Valeria / migrantes latinos

# Como testimonio y protesta. Angie Valeria fue la niñita, Oscar su papá, recordarán. Se repitió la historia. Gente que buscando sobrevivir pereció víctima de las puertas cerradas, de nuestro egoísmo. Muy triste, cruel e injusto.

En este suceso reciente conocimos los nombres y vimos las imágenes, Oscar y su pequeña de apenas 2 años ahogados a orillas de río Bravo. Caminaron desde El Salvador a la frontera de México y EE.UU, allá descansaron al fin abrazados.

# El entierro se celebró en cuanto llegaron desde México los dos cuerpos; fueron velados toda la noche en la Funeraria Municipal, enterrados juntos para siempre así como murieron. Momentos de mucha angustia, la madre de la niña entre llantos gritó, ¡Quiero a mi hija! 

. . Ella vio cómo los anhelos de comenzar una nueva vida acabaron bajo tierra. Igual les sucederá a miles de migrantes que perecen cada día en todo el mundo en su trayecto para huir de la miseria y violencia que asola sus países. Peace & hospitality, please!

La alegría de vivir, el amor

«Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian, bendigan a los que los maldicen, rueguen por los que los injurian», s Lucas c.6.

Vean unas cuestiones interesantes para meditar y para compartir, a propósito de la frase difícil del evangelio, invitando al amor sin condiciones:

– ¿Por qué tanto daño sin olvidar y tantas heridas sin sanar?
– ¿Por qué mucha gente vive triste, insatisfecha, con pena en secreto?
– ¿La vida como insípida aun en medio del bienestar material?
– ¿Cómo encontrar de nuevo la alegría de vivir?

Solo el amor desinteresado, nos hará recuperar la alegría de vivir. Si no lo conseguimos, se abrirá un vacío que nada ni nadie podrá llenar.

– ‘Si guardan su vida para sí mismos, la perderán; si la entregan con generosidad, la encontrarán’, dirá Jesús de Nazaret.
– ‘Libérate de ti mismo, lanza un puente más allá de tu egoísmo; esfuérzate por amar, no amarte a ti solo’, dijo Helder Câmara.

Imagen: santa Teresa de Calcuta nos recomienda… ‘Ofrecer nuestras manos para servir y nuestros corazones para amar’.
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¡QUITA, MI MÁSCARA, SEÑOR!

La del odio,
para que pueda amar sin distinción
La de la  maldición,
para que  pueda desear siempre el bien
La del  egoísmo,
para que  nunca mire lo que doy ni a quien doy.

¡QUITA, MI MÁSCARA, SEÑOR!

La de la  dureza,
para que  brote en mí la comprensión
La de la  severidad,
para que  sepa entender y comprender los defectos de los demás
La de la  discordia,
para que vea  amigos y no adversarios.

Javier Leoz
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«Si me falta el amor», canción con el texto del Himno de la 1 Carta a los Corintios c.13: la caridad, el buen Amor, será lo definitivo:

– Aunque yo dominara las lenguas arcanas
y el lenguaje del cielo supiera expresar,
solamente sería una hueca campana
si me falta el amor.

SI ME FALTA EL AMOR
NO ME SIRVE DE NADA
SI ME FALTA EL AMOR
NADA SOY.

– Aunque todos mis bienes dejase a los pobres
y mi cuerpo en el fuego quisiera inmolar,
todo aquello sería una inútil hazaña
si me falta el amor.

El cielo, Paulo Coelho

Ya conocerán tal vez este bello y sencillo cuentecillo de Paulo Coelho. Lo pondré aquí para no olvidar, porque las cosas más importantes son sencillas y amables, que algunos complican cargándolas de razones, temores y prohibiciones.

Le puse por título «El cielo» porque es alabanza de la VERDAD frente a la mentira, está por la AMISTAD y la compasión frente al egoísmo y el rechazo, por el respeto a la VIDA.

«Un Hombre, su caballo y su perro iban caminando, cuando cerca de un árbol cayó un rayo y los tres murieron fulminados. Pero el hombre no se dio cuenta de que ya había abandonado este mundo y prosiguió su camino con sus dos animales.

Sedientos en su camino vieron un magnífico portal de mármol, que conducía a una plaza pavimentada con adoquines de oro.

– ¿Cómo se llama este lugar tan bonito? -preguntó al guardián.
– Esto es el cielo.
– ¡Qué bien, porque estamos sedientos!
– Usted puede entrar y beber tanta agua como quiera.
– Pero mi caballo y mi perro también tienen sed.
– Lo siento, aquí no se permite la entrada a los animales.

