Amigos de Dios, Moisés / Exodus

    – Recuerden cómo fueron probados nuestros padres, si en verdad servían a su Dios. Abrahán fue purificado por muchas tribulaciones, y llegó a ser amigo de Dios. Isaac, Jacob, Moisés, le fueron fieles en medio de mucho padecer. (Cf. Judit c.8)

Algunos pudieron ver el film «Exodus: dioses y reyes» (2014), de Ridley Scott. Con la ocasión recordaré unos rasgos de la persona y la misión de Moisés, el gran libertador.

1 . Fue cierta la veneración de las religiones por Abraham y por Moisés, grandes amigos de Dios, con Él trataron sus asuntos y sufrieron incomprensiones, por secundar los planes de Dios. La Biblia alabó su fidelidad, una fe cargada de afecto y generosidad.

    – En la tienda del encuentro el Señor hablaba con Moisés cara a cara, como habla un hombre con un amigo.

2 . Por defender a un israelita, Moisés hirió gravemente al egipcio y debió salir huyendo al desierto, donde pudo encontrarse consigo mismo y con Dios. Por siete años estuvo dedicado a la meditación, al trabajo de pastor y padre de familia.

    – En el encuentro con Dios en el desierto, Moisés preguntó: ¿Quién eres tú, Señor? Yo soy el Dios de Abraham y de Jacob. He oído las lamentaciones de mi pueblo, he dispuesto liberarlos de la esclavitud de Egipto y llevarlos a una tierra fértil.

3 . Al igual que otros profetas, Moisés fue interlocutor y mediador entre Dios y su pueblo, guía en el camino por la libertad, fiándose y cumpliendo la voluntad del Señor.

    – Al final Dios llevó a Moisés a un alto y vio a lo lejos la Tierra Prometida. Allí murió y lo enterraron los ángeles. Nunca más hubo otro hombre que hablara con Dios de tú a tú como Moisés. Buen amigo de Dios, conseguirá de Él cuanto pida en favor de su pueblo.

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* Cf. Éxodo c.3 y 33 | Deuter. c.34.

Un antiguo texto de los rabinos hebreos «El beso de Dios», hablará del final de la vida de Moisés, su enfrentamiento con Dios por no permitirle pisar Tierra Prometida. Finalmente reconciliados, el alma de Moisés se entrega con un beso de Dios, que le dará sepultura, y con Él toda la creación prorrumpe en llanto, duelo y alabanza.

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«No adores otros dioses además de mí. No hagas para ti ningún ídolo ni nada parecido de lo que hay arriba en cielo, ni de lo que hay abajo en la tierra»  (Éxodo c.20).


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Aquí podrán descargar varios eBook de nicodemoblog con sus enlaces: EBOOKS_LINKS

Creer hoy, cómo transmitir la fe

Disminuye el número de personas que dicen tener fe y religión, un desinterés por lo divino. Pensaremos pues el tema en modo libre y personal, sin prejuicios. Será bueno hacernos algunas preguntas.

Fue claro que Jesús de Nazaret notó un ambiente de agobio en la religión de su tiempo y quiso abrir horizontes y ayudar a la gente. Por eso su encargo a los seguidores: ¡Anuncien a todos la Buena Noticia, el Evangelio!

– Vengan a mí los que estén cansados y agobiados, yo los aliviaré. Aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón, encontrarán descanso, pues mi carga es ligera.

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= ¿No convendrá entender la fe en Dios como la entendió y vivió Jesús?
= ¿Cómo hacer presente hoy la Buena Noticia de fraternidad?
= ¿Cómo cambiar nuestro modo de pensar y de expresar la fe?
= ¿Apostarán sus discípulos ante todo por la vida y la compasión?

«El cristianismo navega con temor en medio de una ‘fuerte tempestad’. Deberemos pasar a ‘la otra orilla’, la cultura moderna no debe ser algo extraño ni hostil. El futuro nos da miedo, algunos creen más seguro mirar hacia atrás» (J.A. Pagola).
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Los 10 verbos predicados de la FE:

Creer es amar
Creer es buscar
Creer es confiar
Creer es conocer
Creer es caminar
Creer es esperar
Creer es escuchar
Creer es pensar
Creer es vivir
Creer es seguir a Cristo.

Ver desarrollo en «Creer, seguir a Cristo»
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= En comentario soneto de José María Pemán, su deseo de compartir la fe.
= Podrán leer más sobre el tema, en la colección de posts «Creer», eBook, pdf.

