El misterio de Dios _Dios es amor

    «Si ustedes que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¿cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que le piden?» /san Lucas c.11

    – El misterio de Dios no se nos entrega a nuestro espíritu a través de discursos elocuentes, sino en la fe y en la oración respetuosa. (san Atanasio)

Fueron muchas las personas con preguntas sobre la fe, que buscan a Dios a tientas y en la oscuridad, así como cuentan de Nicodemo el fariseo.

También algunos sienten desconcierto ante creyentes tan seguros de su fe sin poder dudar, ufanos de comprender al Incomprensible.

En la fiesta de la Trinidad santa, encontré estos pensamientos del teólogo J.A. Pagola, sugerentes para meditar despacio:

    «El misterio de Dios nos supera. Él creó nuestro corazón con un deseo grande de buscarlo; será un descanso encontrarlo. Nuestra necesidad insaciable de amar y ser amados nos ayudará a intuir el misterio de Dios, él no es un ser solitario sin rostro, ni una sustancia fría. Dios es ternura infinita, él es amor».

Una cultura del amor y de la vida será la mejor alternativa para nuestro mundo, donde impera una cultura de la indiferencia y de la muerte.

Así lo cantará en su poema T.J. González Carvajal, en amistad y esperanza:

    Inmenso, soberano,
    eterno Dios, Señor del alto cielo,
    de la tierra, del mar, del orbe todo,
    hechura de tu mano.

    Quién descorrer pudiera el denso velo
    que me oculta tu ser o de qué modo
    de tu sabiduría
    un rayo alcanzaría
    a penetrar mi mente tenebrosa.

    Quién conocer me diera
    tu majestad, grandeza y hermosura.
    Quién, cuando tu justicia rigurosa
    se muestra más severa,
    ver cómo la contiene tu blandura.
    Quién de este mortal lazo me soltara,
    para poder mirarte cara a cara.

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De otro lugar en el blog, vean la súplica cariñosa y confiada de Pierre Teilhard de Chardin «En busca de Dios»:

    «¡Te necesito, Señor, porque sin Ti mi vida se seca!
    Quiero encontrarte en la oración,
    en tu presencia inconfundible,
    durante esos momentos en los que el silencio
    me sitúa frente a mí, ante Ti…»

– Intento traducir en palabras esa consciencia que recorre el tejido profundo de las cosas. Pero ojalá fuera yo capaz de hacerlo en forma de música. (Teilhard de Chardin).

Acompañará su deseo estas notas de Claude Debussy: «Clair de lune».

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También en nuestra entrada «Dime quién eres», sobre el poema de Leopoldo Panero.

En comentario verán una oración a la Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu santo.

La Comunión de los niños / Adoro te devote

    «De lo alto del cielo les diste el Pan para saciar su hambre, e hiciste brotar agua de la roca para calmar su sed», Nehemías c.9.

En estos domingos estarán presentes en alguna Primera Comunión. Fiesta grande para niñas y niños, felices con su traje nuevo y su carita de misterio. Para familia, padres y padrinos, todos deseando ser un poco niños y creer en verdad. El misterio fue parte de nuestra vida.

    – Sin misterio religioso y sin creencias, no seré sino un adulto de baja talla, ajeno a otras dimensiones de la vida, lo místico y poético, lo espiritual y trascendente.

Estos sentimientos me llevaron a recordar y buscar un antiguo poema, “Adoro te devote”, que les presentaré aquí, animando a entrar en el misterio que presenta, clásica teología del pan de la Comunión, himno litúrgico atribuido al teólogo santo Tomás de Aquino (+1274).

    «Te adoro con devoción, Divinidad oculta, en verdad escondido bajo estas apariencias. A ti se somete mi corazón por completo, y se rinde totalmente al contemplarte.

    . . La vista, el tacto, el gusto, se equivocan sobre ti, pero basta con el oído para creer con firmeza. Creo todo lo que ha dicho el Hijo de Dios: nada es más cierto que esta palabra de Verdad.

    . . En la Cruz se escondía sólo la divinidad, pero aquí también se esconde la humanidad. Creo y confieso ambas cosas, pido lo que pidió el ladrón arrepentido.

    . . No veo las llagas como las vio Tomás, pero confieso que eres mi Dios. Haz que yo crea más y más en Ti, que en Ti espere; que te ame.

