Historia de una flor, a la Magdalena

# Cuentan que María Magdalena fue la primera en reconocer a Jesús resucitado en el huerto junto al sepulcro, la primera en hablarle y contarlo luego a los demás discípulos, también a Nicodemo.

Muchas flores de aquel jardín fueron testigos del acontecimiento, como el rocío mañanero y la brisa suave, en ese bendito ‘día primero de la semana’.

La delicada “Historia de una flor” que traigo al blog y dedico a la Magdalena, es un lindo relato que escribió mi amiga Dened Casañas, su experiencia de amistad y felicidad, testigo de tanta luz y belleza. Vean.

Fra Angelico, Noli me tangere, 1441

«Apenas nacía el alba cuando ella ya estaba allí. Yo disfrutaba de ese baño fresco de rocío que la noche bondadosamente me había regalado. La joven lloraba desconsoladamente, sólo de vez en cuando levantaba la mirada hacia el sepulcro vacío. Sentí pena por ella, mas no podía ayudarla, a fin de cuentas yo soy tan solo una flor en este huerto y nada entiendo de los conflictos humanos. Era tanta su aflicción que ni siquiera se percató de mi presencia. Mi corazón de flor me decía que esta no era una mañana cualquiera y no sé por qué pero ese presentimiento me hacía extrañamente feliz.

«No sé cuánto tiempo había pasado cuando de pronto apareció Él. Yo no lo conocía, pero recuerdo que una brisa me había traído un día noticias de un tal Jesús de Nazaret y en ese instante tuve la certeza de tenerle delante, como nunca imaginé que lo tendría. La joven continuaba allí, cuando se percató de su llegada lo confundió con mi jardinero, entonces muy turbada le preguntó: Señor, si tú te lo has llevado dime dónde lo has puesto. El la miró con la misma ternura con que lo hace el jardinero en la mañana cuando descubre que ha nacido una nueva flor; mas aun conociéndonos a cada una, a ninguna ha llamado nunca por su nombre ¡María! A ella se le encendió la mirada y también el corazón; prendida entonces de su cuello lo llamó ¡Señor!

mifl_magda«Por un momento soñé que realizara en mí algún milagro, que me tornara más bella quizás, pero recordé que una vez él dijo que ni el mismo Salomón en todo su esplendor se vistió como una de nosotras.

«Es corta la vida de una flor, por eso antes de perder el último de mis pétalos decidí contarles mi historia. Muchos ya la conocerán, mas no estuvieron allí para ver el sepulcro vacío, el llanto de la Magdalena. Nadie estuvo para sentir el aroma de la hierba mojada, la brisa que acarició el cuerpo del Señor resucitado; tampoco para escuchar la música de sus palabras. Por eso creo que Él me ha concedido un milagro, el milagro de vivir y morir junto a su sepulcro vacío».

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Compartir esta historia en el blog fue para mí una satisfacción, por la vida plena y el discípulo fiel, por tantas personas buenas que iluminaron con su fe sencilla y alegre muchos rincones oscuros de nuestra tierra, como en aquella maravillosa ‘primera mañana’.

Es corta la vida de una flor… Pasaron los años y Dened Casañas falleció meses atrás (+2017) en su querida Cuba, sin duda rodeada de sus muchos amigos y su familia. Entregó agradecida su último pétalo al Señor. Descanse en Paz, a la espera de la resurrección.

Así escribieron sus amigos: «A pesar de la tristeza que sentimos por su muerte, tenemos la certeza por su testimonio tangible de Dios, ella hoy nos acompaña desde el cielo, donde algún día nos volveremos a encontrar y a revivir nuestra amistad». (Vidacristianaencuba.com -2018/03)

En homenaje suyo pasado ya un tiempo, traeré de otro lugar en el blog unos versos de Dened, viéndose a sí misma orante y amante, junto a la Cruz del Señor Jesucristo.

«Hoy quiero ser la cruz que abraza tu cuerpo
o abrazada por ti llegar a ser trono de salvación.
Hoy quiero ser la gota de sangre que de tu costado sale
y mañana ser el vino que a todos alimente en la comunión.
Hoy quiero ser el agua que brota de tu costado
y dar de beber a todo el que tenga sed de ti.
Hoy quiero ser el suspiro en la cruz
para mañana ser tu primera palabra.
Hoy quiero ser el perfume que embalsame tu cuerpo,
para ser la fragancia que despierte contigo
el día de la resurrección.»

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(Verán aquí el ÍNDICE de los relatos y temas de nuestro eBook «María Magdalena y Jesús de Nazaret», pdf.)

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Podrán descargar aquí, EBOOKS_LINKS, pdf, de nicodemoblog.

La cruz de Cristo

:: La fiesta de la Santa Cruz de septiembre tuvo un origen histórico: conmemorar el día en que la reliquia de la cruz de Cristo fue recuperada y devuelta a Jerusalén.

En el año 614 Copsroes II rey de los persas conquistó Damasco y Jerusalén, causó graves daños a la Iglesia del Santo Sepulcro y se apoderó de la ‘Vera Cruz’.

El emperador Heraclio desplegó una campaña contra los persas recuperando la reliquia. Años después Heraclio marchó triunfalmente hasta Jerusalén donde repuso la ‘Vera Cruz’.

Para evitar nuevos robos, la Santa cruz fue repartida: una parte se llevó a Roma, otra a Constantinopla, una tercera se guardó en Jerusalén, y otra en pequeñas astillas por diversas iglesias del mundo entero.

    ¿Quién encontró la verdadera cruz de Cristo? La fiesta de la Cruz en mayo hará referencia al hallazgo de la cruz en Jerusalén en el siglo 4°. Verán detalles del tema en Comentario.

:: La fiesta de la Cruz recordará desde tiempo muy antiguo la importancia de la muerte en cruz de Jesús de Nazaret para la fe de los cristianos. Jesús le dijo a Nicodemo:

    «Tanto amó Dios al mundo que le entregó a su Hijo único, para que los que creen en él tengan vida eterna»
    «Moisés levantó la serpiente en el desierto y todos fueron curados, así mismo tiene que ser levantado en alto el Hijo del hombre»
    (cf. s Juan c.3)

Las razones que crucificaron a Jesús, el afán de poder, las envidias y violencia, los rencores y avaricias, causarán todavía la muerte injusta de muchos inocentes a lo largo de los siglos.

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= Imagen: Cristo Crucificado, 1632, detalle, Diego Velázquez.

= Poema del libro de Miguel de Unamuno «El Cristo de Velázquez», III, 17, 1920:

    «Con esos brazos a la cruz clavados
    has hecho, Maestro carpintero, casa
    de Dios a nuestra pobre tierra, dándole
    morada en nuestro suelo. Cuatro clavos,
    hijos del arte humano, te enclavijan
    al árbol de la muerte y vida nuestra,
    formándole a tu Padre en nuestro suelo
    solar de amor. Y aquí sueña y descansa
    su celeste cabeza, en la que el Verbo
    mora increado, como en almohada
    recostando en tu pecho, y a tu toque
    siéntese hombre, que es del todo el fin»

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= También sobre el tema el post «La crucifixión de Cristo». Y este comentario las palabras de Cristo desde la Cruz, «Las 7 palabras».

= En comentarios el poema de León Felipe «Hazme una cruz sencilla, carpintero», los dos mandamientos, el principal y el nuevo, significados en los dos maderos de la cruz.

La oración de Cristo, ‘Padre mío’

    – Jesús se levantó de madrugada, y todavía muy oscuro marchó a un lugar solitario y allí se puso a orar. /san Marcos c.1

La oración será como un poema del amante al amado, un canto del corazón que puede ser alabanza y contento, súplica o lamento.

Orar es vivir la fe, vivirla enamorada, como la tradición pedirá al creyente.

    – Amarás al Señor tu Dios con toda tu alma, con toda tu mente y con todo tu corazón. Al prójimo lo amarás como a ti mismo. /san Mateo c.22

Orar es relación, comunicar lo que uno es y vive, con el Señor en quien uno cree y a quien ama.

    – Tras la noche amanecerá el día luminoso, en silencio o largo monólogo, también escucha, alegría y descanso, a veces inquietud.

¿Cómo orar? ¿Cómo oraba Jesús? ¿Qué enseñó sobre la oración?

Parece que entre Dios y Jesús se dio una relación fluida y confiada que llamó la atención de los discípulos. Él se refiere a Dios como Padre, ‘Mi padre amado’.

    .. «Padre nuestro, sea santificado tu nombre»
    .. «Yo te bendigo, Padre, porque te diste a conocer a los sencillos»
    .. «Te doy gracias Padre, yo sé que siempre me escuchas»
    .. «Padre mío, no se haga lo que yo quiero sino lo que quieres tú»
    .. «Perdónales, Padre, porque no saben lo que hacen»
    .. «Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu».