El hombre tenía muchísima sed, pero no pensaba beber solo. Después de caminar un buen rato, ya exhaustos los tres, llegaron a una entrada con una puerta vieja de un camino rodeado de árboles. Había allá un hombre echado, posiblemente dormía.

– Buenos días. Tenemos mucha sed, mi caballo, mi perro y yo.
– Hay una fuente entre aquellas rocas –dijo el hombre. Podrán beber toda el agua que quieran.

El hombre, el caballo y el perro calmaron su sed. El caminante volvió para dar gracias.
– ¿Cómo se llama este lugar?
– CIELO.
– El guardián del portal de mármol me dijo que aquello era el Cielo.
– Aquello era el Infierno. Nos hacen un favor, porque allá quedarán todos los capaces de abandonar a sus mejores amigos.

= Jamás abandones a tus verdaderos amigos. Porque hacer un amigo es una Gracia; tener un amigo es un Don; conservar un amigo es una Virtud; ser tu amigo es un Honor»
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NOTA . Recordarán que los evangelios presentaron el ‘Cielo’ como un espacio abierto y generoso, lugar de acogida y descanso. Jesús nos dice:

– Vengan a mí los que están cansados, y encontrarán respiro.
– El que beba del agua que yo le daré, no pasará más sed.
– A los servidores en vela el señor los sentará y se pondrá a servirles.

«Danos un puesto a tu mesa,
Amor que a la noche vienes,
antes que la noche acabe
y que la puerta se cierre.»

= GRACIAS, SEÑOR =

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Los 5 nombres del Amor

Hoy buscaremos los nombres del amor, las dinámicas que lo pondrán en marcha. Un amor amante, y no solo bellas palabras. Amar es entrega, amar es darse, ‘Obras son amores y no muchas razones’.

Picasso, Mano con flores

El amor verdadero cuesta, es sacrificado y precisa concretar, al menos en estos cinco verbos activos:

▪ AYUDAR, ofrecerás tu propia presencia, tu corazón, para compartir la carga y aliviar el peso. Serás un auxilio en la dificultad, colaborando.

▪ ACOMPAÑAR, será ponerte cerca, sin abrumar. La soledad compartida ya es amistad, iluminará y hará más llevadera la vida con sus sombras.

▪ COMPRENDER, será escucha y acogida, un intento discreto de comunión, si te pones en lugar del otro, receptivo, sin juzgar, aceptando.

▪ PROTEGER, alguien estará en apuros, acudes para dar cobijo. Serás auxilio y fortaleza si ves indefenso, temeroso, su mirada perdida.

▪ PERDONAR, concretará el amor, no siempre fácil. Curar heridas, restaurar memoria, sin pedir cuentas ni pasar factura.

Así de real y mucho más quiso ser el buen amor. Si amas así, verás a Dios porque Él es amor. Es lo que queda al final de nuestra vida, el amor. Se adelanta sin palabras, no anda con rodeos, dará su tiempo, su presencia, su misma vida: «Ámense como yo los he amado».

    – Jesús de Nazaret, maestro en darse, dijo: Si guardas tu vida para ti, la perderás; si la entregas, la encontrarás.
    – San Pablo que fue fariseo, dirá: El amor es la Ley perfecta. El que ama a Dios y a su prójimo como a sí mismo, cumplió toda la Ley.
    – Dirá más aún, amarás a tu prójimo más que a ti mismo.
    – Y también que ‘el amor de Dios fue derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo recibido’.

    – Que nuestra miseria cambiará en grandeza, nuestra debilidad será nuestra fortaleza, y nuestro egoísmo cambiará en amor limpio.
    – Que nuestra impotencia se hará confianza, nuestra soledad se convertirá en amistad, y nuestra libertad será ofrenda de sí misma.

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– Cristo te necesita para amar. No te importe las razas ni el color de la piel, ama a todos y haz el bien…

Salir de sí mismo, Muñoz Molina

Collage | Muñoz Molina

Ocurre que en ocasiones sentiremos una extraña fascinación por conocer lo que pasa dentro de uno, el mundo interior, sus sombras y luces, sus batallas clandestinas, también en otras personas próximas, o en lo oculto del discurrir de todo.

Nos sugirió el intento las referencias de «Un andar solitario entre la gente», las notas de Antonio Muñoz Molina tomadas al pasar por la vida. Su mirada sobre el mundo, personas, palabras, ruidos, días y noches que se suceden sin pausa. No es ficción esta vez. Su propia experiencia, su relato del paso de la depresión hasta el final del túnel. Salir de sí mismo.

