Bautismo de Espíritu / la conversión

«Derramaré un agua pura que los purificará y les daré un corazón nuevo. Infundiré un espíritu nuevo y arrancaré el corazón de piedra, les daré un corazón de carne. Infundiré mi espíritu, y haré que guarden mis mandatos» (Ezequiel c.36).

Junto al bautismo de agua, importa mucho el ‘bautismo de espíritu’ que los seguidores de Cristo recibimos, por eso nos llamamos cristianos: seguidores de Cristo, bautizados como él con Espíritu santo.

El bautismo espiritual recibido será como un ‘baño interior’. Jesús comunicará su Espíritu para empapar y transformar lo hondo de la persona, compartiendo su proyecto,  sus mejores deseos, la fuerza de amar, su status de hijo querido.