La causa de Jesús

Un pequeño apunte, buscando sintonía con la causa de Jesús y mejorar en Evangelio, la Buena noticia, también en este tiempo difícil que vivimos.

“El Espíritu del Señor me envió para llevar la buena noticia a los pobres, la libertad a los cautivos, a los ciegos la vista, será el año de gracia del Señor”.

# No olvidar la causa de Jesús, la meta de su vida, saber qué quiere ahora de nosotros, qué hicimos y qué deberemos hacer.

# La conversión será trabajar por la paz y la justicia, por la dignidad de las personas, de las más vulnerables, ‘Venga a nosotros tu Reino’.

# Un nuevo camino, la religión renovada: amando, curando, perdonando, bendiciendo, como Jesús, liberando de ataduras y temores.

“Una nube los cubrió, de la nube una voz: Este es mi Hijo amado, escúchenlo”.

-Él fue rechazado y perseguido: hombre libre, testigo de la verdad.
-También sus seguidores: el amor y la paz vencieron al odio y la violencia.
-El Reino de Dios: la causa de Jesús avanzando, razón de mi esperanza.

Jesucristo

“Mi fuerza y mi fracaso, eres tú.
Mi herencia y pobreza, eres tú.
Tú, mi justicia, Jesús,
mi guerra y mi paz,
mi libre libertad.
Mi muerte y mi vida, tú.
Palabras de mis gritos,
silencio de mi espera,
testigo de mi sueños,
cruz de mi cruz, tú.
Perdón de mis pecados,
juez de mi pobre llanto,
razón de mi esperanza,
mi tierra prometida,
tú, Jesús.”

–Pedro Casaldáliga (+2020)

__ __

-Cf. san Lucas c.4; san Marcos c.9
-Imagen: Jesucristo, icono anónimo, s xx

Renacer

Celebrando el propio bautismo, alguien evocó la escena de Cristo en el Jordán: no bastará con el bautismo de agua, deberás vivir como Él ‘empapado’ de Espíritu santo. Cómo hacerlo.

.. Yo los bauticé con agua, Él bautizará con Espíritu Santo, dirá el Bautista.
.. Tendrás que nacer de nuevo, del agua y del Espíritu, dijo Jesús a Nicodemo.

En tiempo de incertidumbre, el cristiano tendrá la fortaleza y sabiduría prometidas con el Espíritu santo. También ahora estaremos atentos al Espíritu de Jesús, a sus inspiraciones y llamados.

.. El Espíritu que enviaré recordará mis palabras y los conducirá por caminos de verdad y justicia, dirá Jesús al despedirse.
.. Recibieron un Espíritu de amor: ahora son hijos, no vivan más en el temor sino en la confianza, escribió san Pablo.

‘Que Dios te inspire’, me desearon. En efecto, nuestro Señor no resuelve por nosotros, sino con nosotros, por su voz interior y buenas luces.

En tiempo de ruidos y de prisas, aseguren el silencio interior, su oración, la respiración del corazón. Pensamientos rebeldes y fantasmas personales esperan sosiego y curación:

.. Ven, Espíritu divino, manda un rayo de tu luz, padre de los pobres, mi descanso y consuelo. Limpia las manchas y sana nuestras heridas, llueve en la tierra reseca ¡ven y sánanos! Da a los fieles que suplican tus dones y carismas, llénalos de tu paz y tu alegría. Amén.

__ __

-Vean el Video de Papa para el mes de junio: “Recemos por los jóvenes que se preparan para el matrimonio, que crezcan en el amor con generosidad, fidelidad y paciencia.”

Nuevos caminos, la Pascua

“Las mujeres camino del sepulcro se decían: ¿Quién nos removerá la piedra? Mas un joven de blanco les dijo: No se asusten, Jesús Nazareno resucitó. Digan a sus discípulos que caminen a Galilea, allá lo verán”, san Mateo c.16.

Resumiré el llamado del Papa Francisco en la Pascua pasada:

+ Ir a Galilea significa empezar de nuevo, donde el Señor los llamó para seguirlo, el lugar del primer encuentro, junto al lago. Hacer memoria será agradecer, perdonar y hacer planes, ser testigo.

+ Ir a Galilea será recorrer nuevos caminos, avanzar, moverse en la dirección opuesta al sepulcro, ir hacia la luz. Las mujeres buscaron con la fe de los recuerdos, Jesús alguien del pasado.

