Llegó al blog el texto del ‘Decálogo solidario‘. Será un reto, un estilo de vida, más que gestos aislados. Fueron propuestas del Evangelio de Jesús de Nazaret para todos. Como en la imagen, a los pies del cansado, o como el samaritano llevando en brazos al malherido.
1º . ‘Felices los que tienen hambre y sed de justicia’… es bienaventuranza. 2º . ‘Denles ustedes de comer…’ a los discípulos, por la multitud hambrienta. 3º . ‘El que tenga dos túnicas, que dé una’… del Sermón de la montaña. 4º . ‘Si callaran, gritarán las piedras…’ la verdad se hace paso en Jesús. 5º . ‘Tuvieron todo en común…’ el sueño de los primeros cristianos. 6º . ‘Ámense unos a otros como yo los amé…’ el mandato nuevo. 7º . ‘Si un ciego guía a otro ciego, los dos tropezarán…’ la ayuda mutua real. 8º . ‘Dichosos los limpios de corazón…’ el interior, otra bienaventuranza. 9º . ‘Porque estuve enfermo, en la cárcel o forastero…’ la misericordia. 10º . ‘El que quiera ser primero que sea el último…’ como servidor.
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Dirá Juan Pablo II: “La solidaridad no es un sentimiento superficial. Es la determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien de todos y cada uno”.
– La solidaridad como respuesta agradecida e imitación de lo que Cristo hizo por mí:
Ungir tus pies, que buscan mi camino,
sentir tus manos en mis ojos ciegos,
hundirme, como Juan, en tu regazo,
y –Judas sin traición– darte mi beso.
–Alfonso Junco
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* Imagen: “El Señor lava los pies a Pedro”, Sieger Köder. “Jamás me lavarás tú a mí los pies. Si no te dejas lavar los pies, no tienes nada que ver conmigo” (san Juan c.13).
Iniciaremos un camino de renovación y de cambio en las Iglesias cristianas, será la Cuaresma. Un tiempo de meditación y limosna, preparando la Semana santa y la Pascua. Algo en nosotros habrá de morir, brotará algo nuevo.
Con esta ocasión pondré en el blog unas opiniones del Cardenal Carlos Martini sobre la caridad, para dar más forma y color al amor cristiano.
– La fe es importante si avanza junto a la caridad. Sin la caridad la fe se vuelve ciega. Sin la caridad no hay esperanza y no hay justicia.
– Hacer el bien, ayudar al prójimo, es un aspecto importante, pero no es la esencia de la caridad.
– Escuchar a los otros, comprenderlos, con nuestro afecto, reconocerlos, quebrar su soledad y ser su compañero. Amarlos, en definitiva.
– La caridad no es limosna. La caridad que predicó Jesús nos hará partícipes de la suerte de los otros. Comunión de espíritus y lucha contra la injusticia.
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-Leer íntegra la entrevista de E. Scalfari, julio 2009.
N .- El Cardenal Carlo M. Martini, profesor de Biblia, arzobispo de Milán, símbolo de renovación católica, falleció en agosto de 2012 a los 85 años. Descansará en paz.
= Se dan abundantes contradiccionesen el mundo de lo religioso, aunque debiera ser un mundo de paz y armonía. Creyentes que viven en el temor y la dependencia, esclavos de un Dios tirano que atosiga y no libera.
Pueden ser víctimas de los llamados por la Biblia «falsos profetas», tal vez los fariseos y escribas en tiempo de Jesús de Nazaret, que por propio interés intimidan a las personas y las alejan de Dios.
Jesús curó a las personas que los evangelios llamaron «poseídas por espíritus malignos». A la gente dominada e infeliz, él le devolvió las ganas de vivir en libertad y sin temor, y a todos les pedía conversión, cambio de mentalidad.
= La autoridad del Nazarenoimpresionóa sus contemporáneos. Deberemos también nosotros creer en la fuerza curativa, liberadora, de Jesús y sus discípulos. Es la fuerza curativa de la acogida y el amor.
