Tiempo de esperas y sudores

Recibí hace días este recuerdo de una amiga de lejos. El motivo fue por la fiesta de la Ascensión, cuando Jesús de Nazaret después de resucitar se alejó de la vista de sus discípulos para siempre. Comenzó un tiempo de añoranzas e incertidumbres, tiempo de espera por su regreso. También será tiempo para el trabajo y el pan nuestro de cada día, tiempo de los sudores.

Es lo que ella quiso expresar con su envío del bello poema que la colombiana Gloria Inés Arias de Sánchez escribió para sus hijos, “No les dejo mi libertad, sino mis alas”. El Señor Jesús al despedirse de sus discípulos les ofreció su abrazo de amistad y una tarea a realizar, la promesa de su misteriosa presencia y su trabajo que deberán adivinar en su ausencia.

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« Les dejo a mis hijos no cien cosechas de trigo
sino un rincón en la montaña, con tierra negra y fértil,
un puñado de semillas y unas manos fuertes
labradas en el barro y en el viento.
No les dejo el fuego ya prendido
sino señalado el camino que lleva al bosque
y el atajo a la mina de carbón.
No les dejo el agua servida en los cántaros,
sino un pozo de ladrillo, una laguna cercana,
y unas nubes que a veces llueven.
No les dejo el refugio del domingo en la Iglesia,
sino el vuelo de mil palomas, y el derecho a buscar en el cielo
en los montes y en los ríos abiertos.
No les dejo la luz azulosa de una lámpara de metal,
sino un sol inmenso y una noche llena de mil luciérnagas.
No les dejo un mapa del mundo, ni siquiera un mapa del pueblo,
sino el firmamento habitado por estrellas,
y unas palmas verdes que miran a occidente.

No les dejo un fusil con doce balas,
sino un corazón, que además del beso sabe gritar.
No les dejo lo que pude encontrar,
sino la ilusión de lo que siempre quise alcanzar.
No les dejo escritas las protestas, sino inscritas las heridas.
No les dejo el amor entre las manos,
sino una luna amarilla, que presencia cómo se hunde
la piel sobre la piel, sobre un campo, sobre un alma clara.
No les dejo mi libertad sino mis alas.
No les dejo mis voces ni mis canciones,
sino una voz viva y fuerte, que nadie nunca puede callar.
Y que ellos escriban, ellos sus versos,
como los escribe la madrugada cuando se acaba la noche.
Que escriban ellos sus versos;
por algo, no les dejo mi libertad sino mis alas…»

García Márquez, sueños

Pasados ya unos días, traigo aquí en memoria y homenaje un texto de Gabriel García Márquez leído en otra ocasión en el blog, mas ahora mismo con doble cariño y reconocimiento. Descanse en paz, en nuestra estima siempre.

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Recordarán que García Márquez vistió en la ceremonia del Nobel 1982 una guayabera blanca y en la mano la rosa amarilla, símbolo de su Colombia. El Discurso de recepción fue a un tiempo lamento y canto de amor, «La soledad de América Latina».

En aquella circunstancia el maestro formuló un sueño reparador, también ahora válido para todos nosotros como el mejor y último deseo suyo, por nuestra tierra todavía maltratada por tanta avaricia y violencia:

«El deseo de una nueva y arrasadora utopía de la vida, donde nadie pueda decidir por otros hasta la forma de morir, donde de veras sea cierto el amor y sea posible la felicidad, y donde las estirpes condenadas a cien años de soledad tengan por fin y para siempre una segunda oportunidad sobre la tierra.»

* Ver en nuestro post ‘No esperes más’.

Solo el amor, Lázaro

    = Jesús lloró, conmovido en su interior, se acercó al sepulcro y ordenó ¡Quiten la piedra!

Leí unas reflexiones recientes a propósito de la resurrección de Lázaro que me hicieron pensar. En verdad solo el amor moverá las montañas y las losas más pesadas.

El amor verdadero tendrá un dinamismo creativo y liberador que se expresa con obras, no solo buenos deseos, pasa a la acción y transforma la realidad. Ese motor del mundo que mueve todo, es el amor.

    = Una niña caminando por un sendero llevó a cuestas a su hermanito. Mirándola pregunté: ¿Cómo puede llevar una carga tan pesada? La niña me miró con sorpresa y dijo ¡No es una carga, señor, es mi hermanito!

¿Cómo explicar lo de Lázaro del Evangelio?