+ Ir a Galilea significa ir a los confines, donde Jesús comenzó la misión, su buena noticia para los alejados, los que luchan por la vida, para los excluidos, los frágiles y más pobres, los enfermos.

En efecto, Jesús resucitado desea hacerse presente en el corazón del mundo, superando dudas y temores. Si compartimos la Paz que Él nos da, notaremos su presencia.

Finalizó su homilía de la noche pascual con estas cariñosas palabras:

-Hermana, hermano, si esta noche tu corazón vive una hora oscura y no amaneció, ven y abre tu corazón al anuncio de la Pascua.
-No tengas miedo, resucitó. Tus expectativas se cumplirán, tus lágrimas serán enjugadas y tus temores vencidos, por la luz de la esperanza.
-Sabes que el Señor camina siempre delante de ti, contigo. Con Él la vida comienza siempre de nuevo.

La viña

– “El reino de los cielos será como un hombre que salió al amanecer a contratar obreros para su viña… Y salió también al mediodía, al atardecer y al caer la tarde, les dijo: Vayan a trabajar a mi viña”, s Mateo c.20.

La viña del Señor es el mundo con sus historias, unas buenas y justas, otras no tanto. Varían los frutos como variadas son las personas, su ánimo e intereses. La viña requiere cuidados, cariño y trabajo. Es la viña de sus amores, dijo el profeta Isaías.

Nos necesita, nos quiere colaborando, cada cual a su tiempo, en su momento. Nunca fue demasiado tarde para llegar a tiempo. El trabajo traerá renuncias, también contento. Todos podrán aportar sus ilusiones y proyectos, su ayuda y compañía.

Quedó mucho por hacer, por dónde comenzar, cómo traer Reino de Dios: ‘Anuncien la paz, curen heridas, bendigan siempre, perdonen los errores’.

El Señor de la viña cuidará de nosotros, prometido, por el mejor fruto:

Manos de viñador,
que cuidan su viña y mi vida,
que esperan los frutos.
Él riega la tierra con el sudor de su frente
y su agua buena;
su mano podará lo reseco, limpiará lo que estorba.
Con él, sarmiento en la vid, correrá por mis venas
su misma vida.

– Les pondré en resumen una oración, ofrenda de sí mismo a colaborar, ofrécete, también en este tiempo tan difícil, como uno más, frágil e indeciso como otros, pero enamorado como el que más.

No me olvides, Señor.
En el amanecer de cada día pronuncia mi nombre
envíame como si fuera la primera vez,
a sembrar ilusiones en los senderos espinosos
a llevar esperanza donde gime el hombre perdido.

No me olvides, Señor.
No pases de largo si me ves reticente.
Hoy más que nunca quiero ir a tu viña,
no pases de largo Señor
quiero trabajar contigo.

__ __

-Hoy 1º de Mayo, Día del trabajo, ahora tan difícil y precario.
-Recordando san José obrero, carpintero, año dedicado a san José.

Examen del discípulo de Cristo

“Jesús preguntó: ¿Qué dice la gente de mí? Unos que eres el Bautista, otros que algún profeta. Y ustedes, quién dicen que soy. Pedro dijo: Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios.”

También hoy Jesucristo nos dirige la pregunta: ¿Qué dicen de mí? Más que una respuesta de libro, él espera una respuesta personal.

¿En verdad conocemos a Jesús, centrados en él, o vivimos en la rutina?
¿Queremos a Jesús, o es alguien del pasado, sin fuerza ni atractivo? ¿Es amigo?
¿Aprendimos a mirar como Jesús, compasivos, o bien indiferentes?
¿Jesús resucitado vive y camina con nosotros? ¿Somos sus testigos?

“Aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón, encontrarán descanso”, s Mateo c.11.
“Dichoso el que tiene a Belén en su corazón, y Cristo nace en su corazón cada día”, san Jerónimo.

= “Lo más decisivo será saber qué relación vives con Jesús. Las creencias no cambian nuestra vida. Es la adhesión personal a Jesús lo que nos puede transformar.” (JA.Pagola)

= SEÑOR, quiero ser alumno tuyo en la escuela de Belén, aprender sencillez, humildad, dejándome querer y ayudar. / En la escuela de Nazaret aprenderé a valorar la convivencia, el trabajo de cada día. / Aprenderé de ti a escuchar y curar, acoger y bendecir. / En la escuela de la Cruz aprenderé a perdonar y consolar.

