Los discípulos en el monte / No teman

    – Ayer domingo celebramos en la liturgia católica la fiesta de Jesucristo Rey del Universo, señor de la Historia. También ahora Él nos llama para colaborar en la misión de renovar y reconciliar : ¡Venga a nosotros tu reino, Señor!

    «En aquellos días Jesús tomó a sus apóstoles Pedro, Santiago y Juan, y subió a un monte para orar»

# Será casi autobiográfico. Así lo cuentan los tres primeros Evangelios. Esto nos hará pensar que fue algo real: los tres discípulos fueron testigos de la ‘transfiguración’ de Jesús de Nazaret en el monte.

Tengo a la vista pegada a la pared una reproducción de la Transfiguración de Fra Angelico. El Cristo aparece luminoso, como un resucitado, con los brazos abiertos en cruz, en alto pero cerca. Los discípulos andan por los suelos, entre asustados y deslumbrados, alguno adorando, alrededor del pequeño montículo donde Jesús descansa gozoso y sereno.

    – Estando Jesús en oración, cambió el aspecto de su rostro y sus vestidos se volvieron de una blancura resplandeciente.

# Casi autobiográfico. En efecto, los discípulos sorprendidos y Jesús resplandeciente oyeron la voz del cielo: ¡Jesús es mi hijo amado! y junto al temor brotó la confianza y hasta el bienestar. Les pareció una voz amiga y pacificadora, entregando a Jesús como un regalo, diciendo ¡No teman, estaremos siempre con ustedes!

    – Una nube los cubrió, y se oyó la voz del cielo: ‘Este es mi Hijo, el elegido, escúchenlo’. Los apóstoles llenos de temor se postraron. Jesús les dijo: ‘No teman’.

Así en reciente enfermedad pude contemplar la Transfiguración pegada a mi pared. Yo me encontré allá con los discípulos, a veces adormilado otras asustado, como en sueños, viendo a Jesús cerca, a mano para tocar y quedar curado. Que Jesús estará siempre a nuestro lado, en la salud y en la enfermedad, también y especialmente ahora.

# Y pensé en estos tiempos tan difíciles para mucha gente. No acabamos de saber dónde nos llevará la naturaleza tan maltratada, los pueblos en guerras, las personas desorientadas. Será necesario redescubrir lo bueno, lo bello, lo justo, a veces tan lejos como oculto.

    «Nada podrá cancelar nunca la primera huella de Dios, una huella de bondad que Dios puso en el mundo, en la naturaleza humana, en todos nosotros: la capacidad de bendecir y el hecho de ser bendecidos» (Francisco)

Bastará con mirar un poco hacia arriba, verás al Señor cerca, su rostro iluminado, su corazón entregado, sus brazos y manos abiertas bendiciendo, abrazando: ¡No teman!

    – Los discípulos, viendo a Jesús resucitado, recordarán y contaron lo que vieron y oyeron, lo divino en lo humano, la fortaleza en la fragilidad.

Recuerden esta vivencia con ‘El pez de barro’, fragilidad y fortaleza conjugadas:

    – El pez, dibujado en la arena o moldeado en barro, fue la contraseña secreta de los primeros cristianos perseguidos. El barro habla de fragilidad, vidas que se pueden romper, pero también de la capacidad de resistir. Lo importante no será la fuerza, sino la esperanza compartida.

Mensaje que nos dejó el querido Papa Francisco:

    «Queridos amigos, a veces podemos ser tentados por la pereza o por el desaliento, ante las fatigas y las pruebas de la vida. Invoquemos al Espíritu Santo, para que con el don de fortaleza dirija nuestro corazón y comunique nueva fuerza y entusiasmo a nuestra vida y a nuestro seguimiento de Jesús»

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* Cf. Mateo c.17; Marcos c.9; Lucas c.9; 2ª Pedro c.1

* Imagen: La Transfiguración de Cristo (1442) por el pintor renacentista italiano Fra Angelico. Este fresco está en la pared de una celda de los frailes dominicos del Convento de San Marcos en Florencia. ‘En el fresco Jesús está sobre una roca, prefigura su ascenso de la tumba, revela su naturaleza divina y su futura resurrección’.

