Buenos días, María

Bradi Barth, Anunciación

Celebrando la fiesta del nacimiento de María de Nazaret, pensé en la necesidad que Dios tuvo de buscarse una madre, atendiendo las demandas de auxilio y su promesa de ayudar. Se revistió en verdad de humanidad para sanar la esperanza y recuperar la dignidad.

Alguien imaginó así la escena, el encuentro y diálogo entre Dios (el ángel) y María suplicante, ‘Ven a rescatarnos, Señor, ven pronto’:

– Buenos días, MARÍA, te necesito
– Buenos días, Señor, ¿Quién sois? ¿en qué podré yo serviros?

– Soy el Dios al que rezas, a quien tú deseas complacer y servir
– Me hablaste al corazón, Señor, te escucharé, ¿Qué deseáis de mí?

– El Hijo amado necesitará una madre que lo reciba en su corazón, él será buena noticia
– Nuestro Espíritu, amor creador, alma de todo, hará su trabajo. Pediremos tu colaboración

– El Hijo será JESÚS, con él compartiremos el Amor y la Vida
– Contad conmigo, no sé pero confío, me entregaré del todo

– Alégrate María, serás feliz, comunica al mundo tu felicidad
– Todo mi ser se alegra y canta, agradecida por siempre al Señor.

A partir de ahí, su destino se configura sobre el de su hijo.

La Anunciación fue una obra de amor de las divinas personas, también una obra de arte adorable, como mostraron grandes maestros y artistas.

En la imagen verán la elegancia y sencillez de María con el Ángel rogando a sus pies: Anunciación, Bradi Barth, de su obra ‘Misterios del Rosario’.

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Si gustan podrán escuchar con la melodía de Franz Schubert esta versión del «Ave María» en arameo, lengua propia de Jesús y de María de Nazaret. Versión promovida desde la Universidad de Jerusalén. La traducción del texto en Comentario.

Obreros/as del evangelio

– «Jesús eligió discípulos para enviarlos. La mies es mucha y los obreros pocos, que el dueño de la mies envíe obreros. No lleven bolsa, ni alforja. En las casas darán la paz y curarán a los enfermos», san Lucas c.10.

Un texto leído en domingos anteriores. JESÚS necesitará gente para dar a conocer también ahora lo mejor del Evangelio. Palabras, explicaciones, pero sobre todo obras de misericordia.

Será lo que en esta ORACIÓN pediremos. Que cada cual encuentre su propio lugar y su tarea. Pensando en la familia, en nuestros jóvenes, en la necesidad de acogida de mayores, migrantes y pequeños.

– «Tuve hambre y me dieron de comer, estuve desnudo y me vistieron, enfermo o en prisión y me visitaron, fui emigrante y me recibieron», san Mateo c.25.

Personas empapadas de la compasión de JESÚS, continuadoras de su tarea para animar, bendecir, reconciliar, curar. Gente libre, de trato amable y entrega sin cálculo.

«SEÑOR JESÚS, que has escogido y llamado a los apóstoles,
y les has confiado el encargo de predicar el EVANGELIO,
haz que no falten en tu Iglesia discípulos
que lleven a todos frutos de justicia y de paz.

ESPÍRITU SANTO que santificas a la Iglesia
con el constante regalo de tus dones,
pon en nuestros corazones
una fuerte pasión por el REINO.

VIRGEN SANTA MARÍA, tú que sin dudar te ofreciste
para realizar su deseo de salvación,
suscita en nuestros jóvenes la valentía
de ser TESTIGOS de tu hijo Jesús resucitado.»
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* Imagen: Bradi Barth, Enviados por el Espíritu, 2004. //bradi-barth.org

Pasión de Cristo, Tomás de Aquino

«Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo para seguir sus huellas. Cuando lo insultaron no insultó, en su pasión no amenazó. Sus heridas nos curaron.» (Carta san Pedro)

Para estos días que vienen de Pasión y Semana Santa, vía crucis y procesiones, verán una reflexión de santo Tomás de Aquino para la meditación y provecho personal, viendo en Jesucristo un remedio y un ejemplo para imitar.

+ ¿Qué necesidad había de que el HIJO de DIOS padeciera por nosotros? La necesidad de REMEDIO por nuestros pecados, la necesidad de EJEMPLO para nuestra vida.
+ Si buscas un ejemplo de CARIDAD, nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.
+ Si buscas la PACIENCIA, Cristo sufrió paciente, no devolvió el insulto; como cordero al matadero, no abrió la boca.
+ Si buscas un ejemplo de HUMILDAD, mira al Crucificado, Dios quiso ser juzgado por Pilato, golpeado, desnudo, coronado de espinas.
+ Si buscas un ejemplo de OBEDIENCIA, Él será obediente al Padre hasta la muerte, Hágase lo que tú quieras.

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-Extracto y resumen tomado de «El Credo», de Tomás de Aquino, fraile dominico italiano (+1274), guía del pensamiento católico, doctor de la Iglesia desde 1567.

-Imagen: Bradi Barth, Él llevó su cruz.

Podrán aquí escuchar la conocida oración medieval «Alma de Cristo».

(En comentario verán el canto del original en latín y texto español)

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Quisiera por las fechas recordarles este soneto del poeta castellano Lope de Vega (1562-1635), íntima oración llena de compromiso y afecto del poeta al Cristo crucificado:

«Pastor, que con tus silbos amorosos
me despertaste del profundo sueño;
tú, que hiciste cayado deste leño
en que tiendes los brazos poderosos:

vuelve los ojos a mi fe piadosos,
pues te confieso por mi amor y dueño,
y la palabra de seguir empeño
tus dulces silbos y tus pies hermosos.

Oye, Pastor, que por amores mueres,
no te espante el rigor de mis pecados,
pues tan amigo de rendidos eres;

espera, pues, y escucha mis cuidados.
Pero, ¿cómo te digo que me esperes,
si estás para esperar los pies clavados?»

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Las preguntas a Jesucristo

El tema quedó pendiente desde el post «Las preguntas de Cristo», las que él dirigió a sus discípulos y también a la gente. Verán ahora las dudas que sus seguidores y demás personas le plantearon a lo largo de los evangelios.

Sabemos por el redactor que algunas preguntas llevaron trampa, «para ponerlo a prueba», otras fueron inquietudes sinceras, cuestiones sobre la actividad de Jesús de Nazaret y su identidad.

Cristo | Bradi Barth

1 –Juan Bautista preguntó: ¿Eres tú el que vendrá o esperamos a otro?
2 –Los discípulos buscaron conocerlo mejor: Maestro, ¿dónde vives?
3 –Nicodemo de noche preguntó: ¿Cómo podrá uno nacer de nuevo?
4 –Al oirlo y ver sus milagros: ¿No es este el hijo del carpintero?

5 –Los fariseos preguntaron: ¿Comes con publicanos y pecadores?
6 –Los letrados: ¿Cuál es el mandamiento principal? ¿y mi prójimo?
7 –En casa de Simón el fariseo: ¿Quién será este que perdona pecados?
8 –Los discípulos: ¿Quién será, da órdenes al viento y lo obedece?

9 –Discípulos discuten: Quién será más importante en el Reino de Dios.
10 –El sumo sacerdote preguntó: ¿Eres tú el Mesías, Hijo de Dios?
11 –Pilato quiso saber: ¿Eres tú el rey de los judíos?
12 –El día final: ¿Cuándo te vimos hambriento, desnudo o enfermo?

Ahí quedaron algunas preguntas a Cristo. Sus respuestas formarán los evangelios, la novedad de sus propuestas y el misterio de su persona. Buena noticia que cambió los corazones de cuantos creyeron en él. Jesús inspiró confianza, aportará esperanza.

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Recordarán las preguntas que el Cardenal Carlos Martini deseó hacer a Jesucristo:

-Quiero saber si me ama a pesar de que he cometido tantas faltas. Yo sé que me ama, pero aun así quisiera escucharlo de nuevo de sus propios labios.
-Le preguntaré si en la muerte me vendrá a buscar, y me recibe. Le pediré que en las horas difíciles, en la despedida o en la muerte, me envíe ángeles, santos o amigos que me tengan de la mano y me ayuden a superar mi temor.
-Antes tenía otras preguntas, hoy le pido que me acepte y no me deje solo.

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Ante los temores de los discípulos en medio de la tempestad: ¿No te importa Señor que nos hundamos? ¿Quién será este si el viento y el mar lo obedecen?, esta bella oración de confianza que san Agustín ofreció pidiendo auxilio en medio de su propia tempestad:

¡Señor, sálvanos!

