Jesucristo, sabiduría divina

Icono ruso c.1670

«¡Oh Sabiduría, que brotaste de los labios del Altísimo, abarcando del uno al otro confín y ordenando todo con firmeza y suavidad: ven y enséñanos el camino de la prudencia!»

– Formó parte de una antigua serie de aclamaciones previas a la Navidad, por el nacimiento de Jesús el Hijo de Dios.
– Invitación a ver más allá de lo que a primera vista veré, su oculta grandeza, el Dios hecho hombre.
– Jesucristo, Dios con nosotros, Sabiduría y Voz divinas, Luz radiante, Pastor bueno, llamado a ser nuestro Salvador y Rey.
__

¡Oh Sabiduría!

Saliste de la boca del Excelso
y engendras a tu voz las cosas todas,
ordenas en belleza el universo
y tejes con amor la humana historia.

Levanta en mi interior jardín de flores
con el calor que irradia tu Palabra:
en orden pon el caos de pasiones
que arrastran mi existencia hacia la nada.

Concédeme, Señor, gustar tu ciencia
y hallar en mí sabrosa tu presencia.

–José Antonio Ciordia
__

El texto latino original (s.vii): O Sapientia, quae ex ore Altissimi prodiisti, attingens a fine usque ad finem fortiter suaviterque disponens omnia: veni ad docendum nos viam prudentiae.

Oración en la fiesta de Cristo Rey:

«Todopoderoso y eterno Dios,
que quisiste recapitular todas las cosas
en tu Hijo muy amado, Rey del universo,
haz que la creación entera,
liberada de la esclavitud,
sirva a tu majestad y te glorifique sin fin.»
__

(Otras antífonas aclamaciones en Comentario)

Salomón, la sabiduría

Fue la ‘sabiduría’ clásica, la de los sabios que no presumen de serlo. No una conquista personal, sino como regalo divino, luz para iluminar situaciones y personas.

Esa sabiduría será muy deseada para acertar con lo mejor. Para un creyente el don de la sabiduría será súplica para agradar a Dios y una bendición para todos.

Salomón fue rey notable por su sabiduría, más que por sus riquezas. Elegir bien y realizar lo más justo para su pueblo. Hasta él llegaron reyes y reinas de otros pueblos. Salomón también fue amigo de Dios.

.. Le dijo un día Dios: ‘Pídeme lo que más quieras, y yo te lo daré’.
.. Te pido, Señor, la Sabiduría -respondió Salomón- el don del discernimiento para acertar en los asuntos.
.. Dijo Dios: ‘No me pediste riquezas sino inteligencia para hacer justicia. Yo te daré un corazón sabio y recto como ningún otro’.

«DIOS de misericordia, que en tu Sabiduría formaste al hombre para regir el mundo con santidad y justicia…
SIERVO tuyo soy, pequeño para conocer el juicio y las leyes, sin la Sabiduría que procede de ti seré estimado en nada…
SEÑOR, dame tu Sabiduría que me asista en mis trabajos y venga yo a saber lo que es justo, lo que te agrada.»

-cf. Reyes c.3; Sabiduría c.9
-Imagen: Miguel A. Buonarroti, Jeremías, Sixtina, Roma.

__ __

Leí algo más sobre el don del discernimiento, una técnica espiritual para elegir y acertar con lo que Dios quiere:

– San Ignacio de Loyola habló en los Ejercicios espirituales de variedad de llamadas, ‘mociones en el alma’: deseos, temores, oscuridad, paz, alegría…
– El discernimiento busca saber a dónde me llevan esas ‘llamadas’, si al bien, al amor y la paz, entonces aceptaré. Habrá lucha interior.
– Dejó escrito: «Piensen que no el mucho saber satisface del todo el alma, sino el sentir y gustar internamente».