= ¿Cómo transmitir hoy nuestra fe? Unas sugerencias prácticas, siguiendo a Cristo desde el plan de Ejercicios espirituales de san Ignacio Loyola, vivirlos en la vida diaria…

Ejercicios espirituales -4 / los deseos

    «Todo modo de preparar y disponer el ánima para quitar de sí todas las afecciones desordenadas y, después de quitadas, para buscar y hallar la voluntad divina en la disposición de su vida para la salud del ánima, se llaman exercicios spirituales» (Ejercicios esp. 1)

# ¿A dónde me llevará este tiempo de oración, soledad y silencio? Los buenos deseos, como oración de petición, marcarán el itinerario de los Ejercicios espirituales del santo de Loyola.

Proyectos, ilusiones y propias carencias precisarán alianzas y complicidades para alcanzar lo que quiero y deseo ¡Pidan, y recibirán!

Hoy les ofreceré finalmente las peticiones principales del libro espiritual. Al repetir lo que busco, daré valor a lo que pido y crecerá en mí el deseo, con la necesaria ayuda divina, reconociendo mi impotencia.

‘DEMANDAR A DIOS N. SEÑOR LO QUE YO QUIERO Y DESEO…’

    : Que mis intenciones, acciones y operaciones sean puramente ORDENADAS en su servicio y alabanza.
    : Pediré el CONOCIMIENTO interno de mis pecados y el desorden de mis operaciones, que me enmiende y ordene.
    : Que no sea sordo a SU LLAMADO, mas presto y diligente en cumplir su voluntad.

    : El CONOCIMIENTO interno del Señor, que por mí se hizo hombre, para más amarlo y seguirlo.
    : CONOCIMIENTO de los engaños del mal espíritu, y de la Vida verdadera del Rey eterno, y gracia para imitarlo.
    : Pediré CONOCIMIENTO interno de tanto bien recibido, así pueda en todo amar y servir a su Divina Majestad.

# El conocimiento será lucidez, un saber no superficial que favorezca el ejercicio de la propia libertad: conocer en verdad lo que yo quiero, qué quiere Dios, y querer lo mismo.

    «Tenemos que volver a aprender que no es sólo el corazón el que debe rezar, sino también la mente. El mismo conocimiento ha de convertirse en oración, en cuanto la verdad se hace amor» (Romano Guardini)

Será la sabiduría del bien y del mal perdida en su divina simplicidad. Pediremos recuperarla tras haberla malversado allá en el origen, también ahora, engañados con malas artes, junto al árbol de la vida.

# Terminando el repaso de textos de los Ejercicios ignacianos, unos versos de Miguel de Unamuno, gran buscador de Dios, donde suplicó humildad, sencillez en el desear, la infancia espiritual (!). Parece que cuando Unamuno murió, encontraron cerca esta oración:

    «Agranda la puerta, Padre,
    porque no puedo pasar.
    La hiciste para los niños,
    y yo he crecido a mi pesar.
    Si no me agrandas la puerta,
    achícame por piedad;
    vuélveme a la edad bendita
    en que vivir es soñar.»

Su oración nos recordó los sentimientos del pequeño salmo 130, el abandono confiado en los brazos de Dios:

– Señor, mi corazón no es ambicioso,
ni mis ojos altaneros;
no pretendo grandezas;
yo acallo y modero mis deseos,
como un niño en brazos de su madre.

# Finalmente san Ignacio expresó así al final de su libro el deseo que más importa:

«Tomad, Señor, y recibid toda mi libertad, mi memoria, mi entendimiento y toda mi voluntad, todo mi haber y mi poseer;
Vos me lo disteis; a Vos Señor lo torno; todo es vuestro disponed a toda vuestra voluntad, dadme vuestro amor y gracia que ésta me basta.»


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Verán más temas de Ejercicios en «10 MEDITACIONES», eBook, pdf.

La espera / vivir despiertos

«Jesús dijo a sus discípulos: un hombre partió de viaje y dio a cada uno de sus criados su tarea, encargando que velaran. No saben cuándo vendrá el dueño de la casa, si al atardecer, a medianoche o al amanecer, no sea que si llegara de pronto los encuentre dormidos. ¡Estén en vela!»

Recibí de mi amigo Daniel una invitación a estar en vela. Peligro de dormirse, creyentes e  Iglesias, tomando el camino fácil, dejando de buscar el Reino de Dios y su justicia.

Los evangelios se escribieron cuarenta años después de los sucesos de Jesús de Nazaret. Que los cristianos no olviden a su Maestro, perdidos en la indiferencia y el materialismo que los rodea.  Me pregunté:

– ¿Vivimos despiertos siguiendo el llamado de Jesús de Nazaret?
– ¿No se apagó nuestra fe entre el agnosticismo y la mediocridad?
– ¿Podremos recuperar el rostro vivo de Jesús que atrae e interpela?
– ¡Cómo hablar de Cristo, si su persona no nos enamora ni trasforma!

