Rubén, el beso de Jesús *

Rubén fue el sacerdote de 36 años fallecido en la explosión de gas en Madrid el pasado 20 de enero. Parece que alguien próximo comunicó este escrito del cura. Varias redes sociales se hicieron eco compartiendo el testimonio en verdad lleno de afecto y de fe entrañables.

Así lo titularon: ‘El beso de Jesús’, que resumiré en el blog pensando les gustará si no lo conocieran. Dice así:

“A los 6 meses de ordenado, mi Obispo me envió a una Parroquia, suplir al Párroco allá más de 30 años. No fue fácil, pero mi tarea fue mejor gracias a un pequeño llamado Gabriel, protagonista de este relato.

Al poco de llegar recibí un matrimonio joven con su pequeño hijo síndrome de Down. Me pidieron que lo aceptara como monaguillo. No pude decir que no, le pregunté si quería ser mi monaguillo, no me respondió sino que se me abrazó a la cintura. Así me convenció.

Muchos vinieron a la Iglesia para verlo de monaguillo. Antes de la Misa pensé que Gabriel nada sabía de cómo ayudar la Misa; se me ocurrió decirle: ‘Gabriel, tienes que hacer todo lo que yo haga, ¿vale?’

Gabriel es el niño más obediente del mundo, y al besar el altar, el pequeño se quedó prendido a él. Gabriel continuó tratando de imitar mis movimientos. Al terminar le dije que el altar solo lo besaré yo. Le expliqué cómo el sacerdote se une a Cristo en este beso. Él me dice: ¡Anda, yo también quiero besarlo! Le dije que yo lo haría por los dos, ¿conforme?

Pero al siguiente domingo, al iniciar la Celebración y besar el altar, Gabriel puso su mejilla en él y no se despegaba del altar con una gran sonrisa en su pequeño rostro. Al terminar hablamos.

– Gabriel, te dije que yo lo besaré por los dos.
– Padre, yo no lo besé, Él me besó a mí, ¡de verdad, me llenó de besos!

La forma en que me lo dijo, me llenó de santa envidia. Al cerrar el templo y despedir a mis feligreses me acerqué al altar y puse mi mejilla en él: ‘Señor, bésame como a Gabriel’.

Aquel niño me recordó que ganar el corazón de aquel pueblo solo podía ser desde esa dulce intimidad con el único Sacerdote, Cristo. Desde entonces mi beso al altar es doble pues pongo mi mejilla para recibir su beso. ¡Gracias, Gabriel!”

__ __

* Leo en Aleteia.org, 22/01/2021: “Atribuyen a Rubén Pérez Ayala, sacerdote fallecido en la explosión de gas en Madrid, la autoría de una historia titulada ‘El beso de Jesús’, que relata una anécdota vivida por José R. López Cepeda hace más de 20 años, sacerdote, párroco de Santa Orosia, montes de Yebra de Basa, Pirineo aragonés (España)”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .