Decálogo para descansar

Descanso, vacaciones, salir de rutinas, si fuera posible. Una oportunidad para avanzar y mejorar en varias direcciones:

en la convivencia y las relaciones, en familia o con amistades, a veces tan en la superficie.
en abrirme y conocer otras personas y situaciones, otros problemas, mirar lejos y agrandar mi corazón.
en ser y estar más cerca de lo diferente, sin olvidar agradecer, ofrecer y mejorar lo propio.

Recuperamos sobre el tema una entrada de tiempo atrás, releyendo ahora y actualizando. Suerte y felices días.
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Decálogo para pasar unas vacaciones como Dios manda. Les pondré aquí unas recomendaciones que leí, conexión imaginativa entre las vacaciones del verano y los 10 mandamientos. Para dialogar en pareja, en familia o en grupo. Suerte y verdadera felicidad para todos.

    1º : Amarás al Señor tu Dios, de corazón, sobre todas las cosas.
    2º : No andarás quejándote de las modas e incomodidades.
    3º : Santifica las fiestas, descansa en clima de amor de Dios.
    4º : Reforzar lazos familiares, tal vez en tensión durante el año.
    5º : No matarás el tiempo, otra actividad sí, pero no aburrimiento.
    6º : El sexto recordar afectos y relaciones, según tus compromisos.
    7º : No abusarán de la naturaleza, ni contra tu salud ni del prójimo.
    8º : Evitarás el chismorreo y la crítica, fea tormenta de verano.
    9º : Guardarás la limpieza de corazón, de pensamientos y deseos.
    10º : Tendrás la vacación que mereces, sin olvidar los que no tienen.

Atención al mandato que resume todos, el amor a Dios y al prójimo como a ti mismo. Tendrás también presentes a las personas sin descanso o sin trabajo, lejos de su familia, o en cárceles y hospitales, procurando ayudar y acompañar.

Fue el mandamiento principal, la misericordia que supera leyes, borra pecados y nos dará el paraíso.

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– Francisco pidió que en Agosto recemos juntos por las FAMILIAS. Vean el video del Papa.

La misericordia necesaria

Madre santa Teresa de Calcuta

Les recordaré el texto que ofreció el Papa Francisco en el Año de la Misericordia 2016, oración a Jesucristo maestro de misericordia.

Pasará el tiempo, pero el gran tema de la MISERICORDIA llegó para quedarse. Ojalá que fuera el alma de este mundo nuestro tan herido. De los creyentes dependerá, si escuchamos el solemne mandato: ¡Sean misericordiosos, como Dios es misericordioso!

Desear y pedir la misericordia, tan necesaria y amenazada. Trabajar cada día para vivir amando, menos de palabras y más con obras. Dijeron que la misericordia tendrá nombres diversos: el perdón, la curación, el compartir, la hospitalidad.

Oración del Jubileo de la Misericordia

«SEÑOR JESUCRISTO, tú nos has enseñado a ser misericordiosos como el Padre del cielo, y nos has dicho que quien te ve, lo ve también a Él. Muéstranos tu rostro, danos la salvación.

.. Tu mirada de amor liberó a Zaqueo y a Mateo, esclavos del dinero; a la adúltera y la Magdalena de buscar la felicidad en una creatura; Pedro lloró por su traición, y diste el Paraíso al buen ladrón. Escuchemos tu palabra: ¡Si conocieras el don de Dios!
.. Por el perdón y la misericordia, tú eres el rostro visible del Dios invisible: que la Iglesia sea el rostro visible tuyo, nuestro Señor resucitado.
.. Tú quisiste que tus ministros en debilidad sintieran sincera compasión: que quien se acerque a uno de ellos se sienta esperado, amado y perdonado por Dios.