Los evangelios contienen algunos avisos sobre la oración:

a . No digan muchas palabras, pero que salgan del corazón. «Nada le pregunto, nada le pido, pero sé que me acompaña y está siempre conmigo», contó María, enferma de cáncer terminal.

b . Jesús apuesta por una relación cordial y verdadera, «Adoren a Dios en espíritu y en verdad», desde lo hondo de uno a la compasión por el otro.

c . Den gracias siempre, sean agradecidos. Qué tienes que no hayas recibido, no olvides que todo es don y gracia, para compartir.

d . Dios no oye ni habla al soberbio. La humildad, el corazón de pobre, consiguen vencer la distancia entre el cielo y la tierra. La humildad es ‘andar en la verdad’. Dios es humilde.

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Vean este ‘Padre nuestro’ de Nicodemo, que en la dificultad pudo orar así:

«Padre nuestro, padre de todos, padre del cielo, tú quieres sólo nuestro bien; cúmplase tu voluntad, tus mejores deseos, tu reino; que todos te conozcan, te quieran y bendigan.
. .Que de la casa no me aleje ni me pierda; sálvame señor, no dejes que de tu bondad dude ni desconfíe, que no caiga en la red del tentador.
. .Da a todos cada día su alimento, que perdonemos siempre como tú nos perdonas; de la noche del mal líbranos y de la muerte en sombras, danos de tu vida cada día y de tu aliento.»

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(1) Imagen: Paul Gauguin, Cristo en el Huerto de los Olivos, 1889.

La noche del huerto, difícil relación con el Padre en un incomprensible abandono y muerte cruel, sin duda fraternizando. El Rostro de Cristo es aflicción, silencio, y también confianza, ‘Sintió horror y angustia… ¡Padre mío, que sea lo que tú quieras!’, san Marcos c.14.

(2) Así en estos versos de Juan Ramón Jiménez, el deseo de hacer en todo la voluntad de Dios:

    Lo que vos queráis, Señor,
    sea lo que vos queráis.
    Si queréis que, entre las rosas ría
    hacia los matinales resplandores de la aurora,
    sea lo que vos queráis.

    Si queréis que entre los cardos sangre,
    hacia las insondables sombras de la noche eterna,
    sea lo que vos queráis.

    Gracias si queréis que mire,
    gracias si queréis cegarme,
    gracias por todo y por nada.
    Lo que vos queráis, Señor,
    sea lo que vos queráis.

(3) Podrán leer más del tema oración en «Como orar», eBook, pdf.
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Esta será también nuestra oración, ‘Tomad Señor y recibid’, semejante a la ofrenda de Jesús al Padre por nosotros… Música y fotos (Haití) de Isa Sola rjm.

El perdón de Cristo, san Pedro

    «El Amor perdona siempre,
    disculpa siempre, espera siempre,
    el Amor no falla nunca.»
    (1Corintios c.13)

En cierta ocasión el apóstol san Pedro dirigió al Maestro una pregunta difícil, que mereció una buena respuesta por parte de Jesús de Nazaret. Pedro conoció la disposición de Jesús a perdonar siempre:

    – Señor, ¿Cuántas veces tendré que perdonar las ofensas de mi hermano? ¿Hasta siete veces?
    – Jesús le contestó: No te digo siete, sino setenta veces siete.

# Más tarde el apóstol negará tres veces, dirá que no conoce a Jesús, que no tiene que ver con él. Pedro se acobardó y traicionó su amistad, tanto o más que Judas. Pedro lloró amargamente y se avergonzó de sí mismo.

– Jesús dijo: No he venido para juzgar y condenar, sino para salvar.
– Pedro tuvo su oportunidad junto al lago: Señor, tú sabes que te quiero.
– Judas desesperó, Pedro confió, no quiso morir de tanto dolor.

# Pedro recordó la escena con la mujer adúltera a punto de ser apedreada, vio cómo Jesús la protegió y la invitó a marchar en paz: Aunque todos te condenan, yo no te condeno, no temas, no peques más.

– Perdónalos, Padre, porque no saben lo que hacen. Jesús desde la cruz pidió perdón para los soldados, disculpando.

# Pedro comprendió que nada estaba perdido, que Jesús ama y perdona siempre, tiene un gran corazón, no me rechazará, mas qué me pedirá.

– Pedro, ¿Tú me amas? ¿Me amas más que estos? ¿De verdad tú me quieres?
– Señor, tú sabes todo, tú sabes que te quiero.

