Elogio de la vida interior

– Las personas hoy deberemos aprender el arte de escuchar, de hacer silencio, detenernos en nuestro interior, sentir la vida, escuchar la llamada de Dios en el silencio.

Fue un comentario al encuentro de JESÚS con Marta y María, que me llevó a buscar aspectos de la vida interior. La vida que fluye en el subsuelo, alimento para la vida en superficie.

JESÚS de Nazaret observó con respeto el interior y los sentimientos de las personas, sus pensamientos y deseos, la fe vacilante e inquietudes. Vendrá a la memoria Zaqueo el publicano, la mujer samaritana o Pedro arrepentido junto al lago.

A . – JESÚS fue hombre de oración, una relación de confianza y abandono. Pasó noches en oración, o al amanecer buscó el silencio y la soledad, la compañía del PADRE y la naturaleza. Así lo vio R. Galarreta:

“Con el frío primero que anuncia el alba,
cuando empiezan a cantar los pájaros
con cuidado, sorteando los cuerpos dormidos,
retira la cortina de la puerta, suavemente,
se desliza a la sombra de la calle,
se aleja hasta la arena de la playa,
y justo donde muere la última ola
rizada y silenciosa se acuclilla,
las manos extendidas sobre las rodillas
y deja que penetre en su alma el murmullo de Dios”.

B . – El Salmo 139 recordará la relación de intimidad entre el pueblo creyente y el Dios de la Alianza, una larga tradición de amistad, de luces y sombras, él conoce y nos ama.

‘Señor, tú me conoces y estás siempre conmigo. Tú sabes mis dudas y conoces mi oscuridad. Tú me conoces y respetas, me acompañas… En lo más adentro de mí mismo estás tú, nada habré de temer porque tú vas conmigo.’

JESÚS de Nazaret se presentó como pastor que conoce bien a sus ovejas, cuida de ellas y desea que lo conozcan, su voz y sus pasos, una familiaridad personal.

C . – ‘Vengan a mí si están cansados o se sienten agobiados. No teman. En mí solo encontrarán descanso y amistad… Yo soy pobre, humilde, amigo’.

La gente valoró la acogida de JESÚS al necesitado de atención y consuelo. Cansado él mismo llamó a la puerta de sus amigos, o buscó agua en el pozo de Samaría. Conversar y descansar. La oración será encuentro de amistad, una corriente fresca de vida interior.

– Cuando reces entra, cierra la puerta, ora a tu Padre que está contigo y ve en lo secreto.
– Recen así: PADRE NUESTRO, santificado sea tu nombre.
– Yo soy la vid y ustedes los sarmientos. El que permanece unido a mí, ese dará mucho fruto. 

D . – Nuestra oración estuvo llena de las propias preocupaciones e intereses. La presencia, el silencio, la escucha, abrirá nuestro corazón. Descubrirán la ternura del PADRE Dios que nos habla y acompaña. Eso será oración.

– Santa Teresa de Jesús explicó la experiencia: “Oración no es otra cosa sino tratar de amistad con quien sabemos que nos ama”.
– En su libro Ejercicios espirituales el santo de Loyola dijo: “No el mucho saber llenará del todo el alma, mas el sentir y gustar en el interior”.

MARÍA, la madre del Señor, fue ejemplo de escucha y de vida interior, de silencio y entrega. Así en esta canción “MADRE del SILENCIO”, del grupo universitario chileno ‘Canto Católico’.

Como una tarde tranquila,
como un suave atardecer,
era tu vida sencilla
en el pobre Nazareth;
y en medio de aquel silencio,
Dios te hablaba al corazón.

Virgen María, Madre del Señor:
danos tu silencio y paz
para escuchar su voz . .

Y sobre todo, María,
cuando nos habla en los hombres:
en el hermano que sufre,
en la sonrisa del niño,
en la mano del amigo,
y en la paz de una oración.

El buen amor, el fundamento

– “Les doy un mandato nuevo: que se amen unos a otros como yo los he amado. Será la señal por la que conocerán todos que son discípulos míos, si se aman unos a otros”.

Una vez más el amor. En otra ocasión buscamos aquí razones para la esperanza, también los nombres diversos del amor y de la paz. Hoy pensaremos razones para vivir. Y entre esas razones, como principio y fundamento de todo, estará el AMOR, el buen amor.