ENVÍA TU ESPÍRITU, conságranos a todos con su unción para que este sea un año de gracia, que tu Iglesia pueda llevar la Buena Nueva a los pobres, proclamar la libertad a los prisioneros y restituir la vista a los ciegos.»
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«La Santa Madre Teresa de Calcuta hizo visible el amor de Dios por los pobres y los enfermos, generosa dispensadora de la misericordia divina, poniéndose a disposición de todos para acoger y defender la vida humana. Inclinada sobre las personas desfallecidas que mueren abandonadas al borde de las calles, hizo sentir su voz ante los poderosos de la tierra» (Papa Francisco en la canonización, 2016/09/04).

-Nuestro post «Teresa de Calcuta, santa».

-Himno del Jubileo: Sean misericordiosos, como el Padre Dios es misericordioso. Letra de Eugenio Costa, música Paul Inwood.

Damos gracias al PADRE porque es bueno.
Ha creado el mundo con sabiduría.
Conduce a su pueblo en la historia.
Acoge y perdona a sus hijos.
– Es eterna su misericordia.

Damos gracias al HIJO, luz de las gentes.
Que nos ha amado con un corazón de carne.
De Él recibimos a Él nos damos.
El corazón se abra a quien tiene sed y hambre.

Pedimos los siete dones del ESPÍRITU.
Fuente de todo bien dulcísimo descanso.
Confortados por Él ofrecemos consolación.
El amor espera y todo lo soporta.

Pedimos la PAZ, al Dios de toda paz.
La tierra espera el evangelio del Reino.
Gracia y gloria a quien ama y perdona.
Habrá un cielo y una tierra nueva.

El amor cristiano, mandato nuevo

– Mi mandato nuevo: que se amen unos a otros como yo los he amado.
– Serán mis amigos y discípulos, si se aman unos a otros.
– El amor más grande será dar la vida por los que uno ama. (san Juan c.15)

Hoy pensaremos razones para vivir, y el amor que enseña Jesús como principio y fundamento de todo amor.

El amor fraterno, el amor misericordia, fue más que un consejo, será el mandamiento nuevo, el distintivo del cristiano.

Para mucha gente el buen amor será una buena meta, difícil y sacrificada, será la razón de ser de su vida.

«Si se quisieran con el amor con que Jesús los quiso, lo sentirán vivo. Lo propio del cristiano no será una doctrina ni unos ritos, sino el amor vivido al modo de Jesús» (J.A.Pagola)

.. A veces nos echamos atrás si supone sacrificio.
.. A veces nos movemos por propio interés.
.. A veces nos movemos con el mínimo esfuerzo.
.. A veces nos mueve el rencor, no perdono ni olvido.

Jesús de Nazaret vivió un amor creativo, generoso:

-enseñó el servicio a los despreciados e incurables
-luchó contra lo que deshumaniza a las personas
-le costó la fama y la propia vida
-no esperó a ser amado para amar
-aprenderás a amar así, si lo conoces y lo amas.

* Imagen: Rostro de la paz, Pablo Picasso, 1950.
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Si preguntáramos a Dios, tú qué eres y qué haces, en su lugar nos responderá Jesús diciendo:

– Yo soy amor
– Yo lo que hago es amar
– Mi oficio principal amar
– Quiero dar a conocer mi amor
– Quiero enseñar a amar
– Lo que llena mi vida es el amor
– El amor que doy y el que recibo
– Todo lo que necesito es amar
– Lo que espero es amor
– Todo lo que hago lo hago por amor
– En todo lo que digo solo pongo amor
– Yo soy amor.

(Cf. Nuestra entrada «Dios es amor»)

Lázaro mendigo / Blas de Otero

    «Había un hombre rico que vestía y comía ricamente. Había también un pobre, llamado Lázaro, cubierto de llagas, tendido a la puerta del rico, deseando saciarse con lo que caía de la mesa, y hasta los perros lamían sus llagas»

ref_Pies campesinos

Celebrando la Cuaresma y Semana santa, será tiempo para el autoexamen buscando la mayor sinceridad y la mejora evangélica de nuestra vida personal y familiar.