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Así fue como Pedro aprendió a perdonar como había sido perdonado, generosamente. El perdón de Jesús de Nazaret lo curó y rehabilitó, le enseñó a ser misericordioso con todos.

(En comentario un texto de San Ambrosio sobre la mirada de Cristo a Pedro)

«Padre nuestro, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos»
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Cuentan que Nicodemo, un discípulo de última hora, al enterarse de lo sucedido, rezó así:

– Tú no quieres, Señor, la culpa ni el abismo del resentido, no quieres ver rechazado a Pedro ni malherido; tú quieres el abrazo y la fiesta del perdón.
– Jesús, háblame y viviré, será como nacer de nuevo; mírame y sanaré, tu mirada me basta, tú sabes que yo también te quiero.

En sintonía con el apóstol Pedro, recordaré la súplica para recibir la gracia de la paz de Cristo:

    + SEÑOR JESÚS, dame la paz, tu paz será mi descanso; tú eres mi paz, tu amistad y compañía. Si tengo tu paz confío y nada temo, porque tú vas conmigo.
    + Eres brisa ligera que serena, agua fresca que calma mi sed, voz que apacigua las tormentas. Tu paz es amor que abraza y reconforta, amor que perdona y siempre disculpa. Ven Señor Jesús.

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– Imagen: «Cristo y Menas», icono bizantino, siglo vi, Egipto. ‘Jesús y su amigo’, Jesús con el Abad Menas. El Rostro de Cristo expresa la satisfacción y la alegría por la fiesta del reencuentro.

– Vean de Luis de Góngora (+1627), ilustre poeta cordobés, este soneto que fue sincera confesión del propio pecado y del perdón divino, en ambiente de intimidad y gran confianza:

«Pequé, Señor; mas no porque he pecado
de tu amor y clemencia me despido;
temo, según mis culpas, ser perdido,
y espero en tu bondad ser perdonado.

Recélome, según me has esperado,
ser por mi ingratitud aborrecido,
y hace mi pecado más crecido
el ser tan digno tú de ser amado.

Si no fuera por ti, de mí, ¿qué fuera?
Y a mí mismo de mí, ¿quién me librara
si tu gracia la mano no me diera?

Mas ¡ay! A no ser yo, ¿quién no te amara?
Y si no fueras tú, ¿quién me sufriera?
Y a ti, sin ti, mi Dios, ¿quién me llevara?»

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Vean otros temas de evangelio en «El Rostro de Cristo», y también en «Jesucristo», eBook, pdf.

Aquí podrán descargar varios eBooks de nicodemoblog con sus enlaces: EBOOKS_LINKS.
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Rema Adentro – Musica Católica


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Las Bienaventuranzas de Cristo

El Sermón del Monte del evangelio de san Mateo renovará la existencia humana, un mensaje de esperanza que vale para todo el mundo, como dijo el cardenal Carlos Martini.

Sabemos también la consideración que a Gandhi le mereció el Sermón de la Montaña y sus 8 Bienaventuranzas.

    – En una soleada mañana, en un lugar agradable y tranquilo, Jesús de Nazaret habló largo rato a la multitud que lo seguía.

El Maestro quiso consolar y animar, pues vio la gente cansada y agobiada por el peso de la vida y de la religión; propondrá un nuevo Camino de fraternidad y de misericordia, la nueva Alianza.

Viendo la gran multitud pendiente de sus palabras, Jesús subió a un alto y, mirando a sus discípulos, comenzó la enseñanza:

1 . Felices los pobres en espíritu, es de ellos el Reino de los Cielos
2 . Bienaventurados los misericordiosos, obtendrán la misericordia

    Son los que dieron cuanto tenían, quedaron sin nada para sí. Quedó su fe, que es confianza y misericordia. El Dios que los salvó no los abandonará. Son los pobres y necesitados, los generosos y confiados.

    «Sean misericordiosos, como su Padre del cielo»

3 . Bienaventurados los afligidos, porque serán consolados
4 . Felices los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados
5 . Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia

    Son los que el dolor no cierra en sí mismos. La pena y la injusticia no los desaniman, abiertos a la ayuda y el consuelo. Viven su dolor confiando, al ver tanta gente buena. El dolor pasará, vendrá pronto la paz.

    «A los hambrientos llenó de bienes»

6 . Bienaventurados los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios
7 . Felices los que trabajan por la paz, serán llamados hijos de Dios
8 . Felices los perseguidos por la justicia, el Reino les pertenece

    Los que no pretenden grandezas ni buscan la propia gloria, su intención es recta y sus deseos limpios, buscarán el Reino de Dios y su justicia, la reconciliación. Dispuestos a pasar rechazos sin echarse atrás.

