Semillas de humanidad

Recuerden si cuando conversaron sobre los problemas que aquejan a nuestra humanidad, si llegaron a grandes críticas y conclusiones, aunque con escasas soluciones.

Viviremos agobiados por el listado de malas noticias. Noticieros y reportajes descargaron sobre nosotros violencias, muertes e injusticias. Grandes noticias ocultaron las pequeñas cosas buenas.

= ¿Qué hacer ante tanto sufrimiento? Cada vez mejor informados de males que asolan la humanidad, y más impotentes.

= La tentación será inhibirnos y criticar a otros. ¿Qué haremos, qué hacer yo mismo por una convivencia más digna y feliz?

Van Gogh, El sembrador

    «El Reino de Dios se asemejará al grano de mostaza que un hombre tomó y sembró en su campo; fue la más pequeña de las semillas, pero al crecer será la mayor hortaliza, y vendrán las aves del cielo y anidarán en sus ramas”, san Marcos c.4

= Jesús de Nazaret lanzó un llamado a todos: siembren cada día pequeñas semillas de nueva humanidad. El Reino de Dios, humilde en su principio, la semilla más pequeña, estará destinado a crecer y fructificar.

Recuperar esperanza, sembrar fraternidad, valorando los pequeños gestos, invitados a poner cada día luz y dignidad en los rincones oscuros de nuestro pequeño mundo:

    . . un gesto amistoso al que vive desanimado,
    . . una sonrisa acogedora al que siente la soledad,
    . . una señal de cercanía a quien desespera,
    . . un rayo de alegría y calor para el corazón agobiado.

Fueron pequeñas semillas de Reino de Dios que todos podremos sembrar en una sociedad compleja, que acaso olvidó el encanto de las cosas sencillas y buenas de cada día.

Los gestos de Jesús, liberación

    «Jesús se dirigió al mar de Galilea, subió al monte, y acudió a él mucha gente llevando tullidos, ciegos, lisiados, sordomudos y muchos otros; los ponían a sus pies y él los curaba» /san Mateo c.15

Fue el buen hacer de Jesús de Nazaret, con su sola palabra o su mirada, con su mano tendida, curó y repuso la alegría de cuantos confiaron en él. Ahora prosigue la tarea en discípulos y seguidoras.

No necesitan médico los sanos, sino los enfermos, dijo. Veremos pues gestos de Jesús que fueron liberación de males del cuerpo y del alma, de su desconsuelo y sufrimiento: ¡Vengan a mí, yo los aliviaré!

    . . Jesús les tocó los ojos, diciendo: Que les suceda conforme a su fe.
    . . Tomó de la mano a la suegra enferma de Simón y la levantó.
    . . Jesús sintió compasión por el leproso, lo tocó y se le quitó la lepra.
    . . Jesús despertó y dijo al mar: Cállate, cálmate. Y vino gran calma.
    . . Amenazó al demonio: Calla y sal de ese hombre.
    . . Una mujer se acercó a Jesús, le tocó el manto y sanó.
    . . Entró donde estaba la niña y la tomó de la mano ¡Levántate!
    . . Jesús tomó de la mano a Pedro: Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?
    . . Tomó los panes, los partió y dio a sus discípulos y los repartieron.
    . . Jesús puso sus dedos en oídos y lengua del sordomudo ¡Ábrete!
    . . El espíritu sacudió al niño, Jesús lo tomó de la mano y lo levantó.

Nosotros esperamos también su caricia y bendición, su fuerza e inspiración, y quisiéramos ser sus manos, su abrazo y sus labios. .

    Jesús, no tiene manos,
    tendrá mis manos para construir
    un mundo donde habite la justicia.

    Jesús, no tiene pies,
    tendrá mis pies para poner
    en marcha la libertad y el amor.

    Jesús, no tiene labios,
    tendrá mis labios para anunciar
    la Buena Noticia a los pobres.

    Jesús, no tiene medios,
    tendrá mi trabajo para lograr
    que todos seamos más hermanos.

Samaritano, ‘Haz tú lo mismo’

+ SEÑOR, amigo de los pobres y los atribulados, pondré mi vida en tus manos, en la salud y la enfermedad, en el día y la noche oscura. Mi espíritu, mis sentidos, mis heridas, en tus manos de padre y amigo.
+ JESÚS, que yo adivine tu presencia y tu caricia en toda circunstancia, también en la cercanía de la muerte. Déjame seguirte siempre, Señor, a tu servicio, sin dejarte nunca.
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Así en este canto y oración, Cristóbal Fones SJ. desde Chile: aprender el modo de tratar Jesús a los demás

(Letra completa en comentario)
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«Jesucristo es para los cristianos la mano que Dios tiende a todo ser humano necesitado de fuerza, apoyo, compañía y protección. Será la experiencia del creyente a lo largo de su vida» (J.A. Pagola).

– Reflexión sobre «Las manos atadas de Cristo «

– Podrán leer más temas de Evangelio en «El Rostro de Cristo», y también en «Jesucristo», eBook, pdf.

Vean aquí varios eBook de nicodemoblog con sus enlaces: EBOOKS_LINKS.

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En comentario algunas ‘lepras actuales’, de las que también pediremos ser liberados.

Ven, Espíritu | Pentecostés

«No teman. Yo rogaré al Padre y les enviará un Defensor que permanecerá siempre con ustedes, el Espíritu de Verdad. No los dejaré huérfanos, volveré», san Juan c.14.

Por el PENTECOSTÉS pensé ponerles aquí unas súplicas, reconociendo carencias y pidiendo ayuda. Recordarán que el Espíritu santo lo prometió JESÚS de Nazaret resucitado antes de marchar al cielo.

La tarea del Espíritu será de cuidar la continuidad del Evangelio, refrescar la memoria de Jesús, ser fuente de paz, de amor y fraternidad. No será algo exterior o ajeno, sino íntimo y personal. Deberemos desear y pedir: ¡VEN, ESPÍRITU SANTO!

También leí que algunos sabios dijeron que el Espíritu santo fue Alma de Cristo y Alma de la Iglesia, también que será como el Alma de nuestra propia alma, semilla de vida eterna.

RENUÉVANOS POR DENTRO

+ Aprendimos a vivir sin interioridad, sin lo mejor de cada uno, para el bienestar… Ven, Espíritu Santo, líbrame del vacío interior.

+ No podremos vivir sin raíces, sin metas, sin saber qué queremos ni a dónde vamos… Ven, Espíritu Santo, ilumina nuestra desorientación.

+ Escépticos, frágiles e inseguros, nos cuesta hallar sosiego y la verdadera paz… Ven, Espíritu Santo, quítanos la impaciencia y oscuridad.

+ Queremos ser libres, independientes; sentimos soledad, necesidad de amar y ser amados… Ven, Espíritu Santo, enséñame a amar.

+ Sin apenas sitio para el Misterio; llenos de ruidos por dentro, cómo notar su voz, su presencia… Ven, Espíritu Santo, cuida mi fe.

(Imagen: Manos orantes, A. Durero, 1508)

Jesús nos dirá hoy a discípulos y discípulas: ‘Reciban Espíritu Santo, aliento divino que da vida. Él sostendrá sus vidas y alentará su débil fe, él renovará por dentro su frágil ser’.

«Llama profunda,
que escrutas e iluminas
el corazón del hombre:
restablece la fe con tu noticia,
y el amor ponga en vela la esperanza,
hasta que el Señor vuelva».

(Himno liturgia)

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De la acción del Espíritu santo en el creyente, se hablará de carismas, de dones y frutos. Verán aquí una breve presentación de los «Dones del Espíritu santo».

Vean también en comentario meditación de San Juan Pablo II sobre el Espíritu Santo, en la Trinidad y en nuestros corazones.

