Gelman | Epitafio

En memoria de Juan Gelman, poeta argentino fallecido días atrás.

Su vida ya fue explicada, si tiene explicación tanto dolor injusto como tuvo que soportar, él y tantos otr@s, por el capricho de unos pocos que silenciaron a muchos.

Quedarán por siempre su canto triste y el vuelo libre del poeta.

EPITAFIO

Un pájaro vivía en mí.
Una flor viajaba en mi sangre.
Mi corazón era un violín.

Quise o no quise. Pero a veces
me quisieron. También a mí
me alegraban: la primavera,
las manos juntas, lo feliz.

¡Digo que el hombre debe serlo!

Aquí yace un pájaro.
Una flor.
Un violín.

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-El poema ‘Epitafio’ de su primer libro «El violín y otras cuestiones», 1956.
-En San Miguel Nepantla, México, cerca de la casa de la poetisa Sor Juana Inés de la Cruz, fue donde Juan Gelman deseó que fueran esparcidas sus cenizas. Descansa en paz.
-Vean nuestro post «Qué es poesía», 2012/03.

La intimidad de Dios

Hablaremos de nuestra relación personal con Dios. Recordarán que Jesús de Nazaret, después de su muerte en cruz, encontrado ya vivo en los caminos, prometió a los discípulos:

+ Si me aman, el Padre y yo vendremos y haremos morada en ustedes.
+ Yo estaré presente todos los días, hasta el fin del mundo.
+ El Espíritu que yo enviaré les enseñará y recordará todo.

Tal vez no se nos enseñó a notar la presencia y acción divinas en nuestro interior. Esto nos llevó a imaginar a Dios lejos, en algún lugar indefinido del universo. Si no lo percibo íntimo, será difícil hallarlo fuera.

La última Cena, 1320, Pietro Lorenzetti:
«El discípulo que Jesús amaba estaba recostado a su lado en la mesa»

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Con ocasión de la Navidad pasada, J.A. Pagola nos dio alguna pista:

– Saber estar en silencio, acoger con sencillez su presencia y aliento.
– Acoger la paz y el amor que nos llega desde el interior de nuestro ser.
– Aparecerán nuestros temores y heridas, nuestro pecado. No inquietar.
– Su presencia íntima y amistosa nos irá apaciguando y sanando.

Así expresará San Agustín su propia búsqueda:

«Tú estabas dentro de mí y yo fuera. Tú más íntimo que mi propia intimidad. Te busqué fuera, volcado yo en la belleza de tus criaturas. Tú estabas conmigo, pero yo no estaba contigo.»

La Madre Teresa de Calcuta mostró el camino: de la oración a la paz pasando por el servicio, en el centro el amor…

«El fruto del silencio será la oración y el fruto de la oración la fe, que dará como fruto el amor. El amor nos llevará al servicio, y en él hallaré la paz.»

De las ocho bienaventuranzas, la mejor para hallar a Dios en todo:

«Felices los limpios de corazón, ellos verán a Dios». La humildad y la sinceridad, el afecto filial, serán condición para vivir la intimidad divina. María de Nazaret será el mejor modelo, siempre fiel y disponible.
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EL DIOS VIVO

Qué sabrosa es la presencia del Dios vivo:
es como miel que te empapa el paladar,
es agua fresca que resbala por la frente;
como la brisa que te moja desde el mar.

Qué seguro es el amparo del Dios vivo:
es como el brazo que sostiene al caminar;
es la sonrisa que despierta la confianza,
como la mano que te lleva a reposar.

Grande el hombre que confía en el Dios vivo,
es como el yunque que resiste al martillar.
Que Dios ayude al que lucha por la vida,
que Dios apoye al que ayuda a los demás.

–Miguel Matos

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-Podrán leer más del tema en «Como orar», pdf, eBook de Nicodemo M.

Niños músicos | Claudio Abbado

En un continente de tanto contraste, fue bueno el arte como instrumento de recuperación social, para humanizar ambientes donde la dignidad de los más pequeños anda por bajos. Estas iniciativas valientes ayudarán a mejorar y preparar un futuro más digno.

Desde el vertedero de Cateura, en Asunción (Paraguay), nació una Fundación y Orquesta, conjunto musical dirigido por Favio Chavez, con estos rasgos:

= Los músicos serán los niños, sus instrumentos de objetos encontrados en la basura.
= La iniciativa fue para sacar a los chicos de su situación de exclusión social.
= Impulsar el reciclaje fue un objetivo, el principal será trabajo digno, educación, convivencia.
= La orquesta será una isla donde proyectar una vida mejor.

«Antes de entrar en la orquesta no hacía nada -cuenta Víctor-, ahora tendré una meta, ser músico. Empecé a estudiar y a hacer algo con mi vida.»

La Orquesta los Reciclados dio un concierto benéfico la víspera de Reyes en el Auditorio Nacional de Madrid. La recaudación llevará el proyecto a otros países, a personas en situación de exclusión social.

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– Añadiré hoy la noticia: El 20 de enero falleció el maestro Claudio Abbado, director de orquesta, un humanista que siempre creyó en los más jóvenes para transmitirles el valor humanizador de la música. Desde ‘nicodemoblog’ nuestro afecto para siempre. Descanse en paz. Recientes palabras suyas por las Orquestas juveniles:

“Mi estancia en Venezuela, donde nacieron cientos de orquestas juveniles, me confirmé que la música será valiosa para salvar a los muchachos de la criminalidad, de la prostitución y de la droga. Haciendo música juntos se encuentran a sí mismos”.

– Dirigido por Abbado, august 2012, vean «Lacrimosa», Requiem de W.A.Mozart.

La felicidad verdadera

La pregunta inicial por la felicidad será dónde está y qué formas tiene.

– La felicidad cambia de lugar según las personas. Para unos la felicidad está en el disfrutar, en la abundancia, en el tener. Por insaciable nunca llega.
– Ser feliz para muchos será vivir enamorado, la felicidad es otro nombre del amor. Si sientes amor de verdad, comunión y amistad, te llenará de armonía y de paz.
– El egoísmo no trae felicidad; generosidad y felicidad van de la mano.
– La felicidad es interior, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos.
– Para otros la felicidad siempre se aleja, no se alcanza, es un sentir fugaz que se desvanece. La felicidad será entonces, paradoja, una desgracia y una frustración.

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Y así muchas otras impresiones. Mas la felicidad verdadera no está aquí o allá, se lleva dentro, en el corazón, es un estado interior, una sensación que parece pasajera, mas deja huella y da estabilidad. Es plenitud y te llena, sabe a eternidad.

– Leí en un colega: «A veces las estrecheces materiales no nos impiden ser gente alegre, optimista y generosa. Ahora, en plena crisis, teniendo mucho más, nos hemos vuelto tristes, codiciosos y huraños».

Es gran verdad. La felicidad personal depende más de la propia actitud, del ser de cada uno, de las metas espirituales de la propia vida, más que del tener o el desear, porque «la vida no depende de los bienes».