    «Auxilia a sus siervos por su Bondad»

(El Sermón del Monte, Discurso del Reino, san Mateo cc. 5, 6 y 7)
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Sólo el Amor produce esta maravilla: los bienaventurados, imitadores de Dios, fueron invitados a vivir la vida en modo nuevo y examinarse en ‘Bienaventuranzas’.

+ SEÑOR, yo quiero vivir tus bienaventuranzas. Dame hambre de justicia y gracia para consolar. Quiero imitarte en la sencillez y la misericordia. Quiero ser artífice de paz. Dame te lo ruego la limpieza de corazón para no buscar mi propia gloria, solo amarte y servirte a ti.

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Podrán encontrar aquí el «Examen de Bienaventuranzas».

Otros temas de Evangelio en «Meditaciones», y en «Jesucristo», eBook, pdf.

Mª Magdalena / índice

Vean el resumen de capítulos y títulos de los 19 relatos que componen «María Magdalena y Jesús de Nazaret. Recuerdos y confesiones».

– Relatos y leyendas que la Magdalena desea contarnos. Una mujer ya muy anciana que pide tomar la palabra. Las historias con las imágenes nos acercarán a aquellos personajes tan excepcionales.

El índice facilitará la mirada de conjunto y la búsqueda de temas y capítulos. Fueron publicados en ‘nicodemoblog’ a lo largo de los últimos meses, y últimamente en eBook.

I – FRESCOS RECUERDOS

1 . ¿Quién es Jesús?
2 . Jóvenes discípulos
3 . Mi alma en sombras
4 . Frescos recuerdos
5 . Cansado y sediento
6 . Él vive y reina

II – EN CASA DE LEVÍ

7 . Mi fe inmadura
8 . Esperando su regreso
9 . Crecí en Magdala
10 . Rescoldo encendido
11 . La luz del profeta
12 . Nuevos seguidores
13 . En casa de Leví

III – CERCA DEL CRUCIFICADO

14 . Un amor nuevo
15 . Una mañana de sol en Galilea
16 . Me miró sonriente
17 . Cerca del crucificado
18 . Entre la luz y las sombras
19 . ¿Dónde está Jesús?

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* Imagen: M.Rupnik – Verónica, Via crucis. En el evangelio apócrifo de Nicodemo, Verónica será la hemorroísa que secó el rostro de Cristo camino del Calvario.

Aquí verán los 19 capítulos agrupados en eBook, pdf, «María Magdalena y Jesús de Nazaret»

La crucifixión de Cristo

Las noticias aparecidas sobre el modo de crucificar los romanos en tiempo de Jesús, pusieron de manifiesto la crueldad e inhumanidad de cualquier ejecución a muerte.

Les recordaré pues el contenido y la sobriedad de detalles de los relatos de la Pasión de Cristo.

    – ¿Cómo ocurrió todo y por qué? ¿Cuál fue su significado?
    – Datos en los Evangelios sobre la ejecución y muerte de Jesús de Nazaret.

1 . Sabemos que la crucifixión fue lo previsto, incluso por el mismo Jesús, el tipo de muerte que las autoridades religiosas y el pueblo pedirán al ser preguntados por el gobernador.

– Lo condenarán a muerte y lo entregarán a los paganos para que sea maltratado y crucificado.
– Insistían a gritos para que fuera crucificado, el griterío será cada vez más violento. Al fin Pilatos resolvió acceder al pedido del pueblo.

2 . Las circunstancias y algunos detalles reseñados por los evangelios serán los propios de una crucifixión: llevar la cruz, repartir sus vestiduras, ser ajusticiado con otros condenados.

– Jesús, cargando la cruz, salió de la ciudad hacia el lugar llamado Gólgota.
– Lo crucificaron junto con dos malhechores, a su derecha y a su izquierda.
– Hoy estarás conmigo en el paraíso.

(Podrán leer más datos en los comentarios)

3 . El tiempo de agonía transcurrido hasta la muerte, de media mañana a media tarde, será de unas seis horas.

– Mediaba la mañana cuando lo crucificaron. Al mediodía se oscureció toda la tierra, hasta las tres de la tarde.
– Jesús exclamó: ¡Dios mío, por qué me has abandonado!

