Creo en la resurrección

Otoño7-bl
Días atrás celebramos los santos y los difuntos de todos nosotros, nuestros seres más queridos que no hemos vuelto a ver. En las circunstancias de ahora como en otras, cuando parece reinar solo oscuridad y tristeza, el discípulo de Jesucristo también tiene dificultad para ver, nota temblar su voz y su mirada y aparecer la duda. Estos pocos versos de un himno litúrgico quisieran despertar la memoria y disolver toda neblina en la mañana, la limpia luz primera levantará el ánimo ahora retraído. La razón de ser de mi esperanza es Cristo resucitado, nuestro Señor del alba. Creer es también despertar y esperar.

El alba de oro crece
y anda ya próximo el Señor;
el sol, con lanza luminosa,
rompe la noche y abre el día.

¡Puro milagro de la aurora!
Cristo de pie sobre la muerte,
y el sol gritando la noticia.

Guárdanos tú, Señor del alba,
hijos de luz resucitados;
ser pura transparencia
bajo la luz recién amanecida.