Me llegaron estos versos de Blas de Otero con ocasión de la parábola de Lázaro mendigo, san Lucas c.16. Sentirse perdido, agobiado, pero confiado. Testimonio de fe y dolor, lamento también por una humanidad malherida.

    Salva al hombre, Señor, en esta hora
    horrorosa, de trágico destino;
    no sabe adónde va, de dónde vino
    tanto dolor, que en sauce roto llora.

    Ponlo de pie, Señor, clava tu aurora
    en su costado, y sepa que es divino
    despojo, polvo errante en el camino,
    mas que tu luz lo inmortaliza y dora.

    Mira, Señor, que tanto llanto, arriba,
    en pleamar, oleando a la deriva,
    amenaza cubrirnos con la Nada.

    ¡Ponnos, Señor, encima de la muerte!
    ¡Agiganta, sostén nuestra mirada
    para que aprenda, desde ahora, a verte!

Reflexión:

– Si levantaran sus ojos hasta el costado y el rostro de Jesús crucificado, verán el amor de Dios sin fin por nosotros.
– Si miramos bien, descubriremos en ese rostro tantos otros crucificados de este mundo pidiendo ayuda.

    * Blas de Otero (+1979), representante de la poesía social española, tras una época de grandes inquietudes y temores, encontró por un tiempo en la religión el apoyo necesario, como en la amistad y en el arte.

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‘Canción para Mirar Urgente’ – Salomé Arricibita


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Construir Hospitalidad


5 VERBOS PARA CONSTRUIR HOSPITALIDAD *

Abrir, caminar, conocer, compartir, amar. . Cinco verbos para comprender la hospitalidad, su aporte a la inclusión de las personas migrantes en la sociedad.

Invitados a trabajar por construir una sociedad de acogida por la llegada de migrantes y refugiados a nuestros países, en América, Europa, Africa . . Los 5 verbos dichos, bien conjugados y conjuntados, mostrarán actitudes evangélicas muy válidas hoy. Lo recordamos en la pasada Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado.

= ABRIR, como punto de partida para la hospitalidad. Si abrimos los ojos, veremos cosas; si abrimos las manos, para dar y también para recibir, abriremos puertas . . Si abrimos el corazón, quedaremos a la intemperie.

= Abrir nos hará CAMINAR, salir afuera: “El Hijo del Hombre no tiene donde reclinar la cabeza”. En el encuentro con el otro descubriremos al prójimo como sagrado, al huésped y al peregrino, a Dios mismo.

= Surgirá la necesidad de CONOCER realidades nuevas e incorporarlas a nuestro propio ser; recibir al otro quitando el velo que lo ocultaba, dejando ideas preconcebidas. Más que conocer será reconocer al otro como persona.

= Llegaremos al COMPARTIR entre iguales. Recursos, alimento, cobijo. Mas habrá que cuidar la dimensión personal, el respeto, la comunicación . . El valor grande de los gestos, la actitud, la ternura y la escucha.

= Finalmente en el AMAR se ofrecerá la fuerza, el sentido hondo de la hospitalidad. Me identifico con el otro, me descubro a mí mismo acogido, recibido por los otros. “Amarás al prójimo como a ti mismo”.

* Cfr. Oriol Prado, en Cristianismo y Justicia.

(Imagen: Programa mundial alimentos, Onu, Somalia)

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«El que recibe a uno de esos pequeños, me recibe a mí… Cada vez que lo habéis hecho con uno de estos pequeños, es a mí que lo habéis hecho, dice el Señor», s Mateo c.25.

«Tu me has recibido en tu casa;
yo te recibiré en el Reino de mi Padre.
Tú me has liberado del hambre;
yo te liberaré de tus pecados.
Me has visto encadenado;
yo te haré ver tu liberación.
Me has visto extranjero;
yo haré de ti un ciudadano de los cielos.
Tú me has dado pan;
yo te daré el Reino como heredad en plena propiedad.
Me has ayudado secretamente;
yo lo proclamaré públicamente y diré que tú eres mi bienhechor y yo tu deudor.»

