Ser santo

– ¿Qué es ser santo? ¿Quién es santo?
– ¿Para qué ser santo? ¿Por qué hay tantos santos y santas?

En un momento dado pueden aparecer unas preguntas como estas o parecidas. El tema no preocupa a casi nadie, creo. Sin embargo muchas y muchos de los que llamamos santos, la madre Teresa de Calcuta o Monseñor Oscar Romero por ejemplo, llevaron una vida que realmente valió la pena, si vemos lo que hicieron y oímos a las personas que convivieron.

Con ocasión de la pasada fiesta de Todos los santos, recibí una lista que hoy les pongo aquí resumida, donde se explicarán los efectos beneficiosos de ser santo. Tal vez ya la conozcan, será todo un programa de modo de comportarse en la vida, mejorando relaciones, alegrando el mundo. Vean.

– Santo es el que ama,
santo es el que gasta su tiempo en los demás,
santo es el que vive atento al hermano,
santo es el que llora con quien sufre,
santo es el que facilita una tarea,
santo es el que libera de una culpa,
santo es el que cura un resentimiento,
santo es el que alivia el peso al compañero,
santo es el que pone sus preocupaciones en Dios.

– Santo es el que no tiene nada suyo,
santo es el que no se deja abatir por los problemas,
santo es el que rezuma misericordia,
santo es el que acoge al que está caído,
santo es el que acompaña al desvalido,
santo es el que adivina lo que necesita el otro,
santo es el que descansa al preocupado,
santo es el que tiene la casa abierta y mesa puesta,
santo es el que te hace encontrar a Dios.

– ¿Tú eres santo? Felicidades.

Los entendidos dirán que santo, santo de verdad, solo Dios es santo, sin matices. Lo sabemos por la maravillosa descripción que hicieron de Jesús de Nazaret los que lo conocieron: “Jesús pasó por todas partes haciendo el bien”. Nosotros solo queremos parecernos a él, que como hijo fue imagen viva del buen Dios.

* Hoy es 25 de noviembre. Desde 1981, Latinoamérica conmemora cada 25 de noviembre el día contra la violencia de género, en honor a las dominicanas Minerva, Patria y María Teresa Mirabal, tres hermanas asesinadas tal día en 1960 por orden del dictador Trujillo del que eran opositoras. En 1999 la ONU declaró cada 25 de noviembre Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Desde aquí también pedimos concretar, “Sólo un día no sirve. Tienen que ser todos”.

La violencia del amor, Oscar Romero

A 35 AÑOS DE SU ASESINATO, MONSEÑOR ROMERO FUE BEATIFICADO

:: Monseñor Óscar Romero, arzobispo de San Salvador desde 1977 hasta su asesinato en marzo 1980, fue en días pasados al fin beatificado por el delegado del Papa Francisco. La ceremonia se celebró con gran regocijo popular en la plaza del Divino Salvador del Mundo, de la capital salvadoreña.

Desde su asesinato, Romero fue considerado por sus fieles “San Romero de América”. Como mártir de la justicia, así será reconocido por el mundo y por la propia Iglesia, por su ejemplar entrega a la defensa de los más pobres e indefensos de su pueblo. Hoy, en memoria y admiración, sus amigos desde nicodemoblog.

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:: Semana tras semana, durante tres años, la voz de Monseñor Romero resonó por todo El Salvador, condenando asesinatos y torturas, y exhortando al pueblo a trabajar por la paz y el perdón y por una sociedad más justa. A través de la emisora de su arquidiócesis el país entero estuvo pendiente de sus palabras. Se escuchó en todas partes, sobre todo en los barrios pobres y las aldeas campesinas.

«Jamás hemos predicado violencia.
Solamente la violencia del amor, la que dejó a Cristo clavado en una cruz, la que se hace cada uno para vencer sus egoísmos y para que no haya desigualdades tan crueles entre nosotros.
Esa violencia no es la de la espada, la del odio.
Es la violencia del amor, la de la fraternidad, la que quiere convertir las armas en hoces para el trabajo.»

