Esperar con amor, Van Thuan

– Vivir el tiempo presente, mantener viva la espera, vivirlo todo con amor, fueron temas muy propios del blog nicodemo.
– Encontré a tal fin este conocido testimonio y quise traerlo aquí como en otras ocasiones.
– Vivir al día, vivir el hoy desde el corazón, sin guardar nada para sí mismo, sino dando todo por amor, cada día, dándose, así como rezamos: “Tomad, Señor, y recibid . . ”

«Me llamo F.X. Nguyen Van Thuan, soy vietnamita. En abril de 1975 fui nombrado obispo de Saigón. Cuando los comunistas llegaron a Saigón, fui arrestado.
. . En la noche sentí cansancio, abandono, tristeza. Recordé las palabras de un misionero doce años preso en China: ‘He pasado la mitad de mi vida esperando’.
. . Todo prisionero espera su liberación. Más tarde decidí: ‘Yo no esperaré. Viviré el presente colmándolo de amor. Cada día como el último de mi vida’. Me centraré en lo esencial, cada palabra, cada gesto. Temo perder un segundo vivido sin amor, sin sentido.
. . En este mar de extrema amargura me siento libre. No tengo nada, solo la cercanía de Jesucristo y de María. Camino de mi cautividad recé: ‘Tú eres mi Dios y mi todo’.
. . Como tú, Jesús, siempre queriendo agradar al Padre. Cada minuto quiero decirte: Jesús, te amo, mi vida será una nueva y eterna alianza contigo.»

* François-Xavier Nguyen Van Thuan (1928-2002) pasó 13 años en la cárcel, 9 de ellos en régimen de aislamiento. En 1988 fue puesto en régimen de arresto domiciliario en Hanoi. En 1991 se le autorizó ir a Roma pero no se le permitió el regreso. Desde entonces vivió exiliado en esa ciudad.

Vean una motivación semejante en el post “Ama ahora”.

= “En este mar de extrema amargura . .” Dióse a conocer la red de oración por los naúfragos del submarino argentino desaparecido; deseé ponerla aquí y decirla por l@s que perdieron su esperanza, también en el mar de esta vida. Quedó fuerte la fe a pesar de todo:

– Padre Eterno, fuerte para salvar,
Cuyo brazo ata la ola inquieta,
Quien ordena al poderoso Océano profundo
sus propios límites designados mantener;
¡Escúchanos cuando clamamos a Ti,
por los que están en peligro en el mar!

Orar con Nicodemo #7

Los discípulos recibieron una fuerza divina, el Espíritu Santo, que les dió confianza y los puso en marcha para la misión. Deberán salir del Templo y de las casas. Es hora ya de dar a conocer el nuevo Camino de Jesús. La víspera de cada domingo al anochecer, los primeros cristianos se reunirán en la casa de uno de ellos. Temen las denuncias y se ocultan. Las autoridades políticas y religiosas los amenazan y obligan al silencio, les impondrán penas de cárcel.

hom_intimior-intimo-meo-bNicodemo pudo encontrarse en aquella reunión de apóstoles y discípul@s. Su presencia les dió ánimo a todos. Él mismo amenazado e inseguro pedirá fortaleza y más decisión por el Reino de Dios. Recordó la recomendación de Jesús: “Nicodemo, deberás nacer de nuevo, del agua y del Espíritu que el Padre enviará”. El discípulo de los últimos días rezó así:

NACER DE NUEVO DEL ESPIRITU

«Envía, Señor, tu Espíritu que sustente y refuerce nuestro propio espíritu que es de natural frágil y cobarde. Que el Espíritu de Dios encienda en nosotros una LUZ interior suave pero firme, que quite las sombras de la duda y las tinieblas de la desesperanza. Que nos ilumine cuando en verdad no sabemos qué hacer. Espíritu Santo, amor infinito e increado, manantial inagotable de amor, derrama en el corazón de tus discípulos el amor que todo lo puede, que todo lo disculpa, que siempre ama, que ama sin ser amado, que comprende aunque sea incomprendido. Que por tu gracia, el nombre y el rostro de nuestro amado JESUCRISTO queden imborrables en nuestra mente, que sus palabras y modo de ser permanezcan por siempre impresos en nuestro corazón. Soñamos que nuestra fe en Jesús sea amistad, nunca olvidar su vida y su muerte por nosotros. Envía, Señor, tu Espíritu que renueve la vida de las personas y de los grupos que habitan nuestra tierra, por el final de toda violencia, exclusión y malos tratos, que no veamos niños abandonados o explotados, ojalá desaparezca ya el sufrimiento injusto de tanta gente. Espíritu Santo, danos valentía para anunciar la buena noticia, y para denunciar los males que rebrotan sin cesar en tu Iglesia, la tentación de la soberbia, la falsa apariencia y las envidias, la avaricia de honores y riquezas. Señor, que sienta amor confianza con el Padre, dame amor fraternidad con mis hermanos, te pido por favor la gracia del amor compasión con los que sufren desaliento y rechazo. Haz de mí un instrumento de paz, trabajador de comunión y buena noticia de consolación en el mundo, en mi familia y en la comunidad. Por los nuevos cristianos, la nueva Iglesia, por los que buscan algo diferente, por los jóvenes que en la noche impacientan cansados de esperar un amanecer que no llega. Que todos veamos pronto signos de un mundo nuevo en paz lleno de humanidad y bendiciones para todos. Adiós, Señor, hasta otro día.»

cenefa-e

Adiós, Vicente


“Qué hermosos en los montes los pies del mensajero que anuncia la paz, que trae la buena noticia, que anuncia la liberación, que dice a Sión: ¡Ya reina tu Dios!”, Isaías c.52.

Pasados los días, pensé reproducir aquí aquella entrada de septiembre de 2009 con la oración suya “Dime tu nombre”, en memoria de nuestro amigo Vicente Marqués. Descansó ya con Jesucristo, fue su seguidor fiel en trabajos y fatigas, también ahora sin duda seguirá sus pasos en la gloria. Gracias, Vicente, contamos contigo.

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cto_por-Georges-Rouault

16 septiembre, 2009

“Oración a Jesucristo, dime tu nombre”

. . Así habló a su amigo Jesucristo mi amigo Vicente. Me gustó la súplica, con su permiso quise ponerla aquí y prestarla a más gente. Unos y otros soñaron que él los escucha y a todos comprende, le rezarán así:

“Quiero conocerte como tú eres.
Dime, Jesús, tu nombre verdadero.
No he de buscarte, tú me buscas, tú no estás lejos.
Tú tan grande y tan conmigo, tan Dios y tan humano.

Tú, mi alegría, mi ansia sin descanso,
mi llaga más íntima, mi destino inevitable y deseado,
mi meta y fundamento;
mi fe y mi confianza; mi fuerza, mi roca,
mi refugio y mi defensa;
mi verdad también, la clave de mi historia.

Tú mi norma única y mi ley, el aire que respiro;
la luz con la que mis ojos ven el mundo y su grandeza;
el corazón con el que amo el mundo y su miseria.

Dime tu nombre verdadero, ser de mi ser,
para que yo se lo diga
a los que buscan y no saben qué;
a los que sienten la muerte en el corazón mismo de la vida y piden prodigios, demostraciones;
a los que te arrinconan, pieza de museo
o ilustre personaje histórico;
a los que te reducen a una idea.
Quiero conocerte como tú eres, Jesucristo,
dime tu nombre.”

* Imagen: Santo Rostro, 1946, Georges Rouault. El Rostro de Cristo quiere manifestar su amistad y simpatía para cuant@s lo admiran y siguen.

Liberación del mal

En la página católica aleteia.org pude leer una oración que recoge la preocupación de algunas personas, viéndose atemorizadas por el poder del mal y del maligno sobre su vida. A veces costó creer en el bien y la bondad.

La oración será un gesto de fe, de relación con el Señor bueno y fuerte. Él desea que nos sintamos libres y no esclavos de nada ni de nadie, que vivamos en la confianza y el amor, no en el temor. Deseo que les ayude si lo precisan.

A los discípulos encerrados por el miedo, Jesús les dará aliento y fuerza divina para perdonar, echar demonios y sanar todo mal. Les enseñó a pedir cada día “no caer en tentación y verse libres del maligno”.

