* Recordarán sin duda el texto de esta parábola. Una narración emotiva y estimulante. Siempre cuesta creer en la presencia difícil cuando nada veo y nada oigo, cuando nada siento. Quedará la fe acompañada del amor, la mutua amistad que nunca falla, es el Señor siempre fiel. Será un beneficio del creer, la confianza.
«Una noche tuve un sueño. Soñé caminando por la playa con el Señor. Pasaron escenas de mi vida. En cada escena dos pares de pisadas en la arena, las mías y las del Señor.
. . Mirando las pisadas en la arena noté que a veces en mi camino solo vi un par de pisadas, en los momentos más difíciles. Eso me inquietó.
. . Señor, prometiste caminar siempre conmigo. En los peores momentos en la arena solo un par de pisadas ¿Me dejaste cuando más te necesité?
. . Él me respondió: ‘Yo te amé siempre, no te abandoné en los momentos difíciles. Cuando viste solo un par de pisadas, yo te llevé en mis brazos«
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Vean también estos versos, buscando al Amigo, lejos, y sin embargo tan cercano y humano.
LEJOS
Si busco a Dios en lo alto
me pierdo en inmenso cielo,
la tierra en silencio
no lo encuentro.
Tu casa sin techo con frío
te confundo,
tan pequeño, rechazado y pobre
tan cerca paso de largo
y no te veo.
Al fin me hablas viejas palabras
te siento cercano y humano
te reconozco amigo y te amo.
– Yo haré un cielo nuevo y una tierra nueva… Ya no se oirán gemidos ni llantos, no habrá niños malogrados ni adultos que no colmen sus años. Construirán casas y plantarán viñas. (Isaías c.65)
¿Será posible lo prometido? ¿Se hará realidad el sueño? ¿Podrás, Señor, convertir lo árido y escabroso en fértil y llano? ¿Seremos esa tierra nueva que dará frutos buenos?
Muchas preguntas, bastante incertidumbre. Habremos de colaborar si pensamos en tanta gente que espera, obligada a abandonar sus casas, su tierra, su familia, por la escasez y la violencia, buscando mejor futuro, anhelando vivir en paz. Recorramos los pasos de la utopía.
~ Importará mucho no perder la ESPERANZA, y creer en la capacidad de crear ‘mundos nuevos’ entre todos, y Dios con nosotros.
~ Pondremos manos a la obra para hacer tierra nueva, donde habiten juntas la JUSTICIA con la PAZ, donde nadie pase necesidad.
~ Recuerda, ‘El amor deberá ponerse más en las obras que en las palabras’. Si tienes FE, será posible. Nos atreveremos a lo imposible.
¿Utopía? Esta fue la advertencia final del pensador Zygmunt Bauman: «Preparados para un período con más preguntas que respuestas, y más problemas que soluciones… Verdadera disyuntiva: o unimos nuestras manos o nos unimos a la comitiva fúnebre de nuestro propio final».
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Pensé reproducir aquí lo más esencial de esta emotiva historia. Semanas atrás saltó a las redes sociales y así me llegó. Será Van Gogh, su situación y estilo, una ayuda para compartir. Verán pues temas de nuestro blog: la fe, el final de la vida, la oración.
EL MISTERIO DE LA SILLA VACÍA
Una joven acudió al sacerdote para pedirle que fuera a rezar junto a su padre que estaba muy grave. El enfermo estaba en cama apoyado en un par de almohadas. Junto a su cama había una silla vacía.
– Veo que usted me esperaba -dijo el sacerdote.
– No. ¿Quién es usted? -replicó el enfermo.
El cura le dijo quién era y preguntó por la silla vacía junto a su cama.
– ¡Ah, ya! -dijo el hombre e hizo una señal al sacerdote para que se acercara.
– Le contaré. Muchos años no supe cómo hacer oración. Un día un buen amigo me dijo: Johnny, la oración es algo tan sencillo como tener una conversación con Jesús. Te recomiendo que te sientes y coloques una silla vacía delante de ti… Mira a Jesús sentado frente a ti, háblale como lo haces conmigo ahora. Probé, me gustó y así lo hago desde entonces. El sacerdote, conmovido, le animó a continuar.
.. La hija lo visitó semanas después para comunicarle que su padre falleció en paz: «Lo encontré muerto. Al parecer antes de morir papá se incorporó y reclinó su cabeza sobre la silla junto a la cama. ¿Qué le parece esto?» El sacerdote se enjugó una lágrima y respondió: ¡Ojalá todos pudiéramos irnos así!»
