¿Qué buscan?

Siempre hay una primera vez, un primer encuentro, ¿Por dónde comenzar, qué le diré, en verdad gustará que hablemos?

Ocurrió en el 4° evangelio, el del discípulo amado. Jesús de Nazaret notó largo rato que unos jóvenes quisieran hablarle:

– Jesús rompió el silencio: “¿Qué buscan?”
– Los discípulos dijeron: “Maestro, ¿dónde vives?”
– Él les respondió : “Vengan conmigo y lo verán”

La pregunta nos interpeló al escucharla leer y comentar en días pasados: ¿Qué buscamos en verdad cada uno de nosotros? ¿Qué busco en mi vida, en mis relaciones, en mi actividad, cada día?

¤ . Para algunos, la vida es como ‘un gran supermercado’. Interesa adquirir objetos con los que poder llenar su existencia.
¤ . Otros lo que buscan es escapar de la soledad, la tristeza, de los conflictos o del miedo. Pero escapar, a dónde.
¤ . Otros querrán que se les deje en paz. Olvidar y ser olvidados. No preocuparse por nada ni por nadie.
¤ . La mayoría cubrir nuestras necesidades diarias, felicidad, ver cumplidos nuestros pequeños deseos y de nuestros seres queridos.

Algunos dirán que los hombres y mujeres de hoy olvidaron a Dios o que ya no lo necesitan ni lo buscan. Pero no fue fácil borrar de tu corazón esa ‘nostalgia de infinito’.

– ¿Quién soy yo? ¿Un ser surgido por azar, arrojado a la vida para desaparecer en la nada, sin razón alguna? ¿Nada más?

Buscaré a Dios, con todas mis fuerzas y mi poca fe. Dios no se esconderá de quien lo busca con sinceridad. Dios está ya en el interior de uno mismo… “Si buscan, encontrarán; si llaman, se les abrirá”, dijo Jesús de Nazaret.

# De otro lugar en el blog traeré aquí está sincera oración de san Anselmo (+1109):

«Nunca te vi, Señor, Dios mío; no conozco tu rostro.
Enséñame a buscarte y muéstrate a quien te busca,
porque no puedo ir en tu busca, a menos que Tú me enseñes,
y no puedo encontrarte si Tú no te manifiestas.
Deseando te buscaré, te desearé buscando,
amando te hallaré, y encontrándote te amaré»