4 . Con posterioridad a la muerte en cruz, los testigos señalarán otros hechos:

– Viendo a Jesús ya muerto, no le quebraron las piernas, un soldado le atravesó el costado con la lanza.
– José de Arimatea fue a ver a Pilato para pedirle el cuerpo de Jesús.
– José y Nicodemo envolvieron el cuerpo en una sábana con perfumes y lo colocaron en un sepulcro en la roca.

5 . Los textos solo mencionarán los clavos y las heridas para confirmar la identidad del resucitado, se trata del crucificado.

– Miren mis manos y mis pies, y les mostró las manos y el costado.
– Jesús dijo a Tomás: ‘Mete aquí tu dedo, y mira mis manos; pon tu mano en mi costado. No seas incrédulo’.

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    Ya nacen las flores,
    ya pasa el invierno,
    ya apunta la aurora
    en el firmamento.

    Tú eres la luz,
    clavado en el árbol de la cruz.

    Ya madura el trigo
    bajo el cielo abierto,
    ya se va la noche,
    ya cesa el silencio.

    Ya llega la hora,
    ya llega tu Reino,
    ya brota agua y sangre
    del costado abierto
    de Jesús: él es la luz,
    cosido en el árbol de la cruz.

    –Gonzalo Mazarrasa

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= Imagen: Ecce Homo, 1570, Juan de Juanes. El Rostro de Cristo en medio del dolor, su mirada de compasión y de paz. «Salió Jesús con la corona de espinas y una capa roja. Ahí tienen a este hombre, dijo Pilato. La gente respondió: ¡Crucifícalo!», san Juan c.19.

= Vean este post con «Las 7 palabras desde la cruz»
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Podrán ver otros temas de Evangelio en «Meditaciones», pdf.

Quién fue Jesús de Nazaret

    – Él es la piedra viva donde se asienta el mundo, la imagen que lo ordena, su impulso más profundo hacia la nueva creación.
    – Por Él, en cuya sangre se lavan los pecados, estamos a tus ojos recién resucitados y plenos en su plenitud.

La crisis de Dios, de las religiones e Iglesias, no logró acallar el interés de muchos por la figura de JESÚS, el fundador del cristianismo.

Nacido en Nazaret, pequeña aldea de la Baja Galilea, para unos fue un ‘campesino judío’ o un un ‘judío marginal’. Dos mil años después de su nacimiento, la gente preguntará todavía por la identidad del Nazareno a quien siguen más de dos mil millones de personas.

    – Estas preguntas de JESÚS a los discípulos continúan hoy abiertas: «Al parecer de la gente ¿Quién soy yo? Y ustedes ¿Quién dicen que soy?»

De él hablarán con respeto cristianos y creyentes de otras religiones, también no creyentes, incluso enemigos del cristianismo, como Nietzsche que en su aprecio por Jesús lo llamará ‘El buen mensajero’.

Resumiré aquí algunos rasgos, inspirados en el libro de José A. Pagola «Jesús. Aproximación histórica».

1 . Jesús MAESTRO de vida, distanciado de los expertos de la ley y la jerarquía sacerdotal del Templo. Cuestionó la religión convencional… «Cuando oren no sean como los hipócritas, oran para que la gente los vea».

2 . Jesús un SABIO que enseña con autoridad, por su testimonio de vida, no absolutiza la tradición y con frecuencia la corrige… «Señor, ¿a quién iremos? solo tú tienes palabras de vida eterna».

3 . Predica el REINO de DIOS, un proyecto de justicia y compasión para los excluidos del sistema político y religioso… «Bienaventurados los pobres, el reino de Dios les pertenece».

4 . Creó un movimiento IGUALITARIO de hombres y mujeres en una sociedad patriarcal. La Magdalena tuvo su lugar en el grupo… «Vengan a mí si están cansados y agobiados, yo los aliviaré».

5 . Su actividad resultó CONFLICTIVA. Las autoridades religiosas lo condenaron por denunciar el sistema y solidarizarse con publicanos y pecadores… «He venido para anunciar la buena noticia a los pobres, la libertad a los presos».

6 . Tras un primer desconcierto, los discípulos proclamarán: el Crucificado vive, Dios le dio la razón y resucitó. Jesús es el Señor. Tras su muerte se abrirá un camino a la ESPERANZA… «Yo soy el camino, la verdad y la vida. No teman, yo vencí al mundo».
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(1) IHS, anagrama del nombre de Jesús, las primeras letras griegas del nombre, que significa ‘Dios es salvación’.
(2) Verán en comentario un texto de san Antonio de Padua presentando a Jesús e invitando al seguimiento.