Amor amistad, amor fraterno, amor misericordia. No fue solo un consejo para el cristiano, será el mandato nuevo y el principal, el distintivo, su seña de identidad.

Mas todo pareció ya desgastado y sin brillo, irrelevante.. Amor, palabras, más palabras.. Sin embargo para las personas de buena voluntad, el amor sincero será una buena meta, la RAZÓN DE SER de su vida, no una quimera.

– “Si se quisieran con el amor con que Jesús los quiso, lo sentirán vivo en medio. Lo propio del grupo cristiano no será la confesión de una doctrina ni el cumplimiento de unos ritos, sino el amor vivido con el espíritu de Jesús” (J.A. Pagola).

.. A veces nos echamos atrás si es costoso el amor, si supone sacrificio
Buscamos recompensa, correspondencia, compra venta de amor.
.. A veces nos movemos en el amor por propio interés
Buscamos ayudar pero desde arriba, por encima, dominando.
.. A veces nos movemos lo justo, con el mínimo esfuerzo
Buscamos quedar bien, apuntarnos el tanto.
.. A veces nos mueve el rencor, no el amor, pues no perdono ni olvido
Buscaremos amar cada día mejor, amor más evangélico, de la mejor calidad.

Jesús de Nazaret vivió un amor creativo, nuevo, regenerador, enseñó una actitud de SERVICIO a los últimos, los despreciados e incurables, luchó contra lo que deshumaniza y hace sufrir al ser humano, así fue hasta costarle la fama y la propia vida. No esperó a ser amado para amar. Sus seguidores aprenderemos a amar así, si observamos su corazón y su íntima motivación.

“El hombre fue creado para alabar y servir a su Creador y Señor; todo lo demás…” (Ejercicios espirituales). Una libertad nueva, enamorada. Vivir al modo de Jesús será distanciarse de las relaciones interesadas, de una ‘cultura del intercambio’, de objetos y servicios, de amores y sentimientos.

– “Yo no vine para ser servido, sino para servir y dar mi vida… El amor más grande será dar la vida por los que uno ama. Serán amigos míos si cumplen mi mandamiento”.

-Textos: san Juan c. 15.
-Rostro de la paz, Pablo Picasso, 1950.

__ __

De otro lugar en el blog quise traerles aquí esta confesión de amor tan peculiar:

“Si preguntáramos a Dios, tú qué eres y qué haces, en su lugar nos responderá Jesús diciendo:

– Yo soy amor
– Yo lo que hago es amar
– Mi oficio principal amar
– Quiero dar a conocer mi amor
– Quiero enseñar a amar
– Lo que llena mi vida es el amor
– El amor que doy y el que recibo
– Todo lo que necesito es amar
– Lo que espero es amor
– Todo lo que hago lo hago por amor
– En todo lo que digo solo pongo amor
– Yo soy amor.”

(Cfr. “Dios es amor”, 2016/06/10)

Cruz de mayo

Tiempo de mayo, tiempo de cruces en flor en muchos lugares, fiesta de la Cruz de mayo. Celebrando y recordando ahora mismo con ustedes. Buscar y encontrar la cruz de Cristo, buscar y encontrar la propia cruz. Un apunte sobre la entrega personal.

# En su viaje a Brasil meses pasados, el Papa Francisco se dirigió a los presentes, muy especialmente a los jóvenes, para decirles:

“Nadie puede tocar la cruz de Jesús sin dejar en ella algo de sí mismo, y sin llevar consigo algo de la cruz de Jesús a la propia vida . . Les preguntaré después del Vía crucis: Queridos amigos, ¿qué dejaron de sí mismos en la cruz? Y ¿qué dejó la cruz en cada uno de ustedes?”.

# Sin saberlo, como queriendo responder la cuestión sobre el don de cada uno, me llegó este bello poema que es súplica, via crucis, camino de cruz en la ofrenda de sí mismo:

“Toma, Señor, los silencios que selló el amor,
Toma de mi vida la parte mejor,
Toma mis amores, conviérteme a ti.

Toma de mis hombros el peso mayor,
Tómame por lienzo, de Dios portador,
Toma mis caídas y mi padecer.

