La santidad / Alegraos

Fue por la fiesta de Todos los Santos. Desde siempre la Iglesia católica presentó hombres y mujeres modelos de coherencia.

Fueron santos porque se parecieron a JESUCRISTO que pasó su vida haciendo el bien. ‘Yo soy la vid y ustedes los sarmientos, unidos a mí darán mucho fruto’.

Como Francisco de Asís con la POBREZA y Teresa de Calcuta con la MISERICORDIA, también ahora habrá gente muy buena, santos y santas de cada día.

¿Qué será pues la SANTIDAD? ¿Vale la pena ser santo? ¿Cómo ser santo?

No queremos ser santos de flores y altar, sino santos de verdad, alegres, justos y verdaderos. Un disfrute para todos, algo que vale la pena vivir y compartir.

Dirá santa Teresa de Calcuta:

‘Ofrecer nuestras manos para servir y nuestros corazones para amar, ese es el principio de la santidad. Si hay tristeza pondrás ALEGRÍA, si viste soledad AMISTAD, si heridas y enemistad serás consuelo y curación.’

El Papa Francisco escribió la Carta ‘Alegraos’, donde nos invita a todos a la santidad, un estilo de vida inspirado en las Bienaventuranzas del evangelio:

– No tengas miedo de la santidad… La santidad será la suma de tu debilidad con la fuerza divina. El Señor quiso que fuésemos santos por el amor, todo expresión de amor. La santidad será vivir unido a Jesucristo en aspectos clave de su vida, identificado con Él, por un reino de justicia y de paz.

Estos puntos, nuestro resumen y conclusión:

– El santo no es un ángel, es hombre en carne y hueso, que sabe levantarse y volver a caminar.
– El santo no se olvida del llanto de su hermano, ni piensa que es más bueno subido a un altar.
– El santo y la santa vivirán su fe con alegría, agradecidos, cada día, pues viven para amar.

* Imagen: Roberto Ortuño, Flores.

Verán en comentario una opinión muy cualificada de la santidad, la de los pequeños santos, en los que Dios también se fija, como quiso ser santa Teresa del Niño Jesús, la pequeña Teresa, Teresa de Lisieux.

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Con María la llena de gracia, el «Magnificat», canto de acción de gracias:

La misericordia necesaria

Madre santa Teresa de Calcuta

Les recordaré el texto que ofreció el Papa Francisco en el Año de la Misericordia 2016, oración a Jesucristo maestro de misericordia.

Pasará el tiempo, pero el gran tema de la MISERICORDIA llegó para quedarse. Ojalá que fuera el alma de este mundo nuestro tan herido. De los creyentes dependerá, si escuchamos el solemne mandato: ¡Sean misericordiosos, como Dios es misericordioso!

Desear y pedir la misericordia, tan necesaria y amenazada. Trabajar cada día para vivir amando, menos de palabras y más con obras. Dijeron que la misericordia tendrá nombres diversos: el perdón, la curación, el compartir, la hospitalidad.

Oración del Jubileo de la Misericordia

«SEÑOR JESUCRISTO, tú nos has enseñado a ser misericordiosos como el Padre del cielo, y nos has dicho que quien te ve, lo ve también a Él. Muéstranos tu rostro, danos la salvación.

.. Tu mirada de amor liberó a Zaqueo y a Mateo, esclavos del dinero; a la adúltera y la Magdalena de buscar la felicidad en una creatura; Pedro lloró por su traición, y diste el Paraíso al buen ladrón. Escuchemos tu palabra: ¡Si conocieras el don de Dios!
.. Por el perdón y la misericordia, tú eres el rostro visible del Dios invisible: que la Iglesia sea el rostro visible tuyo, nuestro Señor resucitado.
.. Tú quisiste que tus ministros en debilidad sintieran sincera compasión: que quien se acerque a uno de ellos se sienta esperado, amado y perdonado por Dios.

ENVÍA TU ESPÍRITU, conságranos a todos con su unción para que este sea un año de gracia, que tu Iglesia pueda llevar la Buena Nueva a los pobres, proclamar la libertad a los prisioneros y restituir la vista a los ciegos.»
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«La Santa Madre Teresa de Calcuta hizo visible el amor de Dios por los pobres y los enfermos, generosa dispensadora de la misericordia divina, poniéndose a disposición de todos para acoger y defender la vida humana. Inclinada sobre las personas desfallecidas que mueren abandonadas al borde de las calles, hizo sentir su voz ante los poderosos de la tierra» (Papa Francisco en la canonización, 2016/09/04).