Como en otras ocasiones este apunte me lo sugirió el teólogo J.A. Pagola que comentó así la curación de un endemoniado en el evangelio:
«No pocas personas viven de imágenes falsas de Dios. No lo sienten como una presencia amistosa que invita a vivir de manera creativa, sino como una sombra que controla su existencia.
.. Jesús empieza a curar liberando de un Dios opresor. Sus parábolas atraen hacia el amor a Dios, no hacia el sometimiento. Su presencia hará crecer la libertad, no la servidumbre.»
A la categoría ‘evangelio’ de este blog le faltaba un capítulo importante que debía llamarse ‘El Dios de Jesús’. Los cuatro evangelios dibujan un retrato interior del Dios en el que cree Jesús de Nazaret.
Una encomienda propia de los profetas de religiones será contar los pensamientos y explicarnos el ser de Dios, también juzgar y corregir errores. Alguno de ellos dará origen así a las diversas religiones.
¿Cómo es el Dios de Jesús? ¿Qué vivencia de Dios desea comunicar a sus discípulos? ¿Qué cambios quiere introducir en la religión de su tiempo? ¿Cómo fue la fe de Jesús?
Jesús perteneció a un género distinto de profeta. Se presenta como Hijo, conoce a Dios de cerca, le será familiar. Palabra de Dios hecha carne, conocerá al Padre Dios como nadie. Su presentación del Dios de Abraham y de Moisés tuvo acentos propios, un perfil diferente de lo divino.
«Jesús de Nazaret anunciará que algo nuevo se ha puesto en marcha. La humanidad no camina sola, abandonada. Hay alguien empeñado en la vida y felicidad última de todos, alguien que es bondad, acogida, liberación, plenitud: es Dios, nuestro Padre.» (J.A Pagola)
Recordaremos algunos rasgos propios del Dios de Jesús de Nazaret:
– Es padre bueno, acogedor, que espera siempre, lleno de alegría por el regreso del hijo más pequeño, así lo describe el texto del Hijo pródigo. – Es grande por su bondad, nos escucha y comprende, disculpa y perdona siempre, «hasta setenta veces siete». – Es señor pero servidor, que recoge compasivo al herido y cuida del maltratado, como en el Buen samaritano. – Es soberano y a la vez humilde, a los pies de sus discípulos, identificado con los niños y con los que pasan hambre o están enfermos, «tuve hambre y me dieron de comer». – Es padre que está en el cielo, pero habita en sus criaturas, su templo es el corazón de cada uno, somos su viva imagen, es padre nuestro, él es amor.
(Texto parábola del Hijo pródigo, san Lucas c.15)
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-Imagen: El regreso del hijo pródigo, 1662, H. Rembrandt, fragmento. El padre con rostro luminoso y cansado, abraza en sus entrañas al hijo ya recuperado, sombrío y apesadumbrado.
«No adores otros dioses además de mí. No hagas para ti ningún ídolo ni nada parecido de lo que hay arriba en cielo, ni de lo que hay abajo en la tierra» (Éxodo c.20).
– Si me aman guardarán mis mandamientos
– Serán mis amigos si hacen lo que les mando.
Lo habitual será hablar de los 10 Mandamientos, la ley de Dios que aparece en la Biblia, muchos en forma de prohibición: No matarás, no adorarás otros dioses, no robarás, no codiciarás la mujer de tu prójimo.
JESÚS de Nazaret respetará esos mandamientos, pero vio más y en positivo. Resumió toda la Ley en el mandamiento principal y añadió el mandato nuevo:
– Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y toda tu alma, y a tu prójimo como a ti mismo
– Ámense unos a otros como yo los amé.
JESÚS no fue un legislador sino un maestro de vida, con sus preferencias y llamadas. Enviará a sus discípulos como servidores, con el encargo de ‘curar, perdonar y enseñar’ lo que Él les mandó.
