en el camino
sin manto ni sandalias
cantando por valles y colinas,
sin monedas ni pan ni vino
solo contigo
al calor de tu figura amiga
que sientes y adivinas.

:: ¿Cómo resumir esta experiencia de fe y de seguimiento?

«Los enfermos y abandonados buscando cobijo se acercaban a él y él a ellos. El encuentro se convertía en una fiesta íntima que permanecía después imborrable. ¿Qué creen que es la fe sino un vivir enamorada de esa primera llama encendida y de su rescoldo nunca del todo apagado? La huella del primer encuentro nos acompañará en la búsqueda, nos guía entre cañadas oscuras, madurando y dando buen fruto . . El amor primero, celosamente guardado, lo fue todo: fiesta, luz, melodía y hoguera.»

* Cfr. Nuestra entrada “María Magdalena #10”

La espera y el olvido | Jesús

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«Jesús dijo a sus discípulos: un hombre partió de viaje y dio a cada uno de sus criados su tarea, encargando que velaran. No saben cuándo vendrá el dueño de la casa, si al atardecer, a medianoche o al amanecer, no sea que si llegara de pronto los encuentre dormidos. ¡Estén en vela!»

Recibí de mi amigo Daniel una invitación a estar en vela. Peligro de dormirse, creyentes e  Iglesias, tomando el camino fácil, dejando de buscar el Reino de Dios y su justicia. Me recordó que los evangelios se escribieron cuarenta años después de los sucesos de Jesús de Nazaret. Que los cristianos no olviden a su Maestro, perdidos en la indiferencia y el materialismo que los rodea.  Me pregunté:

– ¿Vivimos despiertos siguiendo el llamado de Jesús de Nazaret?
– ¿No se apagó nuestra fe entre el agnosticismo y la mediocridad?
– ¿Podremos recuperar el rostro vivo de Jesús que atrae e interpela?
– ¡Cómo hablar de Cristo, si su persona no nos enamora ni trasforma!

Testimonios que ayudarán a no olvidar:

:: El apóstol san Pedro, que lo negó tres veces, hizo al fin esta presentación de la persona de Cristo, de su identidad personal y de sus metas:

«Les hablaré de Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó su vida haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.»

:: Un tiempo después de la Pascua, Nicodemo suplicó mejorar la memoria y la amistad con Jesús:

“Que por tu gracia, el nombre y el rostro de nuestro amado Jesucristo queden imborrables en nuestra mente, que sus palabras y modo de ser permanezcan por siempre impresos en nuestro corazón. Que nuestra fe en Jesús sea amistad, que no olvidemos su vida y su muerte por nosotros.”

:: En esa larga espera, la Magdalena enamorada pudo cantar así:

NO TARDES MÁS

Ven ya nuestro señor,
mira mi corazón que abierto espera
vacío sin ti viviendo en sombras,
mira no me canse de esperar
que tan larga espera enferma,
no se borre tu imagen y figura
no tardes más enamorado,
ven ya nuestro señor.

__ __

-S Marcos c.13 | Hechos c.10.

-Más de poesía si gustan en “No tardes más”, pdf, de Nicodemo Martin.

Cardenal Martini, aire nuevo

«La edad y la enfermedad me envían una clara señal de que es hora de apartarse de las cosas de la Tierra para prepararme a la próxima llegada del Reino. Que el mismo Jesús pueda dar respuesta a sus interrogantes más profundos.»

velas_litPor estas fechas de santos y difuntos, hoy en recuerdo del cardenal Carlo Maria Martini, muerto el pasado 31 de agosto a los 85 años. Él simbolizó para millones de católicos la esperanza en una Iglesia más abierta, más solidaria, más fiel al Evangelio, un aire nuevo.

Los que conocieron y trataron últimamente al Cardenal cuentan que traslucía una serenidad que sólo da el convencimiento de saberse siempre en manos de Dios. Descanse en paz.

Estas que pongo aquí serán parte de sus últimas palabras publicadas sobre la religión de nuestro tiempo, siempre en búsqueda de algo distinto, más cálido y convincente.