__ __

Vean esta melodía, llena de afecto y buenos deseos: “Encontrarme contigo”, del grupo Satelite, Mexico, 2012.

Creer en Jesucristo

“Dios amó tanto al mundo que entregó a su Hijo, para que todo el que cree en él tenga vida eterna”, s Juan c.3.

JESÚS de Nazaret gustó conversar sobre su origen y el motivo de su venida. Más que largos discursos, interesó su trabajo y el ejemplo de su vida, el amor en las obras más que en las palabras.

-Deberán creer en los signos: el vino de Caná, los panes y los peces, Lázaro vivo, la vista del ciego, el sepulcro vacío.
-Lo propio de la fe cristiana será creer en Jesucristo, el Hijo de Dios.
-El discípulo amado ofreció en su Evangelio un diálogo difícil con los discípulos en la Cena de despedida.

= ¿Quién eres tú, Jesús, para que creamos en ti como creemos en Dios? =

1 = Si creen en Dios, crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchos lugares. Volveré y los llevaré conmigo.
. . Los discípulos no comprendieron. Verán pronto al Mesías rechazado. Deberán esperar, Jesús les mostrará el camino a Dios Padre.

2 = Tomás confesó: Señor, no sabemos adónde vas ni sabemos el camino. ‘Yo soy el camino, la verdad, la vida’.
. . Jesús es el camino para llegar a Dios, el Padre nos recibirá en su casa. Jesús enseñará quién es Dios, cómo es Dios, cómo llegar a él.

3 = Felipe suplicó: Muéstranos al Padre. ‘Tanto tiempo y no me conoces. Quien me vio a mí, vio al Padre’.
. . Viendo, oyendo a Jesús, veremos, oiremos, conoceremos a Dios. Más que creer importa amar, son ‘sus amigos’, donde hay amor estará Dios.

Mirando al cielo, Jesús rezó por sus discípulos con parecidas palabras:

PADRE, te pido por ellos. Yo les comuniqué tu voluntad. Ellos ya creen en mí. Yo cuidé de ellos, pero el maligno los amenaza. Te pido que no caigan en la tentación, que permanezcan unidos como nosotros, en la pena y en la gloria. Que den a conocer nuestro gran amor, fieles a la verdad, que confíen y no teman.

Recordarán las palabras de san Pablo al joven Timoteo:

“No te olvides de Jesucristo, resucitado de entre los muertos;
Él es nuestra salvación, nuestra gloria para siempre.
Si morimos con él, viviremos con él;
si perseveramos con él, reinaremos con él.
En él nuestra esperanza y nuestra paz.”

__ __

* Imagen: Leonardo da Vinci, La Última Cena, 1498, pintura mural en el Refectorio comedor del convento dominico de Santa Maria delle Grazie, en Milán (Italia). Última restauración 1999.

__ __

Podrán ver más temas sobre Jesucristo en “El Rostro de Cristo”, pdf, ebook de Nicodemo Martin.

Año de san José / Día de la Poesía

“Un padre amado, un padre en la ternura, en la obediencia y en la acogida; un padre de valentía creativa, un trabajador, siempre en la sombra”.

Así lo describió el Papa Francisco en su Carta “Corazón de padre”, donde propone que 2021 sea un año dedicado a SAN JOSÉ, esposo de María y padre de Jesús de Nazaret.

= La grandeza escondida de san José, su sensibilidad para acertar con lo mejor, incómodo para él pero bueno para María y el Niño. José dio a Jesús un nombre, una casa, un oficio.
= Su relación personal, el conocimiento y amistad con el Hijo de Dios, su ayuda en los años de fragilidad. Jesús ya adulto sabrá qué hacer, ‘ocupado en los asuntos de mi Padre’.
= Lo más grande de José será su discreción y silencio, su humilde fidelidad, ganarse el pan de cada día, colaborando en todo, servidor incondicional del Plan de Dios, de su Alianza.

“En este tiempo de pandemia, san José nos ayudará a comprender la importancia de la gente común, de aquellos que, lejos del protagonismo, ejercen la paciencia e infunden esperanza cada día”.