# Oración de liberación por los males que nos atormentan:

Supliquemos a Dios que vivamos libres de los males corporales y espirituales. Señor, eres grande, eres Dios, eres Padre. Líbranos del maligno que nos amenaza y esclaviza.
.. De la angustia y la tristeza, líbranos, Señor.
.. De los pensamientos de agresión y de muerte, líbranos, Señor.
.. De los pensamientos de suicidio y de violencia, líbranos, Señor.
.. De la división de la familia, de toda amistad que nos aparta del bien, líbranos, Señor.
.. De todas las formas de maleficio y de cualquier mal oculto, líbranos, Señor.
Señor, que dijiste “Les dejo la paz, les doy mi paz”, concédenos por intercesión de María virgen y de los santos, la liberación de toda maldad y maldición, la gracia de gozar siempre de tu paz.

# ¿Cómo saber si estoy siguiendo los pasos del mal espíritu? Por el rastro que deja, por sus efectos en mí. A diferencia del espíritu bueno, el maligno deja impaciencia y tristeza, distancia de Dios y mucho amor propio, cerrazón y oscuridad en el alma, orgullo y autoengaño.

“Pero la serpiente era astuta, más que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho”, Génesis c.3.

# Recuerden ahora el llamado ‘Padre nuestro’ de Nicodemo que dice así:

«Padre nuestro, padre de todos, padre del cielo, tú quieres sólo nuestro bien; cúmplase tu voluntad, tus mejores deseos, tu reino; que todos te conozcan, te quieran y bendigan.
-Que de la casa no me aleje ni me pierda; sálvame señor, no dejes que de tu bondad dude ni desconfíe, que no caiga en la red del tentador.
-Da a todos cada día su alimento, que perdonemos siempre como tú nos perdonas; de la noche del mal líbranos y de la muerte en sombras, danos de tu vida cada día y de tu aliento».

Goodbye, my friend

Recordarán la muerte días pasados del niño Bradley Lowery, hincha del Sunderland, varios años luchando contra un cáncer raro y terminal. Hizo mella en el internacional inglés Jermain Defoe, muy cercano al pequeño en su enfermedad, e impactó a muchos convertido ya en un símbolo de amor y esperanza.

En las redes pudimos leer este emotivo mensaje del jugador, bonito testimonio de amistad y de fe, que nos hace a todos más personas, sensibles a las enfermedades y sufrimientos de los más pequeños y de sus familias. Gracias, Defoe.

«Adiós, amigo mío. Te echaré mucho de menos. Me siento tan afortunado de que Dios te llevara a mi vida y por los maravillosos momentos que he vivido contigo… por eso me siento agradecido. Nunca jamás olvidaré la forma en la que me miraste cuando te conocí por primera vez, el genuino amor que había en esos preciosos ojos. Es difícil encontrar palabras para expresar lo que significas para mí. La manera en la que decías mi nombre, tus pequeñas sonrisas cuando las cámaras aparecían como si fueras una pequeña superestrella y el amor que sentía cuando estaba contigo. Tu coraje y valentía seguirán inspirándome para el resto de mi vida. Nunca sabrás cómo de diferente me has hecho como persona. Dios te tiene en sus brazos y yo siempre te llevaré en mi corazón. Duerme en paz, pequeño, mi mejor amigo».

Tocado por la noticia y sus sentimientos, quise también expresar algo desde lejos y muy de cerca:

Eterno su amor
. . . . . . . . . . . . . . . . A Bradley & Defoe

Entró en mí su amistad
y golpeó mi corazón,
bálsamo sus lágrimas
en este mundo
de intereses lleno.
Admiración y gratitud,
son grandes los dos,
mi abrazo por cada uno
también al de Dios unido
¡por qué, Señor!
será así tan grande el nuestro
y más eterna su amistad.

Luz

Pensé ofrecerles por el aniversario esta pequeña entrada, sincera, agradeciendo mucho su amistad.

+ Junto a la mesa dispuesta para la ofrenda de velas en una Iglesia, descubrí la sencilla oración que hoy les pondré aquí. Confío les guste, que resuma bien alguno de nuestros mejores deseos, que se cumplan, que sirva así de oración y bendición para todos los que la lean. Gracias.

“SEÑOR,
que esta lámpara que enciendo sea:
LUZ
con la que ilumines mis dificultades;
FUEGO
que queme todos mis egoísmos;
LLAMA
que me enseñe a amar y servir.

