Jesús de Nazaret / Poncio Pilato


«Pilato trató de soltarlo, pero los judíos gritaban: ¡Si lo sueltas, no serás amigo del César! Entonces se lo entregó para que lo crucificaran»
(s Juan c.19).

Buscando referencias sobre JESÚS de Nazaret, encontré de los primeros tiempos del cristianismo el apócrifo ‘Relaciones de Pilato a César’. Existen evidencias de escritos del gobernador a Tiberio César. Se adivinará simpatía por JESÚS, tal vez una mano cristiana. Vean.
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– Apareció en Galilea un hombre joven, que predicaba con humildad una nueva ley en nombre del dios que lo envió.
– En esta provincia oriental que gobierno, el pueblo en masa y sus dirigentes me entregaron a un hombre llamado JESÚS, acusándolo de crímenes que no pudieron demostrar.

– Un hombre que transforma el agua en vino, que cura a los enfermos, resucita los muertos y apacigua la mar embravecida, no es culpable de un acto criminal.
– A cuantos lo conocimos personalmente nos causó una honda impresión debido a su amabilidad, sencillez, su humildad y amor.

– Nunca antes vi un rostro más amable y de tanta simpatía, en su presencia sentí un profundo respeto.
– Su fisonomía impregnada de dulzura y dignidad, quien lo mire se sentirá obligado a amarlo y a temerlo a un mismo tiempo.

(Cf. Los Evangelios apócrifos, BAC)
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El encuentro de JESÚS con Pilato fue con la indiferencia y el vacío: ¿Qué es la verdad? Solo interesó el poder y la gloria. Su desinterés por la verdad llevará al dolor y la muerte del inocente.

Imagen: Arimatea con JESÚS bajando de la cruz, Marko Rupnik, Vía crucis. «José de Arimatea pidió a Pilato el cuerpo de JESÚS, y Pilato lo autorizó. Llegó también Nicodemo, el que lo fue a ver de noche» (s Juan c.19).

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+ ORACIÓN POR LA PAZ EN UCRANIA +

-Dios, Todopoderoso, querido Padre de todos: Unidos como hermanos, te pedimos hoy por la paz en Ucrania, que sufre ya la barbarie de la guerra.
-Da luz a los que tienen el poder de frenar tanta violencia, por encima de sus intereses partidistas.
-Ten piedad de los más indefensos, de tantas vidas humanas inocentes.
-Que los más vulnerables sientan Tu abrazo a través de los sacerdotes, religiosas y laicos que forman la Iglesia en Ucrania.
-A estos, dales la fuerza y la gracia para ser consuelo y esperanza en estos momentos de tanta sinrazón y sufrimiento.
-María, Madre de Dios y Madre nuestra, Reina de la paz, intercede por Ucrania, por Europa y por el mundo entero. Amén.

//Ayuda a la Iglesia Necesitada.org

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Alguien subió a la red este conmovedor video: el pequeño rezando por el fin de la guerra en Ucrania ante la Triple Cruz.

Desde la cruz

Su gran corazón manó sangre
la propia vida
y agua limpia abundante
su misma alma.

Será un Viernes santo especial. En este momento de dolor y de cruz para mucha gente, pensé ofrecerles resumida una antigua entrada del blog. Viendo países con recursos y servicios de salud muy precarios, la humanidad malherida.

Nuestro afecto y solidaridad. Algo más que visitar lejanos y fríos planetas buscando vida, con la vida nuestra aquí ahora tan amenazada, también la naturaleza y las personas.

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EL CRISTO DE SAN DAMIANO

29 noviembre, 2007

Un día Francisco entró en la pequeña Ermita dedicada a San Damián, cerca de ASÍS, Italia. La hiedra trepaba cubriendo los muros laterales, con hendiduras que ponían en peligro el lugar.

En su interior había un sencillo altar de madera y, a modo de retablo, un Crucifijo bizantino. La imagen del Crucificado penetró en el alma de Francisco, que con los ojos elevados rezó así:

cristosdam02b

Sumo y glorioso Dios,
ilumina las tinieblas de mi corazón
y dame fe recta,
esperanza cierta
y caridad perfecta,
sentido y conocimiento, Señor,
para que cumpla
tu santo y verdadero mandamiento.