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* En su obra ‘La chambre d’Arlés’, 1888, Vincent van Gogh quiso expresar la sencillez y soledad, lo austero de su habitación durante su estancia en la casa de reposo en Arlés.
«Derramaré un agua pura que los purificará, y les daré un corazón nuevo. Arrancaré el corazón de piedra, y les daré un corazón de carne. Infundiré mi espíritu, y guardarán mis mandatos» /Ezequiel c.36.
Junto al bautismo de agua importará mucho el ‘bautismo de espíritu’ que los seguidores de Cristo recibimos, por eso nos llamamos cristianos: seguidores de Cristo, bautizados como él con Espíritu santo.
«Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados con Espíritu Santo» /Hechos c.1
El bautismo espiritual recibido será como un ‘baño interior’. Jesús comunicará su Espíritu para empapar y transformar lo hondo de la persona, compartiendo su proyecto, sus mejores deseos, la fuerza de amar, su status de hijo querido.
= El Espíritu de Jesús es ‘Espíritu de verdad’… para poner verdad en nuestra vida cristiana, recuperar la identidad de seguidores de Jesús, ser más fieles al evangelio.
= El Espíritu de Jesús es ‘Espíritu de amor’… para vivir libres de cobardías y egoísmos, no tan ocupados en nuestro interés y bienestar, abiertos al amor compasivo y solidario.
= El Espíritu de Jesús es ‘Espíritu de conversión’… para dejarnos transformar por Jesús el Hijo de Dios, atentos a su voluntad, sensibles a las heridas de los hijos de Dios.
Jesús nos dirá: reciban Espíritu Santo, aliento divino que sostendrá sus vidas y alentará su débil fe, él renovará su frágil ser.
Llama profunda,
que escrutas e iluminas
el corazón del hombre:
restablece la fe con tu noticia,
y el amor ponga en vela la esperanza,
hasta que el Señor vuelva.
El Papa Francisco planteó en este tiempo la cuestión del lugar que el Espíritu Santo tiene en nuestra vida:
– ¿Suelo pedir ‘inspiración’ antes de tomar una decisión o de hacer algo? Escucharé y seguiré su voz. – Discerniré lo que siente mi corazón, movimientos, llamadas. Si no rezo ni me dejo interpelar, voy con fe fría.
Cierto, la amistad comenzó bien, pero no siempre terminará así de bien. Tiene su proceso y su crisis, como todo ser vivo que nace, madura y muere. Entre medio algún impasse que duele e impacienta, con signos de muerte que no fue posible predecir del todo.
Habrá que esperar, siempre esperar. Hoy fiesta de los santos Inocentes.
Así ocurrió entre Paul Verlaine y su amigo Arthur Rimbaud, con triste final. En el poema que verán Verlaine expresó bien su desconcierto, también lo saludable de la lluvia que como lágrimas limpia la pena y canta en la espera.
Llora en mi corazón
Como llueve sobre la ciudad;
¿Qué es esta languidez
Que penetra mi corazón?
¡El suave sonido de la lluvia
En el suelo y en los tejados!
Para un corazón que se aburre…
¡El canto de la lluvia!
Llora sin motivos
Sobre este corazón que se enferma.
¡Qué! ¿No hay traición?
Este es un duelo sin razones.
¡Es la peor de las tristezas
Ignorar por qué,
Sin amor y sin odio,
Mi corazón tiene tanta pena!
(Texto francés en Comentario)
* Paul Verlaine pasó 555 días en prisión por disparar a Arthur Rimbaud, que sobrevivió con heridas leves y no denunció a su agresor. La condena pareció ligada a su homosexualidad y a su papel en la Comuna de París.
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Por actualizar sentimientos, traeré de otro lugar en el blog esta confesión de fe y amistad, en los días finales del año.
NADA MÁS
Te adoro y te amo, mi señor,
íntima presencia, abrazo infinito
y mi todo, nada más.
Estar contigo, amigo del alma,
recostado en tu regazo,
señor y dios mío, mi único amor.
Decir mi sentir, llorar contigo
amor, soledad y pena,
tú me quedas, nada más.
Vivir para ti esperando tu venir
y al caer de la tarde descansar,
amor de mi vida, solo en ti, nada más.
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Acompañarán sus temores y deseos estas notas de Claude Debussy: «Clair de lune».