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«Ven Espíritu», canción oración del grupo universitario chileno ‘Canto católico’, desde la Basílica del Salvador de Santiago de Chile, monumento nacional en proceso de restauración.

Salmos, el auxilio divino

El libro de los Salmos de la Biblia fue libro de poemas y oraciones. Reflejará problemas de un tiempo difícil, mas también hablarán de un Dios compasivo. Los Salmos fueron oración de un pueblo creyente, oración también de JESÚS de Nazaret y de los primeros cristianos.

– Días pasados oímos cantar el Salmo 121, canto de peregrinos y caminantes, oración de confianza. El pueblo desterrado sintió soledad y abandono, pidió auxilio y confió en el Dios de MOISÉS: ‘Tú nos libraste de la esclavitud, en el desierto caminaste junto a nosotros, ahora no nos abandonarás’. La fe pasó a ser esperanza.

El tema de los caminantes y peregrinos buscando la paz prosigue, por desgracia también de actualidad en los desterrados a la fuerza, los migrantes y refugiados de nuestro tiempo, huyendo de nuevas esclavitudes, de hambre y violencia. Estarán clamando a Dios y a nosotros, pidiendo auxilio. El salmo continúa vigente.

El guardián del pueblo

[Dios no te faltará .- El pueblo peregrino pensará en las dificultades y peligros del viaje, pero sabe que Dios estará con él y lo acompañará en el viaje]

Dirijo la mirada hacia los montes:
¿de dónde me llegará ayuda?
Mi socorro me viene del Señor,
que hizo el cielo y la tierra.

. . No deja que tu pie dé un paso en falso,
no duerme tu guardián;
jamás lo rinde el sueño o cabecea
el guardián de Israel.

. . El Señor es tu guardián y tu sombra,
el Señor está a tu diestra.
Durante el día el sol no te maltratará,
ni la luna de noche.

Te preserva el Señor de todo mal,
él guarda tu alma.
Él te guarda al salir y al regresar,
ahora y para siempre.
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Vean estas escogidas ORACIONES, como modelo de oración, de alabanza, de súplica, de confianza.

El miedo

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Un apunte sobre amores y temores. Detrás de cualquier miedo importante dicen que estuvo siempre la muerte y también la soledad, la enfermedad, el miedo al abandono y fracaso, incluso el miedo a la libertad.

    – Leí no hace mucho que nuestro corazón como un pozo pudo guardar fondos de amargura y rencor, de traición y de culpa que enturbiaron sus aguas. Desearíamos que algunas cosas no hubieran sucedido.

¿Cómo purificar el fondo del ser para que yo lo sienta limpio? ¿Cómo restaurar la propia vida? ¿Cómo reconciliarnos con nuestra historia?

Será necesario desenmascarar las entrañas y oscuros recovecos de nuestros temores, engrandecidos a veces sin razón, en parte son irracionales.

    – Cuando imaginas al otro como una amenaza. O bien ante los extraños nos refugiamos, desconfiamos.
    – Nos dan inseguridad y temor los que piensan distinto o creen diferente. Ocasión perdida para ampliar horizontes.

Alguno de estos miedos robaron nuestra paz, pues el miedo paraliza y encierra. Si procedo al modo egoísta no tendré verdadera felicidad; si comparto con amor lo que soy y tengo, tendré alegría y pasará el temor.

Pensamientos evangélicos para la confianza:

    . . No teman, yo vencí al mundo. El príncipe de tinieblas no los destruirá.
    . . Solo teman a quienes pueden dañar el alma, su espíritu personal.
    . . Al irme les dejo mi Paz, diferente al mundo. No se angustien ni teman.
    . . Yo estaré siempre con ustedes, hasta el final. Ustedes son mis amigos.