– En el proceso de creación desapareces. Importa lo que estás haciendo. Y eso es muy saludable. La depresión es sobre todo una hipertrofia del yo, un estar siempre dentro de ti. Descansar de uno mismo haciendo algo será una liberación.
– La depresión consiste en no ver lo que te rodea y desear desaparecer. La salida es el momento del asombro: el mundo existe fuera de mi angustia. Habrá razones para el entusiasmo y para el horror. El mundo es así, desgarro y alegría.

El escritor pasó dos meses solo en N.York para terminar su libro. La última parte será un paseo por Manhattan. A la manera de «Poeta en Nueva York» de Lorca, será celebración y denuncia. Denuncia del ruido del capitalismo, la conversión de todo en mercancía y basura; también celebración de la belleza y variedad del mundo, una mirada ecológica y estética que recicla la basura en fertilidad y arte. Una suerte para el artista que es.

– Me gusta la literatura que me trastorna y me embriaga como vino o música, que me saca de mí, que me fuerza a leerla en voz alta y a favorecer su contagio, que me explica el mundo y me pone en pie de guerra con el mundo y me refugia de él, me revela con la misma vehemencia todo su horror y toda su belleza.

La cruz de Cristo | La Saeta

    – El Hijo del hombre sufrirá, será humillado y rechazado.
    – Si quieren seguirme, renunciarán a sí mismos y tomarán cada día su cruz.
    /san Lucas c.9

Enfermedad, muerte, sufrimiento. A la vista de lo que vivimos en seres queridos y en otros de lejos, quise traerles unos deseos sinceros, por la celebración de los Santos y difuntos.

La ocasión llegó tiempo atrás al escuchar aquel evangelio difícil. Alguien imaginó esas palabras duras de Jesús de Nazaret dirigidas a un discípulo indeciso, o a cualquiera de nosotros:

. . Mira, yo padecí y fui rechazado, por mostrar el rostro del Dios vivo, por plantar cara a los maestros de la ley, por tirar muros de egoísmo. Acusado por sumos sacerdotes y ejecutado en una cruz, al tercer día resucité.
. . ¿Tú, qué vas a hacer con tu vida? Si quieres ser mi discípulo, si quieres compartir mi vida y mi pasión, no te pongas en el centro de todo. Pon en el centro a Dios y a tu prójimo, y verás como cambian las cosas.

. . Carga con tu cruz de cada día, ven conmigo. Si quieres guardar tu vida, verás que no tienes nada. Si la regalas, verás que está llena. ¿Para qué ganar el mundo, si te sientes vacío?

    – Cierto, mi vida podré vivirla con amor o con rabia, viendo tanto sufrimiento, con rechazo o con deseo de ayudar, aun con sacrificio.
    – Así me sentiré bien, se encenderá mi luz, la paz que Jesús nos prometió: ‘Reciban mi paz, no teman. Yo vencí al mundo’.

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Vean unos sentimientos de simpatía y complicidad entre el Cristo de la cruz y quien lo contempla con afecto y reconocimiento:

    Él sufre con nuestros sufrimientos
    Está triste por mis tristezas
    Se siente solo con mi soledad
    Abandonado por nuestros abandonos
    Rechazado en nuestros rechazos
    Se siente agredido si agredimos
    Injuriado cuando injuriamos
    Despreciado con nuestros desprecios
    Herido con mis heridas
    Aliviado con nuestras caricias
    Consolado con mi amistad y compañía.

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Recordaré este lindo poema de Antonio Machado, «La Saeta», con letra y música de Joan M. Serrat:

¡Oh, la saeta, el cantar al Cristo de los gitanos, siempre con sangre en las manos, siempre por desenclavar!

¡Cantar del pueblo andaluz, que todas las primaveras anda pidiendo escaleras para subir a la cruz!

¡Cantar de la tierra mía, que echa flores al Jesús de la agonía, y es la fe de mis mayores!

¡Oh, no eres tú mi cantar! ¡No puedo cantar, ni quiero a ese Jesús del madero, sino al que anduvo en el mar!

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(1) Vía Crucis, Cristo bajado de la cruz (13ª) y El Cirineo (5ª), M.Rupnik. ‘Detuvieron a un tal Simón de Cirene y lo cargaron con la cruz, para que la llevara detrás de Jesús’. -s Marcos c.15

(2) Aquí verán reflexión de las «Siete Palabras» de Jesús desde la cruz.