(San Juan Crisóstomo +407)

La compasión / el buen samaritano

    «Un hombre cayó en manos de unos bandidos y lo dejaron medio muerto. Algunos lo vieron y pasaron de largo. Un samaritano de camino vio al herido y se compadeció. Se acercó, curó sus heridas y lo cuidó», s Lucas c.10

Reflexionando sobre el amor de compasión, con ayuda del evangelio del Buen samaritano, una parábola muy principal sobre un tema clave, la misericordia.

– Qué fue la compasión y cómo será la misericordia
– Compasión fue un sentir sincero. La misericordia su consecuencia
– Me preguntaré qué puedo hacer para ayudar y aliviar
– La compasión no bastará, si quedare solo en sentir y en palabras
– La misericordia será solidaridad y acción efectivas.

    «Jesús preguntó, ¿Cuál de ellos se hizo prójimo del hombre herido? El que lo trató con misericordia. Jesús le dijo: Ve y haz tú lo mismo.»

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* Imagen: El samaritano. Verán a Jesús mismo como buen samaritano, tomando en brazos al herido, curando sus heridas.

    ORACIÓN del SAMARITANO

    Señor, no quiero pasar de largo
    ante las personas heridas en el camino de la vida.
    Quiero contagiarme de tu compasión,
    y acercarme para expresar tu ternura,
    para ofrecer el aceite que cura las heridas
    y el vino que sana y consuela.

    . .Jesús, buen samaritano,
    acércate también a mí,
    llévame en tus hombros, pues soy oveja perdida;
    carga con todas mis caídas,
    hazte presente en mis horas bajas.

    . .Buen samaritano,
    deseo tener tus mismos sentimientos,
    para no dar más ningún rodeo
    ante el hermano que sufre,
    sino hacerme compañero de sus caminos,
    amigo de sus soledades
    y cercano a sus dolencias.

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‘Si me falta el amor’, canto litúrgico, de la 1ª carta de san Pablo a los Corintios c.13.

Estoy a la puerta y llamo / Que no falte el amor

    «Miren que yo estoy a la puerta y llamo, si oyeran mi voz y me abren, entraré y cenaremos juntos» /Apocalipsis c.3

Inspirado en su meditación asidua de la vida de Cristo, un misionero de Madagascar ya fallecido escribió tiempo atrás el poema oración que les pondré hoy en el blog.

El autor tomará el punto de vista del mismo Jesús, que expresó con frecuencia su pena ante la multitud abandonada. El Señor conoció nuestra indolencia y se identificó con el malherido, también con quien tuvo misericordia.

    «Señor, ¿cuándo te vimos hambriento y te dimos de comer, o te vimos forastero y te recibimos? Cuando lo hicieron con alguno de los más pequeños de mis hermanos, me lo hicieron a mí» /San Mateo c.25

Jesús de Nazaret nos estará invitando a mirar hoy con sus ojos la pobreza y el dolor de muchas personas, las vemos cada día en nuestras plazas y nuestra pantallas, rostros tristes y doloridos, interpelantes, víctimas de pobrezas y violencias.

    El Dios que conozco
    permanece a la sombra de mi casa.

    Cada día pide un poco de arroz,
    más aún, una mirada de cariño, un rostro acogedor.

    El Dios que conozco nació en un pesebre
    y murió en un leño
    .
    Y desde una cierta mañana de Pascua,
    va de acá para allá por el mundo,
    se confunde entre la muchedumbre anónima,
    entre los olvidados, los rechazados,
    y nueve de cada diez veces no es reconocido.

    El Dios que conozco no tiene poder.
    Me dice que tiene hambre, que tiene sed, que está desnudo,
    que es extranjero, que está preso.
    Creí entender su voz el otro día:

    Estoy siempre con vosotros, nunca os he abandonado.
    No me dejéis morir de hambre,
    no me dejéis una noche más sin techo, sin calor.
    No me dejéis en tanta aflicción.
    Llamo a la puerta, pero nadie me responde.
    Hace frío, estoy solo, nadie viene en mi ayuda.