Salir de sí mismo, Muñoz Molina

Collage | Muñoz Molina

Ocurre que en ocasiones sentiremos una extraña fascinación por conocer lo que pasa dentro de uno, el mundo interior, sus sombras y luces, sus batallas clandestinas, también en otras personas próximas, o en lo oculto del discurrir de todo.

Nos sugirió el intento las referencias de «Un andar solitario entre la gente», las notas de Antonio Muñoz Molina tomadas al pasar por la vida. Su mirada sobre el mundo, personas, palabras, ruidos, días y noches que se suceden sin pausa. No es ficción esta vez. Su propia experiencia, su relato del paso de la depresión hasta el final del túnel. Salir de sí mismo.

– En el proceso de creación desapareces. Importa lo que estás haciendo. Y eso es muy saludable. La depresión es sobre todo una hipertrofia del yo, un estar siempre dentro de ti. Descansar de uno mismo haciendo algo será una liberación.
– La depresión consiste en no ver lo que te rodea y desear desaparecer. La salida es el momento del asombro: el mundo existe fuera de mi angustia. Habrá razones para el entusiasmo y para el horror. El mundo es así, desgarro y alegría.

El escritor pasó dos meses solo en N.York para terminar su libro. La última parte será un paseo por Manhattan. A la manera de «Poeta en Nueva York» de Lorca, será celebración y denuncia. Denuncia del ruido del capitalismo, la conversión de todo en mercancía y basura; también celebración de la belleza y variedad del mundo, una mirada ecológica y estética que recicla la basura en fertilidad y arte. Una suerte para el artista que es.

– Me gusta la literatura que me trastorna y me embriaga como vino o música, que me saca de mí, que me fuerza a leerla en voz alta y a favorecer su contagio, que me explica el mundo y me pone en pie de guerra con el mundo y me refugia de él, me revela con la misma vehemencia todo su horror y toda su belleza.

Qué buscan _dónde vives

Siempre habrá un primer encuentro, una primera vez: ¿Qué le diré? ¿Gustará que hablemos? Ocurrió en el 4° evangelio, el del discípulo amado. Jesús de Nazaret notó que unos jóvenes quisieran hablarle:

. . Jesús rompió el silencio: ¿Qué buscan?
. . Maestro, ¿Dónde vives?
. . Él respondió: Vengan conmigo y lo verán.

La cuestión nos interpeló a todos nosotros: ¿Qué buscamos en verdad cada uno? ¿Qué busco en mi vida, en mis relaciones o actividad?

– Tal vez la vida como un supermercado, para llenar su existencia. O bien escapar de la soledad, los conflictos o el miedo.
– Que me dejen en paz y olvidar, no preocuparse por nada. O bien ocupados en lo diario, las pequeñas cosas, mis seres queridos.

Algunos dirán que la gente de hoy se olvidó de Dios, que ya no lo buscan ni necesitan. Mas no fue fácil borrar de su corazón la ‘nostalgia de lo divino’.

    Como busca la cierva
    corrientes de agua,
    así mi alma te busca
    a ti, Dios mío;
    tiene sed de Dios,
    del Dios vivo:
    ¿cuándo entraré a ver
    el rostro de Dios?
    (Salmo 41)

. . ¿Quién soy yo? ¿Un ser surgido por azar? ¿Arrojado a la vida para desaparecer en la nada?
. . Buscaré a Dios, con todas mis fuerzas. Dios no se esconderá de quien lo busca con sinceridad. Está en el interior, ‘Si buscan, encontrarán; si llaman, se les abrirá’.

Vean esta oración de san Anselmo (+1109):

«Nunca te vi, Dios mío, no conozco tu rostro. Enséñame a buscarte y muéstrate a quien te busca. / No puedo ir en tu busca a menos que tú me enseñes, y no te encontraré si tú no te manifiestas. / Deseando te buscaré, te desearé buscando, amando te hallaré, encontrándote te amaré».