Unos sentidos versos que dedicó a Jesucristo el que fue obispo de Brasil y valiente profeta don Pedro Casaldáliga (+2020):

    «Mi fuerza y mi fracaso, eres tú.
    Mi herencia y pobreza, eres tú.
    Tú, mi justicia, Jesús,
    mi guerra y mi paz,
    mi libre libertad.
    Mi muerte y mi vida, tú.
    Palabras de mis gritos,
    silencio de mi espera,
    testigo de mi sueños,
    cruz de mi cruz, tú.
    Perdón de mis pecados,
    juez de mi pobre llanto,
    razón de mi esperanza,
    mi tierra prometida,
    tú, Jesús.»

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Podrán leer más sobre Jesucristo en la colección de entradas «El Rostro de Cristo», y en «Jesucristo», eBook, pdf.

Aquí podrán descargar varios eBooks de nicodemoblog con sus enlaces: EBOOKS_LINKS.
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Las tentaciones de Cristo

Según los autores de los Evangelios, así debió ser el diálogo entre JESÚS y el Tentador en el desierto próximo al río Jordán.

Fueron tentaciones sobre la búsqueda del poder y la gloria. El Tentador planteó a JESÚS un examen práctico sobre sus pretensiones mesiánicas, poniendo en cuestión su identidad personal y su plan.

1 . – Si tú eres Hijo de Dios, manda a estas piedras que se conviertan en panes.
– Dice la Escritura: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de las palabras de Dios.

2 . – Si tú eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, los ángeles te tomarán en sus manos.
– Está escrito: No tentarás al Señor tu Dios.

3 . – Te daré el poder y gloria de estos reinos, si tú te postras y me adoras.
– Vete, Satanás. Solo adorarás al Señor tu Dios, a él solo rendirás culto.

El Tentador propone a JESÚS beneficiarse, buscar el poder y la gloria para sí, pero Él solo buscará el Reino de Dios y su justicia…

▪ JESÚS desea romper el círculo del poseer y el ser para sí mismo.
▪ Dará de comer al hambriento, se cuidará de los más pequeños.
▪ Servidor de todos, rompiendo el esquema de dominio y de ambición.
▪ Contra orgullo y egoísmo, humildad y servicio, la entrega de su vida.

«Yo no he venido a ser servido, sino a servir… Vigilen y oren, no caigan en tentación. Padre, líbranos del Maligno enemigo». 

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* Imagen: “El Tributo de la moneda» (detalle), de Tommasso Masaccio (1401-1428). El Rostro de Cristo expresa tristeza y preocupación, ante el acoso de sus enemigos.

Verán más temas de Evangelio en «El Rostro de Cristo», y también en «Jesucristo», eBook, pdf.

Mª Magdalena -19 / ¿Dónde está Jesús?

Final de «MARIA MAGDALENA». Esta colección de relatos termina aquí, con la pregunta que se hacen los discípulos sobre el paradero final del Maestro de Nazaret, ‘¿Dónde está Jesús?’. Ellos, que viven aún entre la luz y las sombras, quieren expresar así su propia incredulidad e incomprensión, pero también la gran afición que tomaron a su persona y al significado de su mensaje.

La continuidad de las propuestas de Jesús estará asegurada por la fidelidad y las obras de sus seguidores más que por sus palabras; su misma vida será luz encendida para siempre, «Noche no habrá más, ni necesitarán luz de lámpara ni del sol, el señor Dios los alumbrará y reinarán por los siglos de los siglos».

“MARIA MAGDALENA”

19.- ¿DÓNDE ESTÁ JESÚS?

+ Los discípulos mayores regresaron con prisa a la ciudad, y todos los demás tras ellos, por grupos y sin hablar apenas nada. Algunos comentaron que, aun temiendo por sus vidas, debían viajar al anochecer del día siguiente a Jerusalen. Otros marcharon de aquel lugar separándose del grupo por el momento. Nuevas dudas y temores reaparecieron en muchos, preguntando con inquietud:

– ¿Dónde está Jesús? ¿Cuándo volverá?
– ¿A dónde iremos? ¿Lo volveremos a ver?
– ¿Qué diremos si nos preguntan por el cuerpo?

+ Vivíamos entre la nueva luz y las viejas sombras, en ese crepúsculo de incertidumbres que pronto tocará a su fin. En verdad los que presenciamos la crueldad de lo ocurrido con Jesús pocas semanas antes, quisimos olvidar pero no fue posible. Yo sentí que mi alma entera temblaba todavía al recordar, cuando lo veía así doliente aún y ensangrentado.