    . . Jesús, a quien ahora veo oculto, te ruego que se cumpla lo que tanto ansío: Que al mirar tu rostro ya no oculto sea yo feliz viendo tu gloria. Amén.»

(Verán el texto original latino en Comentario)

– Sabemos que la Eucaristía, la Comunión, es un ‘mientras tanto’, hasta que el Señor vuelva. Resucitó y quedaron a la espera, mientras tanto celebramos su presencia entre nosotros, en la Comunidad, en la Comunión, su amor y redención en el corazón de cada uno.

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* Imagen: El Cordero pascual, vitral, Parroquia Socorro, Atlanta.

Escuchen el himno «Adoro te devote», por el grupo universitario chileno ‘Canto católico’.

La oración de Teilhard de Chardin

La Navidad nos presentó su propia paradoja : la pequeñez e insignificancia de un Dios inesperado y sorprendente. La FE, cuestionada por la razón y la ciencia, siempre quiso aportar su punto de vista sobre el sentido y origen de todo, sobre el ser de Dios y su búsqueda.

Pierre Teilhard de Chardin (+1955), científico y religioso francés, investigó los orígenes de la vida humana. Cuestionado por la autoridad vaticana, buscó el consuelo y la luz en la oración, solo deseando ‘amar y servir’ a su Creador y Señor.

El texto de Teilhard que verán fue meditación de un buscador tras ese innombrable que es Dios, íntimo y grandioso, cercano y huidizo, siempre otro y siempre mayor que nosotros lo podamos pensar.

Vean recitado el texto oración de Teilhard «En busca de Dios»:

    «¡Te necesito, Señor, porque sin Ti mi vida se seca!
    Quiero encontrarte en la oración,
    en tu presencia inconfundible,
    durante esos momentos en los que el silencio
    me sitúa frente a mí, ante Ti.

    ¡Quiero buscarte!
    Quiero encontrarte dando vida a la naturaleza que Tú has creado;
    en la transparencia del horizonte lejano de un cerro,
    y en la profundidad del bosque
    que protege con sus hojas los latidos escondidos
    de todos sus inquilinos.

    ¡Necesito sentirte alrededor!
    Quiero encontrarte en tus sacramentos,
    en el reencuentro con tu perdón,
    en la escucha de tu palabra,
    en el misterio de tu cotidiana entrega total.

    ¡Necesito sentirte dentro!
    Quiero encontrarte en el rostro de los hombres y mujeres,
    en la convivencia con mis hermanos;
    en la necesidad del pobre
    y en el amor de mis amigos;
    en la sonrisa de un niño
    y en el ruido de la muchedumbre.

    ¡Tengo que verte!
    Quiero encontrarte en la pobreza de mi ser,
    en las capacidades que me has dado,
    en los deseos y sentimientos que fluyen en mí,
    en mi trabajo y mi descanso
    y, un día, en la debilidad de mi vida,
    cuando me acerque a las puertas del encuentro cara a cara contigo.»

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–Y nuestra colección de ORACIONES, súplicas, alabanza, agradecimiento.

‘En Ti’ – Ain Karem, canto oración de confianza «Tú no quiebras la caña cascada. Hazme como tú, buen Jesús, en Ti mi vida encuentra descanso».
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Buscar a Dios | ‘Dios ha muerto’

    «A Dios nadie lo vio jamás, el Hijo único que está en el Padre, es quien nos lo dio a conocer» (san Juan c.1)

VitralESanto-b+ La pregunta sobre Dios continúa abierta, para unos sobre su existencia, si es o no es, para otros sobre su identidad, ¿quién es? Se pondrá en cuestión la vieja sentencia de Nietzsche: ‘Dios ha muerto’, un diagnóstico tal vez apresurado o mal interpretado.

El pensar humano en cada tiempo ‘resucitará’ a Dios, haciéndose preguntas. No se darán respuestas contundentes, ni la ciencia por negarlo ni las filosofías por demostrarlo.

El saber de lo religioso es de otro orden. Habrá artistas teólogos y científicos sin dios, como los hay convencidos creyentes, seguros de la presencia divina, no lejos este ni ausente sino activo y atento a nuestro vivir.

