Creer es amar, creer es buscar


¿QUÉ ES CREER? CREER ES AMAR

# Más que la falta de fe o el perderla, el mayor sufrimiento será la falta de amor. Lo dijo Teresa de Calcuta: «La más terrible pobreza es la soledad y el sentimiento de no ser amado».

Las Cartas publicadas de la madre Teresa reflejan un gran desconsuelo al no verse querida por Dios, pues en el origen de la fe estará la experiencia de relación personal con Dios.

(Ver el post «Teresa de Calcuta»)

# En los Evangelios la fe será ante todo conocer, amar y seguir a Jesús de Nazaret, incluido el permanecer al pie de la cruz.

-María Magdalena creyó y amó, idealizando. Tras la crisis y la cruz creyó de verdad, con todas las consecuencias.
-Creer es como amar, es el todo lo que cuenta.

# En el texto que copio a continuación, el padre Pedro Arrupe se servirá del modelo del enamoramiento, que apoderándose de toda la persona libera unas energías insospechadas de vida y entrega:

-Nada puede importar más que encontrar a Dios, enamorarse sin mirar atrás.
-Aquello de lo que te enamores, lo que arrebate tu imaginación, afectará todo.
-Será lo que te rompa el corazón y te llene de ánimo, alegría y gratitud.

Así estos 10 verbos activos predicados de la FE:

Creer es amar
Creer es buscar
Creer es confiar
Creer es conocer
Creer es caminar
Creer es esperar
Creer es escuchar
Creer es pensar
Creer es vivir
Creer es seguir a Cristo.


¿QUÉ ES CREER? CREER ES BUSCAR

– ¿Crisis de fe? La fe como el grano de trigo si no muere no da fruto, sirve para nada.
– Si la fe quedare en la teoría o el recuerdo, inmadura, no mueve ni transforma.
– La sensación predominante en una crisis religiosa será de oscuridad y búsqueda, como rezó Leopoldo Panero en estos versos:

«Todo mi corazón, ascua de hombre,
inútil sin tu amor, sin ti vacío,
en la noche te busca;
le siento que te busca, como un ciego
que extiende, al caminar, las manos llenas
de anchura y de alegría.»

# Resultará difícil comprender al Dios de la tradición judeo-cristiana, la zarza ardiendo, el portal de Belén, o crucificado como malhechor. ¿Qué pensar de él? Para creer es necesario desear y buscar sin desanimar, en la espera paciente y orante.

San Agustín (354-439) comunicó en su libro «Confesiones» estos sentimientos y súplicas sobre la búsqueda de la verdad, de la belleza y la bondad divinas:

«¡Tarde te amé, belleza tan antigua y tan nueva, tarde te amé!
Tú estabas dentro de mí y yo fuera.
Fuera te andaba buscando, me abalanzaba sobre la belleza de tus criaturas.
Tú estabas conmigo, pero yo no estaba contigo.
Me llamaste, me gritaste, y desfondaste mi sordera.
Relampagueaste, resplandeciste, tu resplandor disipó mi ceguera.
Exhalaste tus perfumes, respiré hondo y suspiro por ti.
Te he paladeado, y muero de hambre y de sed.
Me has tocado, y ardo en deseos de tu paz.
¡Nos hiciste, Señor, para ti,
nuestro corazón estará inquieto hasta que descanse en ti!»

Recordarán también de San Agustín comentando la 1ª Carta de san Juan, donde dirá que ‘Dios es amor’:

“Ama y haz lo que quieras. Si callas, calla por amor. Si hablas, habla por amor. Si corriges, corrige por amor. Si perdonas, perdona por amor. Si tienes el amor arraigado en ti, ninguna otra cosa sino amor serán tus frutos”.

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* Imagen: «Manos con Flores», 1958, de Pablo Picasso.

-Pondré aquí en este día unos versos en recuerdo familiar, con todo cariño y entrega:

Bienaventuranza de bondad
unión de eternidad,
de noche amparo, de día
cielo, madre y vida mía.

-Podrán leer más del tema en nuestra colección de entradas «Creer», pdf.