-Nuestro post «Teresa de Calcuta, santa».

-Himno del Jubileo: Sean misericordiosos, como el Padre Dios es misericordioso. Letra de Eugenio Costa, música Paul Inwood.

Damos gracias al PADRE porque es bueno.
Ha creado el mundo con sabiduría.
Conduce a su pueblo en la historia.
Acoge y perdona a sus hijos.
– Es eterna su misericordia.

Damos gracias al HIJO, luz de las gentes.
Que nos ha amado con un corazón de carne.
De Él recibimos a Él nos damos.
El corazón se abra a quien tiene sed y hambre.

Pedimos los siete dones del ESPÍRITU.
Fuente de todo bien dulcísimo descanso.
Confortados por Él ofrecemos consolación.
El amor espera y todo lo soporta.

Pedimos la PAZ, al Dios de toda paz.
La tierra espera el evangelio del Reino.
Gracia y gloria a quien ama y perdona.
Habrá un cielo y una tierra nueva.

La alegría de vivir, el amor

«Amen a sus enemigos, hagan el bien a los que los odian, bendigan a los que los maldicen, rueguen por los que los injurian», s Lucas c.6.

Vean unas cuestiones interesantes para meditar y para compartir, a propósito de la frase difícil del evangelio, invitando al amor sin condiciones:

– ¿Por qué tanto daño sin olvidar y tantas heridas sin sanar?
– ¿Por qué mucha gente vive triste, insatisfecha, con pena en secreto?
– ¿La vida como insípida aun en medio del bienestar material?
– ¿Cómo encontrar de nuevo la alegría de vivir?

Solo el amor desinteresado, nos hará recuperar la alegría de vivir. Si no lo conseguimos, se abrirá un vacío que nada ni nadie podrá llenar.

– ‘Si guardan su vida para sí mismos, la perderán; si la entregan con generosidad, la encontrarán’, dirá Jesús de Nazaret.
– ‘Libérate de ti mismo, lanza un puente más allá de tu egoísmo; esfuérzate por amar, no amarte a ti solo’, dijo Helder Câmara.

Imagen: santa Teresa de Calcuta nos recomienda… ‘Ofrecer nuestras manos para servir y nuestros corazones para amar’.
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¡QUITA, MI MÁSCARA, SEÑOR!

La del odio,
para que pueda amar sin distinción
La de la  maldición,
para que  pueda desear siempre el bien
La del  egoísmo,
para que  nunca mire lo que doy ni a quien doy.

¡QUITA, MI MÁSCARA, SEÑOR!

La de la  dureza,
para que  brote en mí la comprensión
La de la  severidad,
para que  sepa entender y comprender los defectos de los demás
La de la  discordia,
para que vea  amigos y no adversarios.

Javier Leoz
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«Si me falta el amor», canción con el texto del Himno de la 1 Carta a los Corintios c.13: la caridad, el buen Amor, será lo definitivo:

– Aunque yo dominara las lenguas arcanas
y el lenguaje del cielo supiera expresar,
solamente sería una hueca campana
si me falta el amor.

SI ME FALTA EL AMOR
NO ME SIRVE DE NADA
SI ME FALTA EL AMOR
NADA SOY.

– Aunque todos mis bienes dejase a los pobres
y mi cuerpo en el fuego quisiera inmolar,
todo aquello sería una inútil hazaña
si me falta el amor.

Pasión de Cristo, Tomás de Aquino

«Cristo padeció por nosotros, dejándonos ejemplo para seguir sus huellas. Cuando lo insultaron no insultó, en su pasión no amenazó. Sus heridas nos curaron», Carta de san Pedro.

Para estos días que vienen de Pasión y Semana Santa, vía crucis y procesiones, verán una reflexión de santo Tomás de Aquino para la meditación y provecho personal, viendo en Jesucristo un remedio y un ejemplo para imitar.