+ Me interesó este testimonio, una invitación a pensar:

    – El noventa y cinco por ciento del universo será materia oscura que la física desconoce. Stephen Hawking tendrá razón: en el otro cinco por ciento no encontró a Dios… Al modo de Galileo podrá decirse sin embargo que Dios seguirá moviéndose en el sentir de muchos. La ciencia no necesita a Dios para su trabajo, lo mismo que al hombre no le basta la ciencia para su felicidad, y seguirá sintiendo bajo un cielo estrellado el peso de su finitud.

    Cf. ¿Dios? E pur si muove, Andrés Trapiello.

+ Verán este poema oración, el sentir de una creyente buscando en todo la presencia:

    «Quiero buscarte siempre, sin descanso,
    desde que sale el sol por el oriente,
    desde que mi alma vive sin remanso.
    Hierve mi corazón como mi frente,
    bulle mi ser entero, preguntando
    algo que no se ve, pero se siente.

    Paso mi vida toda deseando,
    andando este camino lentamente,
    sufriendo entre tinieblas, contemplando
    un resquicio de luz que, humildemente,
    se coloca a mis pies:
    Eres Tú mismo,
    que me guías con fuerza suavemente.

    Ya no importa dolor, muerte ni abismo…
    Y yo al fin, regresando hacia mi adentro,
    te encuentro en lo más hondo de mí mismo.»

    –Elvira Sánchez del Valle

+ Tal vez como contraste, en comentario unas cuestiones del escritor Manuel Vicent, interpelantes pero insuficientes para el intelecto humano que busca.

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Vean el post «La oración de Teilhard», y aquí el texto recitado «En busca de Dios»:

La fe y la razón, san Anselmo

– Se cuenta que san Agustín, preocupado con el misterio de la Trinidad, vio a un niño jugando en la playa con una concha con la que sacaba agua de mar y trataba de verterla en un pequeño agujero, y le decían: ‘Tan poco puede este agujero contener agua de mar, como poco puede tu razón captar el misterio de Dios’.

    ¿Por qué empeñarse en saber
    cuando es tan fácil amar?
    Dios no te manda entender;
    no pretende que su mar
    sin playas pueda caber
    en tu mínimo pensar.

    Dios solo te pide amor:
    dale todo el tuyo, y más,
    siempre más, con más ardor,
    con más ímpetu. ¡Verás
    cómo, amándole mejor,
    mejor le comprenderás!

    –Amado Nervo

En días pasados se celebró la fiesta de San Anselmo de Canterbury (+1109), filósofo y teólogo medieval, estudiado todavía hoy con interés por sus argumentos para mostrar que Dios existe, o al menos su idea.

San Anselmo quiso defender la capacidad de la razón humana para captar la lógica de la divinidad: pensar que pueda existir, afirmar o negar que exista, explicar quién sea ese Dios al que unos aceptan y otros rechazan.

    – ¿El dios encontrado o malogrado por el esfuerzo de la razón, tendrá algo que ver con el dios manifiesto en las diferentes religiones, o en la experiencia de las personas?

La filosofía plantea cuestiones, busca verdades y razones; la ciencia solo encuentra partículas y moléculas, sustancias, y se preguntan ¿dónde está Dios?

La experiencia religiosa sin embargo llegará al conocimiento por la relación y la mutua entrega. Lo dirá así san Juan: «Sólo el que ama conoce a Dios, porque Él es amor».

    – ¿La percepción amorosa genera formas de conocimiento inaccesibles para quienes no aman? ¿Esas razones del corazón que la pura razón desconoce?
    – Los conceptos crean ídolos, solo el asombro conoce (Gregorio de Nisa)
    – Dios sabe lo que nos conviene, nos revela lo que nos es útil conocer y podemos cargar. Deberemos contentarnos (Juan Damasceno)

Anselmo de Canterbury, como su maestro San Agustín, escudriñaron incansables el ser y el existir del Ser supremo, buscando entablar con él una difícil relación y comunicación:

    Nunca jamás te vi, Señor, Dios mío;
    no conozco tu rostro.
    Enséñame a buscarte
    y muéstrate a quien te busca,
    porque no puedo ir en tu busca,
    a menos que Tú me enseñes,
    y no puedo encontrarte
    si Tú no te manifiestas.

    Deseando te buscaré,
    te desearé buscando,
    amando te hallaré,
    y encontrándote te amaré.