«A propósito de la imagen de las brasas que se esconden debajo de la ceniza, veo en la Iglesia de hoy tanta ceniza sobre las brasas que a menudo me invade una sensación de impotencia. ¿Cómo liberar la brasa de la ceniza para que pueda reavivar la llama del amor? Ante todo tenemos que buscar esas brasas. ¿Dónde están esas personas llenas de generosidad como el buen samaritano? ¿O que tienen tanta fe como el centurión romano? ¿Que son entusiastas y valientes como Juan Bautista? ¿O que se atreven con la novedad como San Pablo? ¿Que son fieles hasta el final como María Magdalena? Hombres y mujeres de nuestro tiempo que estén cerca de los pobres y rodeados de jóvenes, que experimenten cosas nuevas. Necesitamos confrontarnos con personas que queman para que el espíritu pueda difundirse por todas partes.»

* En ‘Corriere della Sera’, 01/09/2012.
* Ver también ‘Preguntas a Dios‘.

Historia de una flor, a la Magdalena

# Cuentan que María Magdalena fue la primera en reconocer a Jesús resucitado en el huerto junto al sepulcro, la primera en hablarle y contarlo luego a los demás discípulos, también a Nicodemo. Muchas flores de aquel jardín fueron testigos del acontecimiento, como el rocío mañanero y la brisa suave, en ese bendito ‘día primero de la semana’.

– La delicada “Historia de una flor” que traigo al blog ‘nicodemo’ y que dedico a la Magdalena, es un lindo relato que escribió mi amiga Dened Casañas, su experiencia de amistad y felicidad, testigo de tanta luz y belleza.

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«Apenas nacía el alba cuando ella ya estaba allí. Yo disfrutaba de ese baño fresco de rocío que la noche bondadosamente me había regalado. La joven lloraba desconsoladamente, sólo de vez en cuando levantaba la mirada hacia el sepulcro vacío. Sentí pena por ella, mas no podía ayudarla, a fin de cuentas yo soy tan solo una flor en este huerto y nada entiendo de los conflictos humanos. Era tanta su aflicción que ni siquiera se percató de mi presencia. Mi corazón de flor me decía que esta no era una mañana cualquiera y no sé por qué pero ese presentimiento me hacía extrañamente feliz.

No sé cuánto tiempo había pasado cuando de pronto apareció Él. Yo no lo conocía, pero recuerdo que una brisa me había traído un día noticias de un tal Jesús de Nazaret y en ese instante tuve la certeza de tenerle delante, como nunca imaginé que lo tendría. La joven continuaba allí, cuando se percató de su llegada lo confundió con mi jardinero, entonces muy turbada le preguntó: ‘Señor, si tú te lo has llevado dime dónde lo has puesto’. El la miró con la misma ternura con que lo hace el jardinero en la mañana cuando descubre que ha nacido una nueva flor; mas aun conociéndonos a cada una, a ninguna ha llamado nunca por su nombre. Él la llamó ‘¡María!’, a ella se le encendió la mirada y también el corazón; prendida entonces de su cuello lo llamó: ‘¡Señor!’.

mifl_magdaPor un momento soñé que realizara en mí algún milagro, que me tornara más bella quizás, pero recordé que una vez él dijo que ni el mismo Salomón en todo su esplendor se vistió como una de nosotras.

Es corta la vida de una flor, por eso antes de perder el último de mis pétalos decidí contarles mi historia. Probablemente muchos la conozcan, mas no estuvieron allí para ver el sepulcro vacío, el llanto de la Magdalena. Nadie estuvo para sentir el aroma de la hierba mojada, la brisa que acarició el cuerpo del Señor resucitado; tampoco para escuchar la música de sus palabras. Por eso creo que Él me ha concedido un milagro, el milagro de vivir y morir junto a su sepulcro vacío. »

__ __

# Compartir esta historia en el blog fue para mí una satisfacción. Homenaje a la vida, al discípulo fiel y valiente, a tantas personas buenas que iluminaron con su fe sencilla y alegre muchos rincones oscuros de nuestra tierra, como en aquella maravillosa ‘primera mañana’.

“Es corta la vida de una flor”… Pasaron los años y Dened Casañas falleció meses atrás (+2017) en su querida Cuba, sin duda rodeada de sus muchos amigos y su familia. Entregó agradecida su último pétalo al Señor. Descanse en Paz, a la espera de la resurrección.

Así escribieron sus amigos: “A pesar de la tristeza que sentimos por su muerte, tenemos la certeza por su testimonio tangible de Dios, ella hoy nos acompaña desde el cielo, donde algún día nos volveremos a encontrar y a revivir nuestra amistad”. (Vidacristianaencuba.com -2018/03)

# En homenaje suyo pasado ya un tiempo, traeré aquí de otro lugar en el blog unos versos de Dened Casañas, viéndose a sí misma orante y amante junto a la Cruz del Señor Jesucristo.