Propuso un nuevo estilo, consignas y mandatos, al menos unos 20, que verán aquí agrupados en 4 capítulos: el amor y la misericordia, la austeridad y el seguimiento, la humildad, la oración y la misión. Serán como un resumen del Evangelio.
I . . Sean perfectos, como su Padre del cielo es perfecto
. . Sean misericordiosos, como el Padre es misericordioso.
. . Ámense unos a otros como yo los amé
. . Amen a sus enemigos
. . No juzguen y no serán juzgados
. . Perdonen y serán perdonados
II . . Busquen ante todo el Reino de Dios y su justicia
. . Atesora bienes en el cielo, no en la tierra
. . No vivan agobiados por el comer o el vestir
. . Vende lo que tienes y dáselo a los pobres. Sígueme.
III . . Háganse pequeños como niños
. . Deberán nacer de nuevo para ver el Reino de Dios
. . No te hagas llamar ‘maestro’
. . Lávense los pies unos a otros
. . El que quiera ser primero, sea el servidor de todos
. . Harán esto en memoria mía.
IV . . Oren siempre, sin desfallecer
. . Vigilen y oren, no caigan en la tentación
. . Estén en vela, no saben el día ni la hora
. . Bauticen, curen las dolencias, perdonen los pecados
. . Anuncien el evangelio a todos los pueblos.
Los cristianos mal cumplimos los 10 mandamientos, y olvidamos tal vez el mandamiento principal y los mandatos de Cristo, la Nueva Alianza. Más que la doctrina importa la práctica.
– Yo les infundiré mi espíritu, y haré que caminen según mis preceptos, y que guarden y cumplan mis mandatos. (Ezequiel c.36)
– Agradaremos a Dios si guardamos su mandato: Que creamos en su Hijo Jesucristo y nos amemos unos a otros. (Carta de san Juan c.3)
– Desde la nube, en la montaña, Dios Padre nos dice, nos pide: ¡Es mi Hijo amado, escúchenlo!
+ SEÑOR, tus palabras son mi alegría, tus mandatos mi delicia, hacer tu voluntad llena mi vida / Eres modelo para vivir, maestro de conversar y ejemplo de amar / Tu mirada, tu modo de tratar, fue curación; tu manera de acoger y escuchar, fue consuelo y perdón / Imitaré tu confianza con el Padre y tu fraterna amistad con seguidoras y discípulos +
– Aquí podrán descargar varios eBook de nicodemoblog con sus enlaces: EBOOKS_LINKS, pdf.
– En comentario un buen resumen práctico del tema, siglo vii.
– Actitudes positivas para vivir el mandamiento nuevo, en comentario, por el obispo Héctor López, Guadalajara, México.
“Pasó haciendo el bien”, el mejor resumen de la vida de Jesús de Nazaret que hicieron los que lo conocieron de cerca.
# La ‘misericordia’ será un tema evangélico preferente. Para unos fue curación de lo incurable, para otros un abrazo de perdón, para la oveja perdida será un descanso, para todos un tiempo de gracia y de bondad, el rostro más amable de Dios.
«He venido para sacar a los presos de las cárceles, que los ciegos recuperen la vista y dar pan al hambriento, para consolar a los tristes y dar cobijo a los sin techo»
# En medio de rupturas y violencias, Jesús de Nazaret propuso otra justicia, una relación diferente con Dios y con las personas. Él conoció una sociedad muy rota, con mucha discriminación:
– Los que pueden entrar en el templo, y los ‘infieles’ excluidos.
– Prójimos a los que amar, y no-prójimos a los que se puede abandonar.
– Personas observantes de la ley, y gentes que no cumplen lo mandado.
– Los que se creen justos, y pecadoras de profesión deshonrosa.