+ ¿Qué necesidad había de que el HIJO de DIOS padeciera por nosotros? Será REMEDIO por nuestros pecados y EJEMPLO para nuestra vida.
+ Si buscas un ejemplo de CARIDAD, nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.
+ Si buscas ejemplo de PACIENCIA, Cristo sufrió paciente, no devolvió el insulto; como cordero al matadero, no abrió la boca.
+ Si buscas un ejemplo de HUMILDAD, mira al Crucificado, Dios quiso ser juzgado, golpeado, coronado de espinas.
+ Si buscas ejemplo de OBEDIENCIA, Él será obediente al Padre hasta la muerte, ‘Hágase lo que tú quieras’.
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-Extracto y resumen tomado de «El Credo» de Tomás de Aquino, fraile dominico italiano (+1274), guía del pensamiento católico, doctor de la Iglesia desde 1567.

-Imagen: Bradi Barth, Él llevó su cruz.

Podrán aquí escuchar la conocida oración medieval «Alma de Cristo».

(En comentario verán el canto del original en latín y texto español)

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Recordaré este soneto del poeta castellano Lope de Vega (1562-1635), íntima oración llena de compromiso y afecto del poeta al Cristo crucificado:

«Pastor, que con tus silbos amorosos
me despertaste del profundo sueño;
tú, que hiciste cayado deste leño
en que tiendes los brazos poderosos:

vuelve los ojos a mi fe piadosos,
pues te confieso por mi amor y dueño,
y la palabra de seguir empeño
tus dulces silbos y tus pies hermosos.

Oye, Pastor, que por amores mueres,
no te espante el rigor de mis pecados,
pues tan amigo de rendidos eres;

espera, pues, y escucha mis cuidados.
Pero, ¿cómo te digo que me esperes,
si estás para esperar los pies clavados?»

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Los nombres de la Paz

La Paz tiene muchos nombres. Como en el escrito ‘De los nombres de Cristo’ de fray Luis de León, lo pensaremos también sobre la Paz y el Amor, sus diferentes nombres y significados.

Será un tema de Evangelio. La Paz que Jesucristo deseó comunicar a sus más allegados/as, fruto del esfuerzo en la cruz y de su resurrección:

    – Los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús dijo: PAZ a ustedes. Reci­ban el Espíritu Santo, a quienes perdonen los pecados, les quedarán perdonados. /sJuan c.20

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Una armonía consigo mismo, con todas las criaturas, con la gente de cerca y de lejos, con nuestro Dios. La paz interior como un tesoro encontrado, envidiable bienestar espiritual.

Varios nombres de la Paz:

    + AMOR. El abrazo de paz, signo de unión y de amistad, expresión de fraternidad, ‘Cuenta conmigo’, una promesa sincera que pacifica.

    + BUENA NOTICIA, la paz de Cristo corazón del Evangelio, para sanar el desánimo y liberar de la culpa. Su paz abre y libera, ¡Vaya en paz!

    + ALEGRÍA. Ventana abierta de la paz interior, el corazón alegre comunicará bienestar; marchó la tristeza, llegó el consuelo.

    + CONFIANZA. Fruto maduro de la paz, atrás quedó la incertidumbre; será firmeza para el presente y el futuro, ‘No temas, yo estaré contigo’.

    + PERDÓN. Camino necesario para la paz: disculpar, comprender, reconciliar, curar heridas, no violencia, ‘No mires atrás, ponte en camino’.

Antiguos escritos hablaron de Jesucristo como «Príncipe de la Paz». Con su muerte en cruz puso fin a la distancia entre Dios y nosotros, liquidó toda cuenta pendiente, reconciliando.

Nos llenará de su Paz si suplicamos con fe:

    DAME, SEÑOR JESÚS LA PAZ, tu paz será mi descanso.
    Tú eres mi paz, tu amistad y tu compañía.
    Si tengo tu paz, si te tengo a ti,
    confío y nada temo, porque tú vas conmigo.
    . . Eres brisa ligera que serena,
    agua fresca que calma mi sed,
    voz decidida que apacigua las tormentas.
    . . Tu paz es amor que abraza y reconforta,
    amor que perdona y siempre disculpa.
    Ven señor Jesús, ven Espíritu santo, ven dador de paz.