( O.Romero, 11/1977 )

* Acerca de Monseñor Romero. Nació en una familia humilde de El Salvador el 15 de agosto 1917, en Ciudad Barrios departamento de San Miguel (este). Fue el segundo de ocho hermanos, hijo de Santos y Guadalupe. Fue un incansable luchador de los derechos humanos, abrió las puertas de la Iglesia a los campesinos desplazados. Denunció la violencia militar y fue asesinado en marzo de 1980 para callar su voz en pro de esta lucha. Fue ordenado sacerdote el 4 de abril de 1942 a la edad de 24 años. (Telesur, Caracas, 11/05/2015)

Monseñor Romero, en memoria

+ ÓSCAR ROMERO (1917-1980), arzobispo de San Salvador, denunció de muchas maneras las numerosas violaciones de los derechos humanos y manifestó públicamente su solidaridad hacia las víctimas de la violencia política de su país.

“La misión de la Iglesia es identificarse con los pobres… Si me matan, resucitaré en el pueblo salvadoreño.”

Fue brutalmente asesinado el 24 de marzo, hace 30 años, en el momento del ofertorio de una Misa que estaba oficiando. A ejemplo del Maestro de Nazaret, Romero dio su vida por la justicia y la dignidad de su pueblo maltratado.

+ Para el buen pastor Oscar Romero traigo aquí estos sentidos versos de Pedro Casaldáliga:

“Como un hermano herido por tanta muerte hermana,
tú sabías llorar, solo, en el Huerto.
Sabías tener miedo, como un hombre en combate.
¡Pero sabías dar a tu palabra, libre, su timbre de campana!
Y supiste beber el doble cáliz del Altar y del Pueblo,
con una sola mano consagrada al servicio.
América Latina ya te ha puesto en su gloria de Bernini
en la espuma aureola de sus mares,
en el dosel airado de los Andes alertos,
en la canción de todos sus caminos,
en el calvario nuevo de todas sus prisiones,
de todas sus trincheras,
de todos sus altares…
¡En el ara segura del corazón insomne de sus hijos!”

– Vean también nuestra entrada Oscar Romero, aniversario.

Oscar Romero, aniversario

El 24 de marzo de 1980 Monseñor OSCAR A. ROMERO, Arzobispo de San Salvador, murió asesinado por un francotirador, mientras celebraba Misa en la Capilla del Hospital de la Divina Providencia.

En el 28º aniversario, en este tiempo de Pasión y Resurrección, desde aquí mi recuerdo y solidaridad con los que padecen violencia por buscar pacíficamente la justicia y los derechos humanos no respetados.

La postura del Obispo Oscar Romero, cada vez más comprometida con su pueblo y especialmente con los más pobres, comenzó a ser conocida y valorada internacionalmente: en 1979 es nominado al Premio Nobel de la PAZ y en febrero de 1980 es investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de Lovaina (Bélgica).

En su último viaje a Europa le transmite al Papa JUAN PABLO II su preocupación ante las amenazas de muerte y ante la terrible situación que está viviendo su país. A las pocas semanas cayó asesinado en EL SALVADOR.

“Soy simplemente el pastor, el hermano, el amigo de este pueblo, que sabe de sus sufrimientos, de sus hambres, de sus angustias y, en nombre de esas voces, yo levanto mi voz para decir: no idolatren sus riquezas, no dejen morir de hambre a los demás… A mí me pueden matar, pero la voz de la Justicia nadie la puede callar ya. Si me matan, resucitaré en el pueblo”.

= Según testimonios recogidos con posterioridad, parece que Monseñor Romero no fue bien recibido en el Vaticano. Había solicitado entrevistas con el Papa Juan Pablo II, había rogado ser atendido y siempre encontró una respuesta negativa… Durante un fugaz encuentro con el Papa en la Plaza de San Pedro, en pocos minutos Romero debió ser muy concreto: ‘Miles de salvadoreños son torturados y asesinados por el poder militar’. Como respuesta Romero escuchó: ‘No exagere señor Arzobispo. ¡Ustedes deben entenderse con el gobierno! Un buen cristiano no le crea problemas a la autoridad. La Iglesia quiere paz y armonía’.