Toma, Señor, mis palabras y hazlas florecer,
Toma mi cansancio, mi desolación,
Toma lo terreno de mi corazón.

Toma mis dolores, clávame a tus pies,
Toma mi sereno ‘consumatum est’, todo terminó,
Toma, Señor, mi descanso postrero al morir.”

# Esta oración de identificación y ofrenda total, me recordó aquella otra del libro de Ejercicos espirituales, en la Meditación para el amor, expresión de lo que de verdad importa:

“Tomad, Señor, y recibid
toda mi libertad
,
mi memoria, mi entendimiento
y toda mi voluntad,
todo mi haber y mi poseer;
Vos me lo disteis
a vos Señor lo torno;
todo es vuestro
disponed a toda vuestra voluntad,
dadme vuestro amor y gracia
que ésta me basta.”

# Vean también sobre las fiestas de la Cruz en el post “La cruz de Cristo”.

El bien y la verdad

Escuché leer en una celebración el sencillo texto que hoy les traigo, lleno de deseos de cambio. Señala otro camino posible, el camino del bien y de la verdad. Encontrarán un parecido con la oración “Instrumentos de paz”, que gustaron como atribuída a san Francisco de Asís.

“Jesús maestro y amigo,
concédeme la gracia de amar en lugar de odiar;
de reír en lugar de llorar;
de crear en lugar de destruir;
ser constante en lugar de abandonar;
de alabar en lugar de criticar
y de curar en lugar de herir;
concédeme Señor la gracia de dar y no retener;
de apreciar en lugar de reprochar;
actuar en lugar de aplazar;
de crecer en lugar de consumirme
y de vivir en lugar de morir”.

: El texto contiene sin duda dificultades y empeños personales de cada uno.
: Temas de evangelio que fueron deseos de Jesús de Nazaret, más tarde serán del discípulo imitando al maestro.
: ‘Estén vigilantes y oren para no caer en la tentación’, dijo.
: Y también: ‘Vivan alerta, pues no saben cuándo vendrá el Hijo del hombre’.

Cada cual podrá añadir súplicas sobre sus propios puntos débiles . . Recordarán entonces la táctica del mal espíritu, en los Ejercicios espirituales: “El enemigo de natura humana mira nuestras virtudes, y por donde nos halla más flacos y más necesitados, por allí nos ataca y procura derrotar”, n. 327.

Elegir bien ~ Dos espíritus

# Algunos sintieron curiosidad por saber más del tema, al leer aquí mismo días atrás:

“¿Cómo saber si estoy siguiendo los pasos del mal espíritu? Por el rastro que deja, por sus efectos en mí. A diferencia del espíritu bueno, el maligno deja impaciencia y tristeza, distancia de Dios y mucho amor propio, cerrazón y oscuridad en el alma, orgullo y autoengaño” (‘Liberación del mal’).

El punto de partida fue la contrariedad sentida en el interior de cada uno, como en un combate espiritual. Será poco decir que fue ‘la voz de la conciencia’, o una inquietud por heridas o culpas pasadas.

Escoger entre un camino de bondad y libertad, otro de egoísmo y servidumbre, ese será el problema. La persona que se vió a sí misma como dividida, rota e indecisa. Al creyente no le bastará la explicación de la psicología.

San Pablo trató el tema como un conflicto personal, un dilema sin resolver:

“No entiendo mis propios actos: no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero. No soy yo quien obra el mal, sino el pecado que habita en mí. El hombre interior se siente de acuerdo con la Ley de Dios, pero otra ley lucha contra la ley de mi espíritu, y me hace esclavo”, a los Romanos c.7.

[Imagen: H. Matisse, Blue nude, 1952]

# Para que la libertad tome bien sus decisiones, el libro “Ejercicios” de Ignacio de Loyola aportó unas ayudas para discernir o distinguir la acción de los dos espíritus.