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Paz, amor, armonía,  belleza, para humanizar pueblos, ambientes y  personas. Así definen la ARMONÍA: «Es el equilibrio de proporciones entre diferentes partes de un todo, su resultado connota belleza».

Vean del Papa Francisco su homilía del domingo de «Pentecostés»: armonía con la naturaleza, armonía en la Iglesia, y en nuestro corazón.
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Recordarán la conocida oración franciscana «Haz de mí un instrumento de tu paz», por el grupo chileno ‘Canto católico’.


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Las manos de Cristo, la Pascua

    «Los discípulos estaban con las puertas cerradas por miedo. Llegó Jesús y les dijo: la Paz con ustedes. Y les mostró las manos y el costado», san Juan c.20.

«Al tercer día resucitó», dirá el Credo cristiano. El canto de pascua con sus versos invitará a poner la mirada en las manos del crucificado: «Miren las señales de los clavos en mis manos; soy yo, no teman».

Y ante la incredulidad de santo Tomás, el resucitado dirá: «Trae tu dedo aquí y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado».

El poema que verán fue confesión de fe y amistad, pues la cruz no interrumpe la relación, ni el aparente fracaso limitará la tarea de anunciar la Buena Noticia.

    «Y en esto entró Jesús, se puso en medio,
    Soy yo, dijo a los suyos, vean mis manos;
    serán siempre señal para creer,
    la verdad del Señor resucitado.

    Las manos de la Pascua lucirán
    las joyas de la sangre y de los clavos,
    alianzas de amistad inigualable,
    quilates de un amor que se ha entregado.

    Esas manos pascuales lucharán
    para dar libertad a los esclavos,
    proteger a los débiles, caídos,
    construir la ciudad de los hermanos.

    Oh Señor de las manos traspasadas,
    Señor del dolor resucitado,
    pon tus manos heridas en las mías,
    que te cure del dolor en otras manos».

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Les pondré aquí también los versos ‘Las manos’ de Miguel de Unamuno, viendo al ‘Cristo crucificado’ de Velázquez.

Tus manos, las que abrieron a los ciegos
los ojos, los oídos a los sordos;
las que a la hija de Jairo levantaron;
las que en toque de amor como una brisa
de los niños las sueltas cabelleras
acariciaron; las que repartieron
en tu cena nupcial al despedirte
tu pan que era tu cuerpo, hoy son dos fuentes
que manan sangre. Cae sobre los ojos
de los que ven; cae sobre los oídos
de los que oyen; sobre los cabellos
de los niños también. Y llueve sangre
de las manos del Cristo taladradas
a tierra que fue manos pedigüeñas
antaño y aún a Dios se alzan pidiendo
que les devuelva pordiosera vida.
¡Y con ellas apuñas sendos clavos
manejando los remos de tu cruz!

–El Cristo de Velázquez, III,20

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El Papa Francisco en la homilía de la Misa funeral por Joseph Ratzinger, Papa emérito Benedicto xvi:

– ‘Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu’. Últimas palabras que el Señor pronunció en la cruz; así  fue toda su vida: un continuo entregarse en las manos de su Padre. Manos de perdón y de compasión, de curación y de misericordia, manos de unción y bendición que lo impulsaron a entregarse también en las manos de sus hermanos.

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* Dibujo, Rostro de Cristo, fragmento, K. Argüello.

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W.A. Mozart – Coronation Mass – Gloria  – The English Concert

Jesucristo, agua viva

El agua, el vino, el pan, la vid o las semillas del campo, Jesús de Nazaret tomará realidades cotidianas para explicar su mensaje y para darse a conocer. No será fácil captar su íntima grandeza.

El tema del agua en el 4° Evangelio presentó así un horizonte de cambio y novedad. Agua es vida, fertilidad, alegría; sin ella muerte y desolación. También el agua será limpieza, purificación, promesa de mejora.

# En Caná con ocasión de una boda, Jesús de Nazaret y sus discípulos fueron invitados a la fiesta que podía durar varios días. El vino se terminó, con gran disgusto de todos.

    – Jesús dijo: Llenen de agua sus grandes tinajas vacías
    – El mayordomo dijo al novio: Tú guardaste el mejor vino para el final

Jesús se presentó como el amigo del novio que regala el mejor vino. Él mismo será como novio que celebra alianza de amor con todos nosotros, invitados a entrar en el banquete del Reino, en alegría y comunión.

