Monseñor Romero, en memoria

+ ÓSCAR ROMERO (1917-1980), arzobispo de San Salvador, denunció de muchas maneras las numerosas violaciones de los derechos humanos y manifestó públicamente su solidaridad hacia las víctimas de la violencia política de su país.

«La misión de la Iglesia es identificarse con los pobres… Si me matan, resucitaré en el pueblo salvadoreño.»

Fue brutalmente asesinado el 24 de marzo, hace 30 años, en el momento del ofertorio de una Misa que estaba oficiando. A ejemplo del Maestro de Nazaret, Romero dio su vida por la justicia y la dignidad de su pueblo maltratado.

+ Para el buen pastor Oscar Romero traigo aquí estos sentidos versos de Pedro Casaldáliga:

«Como un hermano herido por tanta muerte hermana,
tú sabías llorar, solo, en el Huerto.
Sabías tener miedo, como un hombre en combate.
¡Pero sabías dar a tu palabra, libre, su timbre de campana!
Y supiste beber el doble cáliz del Altar y del Pueblo,
con una sola mano consagrada al servicio.
América Latina ya te ha puesto en su gloria de Bernini
en la espuma aureola de sus mares,
en el dosel airado de los Andes alertos,
en la canción de todos sus caminos,
en el calvario nuevo de todas sus prisiones,
de todas sus trincheras,
de todos sus altares…
¡En el ara segura del corazón insomne de sus hijos!»

– Vean también nuestra entrada Oscar Romero, aniversario.

Pena de muerte, Congreso mundial 2010

+ Ocurrió en días pasados el IV CONGRESO MUNDIAL 2010 contra la PENA DE MUERTE, en el Palacio de las Naciones en Ginebra, Suiza.

En su Declaración final hay esperanzas, una serie de recordatorios y recomendaciones.

Se estima como posible el objetivo de lograr para antes de 2015 una MORATORIA UNIVERSAL, paso previo a la abolición mundial. Ese año se revisará el grado de consecución de los llamados «Objetivos del Milenio».

– La pena de muerte es la vergüenza de nuestra sociedad. Hay millares de hombres y de mujeres a los que debemos salvar y ese es un deber de todos. Una exigencia moral.
– La pena de muerte es el suplicio de aquellos que mueren una y otra vez en la espera de años o en los malos tratos, antes de ser ejecutados o antes que pueda probarse su inocencia.

+ Un tercio de los países miembros de ONU no ha abolido la pena de muerte:

· En el año 2008, fueron ejecutadas 2.390 personas en 25 países, de 58 en los que se aplica la pena de muerte. Otros 8.864 fueron condenados a muerte.
· El 93% de esas ejecuciones se llevaron a cabo en China, USA, Irán, Arabia Saudí.
· Hasta la fecha, 104 países han abolido la pena de muerte, y más de 35 ya aplican la moratoria.

Para terminar recordaré aquí unas bellas palabras de GARCÍA MÁRQUEZ, en su recepción del Nobel en 1982:

“Mi deseo de una nueva y arrasadora utopía de la vida,
donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir,
donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad,
donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre
una segunda oportunidad sobre la tierra.”

* Ver la web Contra pena de muerte

Haiti, entre llantos y rezos

Con esas palabras encabezó un medio de comunicación para explicar la noche de Puerto Príncipe, ‘una noche pasada entre llantos y rezos’, una noche bien larga y oscura.

:: A pesar de todo es necesario seguir creyendo, creer más que nunca en Dios Padre y en nosotros mismos, que podemos hacer las cosas mejor; quiero creer en la verdad de tantos detalles y caricias de estos días por salvar y ayudar a las víctimas del terremoto.

El cristiano sabe que la cruz y la muerte solo son la penúltima palabra, el amor y la vida permanecen, ¡Creo, Señor, pero aumenta tú mi pobre fe!

:: De corazón es lo que creo, siguiendo las huellas de Jesús de Nazaret en su pasión por el mundo. Mi súplica será como un murmullo ‘entre llantos y rezos’, adivinando entre lamentos su misma llamada, ‘Ven, sígueme’.

– ¿Por qué, Señor, por qué? ¿Dónde estás que no te veo?
– ¡Sálvanos, Señor, nos hundimos!

:: Esta es mi oración desde el blog, en la oscura noche del mundo, creyendo sin ver, a tientas pero en camino con otros, con Él, buen samaritano siempre:

– Quiero amarte presente en mis hermanos, verte y servirte en los desamparados, sanar tus heridas en los afligidos.
– Pido recibir de ti y comunicar tu misma vida, esperanza sin fin, amor sin límites.
– Creo, Señor, pero aumenta mi fe; no te veo, no te oigo, pero te creo; te adoro escondido, te amo oculto, pero presente.

:: Diremos al fin un canto de victoria, sentidos versos que dedicó a JESUCRISTO el ya retirado obispo de Brasil y valiente profeta Dom Pedro Casaldáliga:

“Mi fuerza y mi fracaso, eres tú.
Mi herencia y pobreza, eres tú.
Tú, mi justicia, Jesús,
mi guerra y mi paz,
mi libre libertad.
Mi muerte y mi vida, tú.
Palabras de mis gritos,
silencio de mi espera,
testigo de mi sueños,
cruz de mi cruz, tú.
Perdón de mis pecados,
juez de mi pobre llanto,
razón de mi esperanza,
mi tierra prometida,
tú, Jesús.”

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* Imagen: Vía Crucis africano, XIII Estación, Jesús en brazos de su madre, Engelbert Mveng, Camerún.

Los justos, la justicia y el amor

– Todo esto se me ocurrió, cuenta Martín Garzo, al visitar en mi ciudad un centro para niños con parálisis cerebral.