Se oyó una voz que al parecer procedía del Cristo: ‘Francisco, ve y repara mi casa que, como ves, está toda en ruinas’.

Se le pedirá su ayuda para reparar la pequeña iglesia, pero también la gran Iglesia, la religión y el Papado de entonces, ruinosos por el mal estado y la corrupción, necesitados de reforma.

– El joven Francisco de Asís decidió contribuir él mismo al cambio con su renuncia a todo, su opción por la pobreza y su dedicación a los más pobres, su amor a la verdad.

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* El Cristo de San Damián, crucifijo pintado en tela y pegado sobre madera, años 1100, icono de Cristo glorioso, con la Virgen María, apóstoles y ángeles. De un artista del valle de Umbría, estilo románico oriental. La cruz, de 2’10 m por 1’30 de ancho, para la iglesia de San Damián, ahora en la Basílica santa Clara en Asís, Italia.

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Si gustan podrán escuchar este conocido ALELUYA de Leonard Cohen, con letra propia de Semana santa.

El desierto, soledad y escucha

Quise ponerles aquí alguna reflexión para este tiempo. La simbología sugerente del desierto lugar de soledad y de escucha, también de penuria y dificultades, una oportunidad para caminar en la verdad y vivir en profundidad. Estará cerca la Semana santa.

“La seduciré, la llevaré al desierto y le hablaré al corazón”, Oseas c.2.

Para acercarnos a Jesucristo y la Buena noticia, los evangelios presentaron al Bautista que propuso: sumergir en las aguas nuestro peor yo, reflotar el mejor, la verdad, la bondad, la belleza.

= Para escuchar su Palabra, el desierto, el silencio, será bueno. Un tiempo para dejar espacio al Dios-Amor en nuestra vida.
= Será bueno para el arrepentimiento, la transformación y el cambio. Que no se derrumbe la Esperanza, si la vida pareciera perderse.
= Mirando la vida con ojos nuevos, el desierto nos dejará a la intemperie, en lo que importa, no lo falso, la Bondad en nosotros y en todo.

El arrepentimiento pedirá obras que muestren el rumbo nuevo de la propia vida. No será un asunto privado, sino un compromiso para la fraterna solidaridad. Será la Cuaresma.

Entonces se activará el Evangelio, la tarea de Jesús el enviado del Padre a quien hemos de seguir e imitar. Como Él en el desierto venceremos la tentación de buscar poder y gloria para sí , tomaremos el camino del servidor humilde, del amigo verdadero.

Solo me basta, Señor, venir ante tu presencia
para sentir el calor, el cariño y el amor,
que a veces mi alma no encuentra.
Me basta tu luz que viene al despertar el alba,
para quitar el miedo, la tristeza y mi desvelo
que me hacen perder la calma.

Solo me basta, Señor, sentarme cerca, a tu lado,
para gustar de tu paz, tu cariño y amistad,
que sin verles ya me has dado.
Me basta con esperar, aunque la luz no se encienda,
para que pueda tener la fuerza de aquel querer,
que das con tu paciencia.

(Cf A. Torres)

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Piensen en la importancia del Guía como testigo de la luz. En los desiertos de la vida y de las religiones, se buscarán guías conocedores del camino y los peligros, su compañía en la oscuridad.

«El mundo actual dicen se convirtió en un desierto. El buen testigo dirá que él sabe de la ‘fuente’, cómo calmar la sed de bondad y de felicidad. En la vida habrá testigos, creyentes sencillos y humildes, personas que viven desde la verdad y el amor.» (José Antonio Pagola)

-Verán otros temas de ‘Ejercicios espirituales’ en «Meditaciones», pdf.

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-Para el mes de marzo, el VIDEO del PAPA, su propuesta de “vivir el sacramento y la reconciliación con renovada profundidad, saboreando el perdón y la misericordia”.

La fragilidad de Jesús

– Te llamé para abrir los ojos de los ciegos, sacar a los cautivos de la prisión, liberar a los que habitan las tinieblas.
– El Verbo de Dios se hizo carne, se hizo fragilidad.

