Loyola eligió la alegría

Más allá de las apariencias, algún autor contemporáneo quiso caracterizar al santo de Loyola, el autor de los Ejercicios espirituales, como «el santo que eligió la alegría». Por su fiesta pasada recibí alguna explicación.

= En verdad la alegría verdadera será por algo que fue bien, un sueño realizados, una puerta cerrada al fin abierta. Pudo entrar la luz, una paz y confianza esperadas, reconfortantes.

La alegría no pasajera, como la paz, será señal de amistad y experiencia de Dios.

Un santo con esas características valió la pena, pues algo importante debió cambiarle la vida, «cambió su luto en danzas». Así en algunos santos, porque «Un santo triste…».

– Alegre en tu juventud, tu conversión no te robó la alegría.
– Unos pensamientos te dejaban triste y otros alegre, escogiste la alegría como signo divino.
– Un extraño personaje te describió así: ‘Un pequeño españolito, un poco cojo, que tiene los ojos alegres’.
– Fuiste alegre y repartiste alegría: ante alguno de tus amigos triste, tu alegría en la mirada, iluminó toda sombra.

* Dibujo, Picasso, El rostro de la paz.

= Jesús de Nazaret presentó su venida como una fiesta de boda, él mismo como novio feliz, siendo asimismo el mejor vino, el vino nuevo. «Tus discípulos comen y beben, no ayunan como los de Juan. ¿Queréis que ayunen los amigos del novio mientras el novio está con ellos? Vino nuevo, odres nuevos».