__ __

-Imagen: El sueño de san José, Bartolomé E. Murillo (+1682). Un ángel le habló a José medio dormido en su taller de carpintero: ¡José, recibe a María como tu esposa!

-Jesús de Nazaret fue conocido como ‘el hijo de José’, ‘el hijo del carpintero’: Mateo 13,55; Lucas 4,22; Juan 1,45; 6,42.

__ __

Podrán leer aquí completa la CARTA del PAPA, con esta oración al final:

Salve, custodio del Redentor
y esposo de la Virgen María.
A ti Dios confió a su Hijo,
en ti María depositó su confianza,
contigo Cristo se forjó como hombre.

Bienaventurado José,
muéstrate a nosotros como padre
y guíanos en el camino de la vida.
Concédenos gracia, misericordia y valentía,
y defiéndenos de todo mal. Amén.

__ __

Con la llegada de la Primavera, el 21 de marzo fue propuesto por la UNESCO en 1999 Día Mundial de la Poesía. Verán pues este expresivo poema, el modo de sentir y vivir José de Nazaret, su fidelidad y buen hacer, cantados por un poeta y místico castellano contemporáneo:

“Tú, José, en la penumbra de la historia ordinaria,
sumido en el oscuro silencio de lo íntimo,
difuminado casi en el paisaje humano
como una leve hierba en humilde pradera.

Tú, que entonabas salmos al ritmo de la azuela.
Tú, constructor de nidos en la hondura del alma
cuando tus ojos puros besaban las palabras
inquietas de la llama en el hogar sencillo.

Tú, José, de puntillas por las calles del hombre
para no enmudecer las risas de sus niños.
Tú, amigo de la estrella diminuta y perdida
cuando absorto mirabas el manto de la noche.

Tú, escondido y pequeño como esa estrella pura
que posaba en tus ojos otras estrellas niñas.
Tú mereciste ser morada de la Luz
cuando la Luz se hizo carne de nuestra carne.

La luz del ser inmenso no cabía en el brillo
de la soberbia humana que acongoja a los pobres.
La luz se deposita en los arroyos claros
para encender su cauce con estrofas serenas.”

–Rafael Matesanz Martín, Segovia, España, +1999.

El desierto

Quise ponerles aquí alguna reflexión para este tiempo. La simbología sugerente del desierto lugar de soledad y de escucha, también de penuria y dificultades, una oportunidad para caminar en la verdad y vivir en profundidad. Está cerca Semana santa.

– “La seduciré, la llevaré al desierto y le hablaré al corazón”, Oseas c.2.

Para acercarnos a Jesucristo y la Buena noticia, los evangelios presentaron al Bautista que propuso: sumergir nuestro peor yo y reflotar el mejor, la verdad, la bondad, la belleza.

= Para escuchar su Palabra, el desierto, el silencio, será bueno. Un tiempo para dejar espacio a Dios-Amor en nuestra vida.
= Será bueno para el arrepentimiento, la transformación y el cambio. Que no se derrumbe la Esperanza, si la vida pareciera perderse.
= Mirando la vida con ojos nuevos, el desierto nos dejará a la intemperie, en lo que importa, no lo falso, la Bondad en nosotros y en todo.

El arrepentimiento pedirá obras que muestren el rumbo nuevo de la propia vida. No será un asunto privado, sino un compromiso para la fraterna solidaridad. Será la Cuaresma.

Entonces se activará el Evangelio, la tarea de Jesús el enviado del Padre a quien hemos de seguir e imitar. Con Él en el desierto venceremos la tentación de buscar poder y gloria para sí , y tomaremos el camino del servidor humilde, del amigo verdadero.

Solo me basta, Señor, venir ante tu presencia
para sentir el calor, el cariño y el amor,
que a veces mi alma no encuentra.
Me basta tu luz que viene al despertar el alba,
para quitar el miedo, la tristeza y mi desvelo
que me hacen perder la calma.

Solo me basta, Señor, sentarme cerca, a tu lado,
para gustar de tu paz, tu cariño y amistad,
que sin verles ya me has dado.
Me basta con esperar, aunque la luz no se encienda,
para que pueda tener la fuerza de aquel querer,
que das con tu paciencia.

(Cf A Torres)

__ __

Piensen en la importancia del Guía, testigo de la luz: en el desierto de la vida, en los desiertos de las religiones, se buscaron guías conocedores del camino y los peligros, su compañía en la oscuridad mantendrá iluminada la espera.

