Ama la vida intensamente

Shaun Wilson Miller era un muchacho australiano de diecisiete años que vivía con un problema crónico del corazón. Le habían practicado dos transplantes que su cuerpo rechazó y le quedaban meses de vida. Él mismo grabó su mensaje de despedida en vídeo para sus familiares y personas queridas.

«Hola, chicos, tengo malas noticias que quiero contarles a todos.
– Sufro de un rechazo crónico al trasplante de corazón. Y no estaré aquí tanto tiempo como pensaba. Pero quiero decirles que este ha sido un viaje increíble y no me arrepiento de nada.
– Vivan la vida intensamente porque nunca se sabe lo que va a pasar. Solo quiero agradecer a mi familia y amigos por haber formado parte de mi vida. Por favor, no lloren por mí, estaré bien.
– Les pido a todos mis amigos que se aseguren de que mi padre está bien. Les voy a echar tanto de menos. Les quiero a todos.»

Por un error el video acabó en YouTube: 10.000 personas en un solo día, millones en semanas. Finalmente el joven falleció el pasado 26 de mayo. Hacía pocas semanas que había conocido el amor. Testimonio impresionante en circunstancias así, por su espíritu abierto, su cariño a la vida y a las personas, por su serena esperanza en medio de todo.

No teman, sean fuertes

En este tiempo, en muchos lugares, hay personas que viven atemorizadas o sienten inseguridad por las varias crisis, mas también por el desánimo y la soledad, por la falta de un horizonte. Si falla el amor, la vida se agrieta y desmorona.

Es lo que pensaba días pasados al escuchar este texto del profeta Isaías, un escrito para animar a su pueblo que vive el destierro y la esclavitud:

«Digan a los cobardes de corazón: ‘Sean fuertes, no teman. Miren a su Dios que trae el desquite, viene en persona y les salvará’. Se despegarán los ojos del ciego, los oídos del sordo se abrirán, saltará como un ciervo el cojo, la lengua del mudo cantará. Porque han brotado aguas en el desierto, torrentes en la estepa; el páramo será un estanque; lo reseco, un manantial.»

Fue la encomienda que trajo consigo Jesús de Nazaret, realizar un paciente trabajo de recuperación, que rebrote la paz y el derecho, el gusto por vivir, que sea fortalecida toda fragilidad.

– ¿Quién de nosotros cree que este sueño se hará realidad?

Será bueno recordar aquí las Bienaventuranzas del Evangelio: signos de esperanza y sendas nuevas de felicidad, apoyo y solidaridad entre los mismos que pasan dificultad.

Infancia y educación

Ir a la escuela es una nueva oportunidad de sobrevivir, de tener un futuro mejor, a pesar de las situaciones de pobreza, trabajo infantil, exclusión racial, conflicto o desplazamiento.

Se trata de uno de los Objetivos del Milenio, la escolarización básica universal. En este comienzo de curso escolar es necesario recordarlo: 61 millones de niños y niñas de todo el mundo faltarán a clase, no podrán ir a la escuela para formarse bien y prepararse un futuro mejor.


– Su silla permanecerá vacía en muchas escuelas de los cinco continentes. En este momento de vuelta al cole, una ONG española llama la atención sobre la realidad de tantos niños y niñas de contextos vulnerables de todo el mundo que, al no poder acceder a la educación, carecerán de oportunidades y recursos para afrontar la vida.

Entreculturas” ha tenido la feliz idea de ir colocando ‘sillas rojas’ en varias aulas de colegios españoles como una forma de concienciar sobre la necesidad de situar a esos 61 millones de niños y niñas en el lugar que les corresponde en su infancia: el colegio.

Cuando la muerte sea vencida

·· Hoy es domingo, día de resurrección y de esperanza para los cristianos.
·· Vuelve al blog el tema del ahora y el después, de cómo termina o recomienza todo, de la muerte y de la vida.
·· Si la muerte fuera puerta de la vida, la fe llama y espera. Lo prometido, luminoso y veraz, nos llenará de dicha y de contento para siempre, así lo dirá este himno litúrgico.
·· Al atardecer de nuestra vida puede ocurrir. Hoy en el recuerdo de un amigo, creyente de verdad y generoso. Descanse en paz.

«Cuando la muerte sea vencida
y estemos libres en el reino,
cuando la nueva tierra nazca
en la gloria del nuevo cielo,
cuando tengamos la alegría
con un seguro entendimiento
y el aire sea como una luz
para las almas y los cuerpos,
entonces, sólo entonces,
estaremos contentos.

Cuando veamos cara a cara
lo que hemos visto en un espejo
y sepamos que la bondad
y la belleza están de acuerdo,
cuando, al mirar lo que quisimos,
lo veamos claro y perfecto
y sepamos que ha de durar,
sin pasión sin aburrimiento,
entonces, sólo entonces,
estaremos contentos.

Cuando un suspiro de alegría
nos llene, sin cesar, el pecho,
entonces —siempre, siempre—, entonces
seremos bien lo que seremos.»

– Sobre el mismo tema de la esperanza, el teólogo José Antonio Pagola escribió a propósito del lento florecer del Reino de Dios: “Jesús invita a vivir esta vida como una primavera. La vida que parecía muerta durante el invierno comienza a despertar; en las ramas de la higuera brotan de nuevo pequeñas hojas. Hay pequeños signos de que la vida está en gestación. Nuestros esfuerzos por un mundo mejor no se perderán. Nadie sabe el día, pero Jesús vendrá. Con su venida se desvelará el misterio último de la realidad que los creyentes llamamos Dios.”

Filantropía y longevidad

Destacar aqui una pequeña noticia sobre el valor curativo de la generosidad. Nora Hardwich, de 106 años, es una de los 12.000 centenarios que viven en Reino Unido, según varios medios. Nora ha dedicado su vida a la comunidad. Para ella, el secreto de su propia longevidad ha sido un estilo de vida filantrópico. Nora está en lo cierto.

Algo de verdad habrá en la afirmación de expertos sobre la calma interior y el optimismo. Los estudios han demostrado que dar o hacer algo por los demás ofrece al individuo un sentido para la vida e incrementa su autoestima. Esa sensación agradable cuasi física que se experimenta con los actos de generosidad puede reducir el estrés y promover el bienestar.

Esto mismo o parecido podrán leer en el Evangelio:

– “El que quiera guardar su vida, la perderá; el que la entregue, la conservará para la vida eterna.”
– “El que pierda su vida por mi causa y por el evangelio, la recobrará.”

* La filantropía se refiere a la ayuda desinteresada que se brinda al prójimo en necesidad. Según el Diccionario de la RAE, filantropía es “amor al género humano”, y ‘filántropo’ será la persona que se distingue por el amor a sus semejantes y por sus obras en bien de la comunidad. Por el contrario, ‘misántropo’ será quien manifieste aversión al trato humano.