Las aves del cielo

«No anden preocupados por su vida. Miren las aves del cielo, no siembran ni recogen en graneros. Consideren los lirios del campo, cómo crecen, su Padre celestial los alimenta. No se preocupen por el mañana. Bástele a cada día su afán», s.Mateo c.6

tuc_colibriEn este tiempo difícil para vivir y trabajar, será lamentable la avaricia de unos cuantos a costa de la pobreza de tantos. Recordaré la confianza de vivir que Jesús de Nazaret nos ofrece. Pondré orden en mi relación con los bienes, en mis afanes y egoísmos.

Nuestra época de agobio y consumo, necesita sencillez y austeridad, ir a lo necesario dejando lo superfluo, compartir con el que necesita ayuda, amar la vida y respetar la naturaleza, no tan esclavos del tener.

Vivir el día a día en paz y libertad, contentos y agradecidos, como “los pajarillos y los lirios del campo”. ¿Será solo una ocurrencia, un sueño o una utopía?

“Vivimos casi siempre en la corteza de la vida. Se nos está olvidando lo que es saborear la vida desde dentro. Por ser humana a nuestra vida le falta una dimensión esencial: la interioridad” (J.A.Pagola).

En su reciente visita a Jerusalén el Papa Francisco guardó en el Muro de las Lamentaciones un escrito con el Padre nuestro del Sermón del Monte: “Danos hoy el pan de cada día”, y el Salmo 122: “Nuestros ojos están fijos en el Señor, esperando su misericordia”.