SEÑOR,
hoy no tengo tiempo para más,
pero te dejo algo de mí mismo
en este símbolo.
Ayúdame a prolongar mi oración,
a lo largo de mi vida.”

+ Por mi parte les recordaré algunos versos del Salmo n.27, un canto de plena confianza:

– El Señor es mi luz y mi salvación,
¿a quién temeré?
El Señor es la defensa de mi vida,
¿quién me hará temblar?
– Él me protegerá en su tienda
el día del peligro,
me esconderá en lo escondido de su morada;
no temeré, levantaré la cabeza
sobre el enemigo que me cerca.

* En la ocasión vino a la memoria un antiguo post “Eres todo”.

La amistad

Algo más sobre la amistad. Esta vez con un texto de la Biblia que figura entre los libros llamados ‘sapienciales’, consideraciones sabias sobre lo humano y lo divino.

flores79bSiempre nueva y siempre idéntica, la amistad recorrió la historia de cada uno, para felicidad grande o desgracia, con mucha alegría y alguna pena, como ocurre en todo lo humano, por la pérdida o el deterioro.

Un amigo fiel no tiene precio

“Una palabra amable multiplica los amigos, y aleja a los enemigos.
-Sean muchos los que estén en paz contigo, pero tus confidentes, solo uno entre mil.
-Si haces un amigo, ponlo a prueba, y no tengas prisa en confiarte a él.
-Hay amigos de ocasión, que comparten tu mesa y no resisten en el día de la desgracia.
-Cuando las cosas van bien, es como otro tú. Si eres humillado, se esconde de tu presencia.
-Un amigo fiel es un refugio seguro, no tiene precio, y quien lo encuentra ha encontrado un tesoro.
-Un amigo fiel es medicina de vida, los que temen al Señor lo encontrarán.”

(Eclesiástico c.6)

* Añadiré dos textos tomados del evangelio:

– Jesús de Nazaret a sus discípulos en la Última cena: “No los llamaré siervos, sino amigos, porque me conocen y comparten mi mensaje. Ustedes son mis amigos”.
– A la multitud en el ‘Sermón del monte’: “Oyeron decir ‘ojo por ojo y diente por diente’, yo les digo amen a sus enemigos, hagan bien a los que les hacen mal”.

* Verán también en nuestro post “El amor y la amistad”.

Huellas en la arena

Ya conocerán tal vez y recordarán el texto de esta parábola. Decidí ofrecérselo hoy en el blog. Una narración de nuestro tiempo, emotiva, cálida, estimulante. Siempre cuesta creer en la presencia difícil cuando nada veo y nada oigo, cuando nada siento. Entonces quedará la fe acompañada del amor, la mutua amistad que nunca falla y es siempre fiel. Es el Señor. Será un beneficio del creer, la confianza.

«Una noche tuve un sueño . . Soñé que estaba caminando por la playa con el Señor y, a través del cielo, pasaron escenas de mi vida. Por cada escena percibí que quedaron dos pares de pisadas en la arena: unas eran las mías y las otras del Señor.

Cuando la última escena pasó delante nuestro, miré hacia las pisadas en la arena y noté que muchas veces en el camino de mi vida solo quedaron un par de pisadas. Sucedió en los momentos más difíciles.

Eso me inquietó. Señor, cuando pensé seguirte, me dijiste que caminarías siempre conmigo, pero en los peores momentos de mi vida, había en la arena solo un par de pisadas. No comprendo por qué Tú me dejaste en las horas en que yo más te necesité.

Entonces, Él, clavando en mí su mirada infinita me respondió: Mi querido hijo. Yo te he amado y jamás te abandonaré en los momentos más difíciles. Cuando viste en la arena solo un par de pisadas, fue allí donde te llevé en mis brazos».

# Les pondré ahora unos versos para seguir buscando ese amigo invisible tan especial.

LEJOS

Si busco a Dios en lo alto
me pierdo en inmenso cielo,
la tierra en silencio
no lo encuentro.

Tu casa sin techo con frío
te confundo,
tan pequeño, rechazado y pobre
tan cerca paso de largo
y no te veo.