(En comentario letra del canto poema ‘En todo contemplarte’)

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Asimismo este testimonio de Antonio Machado, Soledades (1907)

    «Anoche cuando dormía
    soñé ¡bendita ilusión!
    que una fontana fluía
    dentro de mi corazón.
    Dí: ¿por qué acequia escondida,
    agua, vienes hasta mí,
    manantial de nueva vida
    en donde nunca bebí?

    Anoche cuando dormía
    soñé ¡bendita ilusión!
    que una colmena tenía
    dentro de mi corazón;
    y las doradas abejas
    iban fabricando en él,
    con las amarguras viejas,
    blanca cera y dulce miel.

    Anoche cuando dormía
    soñé ¡bendita ilusión!
    que un ardiente sol lucía
    dentro de mi corazón.
    Era ardiente porque daba
    calores de rojo hogar,
    y era sol porque alumbraba
    y porque hacía llorar.

    Anoche cuando dormía
    soñé ¡bendita ilusión!
    que era Dios lo que tenía
    dentro de mi corazón.»

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La cruz de Cristo | La Saeta

    – El Hijo del hombre sufrirá, será humillado y rechazado.
    – Si quieren seguirme, renunciarán a sí mismos y tomarán cada día su cruz.
    /san Lucas c.9

Enfermedad, muerte, sufrimiento. A la vista de lo que vivimos en seres queridos y en otros de lejos, quise traerles unos deseos sinceros, por la celebración de los Santos y difuntos.

La ocasión llegó tiempo atrás al escuchar aquel evangelio difícil. Alguien imaginó esas palabras duras de Jesús de Nazaret dirigidas a un discípulo indeciso, o a cualquiera de nosotros:

. . Mira, yo padecí y fui rechazado, por mostrar el rostro del Dios vivo, por plantar cara a los maestros de la ley, por tirar muros de egoísmo. Acusado por sumos sacerdotes y ejecutado en una cruz, al tercer día resucité.
. . ¿Tú, qué vas a hacer con tu vida? Si quieres ser mi discípulo, si quieres compartir mi vida y mi pasión, no te pongas en el centro de todo. Pon en el centro a Dios y a tu prójimo, y verás como cambian las cosas.

. . Carga con tu cruz de cada día, ven conmigo. Si quieres guardar tu vida, verás que no tienes nada. Si la regalas, verás que está llena. ¿Para qué ganar el mundo, si te sientes vacío?

    – Cierto, mi vida podré vivirla con amor o con rabia, viendo tanto sufrimiento, con rechazo o con deseo de ayudar, aun con sacrificio.
    – Así me sentiré bien, se encenderá mi luz, la paz que Jesús nos prometió: ‘Reciban mi paz, no teman. Yo vencí al mundo’.

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Vean unos sentimientos de simpatía y complicidad entre el Cristo de la cruz y quien lo contempla con afecto y reconocimiento:

    Él sufre con nuestros sufrimientos
    Está triste por mis tristezas
    Se siente solo con mi soledad
    Abandonado por nuestros abandonos
    Rechazado en nuestros rechazos
    Se siente agredido si agredimos
    Injuriado cuando injuriamos
    Despreciado con nuestros desprecios
    Herido con mis heridas
    Aliviado con nuestras caricias
    Consolado con mi amistad y compañía.

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Recordaré este lindo poema de Antonio Machado, «La Saeta», con letra y música de Joan M. Serrat:

¡Oh, la saeta, el cantar al Cristo de los gitanos, siempre con sangre en las manos, siempre por desenclavar!

¡Cantar del pueblo andaluz, que todas las primaveras anda pidiendo escaleras para subir a la cruz!

¡Cantar de la tierra mía, que echa flores al Jesús de la agonía, y es la fe de mis mayores!

¡Oh, no eres tú mi cantar! ¡No puedo cantar, ni quiero a ese Jesús del madero, sino al que anduvo en el mar!