A la búsqueda de conocer mejor la voluntad de Dios y de ponerla en práctica, tomaré nota de las diversas consecuencias para mi vida, la huella que uno y otro espíritu dejaron en mí:

Esp° del BIEN . . | . . Esp° del MAL

– alegría . . . . . . . . . tristeza
– paz . . . . . . . . . . . inquietud
– fe . . . . . . . . . . . oscuridad
– esperanza . . . . . . . desaliento
– apertura . . . . . . . cerrazón
– amor . . . . . . . . . distancia
– ánimo . . . . . . . . . desánimo
– confianza . . . . . . . . . temor
– humildad . . . . . . . . . soberbia
– entrega . . . . . . . . . repliegue
– acogida . . . . . . . . . exclusión
– reunión . . . . . . . . . dispersión
– vida . . . . . . . . . . . muerte

En la oración más conocida de Jesús de Nazaret, la última petición reflejó bien su propia experiencia: “Padre nuestro. . No permitas que caigamos en la tentación, y líbranos del Maligno”.

# Súplicas pidiendo que la LUZ venza a las tinieblas, que el Amor sane los corazones:

.. Señor Dios, LUZ que deseas alumbrar a todos, ilumina nuestro espíritu con tu claridad, para que nuestros pensamientos sean dignos de ti, y aprendamos a amarte de todo corazón.
.. Que tu Espíritu, Señor, encienda en nosotros una LUZ interior suave pero firme, que quite las sombras de la duda y limpie la tiniebla del odio y la desesperanza. Que nos ilumine cuando en verdad no sabemos qué hacer.

# El Papa Francisco lo explicó así, comentando cartas de s. Pablo:

“Hay dos espíritus, dos formas de pensar, de sentir, de actuar: aquel que me lleva al Espíritu de Dios y aquel que me lleva al espíritu del mundo. En nosotros dos ‘espíritus’. . El Espíritu de Dios nos conduce a las buenas obras, a la caridad, la fraternidad, a adorar a Dios, conocer a Jesús, a orar. Y el espíritu del mundo nos llevará a la vanidad, el orgullo, la suficiencia, el chisme. Nuestro corazón como ‘campo de batalla’, donde estos dos espíritus pelean”.

# Terminaré ahora el tema con estos versos que fueron también canto. La palabra que llegó al corazón a veces para herir, o para curar y salvar:

«Hay palabras que hieren o matan,
hay palabras que ahogan y arañan.
Palabras vacías, palabras gastadas,
palabras que hielan, palabras que cansan.

Y palabras serenas, palabras que calman,
palabras que llenan de noche callada.
Palabras que crean, palabras que sanan,
palabras tan tiernas, palabras que salvan.

Y el silencio donde curo tanta palabra.
Y el silencio donde busco Tu Palabra.»

[Al-Haraca, Palabras de vida]

Miradas al Cristo, la pasión

= Les puse aquí por estas fechas un soneto de Pasión para acompañar con afecto y sentimiento su devoción, en el ir y venir de cofradías e imágenes de Semana santa. Una invitación a mirar, decir y contemplar, con el corazón en la mano y la sincera impotencia, con el propio pecado, mas el deseo verdadero de no querer defraudar al amor ofrecido.

A JESÚS CRUCIFICADO

Delante de la cruz, los ojos míos
quédenseme, Señor, así mirando
y sin ellos quererlo estén llorando
porque pecaron mucho y están fríos.
Y estos labios que dicen mis desvíos
quédenseme, Señor, así cantando,
y sin ellos querer estén rezando,
porque pecaron mucho y son impíos.
Y así con la mirada en vos prendida
y así con la palabra prisionera,
como a la carne a vuestra cruz asida,
quédeseme, Señor, el alma entera
así clavada en vuestra cruz mi vida,
Señor, así cuando queráis me muera.

(R Schez Mazas)

= Recordaré asimismo este poema /oración, medieval y anónimo, que podrán también escuchar, “Alma de Cristo”, o cantado en su original latino:


= Fue frecuente su rezo al final de las Misas, parece que los Ejercicios ignacianos lo divulgaron:

Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
Pasión de Cristo, confórtame.
¡Oh, buen Jesús!, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.
Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a Ti,
Para que con tus santos te alabe,
Por los siglos de los siglos.

Eligió la alegría

Algún autor contemporáneo quiso caracterizar al santo de Loyola, el autor de los Ejercicios espirituales, como “el santo que eligió la alegría”. Por su fiesta pasada recibí el texto con las explicaciones.

= En verdad la alegría verdadera será efecto de algo que fue bien, una ilusión o un sueño realizados, o bien una puerta cerrada que al fin se abrió entrando por ella la luz, una confianza y una amistad que reconfortan, una envidiable paz. Todo se ilumina y cobra sentido y color. La alegría no pasajera como exponente de la fe.