. . Solo desde el amor se explica que el Señor Jesús regrese a Judea donde quisieron matarlo: ‘Señor, tu amigo está enfermo’.

. . Solo desde el amor pudieron los discípulos decir: ‘Vamos también nosotros a morir con él’.

. . Solo desde el amor se explica el grito de Jesús ante la tumba de su amigo: ¡Lázaro, sal de ahí!.

. . Solo desde el amor se entiende: ‘El muerto salió, las manos y los pies atados, la cara envuelta en un lienzo’.

    = ¿Seremos hoy capaces de quitar losas de muerte, de sacar a los muertos, o al menos seremos fuertes para cargar a cuestas con nuestro hermano en necesidad?

* Texto de Lázaro, san Juan c.11


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Vean también nuestro post «Los milagros»

Creo en la resurrección

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Días atrás celebramos los santos y los difuntos, de todos nosotros, de nuestros seres más queridos que no hemos vuelto a ver.

En las circunstancias de ahora como en otras, cuando parece reinar solo oscuridad y tristeza, el discípulo de Jesucristo también tiene dificultad para ver, nota temblar su voz y su mirada y aparecer la duda.

Estos pocos versos tomados de un himno litúrgico quisieran despertar la memoria y disolver toda neblina en la mañana, la limpia luz primera levantará el ánimo ahora retraído.

La razón de ser de mi esperanza es Cristo resucitado, nuestro Señor del alba. Creer es también despertar y esperar.

El alba de oro crece
y anda ya próximo el Señor;
el sol, con lanza luminosa,
rompe la noche y abre el día.

¡Puro milagro de la aurora!
Cristo de pie sobre la muerte,
y el sol gritando la noticia.

Guárdanos tú, Señor del alba,
hijos de luz resucitados;
ser pura transparencia
bajo la luz recién amanecida.

–José L. Blanco Vega (+2005)

Lucerna Festival, concordia musical

frangelico-angeles-musicos_coronation-blEs la noticia que pongo en el blog porque es buena e interpela:

«El festival suizo celebra los 75 años del concierto inaugural, ofrecido por Arturo TOSCANINI en Lucerna. La cita nació como un refugio de concordia en la Europa que se precipitaba a la guerra.»

En efecto, el 25 de agosto de 1938, Toscanini dirige un concierto frente a la Villa Tribschen, residencia de Richard WAGNER, a orillas del lago de los Cuatro Cantones, a las afueras de Lucerna. Eran tiempos convulsos.

• Con la anexión de Austria por parte de Alemania, los Festivales de Salzburgo y Bayreuth habían caído enfermas del cáncer del nazismo.
• En el horizonte, el mayor fratricidio nunca vivido en Europa.
• Como quien profiere un último grito de esperanza, Toscanini acomete el ‘Idilio de Sigfrido’ en el mismo espacio donde se estrenó.

La música llegó en nuestra ayuda para refrescarnos la memoria, conviene a veces no olvidar del todo, y para curar heridas y fantasmas. Una apuesta clara por la PAZ, por el uso de medios no violentos para resolver conflictos. Los dirigentes deben trabajar en verdad por el respeto a la vida y la dignidad de los pueblos y las personas, sean de la cultura, raza o religión que sean.

* Imagen: Ángeles músicos (detalle), Coronación de la Virgen, Fra Angelico.

Esperar siempre, la confianza

:: Tomé estas notas a propósito del cielo y del infierno. Preguntaron si al final muchos merecerán duro castigo, pues hicieron gran daño a otros.

– Infierno como cosa de Dios no me cuadra. No puedo pensar un Dios que sea padre, y partidario de pena de muerte para su gente.
– La venganza, desear mal o condenación para alguien, aun culpable, no es un pensamiento gratificante.
– Sobre el final y el después, habrá que esperar y confiar. Solo un Padre bueno sabrá hacerlo. Bastará creer en la vida eterna como anhelo y puro regalo.

atar_ee ecca_blFue una apuesta del creyente. Más que creer en algo, creemos en Alguien que nos ama y no quiere que nadie se pierda.

Lo claro es que Jesucristo resucitó, pues si Él no resucitó, todo termina ya. Nos prometió un lugar, estará la ilusión del reencuentro.

:: Yo también lo creo así. Importa mucho sentirme bien, verme vivo, vivir en paz. Ver si en la espera puedo mantener encendida la lámpara de mi fe, pues pronto será de noche.