    El Dios que yo conozco se llama Jesucristo,
    permanece a la sombra de mi casa.

    –Jacques Couture SJ (+1995)

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La vida eterna, una promesa

– Como el esposo se retrasó, todas quedaron dormidas. A medianoche se oyó: Ya viene el esposo, salgan a su encuentro.
– Jesús añadió: Estén prevenidos, pues no saben el día ni la hora
.

A . Pidieron una reflexión sobre la vida eterna. Creyentes y no creyentes utilizarán un lenguaje oscuro: el más allá, la ciudad futura, el cielo o el paraíso, la vida eterna.

Será tiempo de paradojas y relatos fragmentarios, apenas nada del después. El creyente sí sabe, porque cree y espera, será su apuesta. Si solo buscó comprender pudo perderse, bastará tener fe y amar:

– Yo vine a este mundo para que todo el que crea en mí tenga vida eterna.

B . Importará vivir el presente en justicia y en verdad, dejando el después al Señor de la Casa. Le gustará saber cómo traté los asuntos y las personas, pues en el aquí y ahora se ocultó el tesoro del después.

El pan de la misericordia, Safet Zec, 1943

. . La Vida eterna no será una conquista por méritos ni un derecho a exigir, ni una quimera.
. . La Vida eterna fue promesa, ‘Hoy estarás conmigo en el paraíso’, un regalo a agradecer, invitación a una fiesta.
. . Por la fe, Abraham salió sin saber a dónde iba.
. . Conduciré a los ciegos por un camino que desconocen.
. . A lo lejos la Tierra prometida, peregrinos a un territorio desconocido.

C . El misterio último de la vida es Alguien que nos espera, acoge y perdona. La Vida eterna es Dios mismo, su Vida compartida desde la fuente de donde mana el Amor que no se agota. Morir será nacer de nuevo.

Será regresar al fin a la Casa del Padre, calmar la propia sed y enjugar las lágrimas, calmar también del Padre su espera y abrazarse fuerte, pasar al banquete preparado, vestir el mejor traje, recibir todo de su mano, caliente el pan y el mejor vino.

– Felices los sirvientes a los que el patrón encuentre velando a su llegada, sus lámparas encendidas. Él mismo los hará sentar a la mesa y se pondrá a servirles.

Esta fue en síntesis la promesa y su fundamento divino:

– Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo. (san Juan c.17)

– Si tus labios profesan que Jesús es el Señor, y tu corazón cree que Dios lo resucitó de entre los muertos, te salvarás. (Romanos c.10)
– Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en ustedes, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús también dará vida a sus cuerpos mortales. (Romanos c.8)

Verán en comentario un texto hermoso de San Agustín, el Señor nos invita a su mesa.

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Les recordaré las palabras del Cardenal Carlos Martini meses antes de morir:

«La edad y la enfermedad me envían una clara señal de que es hora de apartarse de las cosas de la Tierra para prepararme a la próxima llegada del Reino».

Y unos versos, propia confesión de enigmas y certezas:

SUEÑOS

Si la vida es vida
razones, besos
emociones, sueños
cuántos…

Si la muerte es muerte
razones, besos
sueños y emociones
dónde…

La vida muerte
es eternidad menuda
la muerte vida
será eternidad divina.

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Tal vez una notas musicales nos ayuden a esperar y adorar el Misterio: «Largo» from the opera Xerxes by G.F. Handel.

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Les invito a releer la Homilía del Papa Francisco en la Misa exequial por el Papa emérito Benedicto, el día 5 de Enero de 2023 en la Plaza de san Pedro. El Papa Francisco nos exhorta a creer en la misericordia y esperar siempre en Dios Padre nuestro.