” Hoy quiero ser la cruz que abraza tu cuerpo
o abrazada por ti llegar a ser trono de salvación.
Hoy quiero ser la gota de sangre que de tu costado sale
y mañana ser el vino que a todos alimente en la comunión.
Hoy quiero ser el agua que brota de tu costado
y dar de beber a todo el que tenga sed de ti.
Hoy quiero ser el suspiro en la cruz
para mañana ser tu primera palabra.
Hoy quiero ser el perfume que embalsame tu cuerpo,
para ser la fragancia que despierte contigo
el día de la resurrección. ”

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* Imagen: Fra Angelico, Noli me tangere, 1441, Florencia.

-Podrán leer aquí los relatos de “María Magdalena”.

María Magdalena, índice

– ” Relatos y leyendas que la Magdalena desea contarnos. Nada espectacular, solo quiere explicarse en sus sentimientos más personales. Es una mujer ya muy anciana que pide tomar la palabra. Las historias, junto con las imágenes de arte, nos acercarán y harán ver, escuchar y tocar el misterio de dentro de aquellos personajes tan excepcionales “, María Magdalena #1.

M.Rupnik | Verónica

A continuación el Índice de capítulos y títulos de los 19 relatos que componen “MARÍA MAGDALENA”. Fueron publicados en ‘nicodemoblog.com’ a lo largo de los últimos meses, desde octubre 2007. El índice facilitará la mirada de conjunto y la búsqueda de temas y capítulos.

I. FRESCOS RECUERDOS

1.- ¿Quién es Jesús?
2.- Jóvenes discípulos
3.- Mi alma en sombras
4.- Frescos recuerdos
5.- Cansado y sediento
6.- Él vive y reina

II. EN CASA DE LEVÍ

7.- Mi fe inmadura
8.- Esperando su regreso
9.- Crecí en Magdala
10.- Rescoldo encendido
11.- La luz del profeta
12.- Nuevos seguidores
13.- En casa de Leví

III. CERCA DEL CRUCIFICADO

14.- Un amor nuevo
15.- Una mañana de sol en Galilea
16.- Me miró sonriente
17.- Cerca del crucificado
18.- Entre la luz y las sombras
19.- ¿Dónde está Jesús?

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-Verán aquí M.Magdalena #1.

¿Quién fue Jesús de Nazaret?

– Él es la piedra viva donde se asienta el mundo,
la imagen que lo ordena, su impulso más profundo
hacia la nueva creación.

La crisis de Dios, de las religiones e Iglesias, no logró acallar el interés de muchos por la figura de JESÚS, el fundador del cristianismo.

Nacido en Nazaret, pequeña aldea de la Baja Galilea, para unos fue un ‘campesino judío’, para otros un ‘judío marginal’. Dos mil años después de su nacimiento, la gente preguntará todavía por la identidad del Nazareno a quien siguen más de dos mil millones de personas.

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– Estas preguntas de Jesús a los discípulos continúan abiertas: “Según el parecer de la gente ¿Quién soy yo?, y ustedes ¿Quién dicen que soy?”

De él hablarán con respeto cristianos y creyentes de otras religiones, también no creyentes, incluso enemigos del cristianismo, como Nietzsche, tendrá aprecio por Jesús, a quien llamará ‘el buen mensajero’.

Resumiré aquí algunos rasgos, inspirados en el libro de José A. Pagola “Jesús. Aproximación histórica”:

1 . Jesús MAESTRO de vida, distanciado de los expertos de la ley y la jerarquía sacerdotal del Templo. Cuestionó la religión convencional, “Cuando oren no sean como los hipócritas, oran para que la gente los vea”.

2 . Jesús un SABIO que enseña con autoridad, por su testimonio de vida, no absolutiza la tradición y con frecuencia la corrige, “Señor, ¿a quién iremos? Solo tú tienes palabras de vida eterna”.

3 . Predica y promueve el REINO de DIOS, un proyecto de justicia y compasión para los excluidos del sistema político y religioso, “Bienaventurados los pobres, el reino de Dios les pertenece”.

4 . Creó un movimiento IGUALITARIO de hombres y mujeres en una sociedad patriarcal. La Magdalena tuvo su lugar en el grupo, “Vengan a mí si están cansados y agobiados, yo los aliviaré”.

5 . Su actividad resultó CONFLICTIVA. Las autoridades religiosas lo condenaron por denunciar el sistema y solidarizarse con publicanos y pecadores, “He venido para anunciar la buena noticia a los pobres, la libertad a los presos”.

6 . Tras un primer desconcierto, los discípulos proclamarán: el Crucificado vive, Dios le dio la razón y resucitó. Jesús es el Señor. Tras su muerte se abrirá un camino a la ESPERANZA, “Yo soy el camino, la verdad y la vida… No teman, yo vencí al mundo”.

De otro lugar en el blog pensé ponerles aquí unos sentidos versos que dedicó a JESUCRISTO el ya retirado obispo de Brasil y valiente profeta don Pedro Casaldáliga:

“Mi fuerza y mi fracaso, eres tú.
Mi herencia y pobreza, eres tú.
Tú, mi justicia, Jesús,
mi guerra y mi paz,
mi libre libertad.
Mi muerte y mi vida, tú.
Palabras de mis gritos,
silencio de mi espera,
testigo de mi sueños,
cruz de mi cruz, tú.
Perdón de mis pecados,
juez de mi pobre llanto,
razón de mi esperanza,
mi tierra prometida,
tú, Jesús.”

__

-Imagen: Cristo Señor bendiciendo, mosaico bizantino, siglo xiii, Santa Sofía, Estambul. El Rostro de Cristo, Maestro y Señor, expresa sabiduría y bondad.

-IHS, el nombre de Jesús, las primeras letras griegas del nombre, que significa ‘Dios es salvación’. Verán aquí sobre “Los nombres de Cristo”.

(Podrán leer más temas de evangelio en “El Rostro de Cristo”, pdf, ebook de Nicodemo Martin)

María Magdalena #19

Final de “MARIA MAGDALENA”. Esta colección de relatos termina aquí, con la pregunta que se hacen los discípulos sobre el paradero final del Maestro de Nazaret, ‘¿Dónde está Jesús?’. Ellos, que viven aún entre la luz y las sombras, quieren expresar así su propia incredulidad e incomprensión, pero también la gran afición que tomaron a su persona y al significado de su mensaje. La continuidad de las propuestas de Jesús estará asegurada por la fidelidad y las obras de sus seguidores más que por sus palabras; su misma vida será luz encendida por siempre, “Noche no habrá más, ni necesitarán luz de lámpara ni del sol, porque el señor Dios los alumbrará y reinarán por los siglos de los siglos”

“MARIA MAGDALENA”

19.- ¿DÓNDE ESTÁ JESÚS?

Los discípulos mayores regresaron con prisa a la ciudad y así todos los demás tras ellos, por grupos y sin hablar apenas nada. Algunos comentaron que, aun temiendo por sus vidas, debían viajar al anochecer del día siguiente a Jerusalen. Otros marcharon de aquel lugar separándose del grupo por el momento. Nuevas dudas y temores reaparecieron en muchos, preguntando con inquietud:

– ‘¿Dónde está Jesús? ¿Cuándo volverá?’
– ‘¿A dónde iremos? ¿Le volveremos a ver?
– ‘¿Qué diremos si nos preguntan por el cuerpo?’

+ Vivíamos entre la nueva luz y las viejas sombras, en ese crepúsculo de incertidumbres que pronto tocará a su fin. En verdad los que habíamos presenciado la crueldad de lo ocurrido con Jesús pocas semanas antes, quisimos olvidar pero no fue posible. Yo sentí que mi alma entera temblaba todavía al recordar, cuando le veía así doliente aún y ensangrentado.

Ocurrió que días después le vimos de nuevo en Galilea, oímos su voz y comimos con él, y nos pareció soñar. Sólo el silencio pudo guardar el secreto de este misterio divino, escondido en nuestros pobres corazones, tan difícil de entender y de creer. Comentaron que debíamos dar a conocer esta buena noticia, pero la verdad es que no supimos qué hacer ni qué decir.

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+ El primer día de la semana siguiente a su partida nos reunimos en una aldea próxima a Caná, en la casa de unos amigos del maestro Jesús. Todos supimos que allí nos esperaba nuestro señor, que debíamos ir sin que nadie nos llamara. Pedro y Juan nos hablaron de su último encuentro y conversación con Jesús Galileo, confesaron su fe en él con mucha seguridad y nos animaron a seguir.

