Navidad es comunicación

Feliz Navidad, dos palabras que expresan necesidad de luz, si vives anochecido; que recuperes la paz, si estás impaciente o desanimado; cariño, calor y compañía que arropen al abatido.

El misterio cristiano de la Navidad fue y será un intento por romper el silencio y la soledad.

Lo que Dios quiso con su venida fue abrir un canal permanente de comunicación, confianza y amistad, vencer la distancia entre las personas humanas y las divinas, acercar el cielo y la tierra.

Si tú eres
el Dios humilde
que te escondes,
¿me atreveré yo
a revelarte
en el rigor insuficiente
de mis palabras?

Si tú eres
el Dios humilde
que te comunicas,
¿trataré yo
de enmudecerte
con el silencio puritano
de mi boca cerrada?

¡Bienvenido seas,
silencio divino,
expresándote
en nuestra palabra
tan humana!

* B. González Buelta, “Caminar sobre las aguas».

La oración de Teilhard de Chardin

La Navidad nos presentó su propia paradoja : la pequeñez e insignificancia de un Dios inesperado y sorprendente. La FE, cuestionada por la razón y la ciencia, siempre quiso aportar su punto de vista sobre el sentido y origen de todo, sobre el ser de Dios y su búsqueda.

Pierre Teilhard de Chardin (+1955), científico y religioso francés, investigó los orígenes de la vida humana. Cuestionado por la autoridad vaticana, buscó el consuelo y la luz en la oración, solo deseando ‘amar y servir’ a su Creador y Señor.

El texto de Teilhard que verán fue meditación de un buscador tras ese innombrable que es Dios, íntimo y grandioso, cercano y huidizo, siempre otro y siempre mayor que nosotros lo podamos pensar.

Vean recitado el texto oración de Teilhard «En busca de Dios»:

    «¡Te necesito, Señor, porque sin Ti mi vida se seca!
    Quiero encontrarte en la oración,
    en tu presencia inconfundible,
    durante esos momentos en los que el silencio
    me sitúa frente a mí, ante Ti.

    ¡Quiero buscarte!
    Quiero encontrarte dando vida a la naturaleza que Tú has creado;
    en la transparencia del horizonte lejano de un cerro,
    y en la profundidad del bosque
    que protege con sus hojas los latidos escondidos
    de todos sus inquilinos.

    ¡Necesito sentirte alrededor!
    Quiero encontrarte en tus sacramentos,
    en el reencuentro con tu perdón,
    en la escucha de tu palabra,
    en el misterio de tu cotidiana entrega total.

    ¡Necesito sentirte dentro!
    Quiero encontrarte en el rostro de los hombres y mujeres,
    en la convivencia con mis hermanos;
    en la necesidad del pobre
    y en el amor de mis amigos;
    en la sonrisa de un niño
    y en el ruido de la muchedumbre.

    ¡Tengo que verte!
    Quiero encontrarte en la pobreza de mi ser,
    en las capacidades que me has dado,
    en los deseos y sentimientos que fluyen en mí,
    en mi trabajo y mi descanso
    y, un día, en la debilidad de mi vida,
    cuando me acerque a las puertas del encuentro cara a cara contigo.»

___

–Y nuestra colección de ORACIONES, súplicas, alabanza, agradecimiento.

‘En Ti’ – Ain Karem, canto oración de confianza «Tú no quiebras la caña cascada. Hazme como tú, buen Jesús, en Ti mi vida encuentra descanso».
.

San José, el padre de Jesús

La Navidad está a la vista. Será necesario reivindicar el papel de JOSÉ de Nazaret como padre de Jesús: él lo adoptó, lo hizo suyo, lo amó y cuidó como su propio hijo, le enseñó la ley de Dios y un oficio.

Los primeros cristianos alabaron la valentía y generosidad de San José que se convirtió en su poderoso protector. De él dirá Santa Teresa que nunca le falló en cuanto le pidió.

:: El padre de verdad de Jesús, no se sabe. Para los cristianos será el mismo Dios del cielo, al que Jesús llamará ‘Padre mío’, y de quien los discípulos oyeron la voz desde la nube: ‘Este es mi hijo amado, mi elegido, escúchenlo’.

Una relación tan estrecha y natural que nosotros llamaremos de padre a hijo, modo humano de hablar, pero que será todo eso y mucho más, Jesús es el hijo amado de Dios.

