Dónde está Dios

– Es un tema querido en el blog ‘nicodemo’, la búsqueda de Dios. Cómo buscarlo, dónde se encuentra, dónde se oculta, cómo será tan costoso reconocerlo presente y cercano. Esas y otras muchas preguntas permanecieron abiertas por los siglos, animándonos a buscar y a remover nuestros hábitos de búsqueda.

Algo desconcertante. En la Biblia vemos la tendencia divina a identificarse con el emigrante y el forastero, el prisionero y el ajusticiado, con el enfermo o el pecador. Lo mismo en los profetas que en Jesús de Nazaret. Son las ‘vidas rotas’ las que claman al cielo pidiendo auxilio, perdida toda esperanza en la tierra.

IN THE FAVELLAS

¿Dónde está Dios? Aparecerán respuestas inesperadas. Está cerca y lejos a la vez, dependerá según me aleje yo mismo o me aproxime. Si abro el oído o dirijo la mirada. Dios mismo reclamará mi atención y ayuda.

«Deberemos cambiar la imagen de Dios para encontrarlo en las situaciones sin salida, en las vidas fracasadas. Es necesario bajar al encuentro de Dios en seguimiento de Jesús, que se abajó hasta el último peldaño de la condición humana. Si miramos para arriba, si buscamos un Dios todopoderoso, si consideramos que el dolor no afecta a Dios, si creemos que Dios sólo se encuentra en los espacios no contaminados por el pecado, la injusticia y la sangre derramada, no lo vamos a encontrar.»

– Será fácil encontrar a Dios en la belleza, la armonía, el amor… El Maestro de Nazaret, identificado con los últimos, me preguntará si en los presos, hambrientos o incurables, lo descubrí a Él.
– La dignidad de ser hijo de Dios nunca se pierde. Si apartáramos la mirada de las personas destruidas, nos alejaremos del Dios vivo.

Les pondré al fin estos versos de búsqueda y de adoración, también en su corazón:

«Tan cerca y no te veo
tan escondido te confundo
tan abajo y paso de largo
tan lejos que te pierdo
tan arriba no te alcanzo
en la tierra y en el cielo.

Sólo importa corazón
si te busco y te deseo
en mi dentro más adentro
donde solo vives y respiras
en mí conmigo a mi lado.

Alabanza, amigo y reverencia
en la tierra y en el cielo,
amén por siempre así sea.»

(No tardes más, Nicodemo M.)

—————–
-Texto citado: Benjamín Glez. Buelta, Salmos para sentir, Rio, 2005.
-Imagen: Favela Rocinha, Río Janeiro.

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