Repartimos el pan como Jesús nos había enseñado. Ese día yo misma preparé de madrugada en la hoguera los panes que Pedro bendijo y repartió entre todos. Lo mismo hicimos con el vino y los peces que otros discípulos pusieron sobre la mesa.

– “Tomen, es mi cuerpo para ustedes”

Eran sus propias palabras. En el momento del recuerdo hicimos como si nada hubiera cambiado, sabiendo bien que ya todo será diferente. Cantamos y danzamos largo rato mirando hacia el horizonte y con los ojos humedecidos, abrazados unos a otros en silencio, creyendo adivinar lo que cada uno escuchaba en su interior.

Yo soy pan de vida
tu vida entera
pan para el desierto
vida verdadera.
Pan que resucita
pan del cielo
en la vida en la muerte
yo soy tu pan de vida.

Vivimos en aquellos momentos varias bienaventuranzas a la vez y nuestra dicha fue completa. Nuestras dudas y preguntas enmudecieron por unos instantes.

– ‘Qué bien estamos aquí’
– ‘Quédate con nosotros, señor’

+ Hicimos esto mismo las semanas siguientes mientras nos fue posible, hasta que llegó el acoso a que nos sometieron las autoridades religiosas. En estos encuentros celebramos la paz y la luz que nuestro señor Jesús Galileo nos comunicó, también recordamos su misma vida y su mensaje. La memoria y la comunión nos animaron a continuar el camino y a vislumbrar un mundo diferente que él llamaba reino de Dios.

Esos primeros tiempos sentimos en nuestras reuniones la felicidad de la nueva vida y que las viejas sombras de la muerte y del mal permanecerían, porque vivimos todavía un tiempo mezcla de dicha y tristeza, de luz y de sombras, de vida y de muerte.

“No teman, saben que yo he vencido ese mundo de mentira, de falta de amor y de violencia”
“El dolor y la muerte están derrotados para siempre, no pasen miedo. Créanme, yo soy señor de vivos y muertos, ahora y por la eternidad que viene”

+ Sentí desde entonces como un hermanamiento extraño entre felicidad, amor y sufrimiento, como si en eso mismo consistiera la vida recién entregada, así por el tiempo y los años en adelante hasta que él vuelva.

Contentos cuando les acosen
expulsados y despreciados por mi causa,
felices cuando crean y esperen
vencida toda tristeza toda derrota,
descansen en la casa del reino en sus estancias,
gusten mi abrazo amigo abrazo del padre.

__ __

* Imagen: Rembrandt H. (+1669), La Cena de Emaús, 1648. Unos discípulos regresan a su casa de Emaús muy decepcionados por los acontecimientos. Reunidos en la mesa con el compañero de camino, creen reconocer a Jesús resucitado cuando partió el pan al anochecer y ellos lo tomaron. Los rostros, el pan y la mesa, la habitación, todo quedará iluminado y transfigurado por su repentina presencia. Evangelio de san Lucas c,24.

-Encontrarán aquí el ÍNDICE de relatos y temas.

-Vean el conjunto de capítulos en pdf, “María Magdalena”.

María Magdalena #18

En el recuerdo de la Magdalena de aquellas horas estarán los encuentros y las conversaciones amistosas entre Jesús ya resucitado y sus discípulos. Ellos no salen de su asombro junto a todos los presentes, en la misteriosa cita de Galilea. Tras las últimas recomendaciones ocurre el relato de la escena final de Jesús en el teatro de este mundo, su misteriosa ‘ascensión a los cielos’, alejándose de la vista de los discípulos por el camino del sol poniente, dejando a todos sorprendidos y en una pasajera oscuridad, “ustedes son la luz de este mundo, una ciudad en lo alto de un cerro no puede esconderse”.

“MARIA MAGDALENA”

18.- ENTRE LA LUZ Y LAS SOMBRAS

+ En este relato regresaré a Galilea en aquella luminosa mañana, cuando Jesús nos recordó estas palabras que todos pudimos oír:

– Sigan conmigo, que yo seguiré siempre con ustedes.
– Serán mis amigos, si hacen lo que les he encomendado.

Su mensaje se trasmitió a través de los diferentes círculos de amigos y discípulos. El joven discípulo amado y Juan Marcos, el hijo pequeño de Simón, nos contaron sus conversaciones con el maestro las semanas siguientes en nuestra asamblea.

Esa mañana los discípulos no oyeron del maestro de Galilea un mensaje nuevo. Notaron la preocupación de Jesús por el desconcierto y la poca fe en sus seguidores. En los rostros de unos veía desánimo y extrañeza, en otros temor e incertidumbre.