Decálogo para vacaciones / ama siempre

«No desearás más vacaciones de las que te corresponden, y aprovecharás para amar más a tu familia.»

Decálogo para pasar unas vacaciones como Dios manda. Les pondré aquí esperando llegar a tiempo, estas recomendaciones sencillas que leí. Conexión imaginativa entre las vacaciones del verano y los 10 mandamientos.

Vean pues, para dialogar en pareja, en familia, en grupo. Suerte y verdadera felicidad para todos.

1° :  También amarás al Señor tu Dios de corazón, sobre todas las cosas.
2° :  No andarás quejándote de las incomodidades y modas.
3° :  Cuidado en santificar las fiestas, descanso en clima de amor de Dios.
4° :  Reforzar lazos familiares, en tensión durante el año.
5° :  No matarás el tiempo, otra actividad sí, pero no aburrimiento.
6° :  El sexto recordar afectos y relaciones, según tus compromisos personales.
7° :  No abusarán de la naturaleza en contra de tu salud ni de tu prójimo.
8° :  Evitarás el chismorreo y la crítica, peligrosa tormenta de verano.
9° :  Guardarás la limpieza de corazón, de pensamientos y deseos.
10° : Tendrás la vacación que mereces, sin olvidar a los que no tienen.

Será obligado recordar el mandamiento que más importa y que resume todos. Tener presentes las muchas personas sin descanso, o sin trabajo, lejos de su familia, en soledad, o en cárceles y hospitales, procurando nuestra ayuda y compañía. Es el mandamiento principal y definitivo, la misericordia que supera leyes, borra pecados y nos dará el paraíso. Ama siempre.

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Reconciliación : el hijo pródigo


Reconciliación, perdón, curación
… Una ocasión para superar distancias y enfrentamientos. No por escapar del conflicto, sino para vencerlo en paz, sin herir, sin revolver en el pasado.

– Reconciliar será escuchar, comprender, olvidar, disculpar.
– Caminar para el encuentro, donde estar a gusto y sin recelos.
– No al camino de pedir cuentas, juicio, condena y venganza.
– El mandato de reconciliación marcó el Evangelio de Jesucristo.

«Si al presentar tu ofrenda recuerdas que tu hermano tiene queja de ti, deja la ofrenda ante el altar, ve primero a reconciliarte con tu hermano y después vuelve a llevar tu ofrenda», s Mateo c.5.

¿Justicia humana? ¿Justicia divina?
El Papa Francisco recordó: «La omnipotencia de Dios no es la de la fuerza, sino la del amor y del perdón». La justicia humana será superada al activar un amor que disculpa siempre, un juicio divino donde la compasión será la clave.

. . Yo no vine para juzgar y condenar, sino para salvar.
. . No juzguen, no condenen, y no serán condenados.
. . Amen a sus enemigos, rueguen por ellos.
. . Sean misericordiosos, como el Padre es misericordioso.
. . Si no perdonan de corazón, el Padre no los perdonará.

¿Cómo explicar la decisión divina de hacerse hombre? Al ver pueblos en guerra, tanto sufrimiento, un mundo necesitado de reparación, se dijeron: ‘Haremos redención, reconciliación’.

No vendrá buscando culpables, sino para abrir a todos la puerta. Pondrá amor si hubiera odio, dará vida donde vea muerte, misericordia donde encuentre rechazo, aceite y vino para curar nuestras heridas.

Para terminar verán unos versos del «Canto del siervo» de Isaías. Jesús de Nazaret se ofrecerá solidario y compasivo. como tantos que cargaron sobre sí  el pecado y sufrimiento de otros.

«Despreciado por todos, hombre de dolores, ante quien se vuelve el rostro, no contaba ni hicimos caso de él… Nuestras dolencias y dolores le pesaron, lo creímos castigado y fue por nuestras faltas, por sus llagas fuimos sanados.»
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-Imagen: MVC, Perú.
-Podrán retomar la experiencia del Pródigo en nuestra entrada «El hombre y Dios».