* También sabemos que las cinco letras griegas de la palabra ‘pez’ (ikzis) serán iniciales de ‘Jesús, Cristo, de Dios, Hijo, Salvador’.
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–En este enlace encontrarán las interesantes «Catequesis del Papa Francisco sobre la oración», eBook, pdf.

–En comentario un texto del libro de la Sabiduría, nuestra fragilidad natural para conocer el bien, para conocer a Dios y acertar con su voluntad.

–Recuerden la App para la «Oración diaria».
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Música Católica – Rema AdentroJunto al lago encontró a Pedro, Santiago y Juan, les pidió remar mar adentro, y les ofreció ser pescadores de hombres
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(verán la letra del canto en comentario)

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# El día 25 de noviembre se celebra el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer – ‘Objetivo Igualdad. Romper el Silencio’. Fecha fijada en honor a las hermanas Mirabal, que el 25 de noviembre de 1960 fueron torturadas y asesinadas por la dictadura del General Trujillo en República Dominicana.

El 016 (España) es un número de teléfono de información y asesoramiento jurídico sobre violencia de género. Es gratuito y confidencial, y no deja rastro en la factura telefónica. El servicio está disponible las 24 horas del día, los 365 días del año, y atiende en 53 idiomas, además de ser accesible para personas con discapacidad auditiva y/o del habla.
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Al Dios creador

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– El hombre fue creado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios nuestro señor, y mediante esto salvar su alma. Las otras cosas sobre la faz de la Tierra fueron creadas para que le ayuden a conseguir el fin para el que fue creado. (Ignº Loyola)

– Él es antes que nada fuese y da el ser a todo lo que es. Me regala el ser, me llama y me envía, Él me abraza y me pregunta ¿Me amas?

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La filosofía plantea cuestiones, busca verdades y razones; la ciencia solo encuentra partículas y moléculas, y se preguntan ¿Dónde está Dios?

La experiencia religiosa conoce mejor por la fe y la relación personal, pues ‘Solo el que ama conoce a Dios, porque Él es amor’.

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Les presentaré un poema, salmo a Dios creador, encontrado en un libro de oraciones, habla de nuestra condición de criaturas. Me pareció inspirado y sincero. Se presentó como anónimo.

    – Una relación agradecida entre la criatura y su creador, la intimidad entre el artista y su obra.
    – Una mirada confiada al Dios Creador que nos mira con amor, nos bendice y acompaña.

El hombre, la mujer, tarea divina de materia inacabada, hasta la comunicación progresiva del propio aliento divino, su espíritu, su misma vida, la persona espiritual tan semejante a Dios, también creadora, como Él libre y enamorada.

SALMO A DIOS CREADOR

    «En el principio creaste, Señor, el cielo y la tierra. Dijiste una palabra y se hizo presente tu deseo. Pero al llegar al hombre, quisiste mancharte las manos. Hiciste barro, moldeaste tu sueño y le transmitiste el soplo de tu aliento.

    . . Tu omnipotencia amasó nuestra fragilidad, fue tu inventiva entrañable de alfarero y tus manos pegadas a la arcilla, las que nos hicieron posibles. Moldearnos fue tu gran invento.

    Gracias, Señor por tu cariño; porque nos quisiste de barro; por transmitirnos tu vida, la que hace posible nuestros diálogos contigo. Gracias por tus manos manchadas. Porque son un reclamo para nuestra pulcritud mal entendida.

    . . Nos cuesta convivir con la pobreza, la nuestra y la de otros; nos cuesta, Señor, tocarla; nos cuesta quedarnos teñidos de su especial color. Danos tu fuerza creadora: danos tus manos hacedoras,

    las que moldearon nuestra vida; las que amasaron barro para miradas ciegas; las que tocaron el dolor de carnes destruidas; las que se abrieron suplicantes a Ti ante el miedo inconcebible del dolor, las que se ofrecieron nuevas como signo de luz en tu Resurrección.

    . . Que tus manos acostumbren a las nuestras a un trabajo constante, a una caricia entrañable, a una oración suplicante, Señor Jesús».

(Imagen: Miguel Angel B. La Creación. Capilla Sixtina, Roma, fragmento)

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Nacerá tal vez con el salmo una criatura nueva, más semejante al artista bueno que con tanto amor la creó a su imagen.

Jesús, maestro y amigo:
concédeme la gracia
de amar en lugar de odiar;
reir en lugar de llorar;
de crear en lugar de destruir;
perseverar en lugar de renunciar,
de alabar en lugar de criticar,
curar en lugar de herir;
dar en lugar de arrebatar,
actuar en lugar de aplazar,
crecer en lugar de consumirme;
vivir en lugar de morir. Amén.

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Para Dios nuestro Señor cada una, cada uno, somos únicos, creados y amados por Él. Así en este canto del poema de Benjamin Glez. Buelta.

ÚNICO

Cuando me llamas por mi nombre,
cuando me llamas,
ninguna otra criatura
vuelve hacia ti su rostro
en todo el universo.

Cuando te llamo por tu nombre,
cuando te llamo,
no confundes mi acento
con ninguna otra criatura
en todo el universo.

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Verán de la última carta apostólica del Papa León en comentario, un examen sobre nuestra fe en Dios, creer en Dios Creador con todas sus consecuencias para la vida.

El leproso

    «Al bajar Jesús del monte se le acercó un leproso: ‘Señor, si quieres, puedes limpiarme’. Extendió Jesús la mano y lo tocó: ‘Quiero, queda limpio’. Y enseguida quedó limpio de la lepra», san Mateo c.8.

Rembrandt | Cristo cura al leproso

Los gestos de acogida y de misericordia hicieron realidad la bienaventuranza de la misericordia. Para el poeta y el lector será un llamado: ¡Anda, haz tú lo mismo!

Verán aquí un bello y viejo poema, canto de agradecimiento y de alegría. El autor se vio identificado con el enfermo leproso del evangelio, y en su meditar sentirá cercano el gesto de Jesús de Nazaret que lo toca y cura, como también el abrazo cariñoso al pródigo.

De Simeón Nuevo Teólogo, Monje y poeta ortodoxo (+1022):

    «Antes de que brillara la luz divina,
    no me conocía a mí mismo.
    Viéndome entonces en las tinieblas y en la prisión,
    caí a los pies de aquel que me había iluminado.

    Y aquel que me había iluminado toca con sus manos
    mis ataduras y mis heridas;
    allí donde su mano toca y donde su dedo se acerca,
    caen inmediatamente mis ataduras,
    desaparecen las heridas, y toda suciedad.
    Extraña maravilla: mi carne, mi alma y mi cuerpo
    participan de la gloria divina.

    Desde que fui purificado
    y liberado de mis ataduras,
    me tiende una mano divina,
    me saca enteramente del lodazal,
    me abraza, se echa a mi cuello,
    me cubre de besos.
    Es la luz que me arrebata y me sostiene;
    me arrastra hacia una gran luz.
    Me ha regalado una vida inmortal
    y me ha dado unas sandalias, anillo y corona
    incorruptibles y eternos.»

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Con María dando gracias a Dios, que ‘alza de la basura al pobre’.

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Vean en comentario las ‘lepras actuales’ de las que también pediremos ser liberados.

La noche fue melodía / Alabado seas mi Señor

    Eres la luz, pero en tu rayo
    lanzas el día o la tiniebla:
    ciegas los ojos del soberbio,
    curas al pobre su ceguera.

    Cristo Jesús, tú que trajiste
    fuego a la entraña de la tierra,
    guarda encendida nuestra lámpara
    hasta la aurora de tu vuelta.

Fue tradición al terminar el día agradecer con cantos y oraciones, también suplicar mil perdones a Dios y las personas, deseando la paz.

A punto ya de oscurecer, cada día recordarás la vida y las sonrisas, las sombras y las luces, palabras y presencias, también las penas y trabajos, al fin todo ya en reposo.

    – Hasta mañana si Dios quiere. Y así será mañana un día nuevo. Dichosos si el Señor al venir los encuentra bien dispuestos, él mismo los obsequiará con su banquete, fiesta sin final, premio a la fidelidad en la noche y en el día.

Para tal fin se escribieron numerosos poemas y canciones, la noche fue melodía. Aquí encontrarán uno de ellos para terminar el día y comenzar la noche, en espera de un nuevo día.

    «Cuando la luz del sol es ya poniente,
    gracias, Señor, es nuestra melodía;
    recibe, como ofrenda, amablemente,
    nuestro dolor, trabajo y alegría.

    . . Si poco fue el amor en nuestro empeño
    convierta en realidad lo que fue un sueño
    tu gran amor que todo lo engrandece.
    de darle vida al día que fenece,

    . . Tu cruz, Señor, redime nuestra suerte
    de pecadora en justa, e ilumina
    la senda de la vida y de la muerte
    del hombre que en la fe lucha y camina.

    Jesús, Hijo del Padre, cuando avanza
    la noche oscura sobre nuestro día,
    concédenos la paz y la esperanza
    de esperar cada noche tu gran día».

    –Francesc Malgosa

Acompañando el tema recuperé estos versos, expresión de propios miedos y confianzas:

    Señor de la noche quédate que oscurece
    no pases de largo señor de mi noche.

    – No temas yo tomaré tu mano
    y si anochece seré tu descanso.
    Señor de mis sueños amiga presencia
    seremos alegre alabanza si amanece.

Y estas confidencias del salmista:

    – En el lecho me acuerdo de ti
    y velando medito en ti,
    porque fuiste mi auxilio,
    y a la sombra de tus alas canto con júbilo;

    mi alma está unida a ti,
    y tu diestra me sostiene.

    – El Señor aprecia a sus fieles,
    que confían en su misericordia.

+ Señor del día y de la noche, humildemente te pedimos que la luz de Cristo, verdadero sol de justicia, ilumine siempre nuestras vidas, para que así merezcamos gozar un día de aquella luz en la que tú habitas eternamente +

«En algún sitio, más allá del bien y del mal, hay un jardín, allí te veré» (Rumi)
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Bello testimonio del Papa Francisco sobre la oración de San Francisco de Asís, Alabado seas, mi Señor, Laudato si.

«La oración que San Francisco compuso al final de su vida, el ‘Cántico del hermano sol’, lo compuso en momentos de dificultad. Francisco ya casi ciego siente el peso de la soledad, y que se acercan los pasos de la muerte. Alabar es como respirar oxígeno puro»
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Podrán descargar aquí, EBOOKS_LINKS, pdf, de nicodemoblog.

Buscar, crisis de fe

Será el actual para muchos un tiempo de crisis religiosa, crisis de fe en creencias e instituciones que se vieron caducas. La poesía religiosa contemporánea será testigo de la crisis, hablará de oscuridad y cantará la ‘búsqueda de Dios’, con preferencia ahora de temas como la naturaleza o la justicia… Será tal vez la nueva religión.

Estos pensamientos vinieron al tropezar por azar con un poema corto de José M. Pemán (+1981) que expresó bellamente algo personal.

Te busqué entre las cosas
como un soplo de viento

entre las cañas del trigal dorado.
Te busqué por los cielos
como la luz que llena los espacios.
Por el mar te busqué como un murmullo
sin principio ni fin; por el arcano
de mi ser sin quietud, como el deseo
sin nombre; por los altozanos
de mi pensar, como la luz dorada
del sol poniente; por el verbo vano
del lenguaje sonoro, como un nombre
tejido de campanas y de salmos.

Y un día, cuando yo no te buscaba,
en mi retorno desilusionado,

te cruzaste conmigo suavemente
y me diste la paz como un honrado
labrador, por la tarde, en la vereda,
con todo un sol maduro de crepúsculo
sobre la curva lenta de la mano.

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Más tarde, rescaté de una vieja entrada, «Qué es creer», textos asimismo sobre la fe y la búsqueda.

Creer es buscar

¿Crisis de fe? La fe como el grano de trigo si no muere no da fruto, no sirve para nada. Si la fe quedara en la teoría o el recuerdo, inmadura, no mueve ni transforma.

La sensación predominante en una crisis religiosa, será de oscuridad y búsqueda, como rezó Leopoldo Panero Torbado en estos versos:

.. Todo mi corazón, ascua de hombre,
inútil sin tu amor, sin Ti vacío,
en la noche te busca,
le siento que te busca, como un ciego
que extiende al caminar las manos llenas
de anchura y de alegría.

Resultará difícil comprender al Dios de la tradición judeo-cristiana, desde la zarza ardiendo, o en el portal de Belén y crucificado como un malhechor. Buscarle sin desanimar, en la espera paciente y orante.

San Agustín, obispo (+439), comunicó en su libro “Confesiones” estos sentimientos y súplicas, buscador incansable de la verdad y la belleza divinas:

«¡Tarde te amé, belleza tan antigua y tan nueva, tarde te amé!
Tú estabas dentro de mí y yo fuera.
Fuera te andaba buscando, me abalanzaba sobre la belleza de tus criaturas.
Tú estabas conmigo, pero yo no estaba contigo.
Me llamaste, me gritaste, y desfondaste mi sordera.
Me has tocado, y ardo en deseos de tu paz..
¡Nos hiciste, Señor, para ti y nuestro corazón está inquieto hasta que descanse en ti!»

# Añadiré en esta ocasión los interpelantes versos que acompañaron la búsqueda:

Tienes que estar ahí, Dios mío,
¡tienes que estar!,
eres clamor de mi vacío
y mi ansiedad.

Tienes que estar, Señor, tu río
de aguas de paz
es el caudal de amor que ansío
para levar.

Tienes que estar ahí, confío
en tu verdad,
eres mi luz en el sombrío
cosmos del mal.

Tienes que estar: sin ti, Dios mío,
la humanidad
con su satánico extravío
me vencerá.

Tienes que estar ahí, Dios mío,
¡tienes que estar!,
solo mi amor por ti, tardío,
me salvará.

–Emma R. Valdés

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-Algo más por las fechas y según lugares, si preguntaron por las populares «Cruz de Mayo».

-Encontrarán en pdf una colección de entradas del blog sobre el tema de la fe: «Creer»

Soy ciego / oración

# Con ocasión de problemas graves, pude leer una sentida súplica, verdadero grito de auxilio y de solidaridad. De nuevo pues la ceguera, el no ver y tropezar, querer salir y no saber, caer uno y hacer caer.

– Que nuestra conducta no oscurezca la belleza del evangelio, ni sea un impedimento para que otros se acerquen a Cristo.

En cualquier caso, siempre deberemos velar y orar, tener piedad y recibir a quien llegó de lejos, temeroso y sin esperanza. Pudiera ser como la oración de un hijo pródigo.

Soy ciego, Señor.
Que seas Tú mi luz y mi guía
y me apartes de los túneles oscuros
donde fácilmente me pierdo
y me cuesta tanto esfuerzo abandonar.
Que seas ese horizonte al cual yo mire,
que nunca olvide que estás tú
y que tus manos me sostienen.

Soy ciego, Señor.
Por eso necesito tu Palabra,
para que vea con los ojos del Evangelio
y no sólo con los de mi ajetreado corazón.
Para que avance por senderos de verdad
y sepa levantarme cuando sienta
que soy más pobre de lo que aparento,
no tan bueno como en presencia vendo.

Soy ciego, Señor.
Tú me has llamado: si caigo, levántame.
Si me equivoco, corrígeme.
Si lloro, consuélame.
Sin Ti, Señor, será difícil permanecer,
y animar a los demás a permanecer en pie.
Porque soy ciego y a veces no veo,
que seas Tú, Señor, mi guía y mi luz.

# Ante una petición de auxilio tan urgente y necesaria, recordarán aquel hermoso Salmo (23) que fue de extrema confianza:

.. El Señor es mi pastor, nada me falta, en verdes pastos él me hace reposar; a las aguas de descanso me conduce y reconforta mi alma, por el camino bueno me dirige, por amor de su nombre.
.. Aunque pase por cañadas oscuras, no temo ningún mal, tú estás conmigo, tu vara y tu cayado, yo voy sin miedo.

Y la oración de Teilhard de Chardin, «En busca de Dios».

Los gestos de Jesús, liberación

    «Jesús se dirigió al mar de Galilea, subió al monte, y acudió a él mucha gente llevando tullidos, ciegos, lisiados, sordomudos y muchos otros; los ponían a sus pies y él los curaba» /san Mateo c.15

Fue el buen hacer de Jesús de Nazaret, con su sola palabra o su mirada, con su mano tendida, curó y repuso la alegría de cuantos confiaron en él. Ahora prosigue la tarea en discípulos y seguidoras.

No necesitan médico los sanos, sino los enfermos, dijo. Veremos pues gestos de Jesús que fueron liberación de males del cuerpo y del alma, de su desconsuelo y sufrimiento: ¡Vengan a mí, yo los aliviaré!

    . . Jesús les tocó los ojos, diciendo: Que les suceda conforme a su fe.
    . . Tomó de la mano a la suegra enferma de Simón y la levantó.
    . . Jesús sintió compasión por el leproso, lo tocó y se le quitó la lepra.
    . . Jesús despertó y dijo al mar: Cállate, cálmate. Y vino gran calma.
    . . Amenazó al demonio: Calla y sal de ese hombre.
    . . Una mujer se acercó a Jesús, le tocó el manto y sanó.
    . . Entró donde estaba la niña y la tomó de la mano ¡Levántate!
    . . Jesús tomó de la mano a Pedro: Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?
    . . Tomó los panes, los partió y dio a sus discípulos y los repartieron.
    . . Jesús puso sus dedos en oídos y lengua del sordomudo ¡Ábrete!
    . . El espíritu sacudió al niño, Jesús lo tomó de la mano y lo levantó.

Nosotros esperamos también su caricia y bendición, su fuerza e inspiración, y quisiéramos ser sus manos, su abrazo y sus labios. .

    Jesús, no tiene manos,
    tendrá mis manos para construir
    un mundo donde habite la justicia.

    Jesús, no tiene pies,
    tendrá mis pies para poner
    en marcha la libertad y el amor.

    Jesús, no tiene labios,
    tendrá mis labios para anunciar
    la Buena Noticia a los pobres.

    Jesús, no tiene medios,
    tendrá mi trabajo para lograr
    que todos seamos más hermanos.

Samaritano, ‘Haz tú lo mismo’

+ SEÑOR, amigo de los pobres y los atribulados, pondré mi vida en tus manos, en la salud y la enfermedad, en el día y la noche oscura. Mi espíritu, mis sentidos, mis heridas, en tus manos de padre y amigo.
+ JESÚS, que yo adivine tu presencia y tu caricia en toda circunstancia, también en la cercanía de la muerte. Déjame seguirte siempre, Señor, a tu servicio, sin dejarte nunca.
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Así en este canto y oración, Cristóbal Fones SJ. desde Chile: aprender el modo de tratar Jesús a los demás

(Letra completa en comentario)
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«Jesucristo es para los cristianos la mano que Dios tiende a todo ser humano necesitado de fuerza, apoyo, compañía y protección. Será la experiencia del creyente a lo largo de su vida» (J.A. Pagola).

– Reflexión sobre «Las manos atadas de Cristo «

– Podrán leer más temas de Evangelio en «El Rostro de Cristo», y también en «Jesucristo», eBook, pdf.

Vean aquí varios eBook de nicodemoblog con sus enlaces: EBOOKS_LINKS.

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En comentario algunas ‘lepras actuales’, de las que también pediremos ser liberados.

Las manos de Cristo, la Pascua

    «Los discípulos estaban con las puertas cerradas por miedo. Llegó Jesús y les dijo: la Paz con ustedes. Y les mostró las manos y el costado», san Juan c.20.

«Al tercer día resucitó», dirá el Credo cristiano. El canto de pascua con sus versos invitará a poner la mirada en las manos del crucificado: «Miren las señales de los clavos en mis manos; soy yo, no teman».

Y ante la incredulidad de santo Tomás, el resucitado dirá: «Trae tu dedo aquí y mira mis manos; trae tu mano y métela en mi costado».

El poema que verán fue confesión de fe y amistad, pues la cruz no interrumpe la relación, ni el aparente fracaso limitará la tarea de anunciar la Buena Noticia.

    «Y en esto entró Jesús, se puso en medio,
    Soy yo, dijo a los suyos, vean mis manos;
    serán siempre señal para creer,
    la verdad del Señor resucitado.

    Las manos de la Pascua lucirán
    las joyas de la sangre y de los clavos,
    alianzas de amistad inigualable,
    quilates de un amor que se ha entregado.

    Esas manos pascuales lucharán
    para dar libertad a los esclavos,
    proteger a los débiles, caídos,
    construir la ciudad de los hermanos.

    Oh Señor de las manos traspasadas,
    Señor del dolor resucitado,
    pon tus manos heridas en las mías,
    que te cure del dolor en otras manos».

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Les pondré aquí también los versos ‘Las manos’ de Miguel de Unamuno, viendo al ‘Cristo crucificado’ de Velázquez.

Tus manos, las que abrieron a los ciegos
los ojos, los oídos a los sordos;
las que a la hija de Jairo levantaron;
las que en toque de amor como una brisa
de los niños las sueltas cabelleras
acariciaron; las que repartieron
en tu cena nupcial al despedirte
tu pan que era tu cuerpo, hoy son dos fuentes
que manan sangre. Cae sobre los ojos
de los que ven; cae sobre los oídos
de los que oyen; sobre los cabellos
de los niños también. Y llueve sangre
de las manos del Cristo taladradas
a tierra que fue manos pedigüeñas
antaño y aún a Dios se alzan pidiendo
que les devuelva pordiosera vida.
¡Y con ellas apuñas sendos clavos
manejando los remos de tu cruz!

–El Cristo de Velázquez, III,20

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El Papa Francisco en la homilía de la Misa funeral por Joseph Ratzinger, Papa emérito Benedicto xvi:

– ‘Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu’. Últimas palabras que el Señor pronunció en la cruz; así  fue toda su vida: un continuo entregarse en las manos de su Padre. Manos de perdón y de compasión, de curación y de misericordia, manos de unción y bendición que lo impulsaron a entregarse también en las manos de sus hermanos.

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* Dibujo, Rostro de Cristo, fragmento, K. Argüello.

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W.A. Mozart – Coronation Mass – Gloria  – The English Concert

Manos amigas / el creador

— Si voy a vivir toda la vida conmigo, mejor que sea mi amigo.

Alguien que te quiere bien pensó poner en verso algo de tu entrada ‘Las manos de Dios’. Fue un diálogo amistoso entre la criatura y su creador. Que pueda servir de recuerdo, también como canto y rezo del corazón al divino Señor.

    MANOS AMIGAS

    Manos de alfarero
    trabajan mi arcilla tierna
    acariciando dan forma y belleza,
    fragilidad y pobreza.
    Me dejaré hacer a su imagen
    trabajador incansable
    haciéndome suyo.

    Manos de padre
    dan la mano y acompañan
    mi vida en sus manos.
    Él me levanta y abraza
    me recibe en la casa,
    me lleva de su mano
    a la mesa que prepara.

    Manos que abrazan mi indigencia y mi pecado,
    padre y madre que reconforta.

    Manos de pastor guían mis pasos
    por un camino llano,
    él va conmigo, nada temo.
    Si me pierdo me toma en su brazo,
    cura mis heridas;
    si cansado
    me acaricia y consuela.

    Él me anima a seguir el camino y vigila mis pasos,
    dejándome libre.

    Manos de viñador
    que cuidan su viña y mi vida
    que esperan los frutos.
    Él riega la tierra con el sudor de su frente
    y su agua buena;
    su mano podará lo reseco, limpiará lo que estorba.
    Con él sarmiento en la vid, correrá por mis venas
    su misma vida.

    Manos amigas
    estrechan las nuestras
    acarician y sanan.
    Manos heridas que sufren y rezan
    deseos y menosprecio.
    Manos que tiemblan y hablan,
    en silencio.

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Añadiré la súplica confiada de unos días de oración en la montaña: «Haz, Señor, que sienta tu amor en la mañana y me acompañe todo el día; alarga tus manos y aprieta, entre las tuyas, mis pobres manos».

Las manos de Dios | Charles de Foucauld

«Señor, tú eres nuestro Padre;
nosotros somos el barro y tú el alfarero.
Todos somos obra de tu mano»
(Isaías c.64).

Traigo unos pensamientos que escuché y me gustaron, para entender mejor a Dios de quien la Biblia hablará en imágenes, por la relación entre el artista y su obra. Cómo adivinar lo que siente mirando sus manos, o al ver su hacer imaginar su propio sentir.