«Si alguno quiere seguirme y no deja atrás a su familia e incluso a sí mismo, no puede ser discípulo mío. Quien no lleve su cruz cada día y no renuncie a todos sus bienes, no puede ser discípulo mío», s Lucas c.14.
– ¿Qué hará falta para ser un buen discípulo de Cristo?
– ¿Qué me estorba para ser de Cristo?
– ¿Qué significa Jesucristo para mí?
– ¿Qué lugar ocupa en mi vida, en mi corazón, en mis proyectos?
Un apunte de evangelio para examen. En verdad resultó difícil ser buen cristiano. Debiste quitar obstáculos y vencer contrariedades, pensarlo bien y tomar tu decisión, como para una arriesgada aventura, viendo tus fuerzas. Una invitación a tomar en serio la llamada.
– Si lo pones tan difícil, Señor, tendrás pocos seguidores, le dijeron grandes santos como Teresa de Ávila.
– No me bastó creer en Dios, quise seguir a Cristo y vivir como él, quise ser Luz y ser Sal.
– Si la Sal se vuelve sosa no sirve para nada, para ser echada.
El cristiano tomará con calma su propósito y comenzará a caminar, humilde y constante, alegre y confiado, orante, vigilante para no ceder a miedos ni presiones de comodidad o inseguridad.
El buen discípulo, seguidor fiel, estará atento para escuchar la voz y complacer a su Señor:
.. Señor, tú quieres contar conmigo para que eche a andar en misión.
.. Buscaré en silencio y oración cómo servir a mis hermanos.
.. Enséñame, Señor, a escuchar tu voz, yo quiero responder y darte mi vida.
Así en este bello poema de Francesc Malgosa:
Dichosos los que oísteis la llamada
al pleno seguimiento del Maestro,
dichosos cuando puso su mirada
y os quiso para amigo y compañero.
Dichosos si abrazasteis la pobreza
para llenar de Dios vuestras alforjas,
para servirle a él con fortaleza,
con gozo y con amor a todas horas.
Dichosos mensajeros de verdades,
marchando por caminos de la tierra,
predicando bondad contra maldades,
pregonando la paz contra las guerras.
Dichosos, del perdón dispensadores,
dichosos, de los tristes el consuelo,
dichosos, de los hombres servidores,
dichosos, herederos de los cielos.
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:: Descubrimos este poema de la Madre Teresa de Calcuta, diversas tareas en torno a la vida: respetar, amar, agradecer, compartir. Un canto a la vida recibida y en tantos lugares amenazada.
Homenaje desde aquí a los muchos/as cooperadores que trabajan por la justicia y la paz. Una ayuda para superar horas difíciles y cansancios.
LA VIDA
«La vida es una oportunidad, aprovéchala
La vida es belleza, admírala
La vida es una bendición, disfrútala
La vida es un sueño, hazlo realidad.
La vida es un reto, afróntalo
La vida es un juego, juégalo
La vida es preciosa, cuídala
La vida es riqueza, consérvala
La vida es un misterio, descúbrelo.
La vida es una promesa, cúmplela
La vida es amor, gózalo
La vida es dolor, supéralo
La vida es un himno, cántalo
La vida es un combate, acéptalo.
La vida es una aventura, vívela
La vida es felicidad, merécela
La vida es vida, defiéndela»
:: Importará recuperar la esperanza de quienes la perdieron, su fe puesta a prueba por la injusticia, su amor a la vida cuestionado por el sufrimiento inmerecido.
Esto leí a propósito del evangelio del juez injusto y de la viuda, en su aparente triunfo del mal y de la injusticia:
«El clamor de quienes viven sin que nadie escuche su grito, no cesa. Para una mayoría de la humanidad la vida fue una interminable noche de espera. Las religiones predican salvación, mientras millones de seres humanos sólo experimentan la dureza de sus hermanos y el silencio de Dios.» (J.A.Pagola)
(La parábola de la viuda y el juez injusto en san Lucas c.18)
¡Conócete a ti mismo! fue invitación a peregrinar por el mundo interior de la persona, así en algunas corrientes filosóficas y también en las grandes religiones.
A . En el pórtico del templo de Delfos, la inscripción ‘Conócete a ti mismo’, llevará al hombre a reconocer los límites de su propia naturaleza, sin aspirar a lo que pertenece a los dioses.
Sócrates se sirvió del tema en sus enseñanzas, aceptar nuestra ignorancia poniendo la virtud mayor en el conocer. Proclamó la sabiduría de saber que no se sabe, frente a los que dicen saber y no saben.
