Educar para la paz

nav_Happy New Year 2015 With Tree And Hearts-bl

El pasado día 1º de Enero se celebró la Jornada Mundial de la PAZ.-

«Es hora de entender y proclamar que la única revolución realmente digna de tal nombre será la revolución de la PAZ, que debiera transformar al hombre entrenado para la guerra en hombre educado para la PAZ. Ésa debiera ser la gran revolución mental, y por tanto cultural, de la Humanidad. Ése será, finalmente, el tan aireado hombre nuevo.»

• ¡Cuántas ocasiones perdidas! ¡Cuánta guerra y cuántas víctimas todavía!
• 76.021 muertos en el conflicto sirio en 2014, 17.790 eran civiles, al menos 3.500 menores.
• Conmemoraron en 2014 cien años de progresos de PAZ, también de retrocesos, y vemos que prosigue la carrera y el comercio de armas.
• El avance tecnológico de estos años, no excusará de la destrucción incivilizada de pueblos, personas y recursos.
• Recordemos que la humanidad consideró en otro tiempo la guerra como un medio eficaz (?) en la resolución de conflictos.

Paz_30enero-bl

«¡Nadie osará confesar que hace la guerra por la guerra, se jura que se hace la guerra por la PAZ! Sin embargo, el hombre, históricamente educado para la guerra, transporta en su espíritu una permanente ansia de PAZ.»

Educar para la PAZ, el diálogo y la cooperación, será un gran bien y una responsabilidad para dirigentes y educadores, un desafío para culturas y religiones de todo signo o creencia.

( Textos entrecomillados: José Saramago, ‘Hombre nuevo’, en “El último cuaderno”, 2011 )

Mahmud Darwish, poeta palestino

vitral_jarron_MarioGuimarey-b«Si muriera de amor, deja mi tumba
expuesta a las pestañas de los vientos,
y no me entierres, no.
Para poder sembrar tu voz en todo barro.»

# En este tiempo tan difícil es justo entonar un recuerdo y un canto. El pasado 9 de agosto se cumplieron seis años de la muerte de Mahmud Darwish, el gran poeta palestino.

Nos lo dió a conocer y recordó su fecha la lectura de los Cuadernos de José Saramago, que conoció a Darwish en Ramala el año 2002. Su opinión del poeta fue inmejorable, como persona amiga y como artista, sintiendo el dolor compartido por la suerte de su gente.

“Enraizados en la vida, en los sufrimientos e inmortales esperanzas del pueblo palestino, los poemas de Darwish, además de su inefable belleza, son como un diario donde registrar, paso a paso, lágrima a lágrima, los desastres, y también las escasas, pero siempre profundas, alegrías de un pueblo de cuyo martirio, pasados sesenta años, todavía no se anuncia el final.”

# Nuestro post salió en memoria de dos artistas, uno y otro presentadores de la realidad dura de la vida y las ideas, de los sueños y los desengaños, buscando entendimiento, deseando sin duda apartar lo irracional de toda violencia.

Que su memoria sea promesa de victoria de lo justo, de la vida y de la paz, para todos los pueblos, para siempre, para su gente más desvalida, la que más sufre las ausencias y la muerte, sus mujeres y sus niños.

«Me haría dios si tocara el fondo de tu alma.
Cuando vuelva,
enciende conmigo el horno de tu casa,
hazme que sea la cuerda de tu azotea
para tender la ropa.
No puedo levantarme sin la oración de tu mañana.
Me he hecho viejo.

Vuélveme las estrellas infantiles.
Para que, en el camino de la vuelta
al nido de tu espera,
acompañe a las crías de los pájaros.»

( A mi madre, Mahmud Darwish )

Saramago pensador, adiós

Como homenaje y en memoria desde aquí, cuando el arte además nos hace pensar y mejorar.

El Premio Nobel José Saramago, autor de ‘Ensayo sobre la ceguera’ o ‘Las intermitencias de la muerte’, falleció días pasados en su refugio de Lanzarote. Su pensamiento no deberá ser simplificado. El utópico pesimista le han llamado algunos.

“Yo no escribo para agradar ni para desagradar: yo escribo para desasosegar”.

Fiel a sus principios, fue crítico e inmisericorde con la religión y con la injusticia. Él pensó lo divino como invención de los humanos, como una quimera. No fue el primero en imaginarlo así ni en explicarlo.

En su afán solidario consecuente, Saramago creó una edición especial de su novela ‘La balsa de piedra’ y cedió sus derechos al pueblo haitiano.  Nos quedará de él la trascendencia de su literatura como arte y denuncia, su pensamiento interpelante y libre. Descanse en paz.

“Creo que en la sociedad actual nos falta filosofía, como espacio, lugar, método de reflexión… Necesitamos el trabajo de pensar, y me parece que, sin ideas, no vamos a ninguna parte” (Expresso, Portugal, 11/10/2008).

* Pueden leer nuestra entrada sobre Saramago, “El sueño religioso”.

El sueño religioso, Saramago

Una primera impresión a propósito del “Caín” de Saramago o de “Ágora” de Amenábar, solo leyendo declaraciones y escritos de los autores. Es asombrosa la sabiduría de lo religioso que un ateo o un agnóstico puede llegar a poseer, sentenciando sobre todos los dioses y creyentes de ahora y de siempre.

– ¿Por qué su afición por lo religioso? ¿Puede parecer atrevido el adentrarse en temas tan complejos desde la distancia y desinterés de quien no cree?
– Querrán cumplir esta misión: despertarnos del sueño religioso, liberar a la humanidad de esas quimeras y temores ancestrales.

A diferencia del intelectual, el artista representa un papel o imagina una idea. Será un buen artista que dibuja y colorea el tema religioso a su gusto, con libertad, mas algo perdido en el fondo y los contornos, como nos ocurre en los sueños.

– Es lo que este blog quiso decir: no me creo que los creyentes sean tan necios como dicen los ateos ni que los ateos sean tan sabios como parecen. La historia y la experiencia prueban eso mismo y lo contrario.

Sin embargo la experiencia religiosa, como lo espiritual y poético, no es atadura ni cálculo sino búsqueda de sentido, belleza y armonía. Algo así expresó Ruiz de Galarreta con sus versos:

Con el frío primero que anuncia el alba,
cuando empiezan a cantar los pájaros
con cuidado, sorteando los cuerpos dormidos,
retira la cortina de la puerta, suavemente,
se desliza a la sombra de la calle,
se aleja hasta la arena de la playa,
y justo donde muere la última ola
rizada y silenciosa se acuclilla,
las manos extendidas sobre las rodillas
y deja que penetre en su alma el murmullo de Dios.

* Leer más sobre la fe en nuestro post “Qué es creer”.