La Verdad de Cristo

“LA VERDAD LOS HARÁ LIBRES”

– La Verdad en la Biblia se refiere a Dios, a sus planes y su voluntad.
– Más que una teoría o unas creencias, será guía para no perdernos en el camino de la vida.
– Conocer personalmente la Verdad con mayúscula, será encontrar a Jesús de Nazaret, acoger su mensaje y seguirlo.

El cuarto Evangelio, atribuido al discípulo amado, tiene su preferencia por el tema de la Verdad: la verdad será Cristo, “lleno de gracia y de verdad”.

1 . A los fariseos que decían creer en él: “Si se mantienen fieles a mi palabra serán discípulos míos, entenderán la verdad y la verdad los hará libres”.
2 . A la mujer samaritana, perdida entre templos y religiones, Jesús le dirá junto al pozo en Siquem: “El Padre quiere que le demos culto en espíritu y en verdad”.
3 . En la cena de despedida, Jesús de Nazaret aseguró a sus más allegados: “¡Fíense de Dios y fíense de mí! Yo soy el camino, la verdad y la vida”.
4 . Finalmente a Pilato que lo interroga, Jesús le dijo: “Yo doy testimonio de la verdad, los que están a favor de la verdad, harán caso de mi mensaje”… “¿Qué es la verdad?”, le replicó el romano.

Otras expresiones del cuarto evangelio, hablarán del verdadero discípulo como el que “hace la verdad”, el que “permanece y camina en la verdad”.

La Verdad evangélica acaba pues en Amor y servicio a los hermanos, como en Jesús de Nazaret. El “amor de verdad”, el amor de misericordia, resumirá bien la verdad de todo:

– Si cumplen mis mandamientos, permanecerán en mi amor.
– Este es mi mandamiento: que se amen unos a otros como yo los he amado.

* En la imagen, “La cena de Emaús”, Diego Velázquez (1599–1660). Cristo maestro atento a los discípulos que conversan y discuten desorientados, san Lucas c.24. El Rostro de Cristo todavía oscurecido por su falta de fe; lo reconocerán más tarde, al partir el pan.

(Podrán leer más temas de evangelio en “El Rostro de Cristo”, pdf, ebook de Nicodemo Martin)

De dioses y hombres, oasis de paz

:: En el 15º aniversario del asesinato de siete monjes trapenses ::

“De dioses y hombres”, Xavier Beauvois (2010), un drama contemporáneo edificante por la contundencia de su testimonio. El realizador francés recrea un trágico suceso ocurrido en 1996: un grupo de extremistas islámicos secuestran y asesinan a siete monjes en Tibhirine, en el Atlas argelino, donde la comunidad religiosa convivía con la población local, en el respeto y el cariño mutuo.

– Sus cantos, su recogimiento y sencillez de vida, sus conversaciones en torno a la mesa, constituyen momentos de gran cine y alta espiritualidad. Es la obra de arte asomada al exterior para contarnos historias interiores.

Sintiéndose amenazados compartirán reflexiones sobre su propia debilidad, asaltados por el pánico. Sus dudas, el desconcertante ‘silencio de Dios’ y el sentido de su muerte, por fidelidad a sus compromisos y por amor al pueblo argelino.

Aquellos hombres habían rezado y sus plegarias fueron cobrando sentido:

“Dioses sois e hijos del Altísimo, mas como hombres moriréis, como príncipes caeréis”.
– “No fallar a la cita de la sangre derramada”.
– “A ejemplo del Buen Pastor salid al encuentro del hombre que llama desde la cruz”.

Ellos solo quisieron ser mensajeros de paz en medio de un pueblo agobiado por la violencia y roto por las divisiones. Su monasterio se había convertido en un oasis de fraternidad y de paz, más allá de diferencias culturales y religiosas.

* Pueden leer del Padre Christian asesinado su “Testamento espiritual”.