«Dios mío, mi corazón es como un ancho mar, siempre agitado por las tempestades: que en ti encuentre la paz y el descanso. Tú mandaste al viento y al mar que se calmaran, y, al oír tu voz, se apaciguaron; ven ahora a apaciguar las agitaciones de mi corazón a fin de que en mí todo sea pacífico y tranquilo y pueda yo poseerte a ti, mi único bien, y contemplarte, dulce luz de mis ojos, sin confusión ni oscuridad.
– Oh Dios mío, que mi alma, liberada de los pensamientos tumultuosos de este mundo se esconda a la sombra de tus alas. Que encuentre en ti un lugar de refrigerio y de paz; que, exultante de gozo, pueda cantar: En paz me acuesto y enseguida me duermo junto a ti.
– Que mi alma descanse, te pido, Dios mío, que descanse de todo lo que hay bajo el cielo y permanezca despierta solo para ti, como está escrito: Duermo, pero mi corazón está en vela. Mi alma solo puede estar en paz y seguridad, Dios mío, bajo la protección de tus alas.» (Meditaciones c.37)

Los mandamientos de Cristo

– Si me aman, guardarán mis mandamientos.
– Serán mis amigos, si hacen lo que les mando.
(s Juan c.14)

Lo habitual será hablar de los 10 mandamientos, la ley de Dios que aparece en la Biblia, muchos en forma de prohibición: No matarás, no adorarás otros dioses, no robarás, no codiciarás la mujer de tu prójimo.

JESÚS de NAZARET respetará esos mandamientos, pero vio más y en positivo. Resumió así toda la Ley en el mandamiento principal:

– Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, toda tu alma y toda tu mente,
– y a tu prójimo lo amarás como a ti mismo.
(s Mateo c.22)

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JESÚS no fue un legislador, sino un ‘maestro de vida’ con sus preferencias. Enviará discípulos para enseñar lo que Él les mandó. Verán aquí sus mandatos agrupados: el amor y la misericordia, la austeridad y el compartir, también la sencillez y el servicio, la oración y la misión.

Deberán amarse unos a otros como yo los amé
-Amen a sus enemigos
-Perdonen y serán perdonados
-No juzguen y no serán juzgados
-Haz tú lo mismo, hazte prójimo
-Bendigan siempre, no maldigan
-Sean perfectos como su Padre del cielo es perfecto
-Sean misericordiosos como el Padre es misericordioso.

Busquen ante todo el Reino de Dios y su justicia
-Atesora bienes en el cielo, no en la tierra
-No vivan agobiados por el comer o el vestir
-Vende todo lo que tienes, dáselo a los pobres, y sígueme.

Tendrán que hacerse pequeños como niños
-Sean prudentes como serpientes y sencillos como palomas
-Cuidado con la doctrina de los fariseos
-Que no te llamen ‘maestro’
-Deberán lavarse los pies unos a otros
-El que quiera ser primero, sea el servidor de todos
-Harán esto en memoria mía.

Habrán de orar siempre sin desfallecer
-Vigilen y oren, no caigan en la tentación
-Estén en vela, no saben el día ni la hora
-Vayan a trabajar a mi viña
-Ustedes serán mis testigos
-Anuncien el evangelio a todos los pueblos.

* Imagen: Bradi Barth, Lavatorio de los pies, © bradi-barth.org. «Jesús se levantó de la mesa, se quitó el manto y se ató una toalla a la cintura. Echó agua en un recipiente y se puso a lavar los pies de los discípulos. También ustedes deberán lavarse los pies unos a otros» (s Juan c.13).

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Los cristianos nos acusaremos de incumplir los diez mandamientos, olvidando tal vez el mandamiento principal y los mandamientos de Cristo, la Nueva Alianza.

– Esta es la alianza que pactaré con ellos en los tiempos venideros.
– Pondré mis leyes en su corazón y las grabaré en su mente.
(Jeremías c.31)

SEÑOR, tus palabras son mi alegría, tus mandatos mi delicia, hacer tu voluntad llena mi vida / Eres modelo para vivir, maestro de conversar y ejemplo de amar / Tu mirada, tu modo de tratar, fue curación; tu manera de acoger y escuchar, fue consuelo y perdón / Imitaré tu confianza con el Padre y tu fraterna amistad con seguidoras y discípulos.

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(Podrán ver agrupados más temas de Evangelio en «El Rostro de Cristo», pdf)