– Maestro, a dónde iremos si tú nos dejas. Quédate con nosotros.
– Mira que el día se aleja y está llegando la noche.
– No teman, yo estaré con ustedes siempre, cada día, cada atardecer.

+ Jesús comunicó a todos los presentes que no debieran vivir preocupados por él, que la vida suya estaba ahora en las manos del Padre. Nos encomendó que cuidáramos los unos de los otros como él había cuidado de cada uno.

El nos buscó y curó nuestras heridas, confió en nosotros y nos dio su amistad. El contó con nosotros para realizar sus planes, en su trabajo pidió nuestra ayuda. Nosotros debíamos continuar y hacer el bien a todos cada día de nuestra vida.

El maestro Jesús nos suplicó que siguiéramos unidos, prometió que el consuelo y la salvación irán extendiéndose por todos los pueblos y regiones, también por otras naciones y hasta en tierras lejanas y desconocidas.

Nos pidió un esfuerzo y nos aseguró su ayuda, “será necesario vencer cada día el peor enemigo, el egoísmo y la inmisericordia”. Sólo así el nuevo árbol del Reino que él plantó con tanto sudor y trabajo, crecerá y dará fruto sin cesar en los campos del mundo.

En memoria mía
haz tú lo mismo
mi amigo,
si ves malestar
acaricia y sana,
pon amistad
donde hay soledad,
si notas desaliento
mi paz y alegría,
amigo mío,
haz tú lo mismo
en memoria mía.

Nuestro señor Jesús nos invitó para realizar su proyecto sin dejar fuera a nadie que deseara entrar en él. Unos discípulos comentaron:

– El maestro dice que todos notarán dentro de sí una fuerza de amor y un espíritu nuevo, una fe grande y una fortaleza para vivir su mensaje y llevarlo a otros.
– Todos juntos darán mucho fruto, nos dice el maestro, él recuperó la vida para comunicarla a todos en abundancia.

+ Poco más tarde, llegado el atardecer, Jesús de Nazaret se incorporó y se alejó de nuestra vista caminando hacia donde el sol resplandeciente se ocultará. Llevó consigo a Pedro, a Juan y a otros dos jóvenes discípulos. Todos lo recordamos así de camino conversando tranquilamente con ellos como en otras ocasiones.

Pasado un largo rato regresaron solos los discípulos, sin mirar siquiera hacia atrás. Nosotros, deslumbrados por la última luz del día, no percibimos bien el momento de su retorno, aunque a Jesús no le volvimos a ver. Cada uno de los testigos nos habló con estas o parecidas palabras, diciendo con insistencia:

– El maestro va de regreso a la casa del padre.
– Volverá pronto.
– No teman, él nos quiere y no nos abandonará del todo.
– Nosotros vámonos ya porque anochece.

A Jesús nadie más lo vio otra vez de la misma manera como aquel día ni las semanas siguientes ni nunca más tampoco.

¿Amado mío dónde te escondiste
dejándonos tan sin aliento?
¿A dónde dirige tus huellas
tan imprevista huida?
¿Volverá a nacer el día
si tu claro semblante ya no vemos?

Espera paciente
que voy a ti con prisa,
me guía el resplandor de tus pisadas
buscando cada noche
en cada sombra tu figura.
__ __

* Imagen: En una escena del film “La Pasión de Cristo” (Mel Gibson, 2003), entre luces y sombras, Jesús conversa con Juan el joven discípulo, ante la atenta mirada de Pedro y del espectador.

Más tarde me llegó este poema de A.M. Primo, para acompañar el misterio:

Va cayendo la tarde mansamente 
como una flor callada que se cierra…
El viento juguetón viene a contarme 
la canción que aprendiera 
y el último secreto que le dijo 
aquella flor oculta entre unas hierbas.
Ya palidece el sol entre reflejos
de oro, rosa y carmín…
Me hace un guiño el lucero de la tarde
que vela frente a mí.
Y yo miro allá lejos, 
más allá de los montes, 
más lejos que las nubes 
y más lejos que el sol…
inquieta la mirada,
va preguntando 
al viento al lucero y la flor. 
Nadie supo decirme…
Le pregunté al silencio…
Calló el viento y el agua 
y la estrella y el sol. 
Se había hecho la noche 
y el eco del silencio 
murmuró en su misterio: ¡DIOS!