B . ¡Que yo me conozca, Señor, que yo te conozca! dirá San Agustín, buscador de la verdad desde su juventud, inquieto por conocer el interior de sí mismo y la vida del espíritu.
En su peregrinar intelectual, el joven Agustín consideró el conocimiento propio y el de Dios inseparables, la tarea más importante:
He rogado a Dios
– ¿Qué quieres saber?
Quiero conocer a Dios y al alma
– ¿Nada más?
Nada más.
Una vez hallada la verdad, pudo exclamar como lamento: ‘Tarde te amé, tarde te conocí. Tú estabas dentro de mí, yo te buscaba fuera. Tú estabas conmigo, pero yo no estaba contigo.’
C . En el salmo 139 el poeta cantó la mutua intimidad y confianza entre la persona creyente y el Dios que se da a conocer. La fe no debiera ser estorbo para conocerse, sino ayuda y estímulo.
SEÑOR, tú estás siempre a mi lado, tú me conoces como nadie. / Tú sabes mis dudas y mi oscuridad. Tú me conoces y me respetas, presente en todos mis pensamientos y acciones. / En lo más adentro de mí mismo estás tú, nada habré de temer porque tú vas conmigo.
En los evangelios Jesús de Nazaret se presentó a los discípulos como un pastor que conoce bien a sus ovejas, desea darse a conocer y compartir su proyecto, buscando colaboradores.
D . El conocimiento propio vendrá también de lo que otras personas, y Dios mismo, sientan y piensen de mí, sea bueno o no tan bueno.
Se habló de la oración como un diálogo entre Dios y nosotros, interesados también en conocerse mejor: ‘Dime en verdad qué piensas de mí, qué esperas de mí, dime quién eres’.
En la búsqueda de Dios y de nosotros mismos, la relación personal pudo iluminar algo las sombras de nuestro conocer, que solo el amor dará un conocer profundo.
Vean así estos versos del poeta mexicano Amado Nervo:
«Eres uno con Dios, porque le amas,
¡tu pequeñez qué importa, y tu miseria!;
eres uno con Dios, porque le amas.
Le buscaste en los libros,
le buscaste en los templos,
le buscaste en los astros,
y un día el corazón te dijo, trémulo:
«Aquí está». Y desde entonces ya sois uno,
ya sois uno los dos, porque le amas.
No podrán separaros
ni el placer de la vida
ni el dolor de la muerte.
En el placer has de mirar su rostro,
en el valor has de mirar su rostro,
en vida y muerte has de mirar su rostro.
«¡Dios!» dirás en los besos,
dirás «Dios» en los cantos,
dirás «Dios» en los ayes.
Y comprendiendo al fin que es ilusorio
todo pecado (como toda vida)
y que nada de él puede separarte,
¡uno con Dios te sentirás por siempre:
uno solo con Dios porque le amas!»
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* Cabeza de hombre, Albert Giacometti (+1966). Para Jean Paul Sartre el autor fue un artista ‘existencial’, los seres representados en sus esculturas estaban a mitad camino entre la nada y el ser.
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Como en otras ocasiones, pudiéramos acompañar nuestra búsqueda con el Adagio de Johann S. Bach, Re minor BWV 974, Piano-Violoncello:
«No reconocieron al Artífice, fijándose en sus obras, sino que tuvieron por dioses al fuego, al viento, al aire leve, a la bóveda estrellada, al agua impetuosa, a las lumbreras celestes, regidoras del mundo. Fascinados por su hermosura, los creyeron dioses, si supieran cuánto los aventaja su Señor, pues los creó el autor de la belleza. Y si los asombró su poder y actividad, calculen cuánto más poderoso será quien los hizo. Pues por la magnitud y belleza de las criaturas, se percibe por analogía el que les dio el ser», Sabiduría c.13.
¿Por qué la gente sigue buscando y creyendo en Dios? Aun con el paso del tiempo, con estas u otras palabras, con parecidas cuestiones te puedes encontrar. Antropólogos y sociólogos coincidieron en la universalidad del fenómeno religioso; desacuerdo sin embargo en la respuesta y en la utilidad de las creencias, las que fueran, valorando distinto sus efectos positivos o negativos para el progreso de la persona y las sociedades.
– La religión y otras creencias sirvieron para hacer frente a las incertidumbres de la vida. Algunos estudios aseguran que la existencia de un orden supremo y la posibilidad de influir en él ayudó a reducir el ‘estrés’ de no saber qué sucederá en el futuro.