– Parece que el mundo actual se convirtió en desierto… El buen testigo nos dirá que sabe de la ‘fuente’, cómo calmar la sed de bondad y felicidad del ser humano. La vida está llena de pequeños testigos, creyentes sencillos y humildes, personas entrañablemente buenas, que viven desde la verdad y el amor. (JA.Pagola)

__ __

-Podrán ver aquí para el mes de marzo, el VIDEO del PAPA, su propuesta de “vivir el sacramento y la reconciliación con renovada profundidad, saboreando el perdón y la misericordia”.

Nuevas preguntas de Cristo

– ¿Adán, dónde estás? preguntó Dios al Hombre avergonzado.
– ¿Dónde está tu hermano? preguntó a Caín revuelto en su crimen.

Con preguntas que ayuden a vivir en la verdad, el Señor nos busca y dialoga con nosotros, en lo cotidiano donde él mismo está. Jesús de Nazaret practicó también esa pedagogía.

Mark Rupnik | Cristo

¿Por qué me buscaban? Deberé ocuparme en los asuntos de mi Padre. Dijo Jesús a su madre en el templo: es la misión del Hijo de Dios.
¿Quién es mi madre y mis hermanos? La nueva realidad familiar, fraterna, del Reino de Dios.
¿No debieras compadecerte de tu compañero como yo me compadecí de ti? Compartir el amor y el perdón recibido de Dios.
¿Cuántos panes tienen ahí? Mirar y caer en la cuenta, solidarizarme ante el hambre de gente necesitada.

Saulo, ¿por qué me persigues? Como Pablo en su camino a Damasco, quisiéramos conocer las preguntas de Dios ahora, si escuchamos con atención.

‘Esa misma pregunta nos grita Dios desde los rostros sin nombre de los inmigrantes, desde las minas de silicio clandestinas, desde los pueblos indígenas despojados a tiros de sus territorios’.

–Cf. B. González Buelta, El discernimiento.

Escuchando pues sus preguntas veré qué quiere el Señor en este tiempo difícil. Él me llevará de la mano para mirar fuera de mí, para  la oración y la respuesta personal. Es la Cuaresma.

Oración .- Busco tu ayuda, Señor, para permanecer atento. Abre mis sentidos y mi corazón para oír tu voz: ‘Ven conmigo’. Que note tu mano amiga: ‘No temas’. Que adivine tus deseos: ‘Bendice, cura, perdona’. Así, con tu aliento y amistad, pobre y confiado, me pondré en camino.

Dame de beber

Resumiré unas reflexiones que leí y me hicieron pensar. La sed que todos tenemos de comprensión y afecto, también sed de Dios y de eternidad. No olviden saciar una sed tan primordial.

El evangelista san Juan contó que Jesús cansado del camino pidió un día de beber a una mujer samaritana. Fue un encuentro restaurador: la mujer buscando comprender, pudo al fin explicarse. En Jesús encontró escucha y respeto, invitada a tomar otro camino.

Mark Rupnik, Samaritana

Una vez abierta la herida de su vida pasada, la mujer notó su interior cicatrizando con el ungüento de la simpatía, recuperando dignidad. Fue la propia sed, su búsqueda: ‘Nos hiciste, Señor, para ti y nuestro corazón andará inquieto hasta que descanse en ti’.

Al regresar sus vecinos la notaron cambiada. La samaritana conversó consigo misma, con Dios y con los demás, y quedó libre de las ataduras del pasado, lo que llaman ‘conversión’. En su dialogar el Señor la ayudó a pasar de la oscuridad a la luz, del temor a la confianza.

Y dijo Dios…

Si nadie te ama, mi alegría será amarte.
Si lloras, quisiera consolarte.
Si te ves débil, te daré mi fuerza y energía.
Si tienes miedo, te llevaré sobre mis hombros.
Si me llamas, siempre vendré.
Si te pierdes, no duermo hasta encontrarte.
Si estás cansada, conmigo descansarás.
Si te ves a oscuras, yo seré lámpara para tus pasos.
Si quieres ver mi rostro, búscame en los más vulnerables.
Si estás solitario, nos haremos compañía.
Si todos te olvidan, con emoción te recordaré.
Si haces silencio, yo te hablaré al corazón.
Si quieres ser alguien nuevo, ven conmigo, caminemos juntos.