El Dios que presentaron los profetas y evangelios quiso compartir nuestra fragilidad. Jesús de Nazaret conoció los efectos del pecado, y ante la debilidad fue solidario animando, curando y perdonando.

Por gustar, ¡oh, Impasible!, la pena
quisiste penar,
te faltaba el dolor que enajena
para más gozar.
Y probaste el sufrir y sufriste
vil muerte en la cruz,
y al espejo del hombre te viste
bajo nueva luz.

Miguel de Unamuno

Trató de cerca enfermos e incurables, pecadores y endemoniados
El cansancio y el llanto de Jesús, sediento junto al pozo y en la cruz
Jesús vivió el abandono y la traición, el egoísmo y vanidad en los suyos
Amenazado de muerte y torturado, como un infame y despreciable.

– Será actual la palabra de Jesús antes de morir ¡Tengo sed! Su grito sigue estremeciendo. La sed de un hombre maltratado, ansia infinita de Dios muriendo y amando. Sed de paz, de justicia, de fraternidad (P. Pedro Arrupe).

Jesús, Maestro y Señor, quiso acercarse a la realidad humana más desagradable. No se montó un mundo aparte. Miró cara a cara con amor, tocó sin temor y sanó cuanto pudo.

– Vengan a mí si están agobiados, encontrarán un respiro.
– No vine por los justos ni los sanos, sino por los enfermos y pecadores
.

Estos versos de oración con Jesús, fragilidad compartida, fortalecida por la resurrección, victoria de su gran amor.

En mi miedo, tu seguridad
En mi duda, tu aliento
En mi egoísmo, tu amor
En mi rencor, tu misericordia
En mi ‘yo’, tu ‘nosotros’
En mi rendición, tu perseverancia
En mi silencio, tu voz
En mi ansiedad, tu pobreza
En mi tempestad, tu calma
En mi abandono, tu insistencia
En mi dolor, tu alivio
En mi debilidad, tu fuerza.

(JM. Rodríguez Olaizola)

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ORACIÓN escrita por internos del Centro Penitenciario “Due Palazzi” de Padua (Italia), rezada en el VIA CRUCIS del Viernes Santo 2020, presidido por el Papa en la plaza san Pedro:

+ Oh Dios, Padre todopoderoso, que en tu Hijo Jesucristo asumiste las llagas y los sufrimientos de la humanidad, hoy tengo la valentía de suplicarte, como el ladrón arrepentido: ¡Acuérdate de mí!.
+ Estoy aquí, solo ante Ti, en la oscuridad de esta cárcel, pobre, desnudo, hambriento y despreciado, y te pido que derrames sobre mis heridas el aceite del perdón y del consuelo y el vino de una fraternidad que reconforta el corazón. Sáname con tu gracia y enséñame a esperar en la desesperación.
+ Señor mío y Dios mío, yo creo, ayúdame en mi incredulidad. Padre misericordioso, sigue confiando en mí, dándome siempre una nueva oportunidad, abrazándome en tu amor infinito. Con tu ayuda y el don del Espíritu Santo, yo también seré capaz de reconocerte y de servirte en mis hermanos. Amén.

(Encontrarán completo el VIA CRUCIS 2020, textos, comentarios y oraciones)

Pasión de Cristo, Tomás de Aquino

«Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo para seguir sus huellas. Cuando lo insultaron no insultó, en su pasión no amenazó. Sus heridas nos curaron.» (Carta san Pedro)

Para estos días que vienen de Pasión y Semana Santa, vía crucis y procesiones, verán una reflexión de santo Tomás de Aquino para la meditación y provecho personal, viendo en Jesucristo un remedio y un ejemplo para imitar.