La universalidad de las creencias religiosas sugiere su utilidad para la propia supervivencia. Algunos quisieron arrebatar a la humanidad su herencia de fe religiosa, una necesidad primaria para muchos. De ahí brotará el desasosiego de otros al no encontrar o encontrar error en su búsqueda. Así lo pensamos, mas no todos estarán de acuerdo.
«Tú me creaste para verte, y aún no te conozco… Enséñame a buscarte y muéstrate a quien te busca. No puedo encontrarte si tú no te manifiestas: buscando y amando te hallaré, hallándote te amaré.» (Anselmo de Canterbury)
Con el paso de los siglos y las culturas, los maestros y profetas de religiones milenarias hicieron esfuerzos de actualización, por salir de una racionalidad y vivencia propias de otra época. Las grandes cuestiones permanecerán abiertas, con respuestas dispares e incompletas:
·· Sobre el origen y el fin de todo;
·· Del destino de cada uno, si recompensa, castigo o la nada;
·· Si vencerán el Bien y la justicia, o la Maldad y el dolor;
·· Si la Vida al fin será más potente que la Muerte;
·· Si Dios se dará a conocer, o dicen seguirá oculto en su misterio.
* Imagen: El Taj Mahal, complejo de edificios construido entre 1631 y 1648 en Agra, estado de Uttar Pradesh, India, a orillas del río Yamuna, por el emperador musulmán Shah Jahan. Se erigió en parte como mausoleo en honor de su esposa favorita Arjumand Bano Begum. Sobre el pórtico de entrada, unos versos del Corán describen el paraíso, “Un palacio de perlas rodeado de jardines».
– Dijo Jesús: ‘Por mi parte, les prometo que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo’. /san Mateo c.28
Todavía en terreno de ausencias y de muerte, llegó la ocasión de levantar la vista y traer al blog algún canto o poema de aire sencillo y piadoso, testimonio de la PASCUA, paso de la muerte a la vida, celebrando la resurrección.
– Será nuestro modo de evocar aquí la discreta presencia y el trabajo incesante de Jesús con nosotros, por todos nosotros.
Para el creyente Jesús es el SEÑOR que abraza y engrandece sin límites todo espacio y todo tiempo. Él puso punto y final a las sombras de dolor y llanto, en Él está nuestra esperanza y la promesa, llamarada de amor que brillará para siempre.
«¡Qué alegre es tu presencia,
Señor resucitado,
cuando la fe te encuentra
porque te fue buscando!
La fe es la Magdalena
que te busca entre llantos.
Mi aleluya hoy se eleva
y vuela de mis labios,
tejiendo con sus vuelos
tapiz de alegres salmos.
Tu paz y tu alegría
-Señor resucitado-
ponen alas y ritmo
a mi fe y a mi canto».
–JL Mtez González
«Sin haberlo visto, lo aman, y sin contemplarlo todavía, creen en él, y se alegran con gozo indecible y radiante, alcanzando así la meta de su fe: la salvación personal.» (san Pedro c.1)
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Vean la oda ‘A la Ascensión’, poema de Fray Luis de León. Fray Luis fue preso de la Inquisición española por traducir al castellano el libro de amor de la Biblia «El Cantar de los cantares».
En estos versos de Fray Luis hallarán asímismo nostalgia e incertidumbre, cariño e interrogantes por la ausencia de Jesús a los ojos de sus amados discípulos:
¿Y dejas, Pastor santo,
tu grey en este valle hondo, escuro,
con soledad y llanto,
y tú, rompiendo el puro
aire, te vas al inmortal seguro?
Los antes bienhadados
y los agora tristes y afligidos,
¡a tus pechos criados,
de Ti desposeídos,
¿a dó convertirán ya sus sentidos?
¿Qué mirarán los ojos
que vieron de tu rostro la hermosura,
que no les sea enojos?
Quien oyó tu dulzura
¿qué no tendrá por sordo y desventura?
Aqueste mar turbado
¿quién le pondrá ya freno? ¿Quién concierto
al viento fiero, airado?
Estando tú encubierto,
¿qué norte guiará la nave al puerto?
¡Ay!, nube envidiosa
aun deste breve gozo, ¿qué te aquejas?
¿Dó vuelas presurosa?
¡Cuán rica tú te alejas!
¡Cuán pobres y cuán ciegos, ay, nos dejas!