# En Samaría la mujer conversó con Jesús, cansado y sediento, junto al viejo pozo.

    – Si bebes del agua que te daré no tendrás más sed
    – Señor, dame tu agua y no buscaré más
    – Yo soy agua viva, tendrás un manantial de vida.

La mujer buscó sin saber, ‘Dónde adorar a Dios’. El encuentro fue iluminador. La respuesta no fueron bellas teorías, sino la persona y palabras amables de Jesús de Nazaret. Salió reconfortada, saciada.

# En Jerusalén y desde la Cruz, el Maestro Jesús se dirigió a la humanidad dolorida, dolorido él mismo y abandonado de todos. Lección de amor y de fidelidad hasta el final:

    – Si tienen sed, vengan a mí y beban. El que crea en mí, ‘De su seno brotarán ríos de agua viva’
    – Jesús dijo: Tengo sed. Probó vino agrio, suspiró: Todo está cumplido. Inclinó la cabeza y entregó el espíritu
    – De su costado abierto salió sangre y agua.

Jesucristo vino nuevo que alegra, agua viva que purifica. Comunión de Vida entre Él y sus seguidores y seguidoras, su misma vida, su espíritu, su propia alma. El Hijo de Dios amando siempre, a todos perdonando.

    Ungir tus pies, que buscan mi camino,
    sentir tus manos en mis ojos ciegos,
    hundirme, como Juan, en tu regazo,
    y -Judas sin traición- darte mi beso.

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Sobre el misterio de su persona, nuestras preguntas, vean también la entrada ‘Yo soy el Amigo’.
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Oración de la samaritana

Señor, tú sabes que mi corazón anda inquieto,
lleno mi cántaro con ajetreos cotidianos,
que no sacio mi sed de vida plena,
no me bastan las aguas turbias y escasas.

Como la cierva busca corrientes de agua,
mi alma te busca, mi Dios, tengo sed de ti;
que tu lluvia me empape, Señor,
y convierta mi desierto en vergel.

Que mi vida rendida a tu Espíritu
se transforme como la samaritana;
dejando mi cántaro, seré amante discípulo,
iré contenta a comunicarles la Buena noticia.

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Textos del evangelio de san Juan, cc. 2, 4 y 19.

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Notas musicales de la Cantata de J.S. Bach, ‘Jesus bleibet meine Freude’ BWV 147, Jesús es mi alegría, es la fuerza de mi vida.

Jesucristo hoy / fe personal

Recordarán aquella respuesta de un conocido cuando le preguntaron:

    – Padre Arrupe ¿Quién es Jesucristo para usted?
    – Mire, para mí Jesucristo lo es todo.

Así lo pensaron muchos: Jesucristo es todo para nosotros, nuestro tesoro y bienaventuranza, la fuente de agua viva.

    – ¿Cómo conocerlo, amarlo y servirlo hoy, en un ambiente de indiferencia?
    – ¿Mi experiencia está activa o adormecida, es fe infantil o fe adulta?

Se trató de la necesaria actualización de la fe, sugerida al oír comentar que ‘María de Nazaret guardó todo esto en su corazón’. No en el cajón de los recuerdos, sino en el corazón, donde vive el amor. Una fe personal.

Creer en Jesús Salvador no será solo recordar sucesos del pasado, sino experimentar HOY su fuerza salvadora, su aliento, capaz de hacer más fraterna nuestra vida.

Los redactores de los Evangelios comunicaron la vida y mensaje de Jesús en el pasado, pero su tarea salvadora continúa en el presente, ofrecida HOY en encuentros semejantes:

¤ En la Sinagoga de Nazaret, Jesús enviado para liberar, dar vista a los ciegos y mostrar la gran misericordia: ¡HOY se cumplió la promesa!

¤ En una aldea de Galilea Jesús curó a un paralítico, la gente experimentó paz y alegría honda: ¡Hemos visto HOY cosas admirables!

¤ Encontrar a Jesús en Jericó transformó a Zaqueo, compartirá sus bienes con los pobres. Jesús dijo: ¡HOY ha llegado la salvación a esta casa!

