Jesucristo hoy

Recordarán aquella respuesta de un conocido cuando le preguntaron:
-Padre Arrupe ¿Quién es Jesucristo para usted?
-Mire, para mí Jesucristo lo es todo.

Así lo pensaron muchos: Jesucristo es todo para nosotros, nuestro tesoro y bienaventuranza, la fuente de agua viva, ¿cómo conocerlo, amarlo y servirlo hoy? ¿Mi experiencia está activa o adormecida?

Se trató de la necesaria actualización de la fe, sugerida al oír comentar que ‘María de Nazaret guardó todo esto en su corazón’. No en el cajón de los recuerdos, sino en el corazón, donde vive el amor.

Creer en Jesús Salvador no será recordar sucesos del pasado, sino experimentar HOY su fuerza salvadora, su aliento, capaz de hacer más fraterna nuestra vida.

Los redactores de los Evangelios quisieron comunicar esto: Jesús vivió en el pasado, pero su salvación continúa, ofrecida HOY en encuentros semejantes:

¤ En la Sinagoga de Nazaret, Jesús enviado para liberar, dar vista a los ciegos y mostrar la gran misericordia: ¡HOY se cumplió la promesa!

¤ En una aldea de Galilea Jesús curó a un paralítico: ¡Hemos visto HOY cosas admirables! La gente experimentó paz y alegría honda.

¤ Encontrar a Jesús en Jericó transformó a Zaqueo, compartirá sus bienes con los pobres. Jesús dijo: ¡HOY ha llegado aquí la salvación!

¤ Agonizando en la cruz, ‘Jesús, acuérdate de mí en tu Reino. HOY estarás conmigo en el paraíso’ El día de nuestra muerte, día de salvación.

Nosotros, deseando mantener viva y despierta la fe, habremos también de ‘guardar en el corazón’ la vida de HOY, las personas, las palabras, dando gracias y reconociendo: ¡Es el Señor!

Así por ejemplo lo resumió San Ambrosio de Milán (+397):

Todo lo tenemos en Cristo, Cristo es todo para nosotros.
Si quieres curar una herida, él es el médico;
si estás ardiendo de fiebre, él es la fuente;
si estás oprimido por la iniquidad, él es la justicia;
si tienes necesidad de ayuda, él es la fuerza;
si tienes miedo de la muerte, él es la vida;
si deseas el cielo, él es el camino;
si estás en las tinieblas, él es la luz;
si buscas manjar, él es alimento.

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Podrán leer más temas sobre Jesucristo en «El Rostro de Cristo», pdf.

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