Música en la cárcel, Venezuela


Una buena noticia de rehabilitación por el arte: las Orquestas Penitenciarias de Venezuela devuelven la esperanza a los presos. Enhorabuena.

Los sonidos de la música clásica viajan a través del enorme patio de cemento de la cárcel de Coro, en el oeste de Venezuela.

– El patio interior de la cárcel, altos muros y vigilado, será un lugar árido y hostil. Pero la música fue indicio de que no todo es tan sombrío. 300 presos estarán preparando sus habilidades musicales.
– ‘Me siento bien cuando estoy tocando, muy orgulloso, y también es una responsabilidad muy grande para mí’.
– El ex pandillero Ramiro R. tres años preso en Mérida, aprendió clarinete. Ya libre hará un año, repara y restaura instrumentos, seguirá clases de clarinete, ‘Mi vida cambió un 100%’.

Creado hace 36 años, el programa ‘El Sistema’ es pionero en la enseñanza de música clásica a los niños y jóvenes de familias pobres, la Orquesta Juvenil Simón Bolívar.

El programa ya funciona en siete cárceles y se ampliará a tres más a finales de este año.

* Leer más sobre las ORQUESTAS JUVENILES de VENEZUELA.

Los niños también tienen derechos

Nos encontramos ya en vísperas del aniversario de la CONVENCIÓN SOBRE LOS DERECHOS DEL NIÑO.

    «Los derechos de los niños no son derechos especiales sino derechos fundamentales inherentes a la dignidad humana de todas las personas» (Unicef).

A ) El 20 noviembre de 1989, los dirigentes mundiales firmaron la Convención sobre los Derechos del Niño: los gobiernos, las personas e instituciones con niños a su cargo deben fomentar sus derechos en nuestra sociedad.

Derechos de la Infancia a la supervivencia y el desarrollo pleno; protección del abuso y la explotación; participación plena en la vida familiar, cultural y social.

    «Que las instituciones al cuidado de los niños cumplan las normas establecidas en materia de seguridad, sanidad, número y competencia de su personal”.

B ) Muchos niños y niñas de nuestro mundo tan global miran asustados a su alrededor, ¿Qué podrán ver?

– Verán a sus propios progenitores separados o en conflicto; otros no encontrarán ya su casa ni sus amigos, vivirán en un pais desconocido; otros en la calle buscan trabajo y comida.
– Si miran así sorprendidos, sus pequeños ojos cansados se llenarán de lágrimas y su corazón de pena, sus apretadas manos no harán más que temblar de temor.

C ) La infancia es el grupo más vulnerable a las crisis que los adultos ideamos… Crisis de valores, de ideales, crisis familiar, crisis climática, crisis humanitarias, de alimentos, etc.
Recordar las ‘Prioridades’ para la infancia señaladas en «Objetivos y Metas para el Milenio«.

* Imagen: «Niños con papalote», por niño autista.
* Ver los dibujos de Quino, ‘Derechos del Niño‘, y la presentación de UNICEF:

Vivaldi contra la pobreza, Guayaquil

— Violines, clarinetes y las notas de la ‘Primavera’ de Vivaldi prueban ser la fórmula más eficaz para combatir la pobreza en un populoso barrio marginal de Guayaquil en Ecuador.

En el Guasmo todavía existen cientos de covachas construidas con caña que se sostienen sobre enclenques pilotes para soportar las crecidas del río Guayas. Los mismos problemas sociales que aquejan desde siempre a este barrio que nació como un asentamiento informal de campesinos.

«El pesado calor de Guayaquil en esta época hace que las puertas y ventanas de las casas estén abiertas de par en par dejando escapar un millar de sonidos».

A lo lejos un dulce violín que repite incesantemente la Danza Húngara de Brahms. El violín que escuchamos pertenece a uno de los 100 jóvenes que forman parte de la Orquesta Sinfónica Juvenil del Guasmo (OSJG).

«Éramos un grupo de jóvenes que teníamos un par de instrumentos y nadie nos conocía… El haber ingresado a la orquesta me cambió la vida».

— La OSJG es una iniciativa del Centro de Expresión Musical de la ‘Fundación Huancavilca’, que desde hace 15 años trabaja en el Guasmo en diversos proyectos que buscan mejorar la calidad de vida de sus habitantes.

«Queríamos dar la oportunidad a estos niños y jóvenes, y formar un ser humano con valores que fueran la base para un cambio y un ejemplo para toda la comunidad. Unos 30 conciertos en mercados populares, hospitales públicos, hospicios y cárceles».

Algunos de ellos resultaron becados por las «Orquestas Juveniles de Venezuela», de José Antonio Abreu, donde complementan su formación.

— El arte como educador y restaurador de humanidad, vencedor de la pobreza, ocurre así una vez más afortunadamente. Enhorabuena a todas las gentes de Guayaquil, a su juventud y a la Fundación Huancavilca.

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-Leer más en nuestro post ‘Orquestas Juveniles’.

Calcuta, la redención por el Arte

EL ARTE REDIME DE LA MISERIA A NIÑOS DE CALCUTA

= Una noticia que merece ser valorada: el arte como instrumento de recuperación personal.

Sahar, Bishan y Pooja, un trío de entusiastas, fundaron hará cuatro años “KALAM”, un proyecto en la Red que tiene su base en Bowbazaar, un barrio marginal de Calcuta en India lleno de bandidos, prostitutas y traficantes, una zona roja en el mapa de la ciudad.

KALAM busca la rehabilitación de esa juventud por medio de la creación artística.

Obras hiperrealistas que conmueven a la vez que informan de la dura vida en Bowbazaar, el mundo virtual de estos escritores y reporteros de sí mismos.

«Tenemos que hablar de nosotros mismos con nuestras propias palabras, a nuestra manera. Vamos a compartir todos nuestros poemas y todas nuestras historias con todo el mundo.»

= KALAM montó en la escuela del barrio un taller de literatura y de reporteros ciudadanos, una nueva ventana en la Red titulada «Neighborhood diaries» (Diarios de barrio), con las microayudas que concede ‘Rising Voices’ a estas iniciativas solidarias.

Dando a conocer sus fotos, relatos y poesías, se disponen a romper el círculo perverso que acecha a quien nace y crece en un barrio como el suyo.

Como en «Identidad», de un niño llamado Bijuy Das:

«Un día en Calcuta un hombre me preguntó:
‘¿Y tú, niño, qué eres?’.
Soy un poeta, le respondí.
‘Pero limpias los vagones del tren’, me dijo.
Sí, y así es como me convertí en poeta, le respondí».