Alguien dijo que lo más importante será esperar, esperar siempre, esperar a Dios hasta el final.

«Jesús dijo: Tengan encendidas las lámparas aguardando a su señor de la boda, para abrirle apenas llame. Dichosos los criados a quienes el señor encuentre despiertos, los hará sentar y los irá sirviendo. Si llegara en la noche, dichosos ellos» (san Lucas c.12).

– Mira que estamos alerta,
Esposo, por si vinieres,
y está el corazón velando,
mientras los ojos se duermen.
– Danos un puesto a tu mesa,
Amor que a la noche vienes,
antes que la noche acabe
y que la puerta se cierre.

:: Leí que Gandhi oraba este bello deseo: “Enséñame, Señor, que perdonar es un signo de grandeza, y que la venganza es una señal de bajeza”. El Señor es de misericordia sin fin.

Y un buen amigo, llegado ya a su destino, me recitó un día con mirada serena estos sencillos versos:

«Al borde de mi noche me he sentado,
esperando tranquilo la mañana.»

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En la espera, la confianza necesaria, quiso trasmitir este canto de Satelite, Mexico «Vuelve, Señor».

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La Navidad, preparación

«El Señor viene», mensaje que prepara la Navidad cristiana, conmemora el tiempo de nacer y vivir de Jesús de Nazaret. Según los testigos él resucitó y sigue entre nosotros veladamente; vendrá al final abiertamente glorioso para salvar y restaurar, no para condenar ni destruir.

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– Nos importará saber: si él viene ahora cómo reconocerlo, si cuando venga al final de la vida me recibirá en su Reino, qué me preguntará, y qué debo yo hacer ahora.

Los creyentes se relacionan con Jesucristo en la intimidad, humilde y silencioso como la primera vez, arroyo de luz y manantial de esperanza para todos. La fe iluminará el duro camino de la vida, oscurecido por el mal y el sufrimiento.

– Si yo deseara en verdad su venida, le abriré sin temor mis puertas, él entrará y cambiará mi vida, será como nacer de nuevo. Así lo explicaba por los años 1100 de nuestra era, un joven monje francés, Guerrico de Igny:

: “No os dejaré huérfanos, volveré a vosotros” (Juan 14,18). Hay una venida del Señor frecuente y personal, según el mérito y el fervor de cada uno, en el tiempo que media entre su primera venida y su vuelta el último día.
: Por su venida actual reforma nuestro orgullo según el ejemplo de su humildad. Este venir del que hablamos se realiza en el secreto del alma…
: El Señor llega sin ser visto y se aleja sin que uno lo perciba. Su presencia será luz del alma y del espíritu, produce en quien lo contempla una dulce y dichosa admiración.

* Leer más en La Navidad de Cristo.

Las tinajas vacías, Caná

Enviaron los amigos estos pensamientos para el blog ‘nicodemo’, buscando en la noche la luz y nacer de nuevo.

Este nuestro de ahora parece tiempo de muerte, tiempo de carencias, se acabó el aceite y las lámparas se apagan, no quedó vino para la fiesta y las tinajas están vacías.

Imágenes y señales del Evangelio para denunciar la falta de esperanza y la poca fe, pareció acabarse el amor.

El Evangelio de san Juan el discípulo amado habló de unas bodas en Caná de Galilea donde pasaron gran apuro pues se acabó el vino y vieron las tinajas vacías. Cómo hacer.

– Llenen al menos de agua sus tinajas, alguien dijo, y repartan entre todos.
– Llénalas tú mismo, se me dice, y reparte tu agua que será el mejor vino.
– El vino mejor es el de ahora, el de la última hora, el que a todos llega.

La avaricia de unos y la increencia de otros, vaciaron las tinajas y acabaron con todo. Cristo, nuestro invitado, puso en marcha el amor con nuestro llenar y repartir generoso. Él será nuestro mejor vino.

Las Bodas de Caná mencionaron 6 tinajas de piedra destinadas a las purificaciones, con 100 l. de capacidad cada una, primero vacías luego llenas de agua, que acabó siendo el mejor vino.
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Fue juicio y a la vez milagro, solo el amor produjo la maravilla, nos dirá el cantautor cubano Silvio Rodríguez:

Debes amar el tiempo de los intentos
debes amar la hora que nunca brilla
y si no no pretendas tocar lo cierto,
sólo el amor engendra la maravilla
sólo el amor consigue encender lo muerto.

