Preguntas

Recogí estas preguntas que verán en forma de poesía. Una confesión de inquietudes en el final de la vida, de amistad sincera entre el alma y Jesús, la fe ante el encuentro con el Señor del alma. Él será fuente de vida sin fin para cuantos creyeron en él, los que en sus manos pusieron todo, su vida y su misma muerte. Tanta confianza y amor no quedarán defraudados. Será nuestra fe, nuestra luz, fue nuestra segura amistad. El poema quedó en anónimo, será así poesía de todas y de todos, nos pertenece, nos expresa y acompaña.

¿Quién me cerrará los ojos
en la tarde de mi vida,
y poderlos abrir en el amanecer de Dios?
¿Quién me indicará el camino
sino tú, Jesús?

¿Quién transformará mi cuerpo
en cuerpo de luz,
arrancado de todo morir?
¿Quién me vestirá de blanco
en el umbral de la fiesta?
¿Quién me ínvitará a las bodas?

Tú, que has marcado mi frente
con el sello de la alianza,
y me has llamado con un nombre nuevo.
Eres tú, Jesús, que me has cubierto con tu ternura,
tú que me acercas al Padre;
eres tú, Jesús, que colmarás mi esperanza.