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(1) Vía Crucis, Cristo bajado de la cruz (13ª) y El Cirineo (5ª), M.Rupnik. ‘Detuvieron a un tal Simón de Cirene y lo cargaron con la cruz, para que la llevara detrás de Jesús’. -s Marcos c.15

(2) Aquí verán reflexión de las «Siete Palabras» de Jesús desde la cruz.

(3) En comentario las 15 estaciones del ‘Via Crucis’ católico.

(4) En comentario el poema «Yo quisiera Señor en tu agonía», meditación de las heridas de Cristo y nuestra respuesta.

Inicio de curso

Me pasaron una sencilla oración que yo mismo completé, y ahora comparto en el blog como otras veces. Fue escrita para el inicio del curso, será útil también para el comienzo de una actividad, en cuanto asome una inseguridad, si se busca ayuda y precisa confiar.

Deberemos confiar no solo en nosotros mismos, sino en la gente cercana, también en Dios si soy creyente y quiero compartir con Él mis tareas e inquietudes, las de cada día y las más excepcionales; le ofreceré un lugar, invitándole a participar, buscando su colaboración, porque juntos queremos ‘trabajar en su viña’ . .

Si nuestros deseos fueron firmes y nuestras peticiones sinceras, diremos la necesidad de ayuda, pero también la confianza, nuestra alegría y amistad, escapando así de la soledad; desearemos lo bueno y lo mejor para todos, para el grupo y para el trabajo, por los amig@s, quienes estamos de corazón empeñados en lo mismo.

Para iniciar el curso

¡Acompáñanos, Señor,
guíanos por el camino justo!

Al comenzar este curso, Señor,
nuestros corazones quieren llegar hasta ti
en busca de tu presencia y tu mirada.

Da respuesta a nuestras preguntas,
ayúdanos en nuestras inquietudes,
en ti confiamos.

Ponemos en tus manos
nuestros miedos e ilusiones,
también ponemos la pureza
y sinceridad de nuestra búsqueda.

¡Guíanos, Señor, tú que eres bueno!

Que nuestra boca sea este curso
expresión de nuestro interior;
que nuestras palabras vengan
de lo hondo y sean verdaderas.

¡Señor, que podamos ver todo con limpio corazón!

Abrimos ante ti los proyectos
y planes de este nuevo día,
del nuevo curso.

Te ofrecemos lo que somos y tenemos;
anímanos en la dificultad,
para que seamos fieles colaborando
y constantes en el proyecto.

¡Acompáñanos siempre, Señor,
bendícenos, y guíanos por el camino justo!

Dime por qué / Perales

En ocasiones difíciles vino a la mente y a los labios un sincero ¿Por qué permites, Señor? Nos pareció insultar a Dios al pedirle cuentas del mal.

– El mal del mundo, el sufrimiento de inocentes, la infancia maltratada, buscamos una explicación, y nada, solo el silencio.

Nuestra fe en el Dios amor revelado por Jesús de Nazaret, pareció venirse abajo. Las duras palabras de Jesús desde la Cruz, ¡Dios mío, por qué me has abandonado!, pero en la Cruz solo hay amor.

    * Imagen: bombardeos en Gaza.

Escuché días pasados esta poesía del cantautor José Luis Perales. Sus poemas cantan el dolor por el sufrimiento y la soledad en la vertiente romántica, pero también humanitaria, buscando hacer entre todos un mundo más amable y más justo.

    «DIME, ¿por que la gente no sonríe?
    ¿por que las armas en las manos?
    ¿por que los hombres malheridos?

    Dime, ¿por que los niños maltratados?
    ¿por que los viejos olvidados?
    ¿por que los sueños prohibidos?

    Dímelo Dios quiero saber,
    dime por que te niegas a escuchar
    aun queda alguien que tal vez rezará,
    dímelo Dios quiero saber
    donde se encuentra toda la verdad
    aun queda alguien que tal vez lo sabrá.

    Dime, ¿por que los cielos ya no lloran?
    ¿por que los ríos ya no cantan?
    ¿por que nos has dejado solos?»

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