+ ¿Qué necesidad había de que el HIJO de DIOS padeciera por nosotros? Será REMEDIO por nuestros pecados y EJEMPLO para nuestra vida.
+ Si buscas un ejemplo de CARIDAD, nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.
+ Si buscas la PACIENCIA, Cristo sufrió paciente, no devolvió el insulto; como cordero al matadero no abrió la boca.
+ Si buscas un ejemplo de HUMILDAD, mira al Crucificado, Dios quiso ser juzgado, golpeado, coronado de espinas.
+ Si buscas un ejemplo de OBEDIENCIA, Él será obediente al Padre hasta la muerte, ‘Hágase lo que tú quieras’.
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-Extracto y resumen tomado de «El Credo», de Tomás de Aquino, fraile dominico italiano (+1274), guía del pensamiento católico, doctor de la Iglesia desde 1567.

-Imagen: Bradi Barth, Él llevó su cruz.

Podrán aquí escuchar la conocida oración medieval «Alma de Cristo».

(En comentario verán el canto del original en latín y texto español)

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Quisiera por las fechas recordarles este soneto del poeta castellano Lope de Vega (1562-1635), íntima oración llena de compromiso y afecto del poeta al Cristo crucificado:

«Pastor, que con tus silbos amorosos
me despertaste del profundo sueño;
tú, que hiciste cayado deste leño
en que tiendes los brazos poderosos:

vuelve los ojos a mi fe piadosos,
pues te confieso por mi amor y dueño,
y la palabra de seguir empeño
tus dulces silbos y tus pies hermosos.

Oye, Pastor, que por amores mueres,
no te espante el rigor de mis pecados,
pues tan amigo de rendidos eres;

espera, pues, y escucha mis cuidados.
Pero, ¿cómo te digo que me esperes,
si estás para esperar los pies clavados?»

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Lázaro mendigo | Blas de Otero

«Había un hombre rico que vestía y comía ricamente todos los días. Había también un pobre, llamado Lázaro, cubierto de llagas, tendido a la puerta del rico. Hubiera deseado saciarse con lo que caía de la mesa del rico, y hasta los perros venían a lamerle las llagas», san Lucas c.16.

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Estos días estaremos celebrando la Cuaresma, Semana santa y Pasión, un tiempo para el autoexamen necesario y la evaluación, buscando la mejora evangélica, la misericordia, la mayor sinceridad.

Con ocasión de la parábola evangélica de Lázaro mendigo, me llegaron estos versos de Blas de Otero. Canto desgarrado de quien se sintió en verdad perdido pero confiado. Testimonio de fe y denuncia del dolor, lamento de una humanidad malherida y desconsolada.

Salva al hombre, Señor, en esta hora
horrorosa, de trágico destino;
no sabe adónde va, de dónde vino
tanto dolor, que en sauce roto llora.
.. Ponlo de pie, Señor, clava tu aurora
en su costado, y sepa que es divino
despojo, polvo errante en el camino,
mas que tu luz lo inmortaliza y dora.
.. Mira, Señor, que tanto llanto, arriba,
en pleamar, oleando a la deriva,
amenaza cubrirnos con la Nada.
.. ¡Ponnos, Señor, encima de la muerte!
¡Agiganta, sostén nuestra mirada
para que aprenda, desde ahora, a verte!

Reflexión:
• Si levantamos los ojos hasta el rostro de Jesús crucificado, contemplaremos el amor de Dios sin fin, maltratado, entregado hasta la muerte por nosotros.
• Si miramos bien, descubriremos en ese rostro el de tantos otros crucificados de nuestro mundo reclamando ayuda, nuestro amor solidario y compasivo.

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* Recordarán que Blas de Otero (+1979), buen representante de la poesía social española, tras una época de grandes inquietudes personales y muchos temores, encontró por un tiempo en la religión el apoyo y la estabilidad necesarias, también en la amistad y en el arte.

Reconciliación


Reconciliación, perdón, curación
… Una ocasión para superar distancias y enfrentamientos. No por escapar del conflicto, sino para vencerlo en paz, sin herir, sin revolver en el pasado.

– Reconciliar será escuchar, comprender, olvidar, disculpar.
– Caminar para el encuentro, donde estar a gusto y sin recelos.
– No al camino de pedir cuentas, juicio, condena y venganza.
– El mandato de reconciliación marcó el Evangelio de Jesucristo.