¤ Agonizando en la cruz, ‘Jesús, acuérdate de mí en tu Reino’… ‘HOY estarás conmigo en el paraíso’. El día de nuestra muerte, día de salvación.

Deseando mantener viva la fe, habremos de «guardar en el corazón» su palabra, el compromiso con el proyecto del Reino, escuchando HOY su mensaje, viendo su trabajo, cayendo en la cuenta… ¡Es el Señor!

Así lo resumió san Ambrosio, maestro de san Agustín:

    Todo lo tenemos en Cristo, Cristo es todo para nosotros,
    Si quieres curar una herida, él es el médico,
    si estás ardiendo de fiebre, él es la fuente,
    si estás oprimido por la iniquidad, él es la justicia,
    si tienes necesidad de ayuda, él es la fuerza,
    si tienes miedo de la muerte, él es la vida,
    si deseas el cielo, él es el camino,
    si estás en las tinieblas, él es la luz,
    si buscas manjar, él es alimento.

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+ Dios PADRE nuestro, cuyo HIJO se manifestó en la realidad de nuestra carne, concédenos poder transformarnos interiormente a imagen de aquél que hemos conocido semejante a nosotros en su humanidad. Que también HOY escuchemos su voz, y podamos amarlo y servirlo cada día de nuestra vida.
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Podrán leer más temas sobre Jesucristo en «El Rostro de Cristo», y también en «Jesucristo», eBook, pdf.

Orar con Nicodemo -7 / Nacer de nuevo

Los discípulos recibieron una fuerza divina, el Espíritu Santo, que les dió confianza y los puso en marcha para la misión. Deberán salir del Templo y de las casas. Es hora ya de dar a conocer el nuevo Camino de Jesús. La víspera de cada domingo al anochecer, los primeros cristianos se reunirán en la casa de uno de ellos. Temen las denuncias y se ocultan. Las autoridades políticas y religiosas los amenazan y obligan al silencio, les impondrán penas de cárcel y demás.

hom_intimior-intimo-meo-bNicodemo pudo encontrarse en aquella reunión de apóstoles y discípulos. Su presencia les dió ánimo a todos. Él mismo amenazado e inseguro pedirá fortaleza y más decisión por el Reino de Dios. Recordó la recomendación de Jesús: “Nicodemo, deberás nacer de nuevo, del agua y del Espíritu que el Padre enviará”. El discípulo de los últimos días rezó así:

NACER DE NUEVO DEL ESPIRITU

«Envía, Señor, tu Espíritu que sustente y refuerce nuestro propio espíritu que es de natural frágil y cobarde. Que el Espíritu de Dios encienda en nosotros una LUZ interior suave pero firme, que quite las sombras de la duda y las tinieblas de la desesperanza. Que nos ilumine cuando en verdad no sabemos qué hacer. Espíritu Santo, amor infinito e increado, manantial inagotable de amor, derrama en el corazón de tus discípulos el amor que todo lo puede, que todo lo disculpa, que siempre ama, que ama sin ser amado, que comprende aunque sea incomprendido. Que por tu gracia, el nombre y el rostro de nuestro amado JESUCRISTO queden imborrables en nuestra mente, que sus palabras y modo de ser permanezcan por siempre impresos en nuestro corazón. Soñamos que nuestra fe en Jesús sea amistad, nunca olvidar su vida y su muerte por nosotros. Envía, Señor, tu Espíritu que renueve la vida de las personas y de los grupos que habitan nuestra tierra, por el final de toda violencia, exclusión y malos tratos, que no veamos niños abandonados o explotados, ojalá desaparezca ya el sufrimiento injusto de tanta gente. Espíritu Santo, danos valentía para anunciar la buena noticia, y para denunciar los males que rebrotan sin cesar en tu Iglesia, la tentación de la soberbia, la falsa apariencia y las envidias, la avaricia de honores y riquezas. Señor, que sienta amor confianza con el Padre, dame amor fraternidad con mis hermanos, te pido por favor la gracia del amor compasión con los que sufren desaliento y rechazo. Haz de mí un instrumento de paz, trabajador de comunión y buena noticia de consolación en el mundo, en mi familia y en la comunidad. Con el ‘Padrenuestro’ los discípulos comunicaron los temas clave de la oración de Jesús. Yo diré así: Padre nuestro, padre de todos, padre del cielo, tú quieres sólo nuestro bien; cúmplase tu voluntad, tus mejores deseos, tu reino; que todos te conozcan, te quieran y bendigan. Que de la casa no me aleje ni me pierda; sálvame señor, no dejes que de tu bondad dude ni desconfíe, que no caiga en la red del tentador. Da a todos cada día su alimento, que perdonemos siempre como tú nos perdonas; de la noche del mal líbranos y de la muerte en sombras, danos de tu vida cada día y de tu aliento. Ahora te pediré por los nuevos cristianos, la nueva Iglesia, por los que buscan algo diferente, por los jóvenes que en la noche impacientan cansados de esperar un amanecer que no llega. Que veamos pronto signos de un mundo nuevo en paz lleno de humanidad y bendiciones para todos. Siendo ya anciano descansaré viendo de lejos el Reino prometido en marcha y creciendo. Estoy recordando señor tus palabras, El que no nace del agua y del Espíritu no entrará en el Reino de Dios. Yo esperaré en paz tu llegada y tu llamada para ‘nacer de nuevo’, y pondré todo, mi vida y mi muerte, mi pasado y mi futuro, en tus manos benditas con infinita confianza. Adiós, Señor, hasta otro día.»

