Ejercicios, al Cristo crucificado

– Les ofreceré hoy un nuevo texto de los Ejercicios espirituales, aunque el tema no fuera mucho con el tiempo.

Cuando existe un deseo de cambio y de renovación, uno buscará modelos y razones para cambiar. Eso mismo le ocurrió al santo de Loyola que malherido se propuso imitar al Cristo de los caminos, sobrecogido por el Cristo contemplado en la cruz.

Su búsqueda la expresó en el libro “Ejercicios” con este que él llama Coloquio, en realidad una reflexión consigo mismo a la vista de lo que puso ante sí, el Cristo crucificado. ¿Qué hacer? ¿Cómo reaccionar? No le pareció razonable quedar impasible . .

lit_jesus-b

DIÁLOGO ANTE CRISTO EN CRUZ

«Imaginando a Christo nuestro Señor delante y puesto en cruz,
considerar que siendo el Creador vino a hacerse hombre,
y de vida eterna a muerte temporal,
y así a morir por mis pecados.

Otro tanto, mirando a mí mismo,
ver lo que he hecho por Christo,
lo que hago por Christo,
lo que debo hacer por Christo;
viéndolo así colgado en la cruz, discurrir por lo que se ofreciere.»

– Lo que de verdad mueve a las personas, ojalá también al mundo, será el amor, el mucho amor recibido que buscas corresponder, dando algo a cambio, pobre amor pero sincero. El soliloquio ignaciano contiene bellos sentimientos espirituales:

: La admiración, fue y será el comienzo de muchos pensamientos y decisiones locas, es el porqué que abre búsquedas, cuestiona y vincula a admiradores y seguidores.
: La adoración, acompaña al admirador, él mismo se hace don, entrega total, a la vista del don de la persona que admira, todo le parecerá poco para mostrar su amor al que le parece adorable.

S Ignacio | Manresa

: El seguimiento, será la decisión más lógica y probable, consecuencia de lo anterior, se promete el amante no abandonarlo nunca y quedar pendiente de la palabra, el gesto y la vida toda del amado.
: El abandono, que deja a un lado la propia voluntad y modo de ver, para ponerse él mismo y sus cosas en las manos del que ama, confiando mucho, buscando en todo solo complacer y servirle.
: La correspondencia, estará en el origen, la razón de ser de sus decisiones, el empeño en mostrar amor a quien mucho debe, su respuesta, pareciéndole poco lo que puede dar de quien tiene tanto, la vida, la vida sobrenatural y todo lo demás.

Jesús de Nazaret pidió al discípulo: “Carga cada día con tu cruz, y sígueme”.
San Pablo dirá: “Si estamos crucificados con Cristo, resucitaremos con él”.

El conocido soneto anónimo “No me mueve mi Dios”, describió una reacción posible, al igual que estos versos en él inspirados:

TÚ ME MUEVES, SEÑOR

No me mueve mi Dios para quererte.

Una sentida oración
recorre los siglos en busca de autor,
siguiendo la mirada de Cristo
delante y puesto en cruz.

Tú me mueves, Señor.

Conmovido ante tanto dolor
confiesa tu admiración y tu amor.

Cómo corresponder,
te preguntas qué hacer
ante tanto amor, qué decir.

Mi silencio es reverencia,
mis palabras solo obediencia.

Tú me mueves, Señor.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.