«Si al presentar tu ofrenda recuerdas que tu hermano tiene queja de ti, deja la ofrenda ante el altar, ve primero a reconciliarte con tu hermano y después vuelve a llevar tu ofrenda», s Mateo c.5.

¿Justicia humana? ¿Justicia divina?
El Papa Francisco recordó: «La omnipotencia de Dios no es la de la fuerza, sino la del amor y del perdón». La justicia humana será superada al activar un amor que disculpa siempre, un juicio divino donde la compasión será la clave.

. . Yo no vine para juzgar y condenar, sino para salvar.
. . No juzguen, no condenen, y no serán condenados.
. . Amen a sus enemigos, rueguen por ellos.
. . Sean misericordiosos, como el Padre es misericordioso.
. . Si no perdonan de corazón, el Padre no los perdonará.

¿Cómo explicar la decisión divina de hacerse hombre? Al ver pueblos en guerra, tanto sufrimiento, un mundo necesitado de reparación, se dijeron: ‘Haremos redención, reconciliación’.

No vendrá buscando culpables, sino para abrir a todos la puerta. Pondrá amor si hubiera odio, dará vida donde vea muerte, misericordia donde encuentre rechazo, aceite y vino para curar nuestras heridas.

Para terminar verán unos versos del «Canto del siervo» de Isaías. Jesús de Nazaret se ofrecerá solidario y compasivo. como tantos que cargaron sobre sí  el pecado y sufrimiento de otros.

«Despreciado por todos, hombre de dolores, ante quien se vuelve el rostro, no contaba ni hicimos caso de él… Nuestras dolencias y dolores le pesaron, lo creímos castigado y fue por nuestras faltas, por sus llagas fuimos sanados.»
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-Imagen: MVC, Perú.
-Podrán retomar la experiencia del Pródigo en nuestra entrada «El hombre y Dios».

Miradas al Cristo, la pasión

Les pondré por estas fechas un soneto de Pasión para acompañar con afecto y sentimiento su devoción en el ir y venir de cofradías e imágenes de Semana santa. Una invitación a contemplar con el corazón en la mano la sincera impotencia y el propio pecado, con deseos de corresponder y no defraudar al amor así ofrecido.

A JESÚS CRUCIFICADO

«Delante de la cruz, los ojos míos
quédenseme, Señor, así mirando
y sin ellos quererlo estén llorando
porque pecaron mucho y están fríos.

Y estos labios que dicen mis desvíos
quédenseme, Señor, así cantando,
y sin ellos querer estén rezando,
porque pecaron mucho y son impíos.

Y así con la mirada en vos prendida
y así con la palabra prisionera,
como a la carne a vuestra cruz asida,

quédeseme, Señor, el alma entera
así clavada en vuestra cruz mi vida,
Señor, así cuando queráis me muera».

–Rafael Schez Mazas

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-Recordaré también un poema /oración, medieval y anónimo, frecuente en otro tiempo su rezo al final de las Misas. Parece que los Ejercicios espirituales de san Ignacio de Loyola lo pudieron divulgar. Lo escucharán aquí cantado en su original latino, melodía Nemesio Otaño SJ (+1956).

– Alma de Cristo, santifícame.
Cuerpo de Cristo, sálvame.
Sangre de Cristo, embriágame.
Agua del costado de Cristo, lávame.
– Pasión de Cristo, confórtame.
¡Oh, buen Jesús!, óyeme.
Dentro de tus llagas, escóndeme.
No permitas que me aparte de Ti.
– Del maligno enemigo, defiéndeme.
En la hora de mi muerte, llámame.
Y mándame ir a Ti,
Para que con tus santos te alabe.

Ejercicios -2 / el Cristo crucificado

Les ofreceré hoy un nuevo texto de los Ejercicios espirituales. Ante un deseo sincero de cambio, buscarán modelos y razones. Eso mismo le ocurrió al santo de Loyola que malherido se propuso imitar al Cristo de los caminos, sobrecogido por el Cristo contemplado en la cruz.

-Jesús de Nazaret pidió al discípulo ¡Carga cada día con tu cruz y sígueme!
-San Pablo dirá: Si estamos crucificados con Cristo, resucitaremos con él.