:: ¿Cuál fue el origen de Jesús? ¿Quién dicen ustedes que soy? Respetaremos su secreto, el misterio del Dios hecho hombre, la intimidad del niño Dios.

La que mejor supo del tema será su madre MARÍA, la virgen de Nazaret. Ella solo dijo: ‘¡Aquí estoy, Señor, hágase tu voluntad! Y dejó hacer al Espíritu santo de Dios.

– La Buena Noticia es Jesús, el primer ciudadano del Reino: en él vemos cómo es Dios y cómo es el ser humano lleno de Espíritu santo.
– Sabemos que todo lo que Jesús fue y será por derecho propio, el cristiano lo vivirá y será por regalo y pura generosidad suya.

:: Como muestra este texto de San Pablo, el amor transformante, de una carta a los primeros cristianos de Roma años 60 de nuestra era:

«Cuantos se dejaron llevar por el Espíritu de Dios son HIJOS de Dios. No recibieron un espíritu de esclavos para vivir en el temor, sino un Espíritu de HIJOS que llama a Dios ¡Padre nuestro!
. . ¿Quién nos apartará del AMOR de Cristo? Ni la muerte ni el presente ni el futuro, ningún poder, ninguna criatura nos separará del amor de Dios manifestado en Jesucristo nuestro Señor.»

__

Por actualizar, vean el escrito para Navidad 2022, «La infancia de Dios».

__

* ‘Vino una voz del cielo, y se oyó la voz del Padre: Este es mi Hijo, el amado, escúchenlo’

__

La navidad de Cristo | Lope de Vega

«Dios de los ejércitos, vuélvete:
mira desde el cielo, fíjate,
ven a visitar tu viña,
la cepa que tu diestra plantó
y que tú hiciste vigorosa»

Salmo 79.
__

+ La navidad de Cristo tuvo lugar en la Palestina del siglo 1º, razón de ser de toda navidad. En contraste con nuestro afán de protagonismo, Jesús de Nazaret nació en pobreza y soledad, rechazado y perseguido.

– La luz brilló en las tinieblas, vino a los suyos y no lo recibieron.
– María dio a luz y recostó al niño en un pesebre, sin lugar en el albergue.
– José tomó a los dos y huyó a Egipto, Herodes buscará matar al niño.

+ La encarnación de Dios será decir ‘no’ a un dios en las alturas, insolidario y desinteresado. Todo comenzó viendo la situación difícil y escuchando la súplica de ayuda, tanta gente desesperada.

– Pastor de Israel, muestra tu gran poder y ven pronto a salvarnos.
– Restáuranos, Dios nuestro, que brille tu rostro y seremos salvados.

+ Imaginen la mirada compasiva y el acuerdo divino: el Hijo eterno de Dios se ofreció para venir a salvar, temerá ser rechazado, mas se dejó convencer por los ruegos.

SEÑOR, si tú no vienes,
¿Quién nos mostrará el camino de retorno a la Casa del Padre?
¿Quién nos abrirá la puerta y dispondrá la mesa para la fiesta?
SEÑOR, si tú no vienes,
¿Quién saldrá a la búsqueda de la oveja perdida, quién la tomará en brazos y devolverá al redil? ¿Quién vendará sus heridas y perdonará sus culpas?
SEÑOR, si tú no vienes,
¿Quién devolverá la vista a los ciegos y la esperanza a quienes la han perdido?
¿Quién vencerá la muerte?
¿Quién dará la vida por sus amigos, y enseñará el amor a los enemigos?

+ Desconcierta ver tanta generosidad en la navidad primera ¿Qué interés pudiera tener el grande en hacerse pequeño, el eterno en venir a mortal, el rico en hacerse pobre?

Esa extrañeza quiso tal vez expresar el poeta español Félix Lope de Vega (+1635) cuando escribió a Jesús de Nazaret este cariñoso soneto:

¿Qué tengo yo que mi amistad procuras?
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío,
que a mi puerta cubierto de rocío
pasas las noches del invierno oscuras?

¡Oh cuánto fueron mis entrañas duras,
pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío,
si de mi ingratitud el hielo frío
secó las llagas de tus plantas puras!

¡Cuántas veces el Ángel me decía:
Alma, asómate ahora a la ventana,
verás con cuánto amor llamar porfía!

¡Y cuántas, hermosura soberana,
Mañana le abriremos, respondía,
para lo mismo responder mañana!
__