El Dios de Jesús de Nazaret solo quiere la vida y el bien. Jesús así lo manifestó, y sus discípulos continuaron su trabajo de bendecir y curar. También nosotros, si hiciéramos el bien, seremos las manos de Dios.

rodin-ManosManos amigas, sus manos que estrechan las nuestras, manos trabajadoras que acarician y sanan, manos heridas y enclavadas, manos que rezan y salvan.

    – En una de sus últimas Catequesis sobre la oración, el Papa Francisco nos dijo: «La nobleza de la oración nos deja en las manos de Dios, esas manos plagadas de amor: las únicas manos seguras que tenemos»

Así como dicen que el rostro refleja el alma, las manos expresan sus deseos y necesidad, como también el menosprecio o el odio. Las manos hablan en silencio.

Estas cuatro imágenes nos ayudarán a caer en la cuenta:

= Manos de alfarero, que trabajan mi arcilla tierna, acariciando le dan forma y belleza, como fragilidad y pobreza. Me dejaré hacer a imagen suya, a imagen de Jesucristo, al que deberé parecerme. Trabajador incansable, haciéndome suyo.

= Manos de padre, que da la mano y acompaña, mi vida en sus manos, él me levanta y abraza, me recibe en la casa y lleva de su mano hasta la mesa preparada. Manos que abrazan mi indigencia y mi pecado, amor dichoso de padre y de madre que conforta.

= Manos de pastor, que guían por un camino llano, nada temo porque él va conmigo. Si me pierdo me toma en sus brazos y cura mis heridas; si cansado y agobiado, él me acaricia y consuela, me anima a seguir el camino. Él vigila mis pasos, dejándome libre.

= Manos de viñador, que cuidan su viña y mi vida, que esperan los frutos, riega la tierra con el sudor de su frente y su agua buena, sus manos podarán lo reseco, limpiarán lo que estorba. Con él, sarmiento unido a la vid, correrá por mis venas su misma vida.

(Textos del Pastor y del Viñador: Salmos 23 y 80; s Juan c.10 y 15)

-Imagen: La Cathédrale, Auguste Rodin (+1917). La Catedral o Arca de la Alianza, dos manos derechas, cuyo espacio interior quiso ser referencia a la arquitectura gótica.

-Vean también el tema en una versión poética, «Manos amigas».
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«Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu» (Lc 23,46).
‘En las manos del Señor’, así nos dijo adiós el Padre Pedro Arrupe (+1991):

«Me siento hoy más que nunca en las manos del Señor. Toda mi vida, desde mi juventud, he deseado estar en las manos del Señor. Y todavía hoy es lo único que deseo. Hoy es el Señor mismo el que tiene toda la iniciativa. Os aseguro que saberme y sentirme totalmente en sus manos es una profunda experiencia.»

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El 15 de mayo 2022 fue canonizado Charles de Foucauld (+1916). Tal vez no un santo sublime, muy consciente de su fragilidad, a la vez con su empeño en confiar sin límite en Dios. Los sueños truncados, sus temores, sus dudas y fracasos, todo en las manos de Dios.

«La figura de Carlos de Foucauld invita a una imitación radical de Jesucristo, suscitada y alimentada por el amor. Su camino espiritual: búsqueda y amor de Jesús, adoración e imitación. Entre sus constantes espirituales la fe en la presencia de Jesús en la Eucaristía.» (Pablo Cervera B.)

Para final pondré esta oración de Foucauld, escrita parece al meditar la oración difícil de Jesús en la Pasión, su confianza y abandono total en las manos del amoroso Padre Dios:

Padre mío,
me abandono en Ti,
pongo mi vida en tus manos,
te la doy, Dios mío,
con todo el amor de mi corazón,
porque Te amo, y es para mí
una necesidad de amor el darme,
sin límite, con una infinita confianza,
porque Tú eres mi Padre.

(Del Padre Foucauld, encontrarán en su web el texto original francés)

– Tal vez sea cierto, según me dijeron, este dicho tan prometedor: ‘Quien pone todo en las manos de Dios, verá la mano de Dios en todo’.

– En comentario verán una reflexión sobre las manos creadoras de Dios.

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