cenefa-e

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Podrán ver aquí recopilados «Orar con Nicodemo», pdf.

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La humildad, Merry del Val

LLegaron textos, poemas, oraciones. Compartir en internet causa satisfacción. Como aquel muchacho que vio multiplicar al infinito sus cinco panes compartidos, llenando de alegría al Maestro, los discípulos y la gente con hambre. Una bendición y un mar de sonrisas.

A .- Monseñor Rafael Merry del Val -Londres 1865, Roma 1930- secretario de Estado del Papa Pío X, retirado de la vida pública compuso una «Letanía de la humildad» que recitaba cada día después de la Misa.

Qué es la humildad. Santa Teresa lo expresó así: «Dios es verdad, y la humildad es andar en verdad». En el humilde hallaré verdad y libertad; en el soberbio mentira y tiranía. Entre tantas voces y certezas, el humilde se siente inseguro pero sereno.

    «Si permanecen en mi palabra, serán en verdad discípulos míos, conocerán la verdad, y la verdad los hará libres» /san Juan c.8.

Ecce homo, Honoré Daumier

B .- La humildad verdadera será madre de otras virtudes: facilita la acogida, la ayuda desinteresada, el servicio. Vean de su Letanía estas súplicas:

    «Jesús manso y humilde de corazón:

    -Del deseo de ser estimado, líbrame Jesús
    -Del deseo de ser alabado . . .
    -Del deseo de ser aplaudido
    -Del deseo de quedar bien
    -Del deseo de ser preferido a otros.

    -Del temor de ser humillado, líbrame Jesús
    -Del temor de ser despreciado . . .
    -Del temor de ser olvidado
    -Del temor de ser juzgado.

    -Que otros sean más estimados que yo, dame la gracia de desearlo
    -Que otros sean alabados y de mí no hagan caso . . .
    -Que otros sean preferidos a mí en todo
    -Que los demás sean más santos que yo, con tal que yo sea todo lo santo que pueda.»

C .- Recordarán esta oración de Jesús de Nazaret agradeciendo y dando a conocer la preferencia de Dios:

    «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado los secretos del Reino a los sabios y entendidos y se los has dado a conocer a la gente sencilla» /san Lucas c.10

Aparecieron pronto en la primera comunidad cristiana los aires de superioridad, las tentaciones de soberbia y las envidias.  San Pablo puso como ejemplo a Jesucristo humilde servidor:

    «No hagan nada por rivalidad o vanagloria. Que cada uno tenga la humildad de creer que los otros son mejores que él mismo. No busquen sus propios intereses. Tengan los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús hecho siervo» /carta Filipenses c.2.

La táctica del Dios de la Biblia se reflejó bien en el Magníficat, el canto de María de Nazaret:

    «El Señor abaja a los soberbios de corazón, derriba a los poderosos y levanta a los humildes» /san Lucas c.1

– En comentario verán un texto de San Gregorio Magno sobre los tropiezos de la vanidad y del orgullo.