Un santo con esas características vale la pena, hará verosímil su testimonio, pues algo muy importante debió cambiarle la vida, “cambió su luto en danzas”. Fue el caso de algunos santos alegres. Alguien dijo: “un santo triste será un triste santo’. Felicidades, Ignacio.

picasso_rostro-de-la-paz_1b

“Alegre en tu juventud, tu conversión a Dios no te robó la alegría. Cuando observaste en tus lecturas que unos pensamientos te dejaban triste y otros alegre, escogiste la alegría como criterio para adivinar donde andaba el buen camino. Tú fuiste ‘el santo que eligió la alegría’.
.. Un extraño personaje, dónde logró la información, te describió como ‘un pequeño españolito, un poco cojo, que tiene los ojos alegres’.
.. No solo fuiste alegre, sino que repartías alegría, cuando tropezabas con alguno de tus amigos tentado de tristeza, le mostrabas tanta alegría en la mirada que parecía que querías meterlo dentro del alma.”

* Dibujo, Picasso, El rostro de la paz.

= Más sobre la alegría. En los evangelios, Jesús de Nazaret presentó su encuentro con nosotros como una fiesta de boda, él mismo como novio feliz, también como el mejor vino. “Dijeron a Jesús los fariseos: Tus discípulos comen y beben, no ayunan como los de Juan. ¿Queréis que ayunen los amigos del novio mientras el novio está con ellos?” O también, “Nadie echa vino nuevo en odres viejos. A vino nuevo, odres nuevos”.

Vivir al día

«El Señor te bendiga y te guarde,
te muestre su rostro y tenga piedad de ti,
el Señor te conceda la paz.» (Números c.6)

Todavía unas notas para alguien que hizo Ejercicios espirituales, como el santo de Loyola. Útil para vivir al día, cada día, la fidelidad humilde de quien se ofreció a colaborar con el Cristo del Evangelio. No dejará pasar de largo nada de lo sucedido, sea para construir o no Reino de Dios, para agradecer y pedir perdón.

Examinar la conciencia, repasar el día, revisar la vida, eso dicen que caracterizó a los amigos y compañer@s de san Ignacio, en diferentes épocas, culturas y continentes, en sus misiones, colegios, barrios e iglesias, solo deseando caminar en la verdad.

tumblr_inline_mltqv81J7S1qz4rgp

Esta será la ayuda, los puntos para la “Oración de revisión del día”:

1º . Me hago consciente de tu presencia, estás conmigo, Dios mío.
2º . Ayúdame a revisar lo que ha ocurrido hoy en mi vida.
3º . Gracias, Padre, por tantas cosas, por los detalles de cada día.
4º . Señor, perdona mis faltas y errores, con tu ayuda te seguiré mejor.
5º . Dame fuerza, Señor, para hacer tu voluntad.
6º . Acabaré con un Padre muestro.

– Procuraré al terminar el día, vaciar mi corazón de tanto ‘ego’, de tanto yo, limpiarlo de odios y rencores, amaneceré nuevo para dar y para darme.

– “Señor, que os conozca, porque si os conozco os amaré. Señor, que os ame, porque si os amo os seguiré.”

Jóvenes fuertes

– “Les escribo a ustedes, jóvenes, porque son fuertes,
y aceptaron la palabra de Dios en su corazón.
Les escribo a ustedes, jóvenes, que vencieron al maligno:
los malos deseos, el orgullo y el deseo de poseer”, carta s Juan c.2

Hará ya un tiempo puse en el blog varias entradas de aproximación a la espiritualidad de los Ejercicios espirituales. Recibí ahora una oración que retoma tareas propias del discípulo de Cristo, su compromiso como colaborador, el encargo de acompañar y ayudar a otros, la meta difícil de hacer un mundo más justo y fraterno, como educadores de la paz y portadores de esperanza.

libr_smp2El discípulo joven quedó convertido en guía de inquietos buscadores que se preguntan, ¿qué podré yo hacer por Cristo?

– “El Señor Jesús les encargó: Vayan al mundo entero y hagan discípulos míos de todas las naciones, enseñándoles cuanto tienen aprendido de mí. Curen a los enfermos, liberen a los cautivos de malos espíritus, animen a los desanimados”, s Lucas c.24.

