Cristo | Dalí

□ Una de las obras más populares de Salvador DALÍ, el Cristo de San Juan de la Cruz, adquirida por el museo Kelvingrove de Glasgow, viajará por primera vez a Figueres (Girona, España). Será expuesta en el Teatre-Museu Dalí, final de 2020, incluyendo un Simposio sobre ‘misticismo nuclear’, como lo llamó Dalí.

Supimos que un sector de la crítica consideró su obra poco religiosa : el Cristo sin corona de espinas, sin clavos, sin llagas en el costado. Dalí quiso ante todo resaltar la belleza de Cristo. Tiempo para el arte y la poesía en nuestro blog.

□ Se especuló sobre las fuentes de inspiración de esta obra. Dalí confesó inspirarse en un dibujo del siglo XVI, atribuido a san Juan de la Cruz, reproducido en una biografía del santo, y que su autor carmelita le mostró.

[Verán más sobre este Cristo en “CÁNTICO ESPIRITUAL. Juan de la Cruz”]

El ‘Cristo de Dalí’ (1951) fue visto en España durante la 1ª Bienal Hispanoamericana de Arte, en 1952. Salvador Dalí tuvo especial cuidado en exponer bien las obras, que encomendó al poeta y amigo Leopoldo PANERO, la disposición e iluminación.

□ La última etapa de la vida de Leopoldo Panero (+1962), tuvo precisamente al Cristo como centro, sus visitas y coloquios con el Cristo de las Aguas, así el poema ‘En la Catedral de Astorga’ :   

” Todo mi corazón piedad se hace
al abrirse tus puertas lastimeras,
a espaldas ya del mundo queda el alma,
sola en plenitud;  y no es  más honda
la paz que hay en el mar que la que, viva,
profundamente tenebrosa y viva,
se abre ante la esperanza, al pie del cárdeno
Cristo, bajo el vacío de sus naves,
inmensamente solitarias siempre
como el alba al nacer sobre el picacho.

No, no es la luz más bella que tu sombra,
Cristo de mi velar, Cristo desnudo
como enjuto ciprés de pobre aldea,
que empaña  y amortaja el pensamiento
en la vidriada luz de sus pupilas
y en su torso de sed; humildemente,
bajo el morado velo que le encubre,
nos sostiene abrazados como a niños
atónitos, sin risa entre los párpados,
cansados de la calle. ”

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– Verán también si lo desean las imágenes y canto de Ximena Gray, soneto al Cristo crucificado, “No me mueve mi dios”…