Días después lo vimos de nuevo en Galilea, oímos su voz y comimos con él, y nos pareció soñar. Sólo el silencio pudo guardar el secreto de este misterio divino, escondido en nuestros pobres corazones, tan difícil de entender y de creer. Comentaron que debíamos dar a conocer esta buena noticia, pero la verdad es que no supimos qué hacer ni qué decir.

+ El primer día de la semana siguiente a su partida nos reunimos en una aldea próxima a Caná, en la casa de unos amigos del maestro Jesús. Todos supimos que allí nos esperaba nuestro Señor, que debíamos ir sin que nadie nos llamara. Pedro y Juan nos hablaron de su último encuentro y conversación con Jesús Galileo, confesaron su fe en él con mucha seguridad y nos animaron a seguir.

Repartimos el pan como Jesús nos había enseñado. Ese día yo misma preparé de madrugada en la hoguera los panes que Pedro bendijo y repartió entre todos. Lo mismo hicimos con el vino y los peces que otros discípulos pusieron sobre la mesa: «Tomen, coman, es mi cuerpo entregado por ustedes».

Eran sus propias palabras. En el momento del recuerdo hicimos como si nada hubiera cambiado, sabiendo bien que ya todo será diferente. Cantamos y danzamos largo rato mirando hacia el horizonte y con los ojos humedecidos, abrazados unos a otros en silencio, creyendo adivinar lo que cada uno escuchó en su interior.

Yo soy pan de vida
tu vida entera
pan para el desierto
vida verdadera.
Pan que resucita
pan del cielo
en la vida en la muerte
yo soy tu pan de vida.

Vivimos en aquellos momentos varias bienaventuranzas a la vez y nuestra dicha fue completa. Nuestras dudas y preguntas enmudecieron por unos instantes.

– Qué bien estamos aquí.
– Quédate con nosotros, Señor.

+ Hicimos esto mismo las semanas siguientes mientras nos fue posible, hasta que llegó el acoso a que nos sometieron las autoridades religiosas. En estos encuentros celebramos la paz y la luz que nuestro Señor Jesús Galileo nos comunicó, también recordamos su misma vida y su mensaje. La memoria y la comunión nos animaron a continuar el camino y a vislumbrar un mundo diferente que él llamó Reino de Dios.

Esos primeros tiempos sentimos en nuestras reuniones la felicidad de la nueva vida y que las viejas sombras de la muerte y del mal permanecerían, porque vivimos todavía un tiempo mezcla de dicha y tristeza, de luz y de sombras, de vida y de muerte.

– No teman, yo vencí a este mundo falto de amor, de muerte y violencia.
– El dolor y la muerte están derrotados para siempre, no pasen miedo.
– Créanme, yo soy Señor de vivos y muertos, ahora y por la eternidad.

+ Sentí desde entonces como un hermanamiento extraño entre felicidad, amor y sufrimiento, como si en eso mismo consistiera la vida recién entregada, así por el tiempo y los años en adelante hasta que él vuelva.

Contentos cuando los acosen
expulsados y despreciados por mi causa,
felices cuando crean y esperen
vencida toda tristeza, toda derrota,
descansen en la casa del reino en sus estancias,
gusten mi abrazo amigo abrazo del Padre.

* Imagen: Rembrandt H., La Cena de Emaús, 1648. Unos discípulos regresan a su casa de Emaús muy decepcionados por los acontecimientos. Reunidos en la mesa con el compañero de camino, creen reconocer a Jesús resucitado cuando partió el pan al anochecer y ellos lo tomaron. Los rostros, la mesa, el pan, la habitación, todo quedó transfigurado por su repentina presencia. Cf. Evangelio de san Lucas c,24.
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Como final vean también este clásico poema y canto al misterio de la Eucaristía. Letra de Santo Tomás de Aquino, música de César Franck.

El pan angélico
se vuelve pan de hombres.
El pan celestial
pone fin a las imágenes.
¡Qué maravilla!
Comen al Señor
el pobre, el siervo y el humilde.
Oh, Dios trino
y uno, te rogamos:
visítanos,
como te adoramos.
Por tus caminos guíanos
hacia donde nos dirigimos,
hacia la luz en la que habitas.
Amén.

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Siendo este ya el último capítulo, verán aquí el ÍNDICE de los capítulos y enlaces de «María Magdalena y Jesús de Nazaret. Recuerdos y confesiones».