Al fin me hablas viejas palabras
te siento cercano y humano,
te reconozco amigo y te amo.

# Vean parecida experiencia en la entrada “Jesús camino”, seguir las huellas de Cristo.

Libros amigos

– Muchos libros tendrás leídos y ya casi olvidados, de ellos algunos te gustaron y volviste a leer o en parte. De otros guardaste un buen recuerdo y dejaron un poso, con el paso del tiempo imperceptible pero cierto.

‘Libros amigos’ quiso ser otra cosa. Es posible que retrate al que tuvo la idea. Si pasaste largas ausencias, si debiste emigrar por necesidad, o en tus traslados por el trabajo, si no fue posible ni necesario mover tu pequeña biblioteca; en ese caso deberás hacer el ejercicio de escoger cuatro o cinco, hasta diez, de entre tus libros. Si ya hiciste la experiencia, comprenderás.

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Los inseparables. De esos pocos no querrás alejarte sin llevarlos contigo, los querrás tener cerca, no precisan visa ni permiso de vuelo ni de trabajo. No siempre sabrás explicar el porqué ni el cómo llegaron a convertirse en tus libros amigos. Poco importa.

– Alguno vendrá conmigo. No necesariamente para leer, solo como compañía, amigos que en silencio podré ver, tal vez oler y hasta tocar. Su valor es el de la buena amistad, es escasa y ocupa poco lugar, está cerca aunque por un tiempo te alejes. Son tus viejos amigos. ¿Los tienes localizados? ¿Sabes el motivo? ¿Te ayudó a reconocerte? Yo te pondré algo aquí, por ejemplo:

~Juan Ramón Jiménez, Segunda Antología.
~Benjamín Glez Buelta, La transparencia del barro.
~Olivier Clément, L’Autre soleil.
~Miguel de Unamuno, El Cristo de Velázquez.
~H.Urs von Balthasar, Solo el amor es digno de fe.
~André Gide, Ainsi soit-il.

Refugiados, hospitalidad

– Como algunos dudaron, Jesús de Nazaret respondió: “Vayan a contar a Juan lo que están viendo y oyendo: los ciegos ven, los cojos andan; los leprosos quedan limpios, los muertos resucitan y a los pobres se les anuncia la buena noticia”, s Mateo c.11.

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Beirut, 22 de noviembre de 2016 . – La guerra en Siria llevará en titulares casi seis años. Violencia, muerte, miles de heridos. Por millones se cuentan los que quedaron sin hogar, desplazados en Siria o buscando refugio en otro país. Pueblos y ciudades quedaron casi irreconocibles.

Ante el odio y la violencia, muchos ciudadanos tendieron silenciosamente su mano para servir a su gente menos afortunada. El personal del Servicio Jesuita a Refugiados (JRS) en Siria también forma parte: sirven, acompañan y defienden a quienes sufren más que ellos.

– Homenaje y reconocimiento desde nuestro blog al JRS, Jesuit Refugee Service, fundado por el Padre Pedro Arrupe en 1980 para auxiliar a refugiados del extremo oriente. En estas horas difíciles, celebrando el 36º aniversario de su fundación, los componentes del JRS Siria se unieron para darse todo su apoyo y amistad, enviando la noticia a sus muchos amig@s y colaboradores.

Terminaré con estos sabios consejos de un santo chileno contemporáneo, de su generosidad sincera:

¿A qué paso caminar?

¿A qué paso caminar?
Una vez que se han tomado
las precauciones necesarias
para salvaguardar el equilibrio,
hay que darse sin medirse,
para obtener el máximo de eficacia,
para suprimir en la medida de lo posible
las causas del dolor humano.

Se trabaja casi al límite de sus fuerzas,
pero se encuentra,
en la totalidad de su donación
y en la intensidad de su esfuerzo,
una energía como inagotable.

Los que se dan a medias están pronto gastados,
cualquier esfuerzo los cansa.
Los que se han dado del todo,
se mantienen en la línea
bajo el impulso de su vitalidad profunda.

El hombre generoso
tiende a marchar demasiado aprisa:
querría instaurar el bien y pulverizar la injusticia…
Místicamente se trata de caminar al paso de Dios,
de tomar su sitio justo en el plan de Dios.

* S Alberto Hurtado, 1901-1952.