El teólogo J.A. Pagola propuso que la fe, la razón y el corazón deberán unirse para alcanzar el difícil conocimiento de Dios:

    «El problema de la fe no consiste en afirmar que Dios existe, sino en amar a Dios y amarlo de todo corazón y sobre todas las cosas. Dios no fue una hipótesis teórica que hay que demostrar que existe o no. Dios es un Misterio que se puede atisbar o sospechar, amar o rechazar.»

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(1) Imagen: Icono siglo xviii, La Trinidad del Nuevo testamento.

(2) En comentario verán unas conclusiones un tanto peregrinas, ‘Ciencia y Dios son incompatibles’, de un científico en entrevista reciente.

(3) Vean también nuestra entrada «Qué es creer»

(4) Qué pensar ante la vieja pregunta «¿Dios ha muerto?»

(5) En comentario recuerden el largo discurso de San Pablo a los atenienses para darles a conocer el nombre de aquel Dios desconocido que invocaban.
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* San Anselmo, obispo y doctor de la Iglesia católica. Nació año 1033 en Aosta (Piamonte). Ingresó en el monasterio benedictino de Le Bec, en Normandía, y enseñó teología. Trasladado a Inglaterra, fue elegido obispo de Canterbury y combatió por la libertad de la Iglesia, sufriendo dos veces el destierro. Escribió importantes obras de teología. Murió en el año 1109. Su fiesta se celebra el 21 de abril.

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Aquí podrán descargar varios eBook de nicodemoblog con sus enlaces: EBOOKS_LINKS.

La esperanza temblorosa, Péguy

– ‘La Fe que más le gusta a Dios es la Esperanza’, dirá Charles Péguy en el Misterio de la segunda virtud.

De nuevo la Esperanza necesaria. Esperanza y Reconciliación, dos virtudes tan necesarias como los dos remos que con la vela llevarán a algún lugar la barca de los pueblos con historia difícil.

– ¿Cómo es la Esperanza? Pequeña y frágil, luminosa y atractiva. Esperar con Fe, no con pena ni impaciencia, sino como quien sabe y confía, porque el Amor vencerá al fin.

En verdad una Esperanza que sana y resucita será como la Fe que mueve montañas, ‘¡Espera en el Señor, sé valiente!’ Esperanza temblorosa, llama encendida que alumbre personas y situaciones en desespero.

El poeta y filósofo francés Charles Péguy (+1914), en su «Pórtico de la Segunda Virtud», presentó así la Esperanza con sus paradojas, estrella que nos guía en la oscura noche:

    «Lo que más me asombra, dice Dios, es la Esperanza y no salgo de mi asombro. Esta pequeña Esperanza que parece una cosita de nada, esta pequeña Esperanza, inmortal.

    . . La Esperanza es una niñita de nada que vino al mundo la Navidad del año pasado y que juega todavía con Enero, el buenazo, con sus arbolitos de madera del nacimiento, cubiertos de escarcha pintada.

    . . Pero, sin embargo, esta niñita Esperanza, es la que atravesará los mundos, esta niñita de nada, ella sola, y llevando consigo las otras dos virtudes, ella es la que atravesará los mundos llenos de obstáculos.

    . . Como la estrella condujo a los tres Reyes Magos desde los confines del Oriente, hacia la cuna de mi Hijo, así una llama temblorosa, la Esperanza, ella sola, guiará a las virtudes y a los mundos, una llama romperá las eternas tinieblas»

(Texto francés aquí «La petite espérance»)

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* Imagen: Anima visitante de la noche, Yoshiro Tachibana (Japón, 1941). «El arte descubre el secreto de la armonía de la naturaleza».

(El maestro Yoshiro Tachibana falleció julio 2016 en Muxía, Coruña, España, su residencia. Descanse en paz)

-Vean la web ‘Charles Péguy’.

El sueño religioso, Saramago

Primeras impresiones a propósito del “Caín” de Saramago, o del “Ágora” de Amenábar. Es asombrosa la sabiduría de lo religioso que un ateo o un agnóstico puede llegar a poseer, sentenciando sobre todos los dioses y creyentes de ahora y de siempre.

– ¿Por qué su afición por lo religioso? ¿Puede parecer atrevido el adentrarse en temas tan complejos desde la distancia de increyente?
– Querrán cumplir esta misión: despertarnos del sueño religioso, liberar a la humanidad de esas quimeras y temores ancestrales.