Resumiré algunas ideas que reflejan un modo de vivir y de valorar las personas que nos acerca a la soñada bondad original y nos humaniza.

– Cuando hay que elegir entre la justicia y el amor,  yo elijo las dos cosas, dijo Elías Canetti. Hablo de esa justicia que no sabe vivir a espaldas del amor.

José Luis Borges, en su poema «Los justos» nombró acciones humildes de personas anónimas, acciones que sostienen el mundo:

    . .Un hombre que cultiva un jardín
    . .El que agradece que en la tierra haya música
    . .Dos empleados que en un café del Sur juegan un silencioso ajedrez
    . .El ceramista que premedita un color y una forma
    . .Un tipógrafo que compone bien esta página, que tal vez no le agrada
    . .Una mujer y un hombre que leen los tercetos finales de cierto canto
    . .El que acaricia a un animal dormido
    . .El que justifica o quiere justificar un mal que le han hecho
    . .El que prefiere que los otros tengan razón
    . .Esas personas, que se ignoran, están salvando el mundo.

Como la madre que esperando encontrar en su cuna a un niño normal, encuentra un ser desfigurado y se ocupa de él como si recibiera en su regazo el cuerpo de un dios diminuto.

Las pobres criaturas para los que el más elemental de los gestos, tomar una cuchara, por ejemplo, es comparable a la conquista por parte de los alpinistas de la cumbre del Everest.

Los educadores que escriben para sus alumnos cuentos en que las palabras se confunden con los objetos del mundo.

Cada uno de ellos nos entrega su propia historia. Serán ‘los nuevos justos’ que casi sin darse cuenta hacen que ‘El halcón y la paloma’ puedan volar juntos sin hacerse daño, según el cuento oriental del ‘Mahabharata’.
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Cf. Gustavo Martín Garzo, “El halcón y la paloma” (ElPais.com, 20/07/2009).

Imagen: «El joven flautista», Edouard Manet.
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Johann Sebastian Bach – Air on the G String. Suite n.3, BWV 1068

Óscar Romero, aniversario

El 24 de marzo de 1980 Monseñor Óscar A. Romero, Arzobispo de San Salvador, murió asesinado por un francotirador, mientras celebraba Misa en la Capilla del Hospital de la Divina Providencia.

En el 28º aniversario, en este tiempo de Pasión y Resurrección, nuestro recuerdo, también solidaridad con los que padecen violencia por buscar pacíficamente la justicia y los derechos humanos no respetados.

La postura del Obispo Oscar Romero, muy comprometido con su pueblo y especialmente con los más pobres, comenzó a ser valorada: en 1979 fue nominado al Premio Nobel de la Paz y en febrero de 1980 investido Doctor Honoris Causa, Universidad de Lovaina (Bélgica).

En su último viaje a Europa le transmitió al Papa Juan Pablo II su preocupación ante las amenazas de muerte, y ante la terrible situación de su país. A las pocas semanas cayó asesinado en El Salvador.

“Soy el pastor, el hermano, el amigo de este pueblo, que sabe de sus sufrimientos, de su hambre, de sus angustias. En nombre de esas voces, yo levanto mi voz para decir: no idolatren sus riquezas, no dejen morir de hambre a los demás. A mí me pueden matar, pero la voz de la justicia nadie podrá callar. Si me matan, resucitaré en el pueblo”.

= Según testimonios posteriores, parece que Monseñor Romero no fue bien recibido en el Vaticano. Había solicitado entrevistas con el Papa Juan Pablo II, siempre encontró una negativa. Durante un fugaz encuentro con el Papa en la Plaza de San Pedro, en pocos minutos Romero debió ser muy concreto: ‘Miles de salvadoreños son torturados y asesinados por el poder militar’. Como respuesta Romero escuchó: ‘No exagere, señor Arzobispo. ¡Ustedes deben entenderse con el gobierno! Un buen cristiano no le crea problemas a la autoridad. La Iglesia quiere paz y armonía’.

La Pasión del mundo, hambre y violencia

Traigo al blog estas tres noticias al azar, motivos de preocupación que destaco como un triple grito de humanidad que a todos nos llega y golpea. Como si LA PASION DE CRISTO continuara representada en vivo en nuestros días.

– En la película “Jesús de Nazaret” (1977) de F. Zeffirelli, Nicodemo miró al Crucificado y recitó unos versos del profeta Isaias:

“Desfigurado, despreciado,
triturado por nuestros crímenes,
herido de Dios y humillado,
varón de dolores maltratado,
inocente murió con los malhechores,
cargó con nuestros pecados”
.

:: La cotidiana VIOLENCIA de las pistolas en atentados y guerras. La sin razón de las armas, los secuestros y la muerte, en los cinco continentes. La violencia de la represión política o social sufrida por las personas que son o piensan diferente.

:: El HAMBRE ya no es noticia, y sin embargo las protestas en Camerún, Mozambique, Indonesia y otros países pobres, por el incremento del coste de los productos básicos. El Programa Mundial de Alimentos ONU advierte: pronto quedarán desatendidas 73 millones de personas en 81 países.

:: Unos 25 millones de personas adictos a las DROGAS en el mundo. La Comisión de Estupefacientes de la ONU señala que el 0,5% de la población mundial depende de las drogas.

Buscaremos motivos para la esperanza. Vean estos versos denuncia de Raimon, en su poema “Canción de las manos” (Cançó de les mans, 1964).

«Del hombre miro siempre las manos.
Manos de los que matan, sucias;
manos finas que mandan matar.
Manos temblorosas, secas.
Manos tan duras de los que pasan hambre.
Manos tan puras de cuando éramos niños.

* Imagen: “La Sábana Santa”, Georges Rouault (1871-1958), versión contemporánea del Rostro de Cristo, mirada de protesta y demanda de auxilio.