# Jesús se acercará a los más discriminados. Se sienta a comer con publicanos, se dejó besar los pies por una pecadora, y tocará con su mano al leproso, busca salvar lo perdido. La gente lo llamó «amigo de pecadores». Es la misericordia, lo que él piensa y siente.
: Cuando nosotros los evitamos, Dios se les acerca
: Cuando los humillamos, Él los defiende y protege
: El Padre los abraza, mientras nosotros los despreciamos
: Tendrán siempre un lugar en el corazón de Dios.
# Dedicado a esas personas que preguntaron por la posibilidad del encuentro con Dios, eso es la oración.
La montaña en la Biblia es cercanía de Dios y símbolo de un camino de búsqueda; significa también claridad y calma, como el silencio preciso para conversar a solas sin prisa.
«Jesús tomó a sus discípulos y subió al monte a orar… Se oyó una voz del cielo que dijo: Este es mi Hijo amado, escúchenlo», s Lucas c.9.
# Estando yo presente en una celebración nos entregaron esta letra del canto. Me gustó. Por tratarse de encuentros inolvidables con Jesús de Nazaret, pensé publicarlo aquí en el blog ‘nicodemo’. Gracias.
«Encontrarme contigo, Jesús de Nazaret,
es la dicha más grande de mi vida.
Bebiste de mi agua en tu sed,
y saciaste mi sed con Agua viva.
Supiste que de noche te buscaba,
y escuché que decías: renace a vida nueva.
Cenaste en mi casa, allí, conmigo
y en tu casa encontré la del Amigo.
Me viste sin yo ver en la tiniebla,
y fue barro y amor fue luz de estrellas.
Porque solo tu Amor, vale más que la vida.»
# Algo más de las condiciones para orar:
«Cuando vayan a orar, háganlo a solas, en su habitación, cierren la puerta y hablen allí con Dios, su Padre, pues él da lo que se le pide en secreto», s Mateo c.6.
·· Para orar necesitamos recogimiento, interioridad.
·· El misterio de Dios sucede en el silencio, donde podremos oír su voz.
·· Hay situaciones que entenderemos mejor, si oramos antes.
·· Hay cosas que haremos mejor, si oramos antes.
·· Hay palabras que no diremos, si oramos antes.
Vean esta pequeña colección de ORACIONES, súplicas, confianza, amistad, entrega.
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Encontrarnos con Jesús de Nazaret también ahora, nuestro amigo y señor, nos cambia e ilumina, nos abre un horizonte, alimento para nuestra fe.
Así en esta melodía, llena de afecto y buenos deseos: «Encontrarme contigo», del grupo evangélico Satelite, México.
Reaparece en el blog el tema de la muerte y de la vida. Llegando del funeral de un querido colega, persona justa y buena, leo en la Biblia estas ideas de un sabio contemporáneo de Jesús:
«¡Dios no hizo la muerte ni goza destruyendo a los vivientes! Todo lo creó para que subsistiera; las criaturas del mundo son saludables: no hay en ellas veneno de muerte, ni el abismo impera en la tierra, porque la justicia es inmortal» (Sabiduría c.1)
La realidad desmentirá en parte este pensamiento. Por su parte Jesús de Nazaret y sus seguidores apostarán firmemente por la Vida y el Amor que no tienen final, ni siquiera después de la muerte.
«El que cree en mí no morirá para siempre, la muerte no tendrá dominio sobre él… No teman porque yo he vencido a la muerte» (s.Juan c.6)
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Pasado un tiempo pensé traer este Salmo (23) que se canta y reza en funerales, es de confianza y resurrección:
«El Señor es mi pastor: nada me falta; en verdes pastos me hace reposar. A las aguas de descanso me conduce y reconforta.
. . Aunque pase por quebradas oscuras, no temo ningún mal, porque tú estás conmigo, y voy sin miedo.