Debes amar la arcilla que va en tus manos
debes amar su arena hasta la locura
y si no no la emprendas que será en vano,
sólo el amor alumbra lo que perdura
sólo el amor convierte en milagro el barro.


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Como un esperado encuentro, dirán los versos de este poema que es oración. La boda y la mesa, la fiesta de la nueva humanidad donde nadie más sufrirá carencias, habrá amor y pan en abundancia.

En vela y encendidas sus lámparas, el aceite será la fe y la llama el amor.

– Éste es el tiempo en que llegas,
Esposo, tan de repente,
que invitas a los que velan
y olvidas a los que duermen.
– Danos un puesto a tu mesa,
Amor que a la noche vienes,
antes que la noche acabe
y que la puerta se cierre.

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= En plena pandemia, inspirándose en las Bodas de Caná, en la poderosa intercesión de María, «Hagan lo que Él les diga», el Papa Francisco escribió en marzo 2020 esta oración a María: ORACIÓN del Papa por el fin de la pandemia.

= ‘En Caná de Galilea, viendo María la madre que se acabó el vino, le dijo a Jesús: ‘No tienen vino’, y luego ‘Hagan lo que Él les diga’ (s Juan c.2).

Cardenal Martini, aire nuevo

«La edad y la enfermedad me envían una clara señal de que es hora de apartarse de las cosas de la Tierra para prepararme a la próxima llegada del Reino. Que el mismo Jesús pueda dar respuesta a sus interrogantes más profundos.»

velas_litPor estas fechas de santos y difuntos, hoy en recuerdo del cardenal Carlo Maria Martini, muerto el pasado 31 de agosto a los 85 años. Él simbolizó para millones de católicos la esperanza en una Iglesia más abierta, más solidaria, más fiel al Evangelio, un aire nuevo.

Los que conocieron y trataron últimamente al Cardenal cuentan que traslucía una serenidad que sólo da el convencimiento de saberse siempre en manos de Dios. Descanse en paz.

Estas que pongo aquí serán parte de sus últimas palabras publicadas sobre la religión de nuestro tiempo, siempre en búsqueda de algo distinto, más cálido y convincente.

«A propósito de la imagen de las brasas que se esconden debajo de la ceniza, veo en la Iglesia de hoy tanta ceniza sobre las brasas que a menudo me invade una sensación de impotencia. ¿Cómo liberar la brasa de la ceniza para que pueda reavivar la llama del amor? Ante todo tenemos que buscar esas brasas. ¿Dónde están esas personas llenas de generosidad como el buen samaritano? ¿O que tienen tanta fe como el centurión romano? ¿Que son entusiastas y valientes como Juan Bautista? ¿O que se atreven con la novedad como San Pablo? ¿Que son fieles hasta el final como María Magdalena? Hombres y mujeres de nuestro tiempo que estén cerca de los pobres y rodeados de jóvenes, que experimenten cosas nuevas. Necesitamos confrontarnos con personas que queman para que el espíritu pueda difundirse por todas partes.»

* En ‘Corriere della Sera’, 01/09/2012.
* Ver también ‘Preguntas a Dios‘.

Ama la vida intensamente

Shaun Wilson Miller era un muchacho australiano de diecisiete años que vivía con un problema crónico del corazón. Le habían practicado dos transplantes que su cuerpo rechazó y le quedaban meses de vida. Él mismo grabó su mensaje de despedida en vídeo para sus familiares y personas queridas.

«Hola, chicos, tengo malas noticias que quiero contarles a todos.
– Sufro de un rechazo crónico al trasplante de corazón. Y no estaré aquí tanto tiempo como pensaba. Pero quiero decirles que este ha sido un viaje increíble y no me arrepiento de nada.
– Vivan la vida intensamente porque nunca se sabe lo que va a pasar. Solo quiero agradecer a mi familia y amigos por haber formado parte de mi vida. Por favor, no lloren por mí, estaré bien.
– Les pido a todos mis amigos que se aseguren de que mi padre está bien. Les voy a echar tanto de menos. Les quiero a todos.»

Por un error el video acabó en YouTube: 10.000 personas en un solo día, millones en semanas. Finalmente el joven falleció el pasado 26 de mayo. Hacía pocas semanas que había conocido el amor. Testimonio impresionante en circunstancias así, por su espíritu abierto, su cariño a la vida y a las personas, por su serena esperanza en medio de todo.