(3) En comentario las 15 estaciones del ‘Via Crucis’ católico.

(4) En comentario el poema «Yo quisiera Señor en tu agonía», meditación de las heridas de Cristo y nuestra respuesta.

Elegir bien ~ Dos espíritus

    «Conseguid un conocimiento perfecto de la voluntad de Dios, con toda sabiduría e inteligencia espiritual. De esta manera vuestra conducta será digna del Señor, agradándole en todo» (Colosenses c.1)

# Algunos sintieron curiosidad por saber más del tema, al leer aquí mismo días atrás:

  • ¿Cómo sabré si sigo los pasos del mal espíritu? Por el rastro que deja, por sus efectos en mí. El espíritu maligno deja impaciencia y tristeza, distancia de Dios y mucho amor propio, oscuridad en el alma y orgullo.

Será la contrariedad sentida en el interior de cada uno, como un combate espiritual. Será poco decir que fue ‘la voz de la conciencia’, o una inquietud por heridas o culpas pasadas.

Escoger entre un camino de bondad y libertad, y otro de egoísmo y servidumbre, ese será el problema. La persona se verá como dividida, rota e indecisa.

San Pablo trató el tema como un conflicto personal, un dilema sin resolver:

  • No hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero. No soy yo quien obra el mal, sino el pecado que habita en mí. El hombre interior de acuerdo con la Ley de Dios, pero otra ley me hace esclavo, cf. Romanos c.7.

[Imagen: H. Matisse, Blue nude, 1952]

# Para que la libertad tome bien sus decisiones, el libro «Ejercicios» de san Ignacio de Loyola aportó unas ayudas para discernir o distinguir bien la acción de los dos espíritus.

Buscando conocer la voluntad de Dios, tomaré nota de los efectos y consecuencias en mi vida, la huella que uno y otro espíritu dejaron en mí:

Espíritu del BIEN . . . . | . . . .  Espíritu del MAL

alegría . . . . | . . . . tristeza
paz . . . . | . . . . inquietud
fe . . . . | . . . . oscuridad
esperanza . . . . | . . . . desaliento
ánimo . . . . | . . . .  desánimo
confianza . . . . | . . . . temor
humildad . . . . | . . . . soberbia
vida . . . . | . . . . muerte

En la oración de Jesús de Nazaret, la última petición reflejó su experiencia: «Padre, no permitas que caigamos en la tentación y líbranos del Maligno», y también en este aviso: «Vigilen, no caigan en la tentación».

# Súplicas pidiendo que la LUZ venza a las tinieblas, que el Amor sane los corazones:

+ SEÑOR, ilumina nuestro espíritu para que nuestros pensamientos sean dignos de ti y aprendamos a amarte de todo corazón.
. . Que tu Espíritu encienda en nosotros su Luz interior suave pero firme, que quite las sombras de la duda y las tinieblas del odio y el desespero.
. . Que tu Espíritu nos ilumine cuando en verdad no sabemos qué hacer +

# El Papa Francisco lo explicó así comentando textos de s. Pablo:

  • Hay dos espíritus, dos formas de pensar y de actuar: Espíritu de Dios y Espíritu del mundo. El Espíritu de Dios me conduce al bien, a la caridad,  a la oración.
  • El Espíritu del mundo me llevará a la vanidad, el orgullo, el juicio. Nuestro corazón será un ‘campo de batalla’, donde estos dos espíritus pelean.

# Vean esta oración del Papa León muy reciente pidiendo al Espíritu Santo el don de DISCERNIR.
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Terminaré el tema con estos versos que fueron también canto. La palabra que llegó al corazón, pudo herir, también curar y salvar:

«Hay palabras que hieren o matan,
hay palabras que ahogan y arañan.
Palabras vacías, palabras gastadas,
palabras que hielan, palabras que cansan.

Y palabras serenas, palabras que calman,
palabras que llenan de noche callada.
Palabras que crean, palabras que sanan,
palabras tan tiernas, palabras que salvan.

Y el silencio donde curo tanta palabra.
Y el silencio donde busco Tu Palabra.»

[Al-Haraca, Palabras de vida]

El Señor es mi luz y mi salvación

# Pensé ofrecerles por mi aniversario esta pequeña entrada sincera, agradeciendo mucho su amistad.

Junto a la ofrenda de velas en una Iglesia, descubrí esta oración. Que nuestros deseos se cumplan, que sirva de oración y bendición para los que la lean. Gracias.