Ignacio de Loyola expresó sus deseos en el libro ‘Ejercicios’ con este ‘Coloquio’, una reflexión consigo mismo a la vista del Cristo crucificado: ¿Qué hacer? ¿Cómo reaccionar? No pareció razonable quedar impasible.

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DIÁLOGO ANTE CRISTO EN CRUZ

-Imaginando a Cristo nuestro Señor delante y puesto en cruz, considerar que siendo el Creador vino a hacerse hombre, y de vida eterna a muerte temporal, y así a morir por mis pecados.
-Otro tanto, mirando a mí mismo, ver lo que hice por Cristo, lo que hago por Cristo, lo que debo hacer por Cristo; viéndolo así colgado en la cruz, discurrir por lo que se ofreciere.

Lo que de verdad moverá a las personas, ojalá también al mundo, será el amor, el mucho amor recibido que buscas corresponder dando algo a cambio, pobre amor pero sincero.

Así afloran bellos sentimientos y deseos del buen discípulo:

: La admiración, fue el comienzo de muchos pensamientos y decisiones locas, es el por qué que abre búsquedas y vincula a admiradores y seguidores.
: La adoración, acompaña al admirador, él mismo se hace don, entrega total, a la vista del don de la persona que admira, para mostrar su amor al que le parece adorable.

: El seguimiento, la decisión más lógica, prometiendo no abandonarlo nunca, pendiente de su palabra y su vida.
: El abandono, dejará la propia voluntad y modo de ver para ponerse él y sus cosas en las manos del que ama, confiando mucho, buscando en todo complacer y servir.

: La correspondencia, en el origen y razón de ser de sus decisiones, el empeño en mostrar amor a quien mucho debe, pareciéndole poco lo que pueda dar de quien tiene tanto, la vida, la vida sobrenatural y todo lo demás.

(Dibujo: san Ignacio en Manresa)

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El conocido soneto anónimo ‘No me mueve mi Dios para quererte’, describió una reacción posible, al igual que estos versos en él inspirados:

TÚ ME MUEVES, SEÑOR

No me mueve mi Dios para quererte.

Una sentida oración
recorre los siglos en busca de autor,
siguiendo la mirada de Cristo
delante y puesto en cruz.

Tú me mueves, Señor.

Conmovido ante tanto dolor
confiesa tu admiración y tu amor.

Cómo corresponder,
te preguntas qué hacer
ante tanto amor, qué decir.

Mi silencio es reverencia,
mis palabras solo obediencia.

Tú me mueves, Señor.

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Verán del tema nuestra entrada «Tiempo de pasión, soneto».

El silencio de Jesús

En las fiestas ya pasadas de la Semana santa, leyendo la Pasión de San Mateo, rechinaron en nuestro interior esas piezas que no ajustaron bien en la vida de Jesús de Nazaret:

– ¿Por qué no huyó ante la muerte inminente?
Tras el beso de Judas, Jesús dijo: Amigo, lo que has de hacer, hazlo pronto.
– ¿Por qué no quiso usar la fuerza?
Uno sacó su espada y cortó una oreja al criado; Jesús le dijo: Guarda tu espada.
– No se defendió ante Caifás y Pilato:
Los jefes y los ancianos acusaron. Pilato preguntó: ¿Oyes lo que dicen contra ti? Jesús guardó silencio.

El silencio de Jesús, su actitud paciente, todavía hoy nos interpela. Con razón él dijo: Todos perderán su fe en mí esta noche… Los discípulos dejaron solo a Jesús y huyeron.

Mejor no escandalizarnos de la Pasión del Señor, ni de tanto dolor injusto ahora mismo. Ojalá pudiéramos con fe mirar y decir, sin comprender, como aquel testigo: ¡Verdaderamente este hombre era Hijo de Dios!

– ¿No será el silencio de Jesús su modo de disculpar tanta ofensa? ¿Será el silencio su más íntima oración, la palabra elocuente que nos salva? El silencio de Jesús de Nazaret fue entrega y perdón, misterio de amor.

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* Imagen: ‘Cristo Todopoderoso’, icono ruso, s. xv, A. Rublev.