La lluvia, Verlaine

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Ocurrió que la amistad comenzó bien, pero no siempre terminará así de bien. Tiene su proceso y su crisis, como todo ser vivo que nace, madura y muere. Entre medio algún impasse que duele e impacienta, con signos de muerte que no fue posible predecir del todo. Habrá que esperar, siempre esperar. Hoy fiesta de los santos Inocentes.

– Así leí que ocurrió entre Paul Verlaine y su amigo Arthur Rimbaud, con triste final. En el poema en original francés que les puse aquí, Verlaine expresó bien la sorpresa y su desconcierto, también lo saludable de la lluvia que como lágrimas limpia la pena y canta en la espera.

Il pleut doucement sur la ville
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Arthur Rimbaud

Il pleure dans mon cœur
Comme il pleut sur la ville,
Quelle est cette langueur
Qui pénètre mon cœur?

O bruit doux de la pluie
Par terre et sur les toits!
Pour un cœur qui s’ennuie,
O le chant de la pluie!

Il pleure sans raison
Dans ce cœur qui s’écœure.
Quoi! nulle trahison?
Ce deuil est sans raison.

C’est bien la pire peine
De ne savoir pourquoi,
Sans amour et sans haine,
Mon cœur a tant de peine!

* De “Romances sans paroles”, 1874.

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* Paul Verlaine (+1896) pasó 555 días en prisión por disparar a Rimbaud, que sobrevivió con heridas leves y no denunció a su agresor. La condena, explican algunos, estuvo ligada a su homosexualidad y a su papel en la Comuna de París.

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Por actualizar sentimientos, traeré de otro lugar en el blog esta confesión de fe y amistad en los días finales del año.

NADA MÁS

Te adoro y te amo, mi señor,
íntima presencia, abrazo infinito
y mi todo, nada más.

Estar contigo, amigo del alma,
recostado en tu regazo,
señor y dios mío, mi único amor.
Decir mi sentir, llorar contigo
amor, soledad y pena,
tú me quedas, nada más.

Vivir para ti esperando tu venir
y al caer de la tarde descansar,
amor de mi vida, solo en ti, nada más.