A diferencia del intelectual, el artista representa un papel, o imagina una idea. Será un buen artista que dibuja y colorea el tema religioso a su gusto, con libertad, mas algo perdido en el fondo y los contornos, como nos ocurre en los sueños.

– Es lo que este blog quiso decir: no me creo que los creyentes sean tan necios como dicen los ateos ni que los ateos sean tan sabios como parecen. La historia y la experiencia prueban eso mismo y lo contrario.

Sin embargo la experiencia religiosa, como lo espiritual y poético, no es atadura ni cálculo sino búsqueda de sentido, belleza y armonía. Algo así expresó Ruiz de Galarreta con sus versos:

Con el frío primero que anuncia el alba,
cuando empiezan a cantar los pájaros
con cuidado, sorteando los cuerpos dormidos,
retira la cortina de la puerta, suavemente,
se desliza a la sombra de la calle,
se aleja hasta la arena de la playa,
y justo donde muere la última ola
rizada y silenciosa se acuclilla,
las manos extendidas sobre las rodillas
y deja que penetre en su alma el murmullo de Dios.

* Leer más sobre la fe en nuestro post «Qué es creer».

Creer, tres preguntas a Dios / Cardenal Martini

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* Testimonio del Cardenal Carlos Mª Martini, ex arzobispo de Milán e ilustre biblista. Buscaremos en sus palabras la verdad comunicada desde el corazón, su fe nos abraza y reconforta, su acción de gracias.
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¿Por qué cree usted personalmente en Dios? ¿Cómo experimenta a Dios?

– Mis padres me regalaron la fe en Dios, mi madre me enseñó a rezar. Dificultades que tuve en mi vida me mostraron que puedo confiar, que Dios es bueno.
– Mi tarea fue hablar sobre la fe. Los jóvenes me ayudaron a buscar respuestas a preguntas nuevas. Cuando más aprendes a creer es cuando explicas la fe a otras personas.
– Experimentar a Dios es importante, en la naturaleza, en el amor, en la Biblia. Es el arte de la vigilancia interior, que tienes que aprender igual que el arte de amar o el arte del buen trabajo.

lit_lectio_divina
¿Qué preguntaría usted hoy a Jesús, si tuviese la posibilidad?

– Le preguntaría si me ama a pesar de que soy débil y he fallado. Yo sé que me ama, pero aun así quisiera escucharlo de sus propios labios.
– También le preguntaría si en la muerte me vendrá a buscar, si me recibe. Que en las horas difíciles o en la muerte, me envíe ángeles y santos que me tengan de la mano y me ayuden a superar mi temor.
– Antes tenía otras preguntas, hoy pido que me acepte y no me deje solo.

Los cristianos creemos que todo ha sido creado por amor, ¿de dónde el mal? ¿cómo hay tanto sufrimiento?

– Cuando contemplo el mal en el mundo me quedo sin aliento. Entiendo a las personas que concluyen que Dios no existe. Si miramos el mundo con los ojos de la fe, con esperanza, despertará el amor y el compromiso.
– Somos personas libres, que aman, que pueden decir sí o no, no somos robots ni esclavos. Tenemos que trabajar duro en nuestra respuesta al amor de Dios.
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–Textos en Carlo Martini, “Coloquios nocturnos en Jerusalén”, 2008

+ El Cardenal Martini, símbolo de renovación católica, falleció en Roma en agosto de 2012

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Qué es el cristianismo / puntos clave

    «La fe cristiana no consiste en cumplir un código de prácticas y normas. La identidad cristiana está en vivir un estilo de vida desde la relación con Jesús el Cristo. Nos vamos haciendo cristianos en la medida en que aprendemos a pensar, amar, trabajar y vivir como Jesús» (J.A.Pagola).

Buscando sus puntos clave, lo propio, lo que más le caracteriza, pude ofrecerles este resumen de rasgos sobre el cristianismo.