. . La mesa has preparado y con aceites perfumas mi cabeza. Mi mansión será la casa del Señor por siempre»
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Y un sábado santo me llegó este texto profético para animar nuestra esperanza, pues al final como al principio, Dios es amor, siempre amor:
«Así dice el Señor: En su aflicción madrugarán para buscarme y dirán: Vamos a volver al Señor: él nos sanará; él, que nos hirió, nos vendará. En dos días nos sanará; al tercero nos resucitará; y viviremos delante de él» (Oseas c.5)
«Cuando vaya y les prepare sitio, volveré y los llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estén también ustedes» (s.Juan c.14)
Muchas personas sienten en nuestro tiempo impotencia ante un futuro incierto y amenazador.
¿Para qué la vida? ¿Qué es la muerte?
¿Cómo hay que vivir? ¿Cómo hay que morir?
Esto me escribió hace poco mi amiga Mary:
: No me gusta tener miedo a la muerte, prefiero mirar las cosas a la cara y conocerlas.
: Sé que estamos en las manos de Dios, pero no sabemos el tiempo que nos queda de vida, todavía quiero ayudar a muchas personas.
: Tengo muchos sueños y trato de vivir alguno en lo cotidiano.
Tiene razón. También yo pensé en lo mismo desde estas dos películas: «De dioses y hombres», llena de detalles sobre el sentido de la vida y de la muerte, y «Presidente Mitterrand», las impresiones del político ante el final inminente de su vida.
En esta última, el protagonista recuerda su primera formación religiosa, alerta sobre lo que permanece en el fondo con el paso del tiempo, y cuenta la reacción de J.S. Bach por la muerte inesperada de su mujer y su hijo: no se desmoronó del todo, compuso «Jesús sigue siendo mi alegría».
Jesús es mi alegría
y el consuelo de mi corazón.
Jesús me preserva de los sufrimientos
y es la fortaleza de mi vida.
Es la luz y el sol de mis ojos;
el gozo y la paz de mi alma.
Por todo ello no lo rechazaré
ni de mi corazón ni de mis ojos.
Johann S. Bach, BWV 147 (1723), Coro “Jesus bleibet meine Freude”
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La Pascua es tiempo de vida y esperanza. Traigo aquí esta firme convicción del apóstol Pablo de Tarso: Jesucristo es el señor de la vida y de la muerte.
«Ninguno vive para sí, ninguno muere para sí.
Si vivimos, vivimos para el Señor,
si morimos, morimos para el Señor;
en la vida y en la muerte somos del Señor.
Para eso murió el Cristo y resucitó: para ser Señor de vivos y muertos».
(Carta Romanos, c.14)
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* “Presidente Mitterrand”, Robert Guédiguian, 2005, película basada en el libro de Georges-Marc Benamou “Le Dernier Mitterrand”, ed. Plon.
Hoy es Jueves Santo. Encontré en este bello texto explicando lo que pudo pensar Jesús de Nazaret antes de subir a la cruz:
– Busqué toda mi vida el Rostro de mi Padre. Lo encontré en la sonrisa de los niños, en los humillados y sencillos del reino.
– Cumpliendo su voluntad, entendí que yo era el Rostro del Padre, quien me mirara con ojos limpios se encontraría con Él.
– Ahora mi Pan partido y entregado, mi Rostro desfigurado, descubrirán en él el Rostro bondadoso de mi Padre.
Yo responderé:
. . Sí, Maestro, yo te descubriré en el abatido y en el enfermo, y yo quisiera ser tu rostro y tu palabra para mis hermanos;
. . así, cuando estén afinadas todas las cuerdas de mi vida, Maestro mío, cada vez que tú las toques cantarán tu Amor infinito.
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«Encontrarme contigo» – Satelite – México. Melodía llena de afecto y buenos deseos.
«Encontrarme contigo
Fiel amigo; sentir la pasión de tu corazón
Y darte el honor; postrado a tus pies;
Con alma derramada ante tu mirada;
Tu Rostro señor encontrarlo en mí;
Escuchar tus palabras hablando a mi alma.»