La Verdad de Cristo

«LA VERDAD LOS HARÁ LIBRES»

– La Verdad en la Biblia se refiere a Dios, a sus planes y su voluntad.
– Más que una teoría o unas creencias, será guía para no perdernos en el camino de la vida.
– Conocer personalmente la Verdad con mayúscula, será encontrar a Jesús de Nazaret, acoger su mensaje y seguirlo.

«Custodiar la verdad no significa defender ideas, convertirnos en guardianes de un sistema de doctrinas y de dogmas, sino permanecer unidos a Cristo y estar consagrados a su Evangelio.» (Papa Francisco)

El cuarto Evangelio, atribuido al discípulo amado, tiene su preferencia por el tema de la Verdad: la verdad será Cristo, “lleno de gracia y de verdad”.

1 . A los fariseos que decían creer en él: «Si se mantienen fieles a mi palabra serán discípulos míos, entenderán la verdad y la verdad los hará libres».
2 . A la mujer samaritana, dónde adorar a Dios, Jesús le dirá junto al pozo: «El Padre quiere que le demos culto en espíritu y en verdad».
3 . En la cena de despedida, Jesús de Nazaret aseguró a sus más allegados: «Confíen en Dios y también en mí. Yo soy el camino, la verdad y la vida».
4 . Finalmente a Pilato que lo interroga, Jesús le dijo: «Yo doy testimonio de la verdad, los que están a favor de la verdad, harán caso de mi mensaje». ¿Qué es la verdad?, replicó el romano.

Otros textos hablarán del verdadero y buen discípulo, el que «hace la verdad», el que «permanece y camina en la verdad». La Verdad evangélica acaba en Amor y servicio a los hermanos. El «amor de verdad», el amor de misericordia, resumirá bien la verdad de todo:

– Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor.
– Este es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado.

* En la imagen, «La cena de Emaús», Diego Velázquez (1599–1660). Cristo maestro atento a los discípulos que conversan y discuten desorientados, san Lucas c.24. El Rostro de Cristo todavía oscurecido por su falta de fe; lo reconocerán más tarde, al partir el pan.

(Podrán leer más temas de Evangelio en «El Rostro de Cristo», pdf.)

Dioses y hombres, oasis de paz

– En el 15º aniversario del asesinato de siete monjes trapenses

“De dioses y hombres”, Xavier Beauvois (2010), un drama contemporáneo edificante por la contundencia de su testimonio.

Un trágico suceso ocurrido en 1996: extremistas islámicos secuestran y asesinan a siete monjes en Tibhirine, en el Atlas argelino, donde la comunidad convivía con la población en el respeto y cariño mutuo.

Sus cantos y sencillez de vida, su conversar en torno a la mesa, momentos de buen cine y espiritualidad. La obra de arte nos cuenta historias interiores.

Amenazados compartirán reflexiones sobre su propia debilidad y su temor. Sus dudas, el ‘silencio de Dios’ y el sentido de su muerte, por fidelidad a su vocación y por amor al pueblo argelino.

Aquellos hombres habían rezado y sus plegarias cobraron sentido:

– Dioses sois, como hombres moriréis, como príncipes caeréis.
– No fallaré a la cita de la sangre derramada.
– Como el Buen Pastor salid al encuentro del hombre que llama desde la cruz.

Ellos solo quisieron ser mensajeros de paz en medio de un pueblo agobiado por la violencia y roto por las divisiones. Su monasterio se había convertido en un oasis de fraternidad y de paz, más allá de diferencias culturales y religiosas.

* Pueden leer del Padre Christian asesinado su «Testamento espiritual».