Es una síntesis para los que buscan saber, conocer mejor. No dice tanto lo que es, sino lo que debiera ser. Una apuesta y tarea para los que ya saben y creen.

    a = El cristianismo es una religión encarnada en la HISTORIA, no es una religión espiritualista.

    b = El cristianismo es UTOPÍA y PROFECÍA: los cristianos viven con espíritu crítico, comprometidos en lo social y lo político.

    c = Ser cristiano supone AMAR este mundo y vivir para que sea cada vez más libre y pacífico, más fraterno.

    d = La no violencia, la misericordia, la búsqueda de la JUSTICIA, son esenciales al cristianismo.

    e = La raíz del cristianismo es JESÚS DE NAZARET, bueno, pobre, acogedor, amigo para siempre.

El cristianismo surgió como un «nuevo camino», así lo llamaban los primeros cristianos, un camino en la escuela de Jesucristo.

Más que una doctrina, el cristianismo es las personas que viven, que deseamos vivir, ese camino ayudando a más gente a recorrerlo, renovando el mundo a su paso.

La fe cristiana nació del encuentro con Jesús de un grupo de hombres y mujeres. El maestro explicará lo difícil del camino, y el discípulo será testigo de lo visto y oído.

    Vimos romper el día
    sobre tu hermoso rostro
    y al sol abrirse paso por tu frente.

    Que el viento de la noche
    no apague el fuego vivo
    que nos dejó tu paso en la mañana.

– Vean también nuestro post «¿Quién fue Jesús de Nazaret?»

Los milagros de Cristo / la compasión

    «En las aldeas o pueblos donde Jesús llegaba, colocaban a los enfermos en la plaza y le rogaban que les dejase tocar al menos la orla de su manto; y los que lo tocaban se curaban» (s Marcos c.6).

# Jesús de Nazaret encontró mucha gente enferma y desanimada. Los milagros alientan la esperanza, fueron señales de un cambio. La presencia y gestos de Jesús cambiaron la historia de mucha gente.

    «Estas son las señales: los ciegos ven, los cojos andan y los leprosos quedan limpios, los muertos resucitan y los pobres son evangelizados» (s Lucas c.7).

# Las atenciones de Jesús con un paralítico en Jerusalén cambiaron la vida de ese hombre. No sabía para qué seguir viviendo, hasta que alguien se interesó.

    – ¿Quieres curarte?
    – No tengo a nadie, Señor.
    – Toma tu camilla y regresa a tu casa.

# Como lo ocurrido con aquella mujer, la hemorroísa, se acercó a Jesús y tocó el borde de su capa. Cuenta Nicodemo en su evangelio (apócrifo) que ella limpiará en la Vía Dolorosa el rostro ensangrentado del Maestro.

    – Pensó, si tan sólo llegare a tocar su manto.
    – Al instante sintió que ya estaba curada.
    – Vete en paz, tu fe te ha salvado, estás curada.

# El milagro sucederá en un encuentro, por una necesidad, un diálogo entre Jesús y la persona. La súplica, la fe de la gente, la palabra y el gesto de Jesús lo hicieron posible.

– A la niña que pensaban muerta ¡Muchacha, levántate!
– Al paralítico recostado ¡Toma tu camilla y anda!
– Al ciego del camino ¡Recobra la vista, tu fe te ha curado!
– A Lázaro en el sepulcro ¡Sal de ahí!

# La Compasión será un amor que comparte el sufrimiento y no pasa de largo, acude, acaricia, sana. Rebrota la vida, asoma la alegría. ¿Cuál será la condición para que todo eso suceda?

Para algunos se les preguntará si tienen fe. Para otras personas el dolor bastará, Jesús toma la iniciativa, puro regalo y gracia de Dios.

Yo rezaré: ‘Señor, déjame tocar tan solo el borde de tu manto y quedaré sano’…

    Tú desataste la lengua del mudo,
    – enséñanos a cantar tus alabanzas.
    Tú has abierto los oídos del sordo,
    – que permanezcamos atentos a tus palabras.
    Tú curaste al paralítico,
    – haz que corramos por los caminos de tu amor.

    Te compadeciste del hombre de la mano seca,
    – que sepamos realizar buenas obras.
    Tú sanaste a la suegra de Pedro,
    – haz que nunca dejemos de estar a tu servicio.

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* Imagen: «Cristo y la mujer adúltera», fragmento, Lucas Cranach. El Rostro de Cristo explica con satisfacción la buena noticia: la mujer pecadora ha sido salvada de la muerte, cf.  san Juan c.8.

(Vean más temas de evangelio en «El Rostro de Cristo», y también en «Jesucristo», eBook, pdf)
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