Los entendidos notaron el hondo deseo de much@s de comprometerse por una causa justa, aun en medio del ambiente de desesperanza y hedonismo. El Papa Francisco lanzó en Río el reto de no perder nunca la esperanza, porque la cosa más triste será ver a una persona joven encerrada en la desilusión.

– Dios de misericordia,
tú nos llamaste a la misión,
al servicio y el cuidado de los demás.
Danos Señor corazones y mentes
sintonizados con las necesidades
actuales de nuestra juventud.
– Haznos signos de esperanza y de alegría;
que podamos alentar a los jóvenes
a recorrer caminos de paz y de justicia,
servidores sin odios ni violencias.
Que ellos mismos sean fuente
de inspiración y de ánimo para muchos.

(Regis College, Toronto, ON, Canada)

Ejercicios, los deseos

DEMANDAR A DIOS N. SEÑOR LO QUE YO QUIERO Y DESEO

# ¿A dónde me llevará este tiempo de oración, soledad y silencio? Los deseos sinceros, convertidos en oración, marcarán el itinerario de los EJERCICIOS espirituales del santo de Loyola, expresando proyectos e ilusiones, también las propias carencias. Serán necesarias alianzas y complicidades para alcanzar lo que quiero y deseo.

Hoy les ofreceré finalmente las peticiones principales del libro espiritual. Al repetir lo que busco, daré valor a lo que pido y crecerá en mí el deseo, con la necesaria ayuda divina reconociendo mi impotencia.

LO QUE YO QUIERO Y DESEO

: Pediré sentir el interno CONOCIMIENTO de mis pecados y el desorden de mis operaciones, para que me enmiende y ordene.
: Petición a nuestro Señor para que no sea sordo a su llamado, mas presto y diligente para cumplir su voluntad.
: Demandar CONOCIMIENTO interno del Señor, que por mí se hizo hombre, para que más le ame y le siga.
: Pedir CONOCIMIENTO de los engaños del mal espíritu y ayuda para librarme, y conocimiento de la vida verdadera del rey eterno y gracia para imitarlo.
: Pediré el CONOCIMIENTO interno de tanto bien recibido, y así reconociendo pueda amar y servir en todo a su Divina Majestad.

atar-8

Conocimiento y lucidez resumirán bien el conjunto de súplicas. Un conocimiento no superficial, que favorezca el ejercicio correcto de la propia libertad. Saber lo que yo quiero y deseo, saber qué quiere Dios, querer lo que Él quiera.

Será la sabiduría del bien y del mal perdida en su divina simplicidad y limpieza. Pediremos su devolución, tras haberla malversado allá en el origen, engañados con malas artes, junto al árbol de la vida, de la ciencia del bien y del mal.

# Terminaré mi repaso de textos de los Ejercicios ignacianos con estos versos de Miguel de Unamuno, gran buscador de Dios, donde suplicó humildad en el vivir, sencillez en el desear, la infancia espiritual (?). Parece que cuando Unamuno murió, encontraron cerca esta oración:

«Agranda la puerta, Padre,
porque no puedo pasar.
La hiciste para los niños,
y yo he crecido a mi pesar.
Si no me agrandas la puerta,
achícame por piedad;
vuélveme a la edad bendita
en que vivir es soñar.»

Su oración nos recordó los sentimientos del pequeño salmo 130, “Abandono confiado en los brazos de Dios”:

Señor, mi corazón no es ambicioso,
ni mis ojos altaneros;
no pretendo grandezas
que superan mi capacidad;
yo acallo y modero mis deseos,
como un niño en brazos de su madre.

sanign_tomad# Finalmente, entre la nada y el todo, el santo de Loyola expresó con esta oración al final de su libro el deseo que de verdad importa:

“Tomad, Señor y recibid
toda mi libertad,
mi memoria, mi entendimiento
y toda mi voluntad,
todo mi haber y mi poseer;
Vos me lo disteis
a vos Señor lo torno;
todo es vuestro
disponed a toda vuestra voluntad,
dadme vuestro amor y gracia
que ésta me basta.”

(Aquí podrán escuchar esta oración con música)

– Vean algunas MEDITACIONES, inspiradas en los Ejercicios Esp.