«SEÑOR,
que esta lámpara que enciendo sea:
LUZ
con la que ilumines mis dificultades;
FUEGO
que queme todos mis egoísmos;
LLAMA
que me enseñe a amar y servir.

SEÑOR,
hoy te dejo algo de mí mismo
en este símbolo.
Ayúdame a prolongar mi oración,
a lo largo de la vida.»
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Recordaré unos versos del Salmo 27, un canto de confianza:

+ El Señor es mi luz y mi salvación, ¿A quién temeré? El Señor es la defensa de mi vida, ¿Quién me hará temblar?
+ Él me protegerá en su tienda el día del peligro, me esconderá en lo escondido de su morada, no temeré, levantaré mi cabeza.
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El ayuno que Dios quiere

«El ayuno que a mí me agrada consiste en que rompas las cadenas de la injusticia, que compartas tu pan con el hambriento y recibas al pobre sin techo; vestir al que no tiene ropa, socorre a tus semejantes» (Isaías 58).

Recibí por la Cuaresma un escrito como del Papa Francisco, que algo reformado les pondré en el blog. Tal vez algunos ya lo conozcan. Es exigente y concreto.

Restaurar grietas del alma y reparar las relaciones personales, atreverse con lo que pareció imposible. Siendo yo mejor haré más agradable mi medio ambiente. Será el ayuno que Dios quiere, si hay amor.

10 manifestaciones de amor:

1 . Saludar y dar las gracias siempre, con alegría.
2 . Recordar a los demás cuánto los amas.
3 . Ayudar. Estar atento a quien te necesita.
4 . Levantar los ánimos a alguien.
5 . Celebrar las cualidades o éxitos de otro.
6 . Lo que no usas, regalarlo a quien lo necesita.
7 . Ayudar para que otro descanse.
8 . Corregir con amor, no callar por miedo.
9 . Tener detalles con los que están cerca de ti.
10. Ayudar a los demás a superar obstáculos.

El ayuno que Dios quiere:

· · Ayuna de palabras hirientes, mejor palabras bondadosas.
· · Ayuna de enojos, llénate de mansedumbre y paciencia.
· · Ayuna de pesimismo, llénate de esperanza y optimismo.
· · Ayuna de quejarte, llénate de las cosas sencillas.
· · Ayuna de presiones, y llénate de oración.
· · Ayuna de tristezas, lléna de alegría el corazón.
· · Ayuna de egoísmo, y llénate de compasión.
· · Ayuna de falta de perdón, y llénate de reconciliación.
· · Ayuna de palabras, llénate de silencio y de escucha.

«No caigamos en la indiferencia que humilla, en la costumbre que anestesia. Mira bien las miserias del mundo, las heridas de tantos hermanos y hermanas privados de la dignidad, escucha su grito de auxilio» (Jubileo Misericordia)

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El hombre y Dios

Homm_SafetZec12Vean un apunte más de evangelio. Hoy quise traerles una descripción del hombre que huye, que no encuentra la paz en su mundo familiar ni en su religión, que pide explorar otras posibilidades, lejos del Padre y del hermano.

– Una necesidad vital le hizo dar la espalda a todo y lo puso en camino. En los otros y en sí mismo encontró egoísmo, envidias y soledad. En Dios sin embargo, en el Padre de la parábola, solo halló compasión y corazón.

«El hombre es este hijo pródigo. Hechizado por la tentación de separarse del Padre para vivir independiente la propia existencia. Desilusionado por el vacío que como espejismo lo había fascinado; solo, deshonrado, explotado, mientras buscaba construirse un mundo todo para sí; atormentado desde el fondo de la propia miseria por el deseo de volver a la casa del Padre» (Juan Pablo II).

– Su padre lo vio de lejos y se enterneció, salió corriendo y lo cubrió de besos.

En una sociedad tan competitiva urge hacer elogio de la bondad y la ternura como de una riqueza, el servicio y la misericordia no son debilidad sino fortaleza. Paradojas y peleas seculares entre el bien y el mal, entre la violencia y la paz, el rechazo o el abrazo…

El Papa Francisco nos alertó recientemente: «Nuestra casa común está contaminada y no deja de deteriorarse. Necesitamos el compromiso de todos, debemos proteger al hombre de su propia destrucción».

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-Imagen: Safet Zec, Bosnia.
-Hijo pródigo, San Lucas c.15
-Compasión: la virtud de compartir y sentir como propio el sufrimiento de la persona que ama.

( Vean también nuestro post «Volver a casa» )