Testimonios que ayudarán a no olvidar:

:: El apóstol san Pedro, que lo negó tres veces, hizo al fin esta presentación de la persona de Cristo, de su identidad personal y de sus metas:

«Les hablaré de Jesús de Nazaret, ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, que pasó su vida haciendo el bien y curando a los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.»

:: Un tiempo después de la Pascua, Nicodemo suplicó:

«Que por tu gracia, el nombre y el rostro de nuestro amado Jesucristo queden imborrables en nuestra mente, que sus palabras y estilo permanezcan por siempre impresos en el corazón. Que nuestra fe en Él sea amistad, que no olvidemos su vida y su muerte por nosotros.»

:: En esa larga espera, la Magdalena enamorada pudo cantar así:

NO TARDES MÁS

Ven ya nuestro señor,
mira mi corazón que abierto espera
vacío sin ti viviendo en sombras,
mira no me canse de esperar
que tan larga espera enferma,
no se borre tu imagen y figura
no tardes más enamorado,
ven ya nuestro señor.

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– san Marcos c.13 | Hechos c.10.

Más poesías si gustan en «No tardes más», eBook, pdf.

Imágenes de Dios / el arte religioso

Será tradición secular de muchos lugares que imágenes religiosas muy queridas pasarán en la fiesta por calles y plazas, así la Semana santa de la Pasión de Cristo.

# ¿Es correcto que Dios sea representado en imágenes? ¿Por manos y artistas humanos? ¿Desea Dios ser representado? No sabemos.

El Islam no fue la única religión que prohibió las imágenes de Dios. El Judaísmo tuvo una sensibilidad muy similar, también otras culturas y religiones.

    – No habrá para ti otros dioses… No te harás escultura ni imagen alguna.
    – No te postrarás ante ellas ni les darás culto, yo tu Dios soy un Dios celoso.
    – No pondrás en la tierra imágenes ni estatuas para inclinarte ante ellas.

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# El cristianismo sin embargo desarrolló una iconografía abundante, para representar a Jesucristo hijo de Dios o la Trinidad. Será así porque Jesús de Nazaret se presentó como imagen, icono del Padre Dios, «Quien me ve a mí, ve al Padre».

Representar las divinas personas no será ofensa sino tradición, cultura, búsqueda de la apariencia del ser de Dios, interés por la presencia y el encuentro, respetando la fe de otras tradiciones y creencias.

    – Pintores y escultores dieron vida a personajes bíblicos con gran belleza, invitando a la contemplación. El arte y la belleza llevarán la huella divina. Así la recreación bíblica de Miguel Ángel Buonarroti en las bóvedas de la Capilla Sixtina de Roma, o el icono La Trinidad de Andrei Rublev.

# Al entender humano le será lícito buscar a Dios, desear conocerlo. Será sin embargo difícil llegar al misterio personal divino, si Él no se manifiestare.

Innombrable y oculto, a la vez que íntimo, Dios será siempre mayor que nosotros lo podamos pensar o representar.

    «Dios nos habló últimamente por medio de Jesucristo, reflejo de su gloria e impronta de su ser.» /Hebreos c.1.

    LEJOS

    Si busco a Dios en lo alto
    me pierdo en inmenso cielo,
    la tierra en silencio
    no lo encuentro.

    Tu casa sin techo, con frío,
    te confundo,
    tan pequeño, rechazado y pobre,
    tan cerca, paso de largo
    y no te veo.

    Al fin me hablas viejas palabras,
    te siento cercano y humano,
    te reconozco amigo y te amo,
    te serviré en todo.

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(1) Textos, cf. Éxodo c.20 | Levítico c.16

(2) Vean esta ‘Oración a la Trinidad’, con el icono La Trinidad de A.Rublev.

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(3) Más del tema en nuestra entrada ‘Rostro de Cristo’.

(4) También en eBooks, pdf, «El Rostro de Cristo», y en «Jesucristo».

Qué es morir -2 / san Agustín

    «Dios resucitó a Cristo de entre los muertos y lo sentó a su derecha en el cielo, por encima de todo principado, potestad, fuerza y dominación, y por encima de todo nombre conocido, no sólo en este mundo, sino en el futuro. Y todo lo puso bajo sus pies, y lo dio a la Iglesia, como cabeza, sobre todo. Ella es su cuerpo, plenitud del que lo acaba todo en todos» (Efesios c.1)

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Unos amigos oyeron leer en el curso de un funeral el texto que verán atribuido a san Agustín, sobre la muerte y la vida. La gente quedó impresionada.

Ingenuo pero bello, rebosante de fe y amistad. Desconocido para algunos, para otros ya oído. Pensé ponerlo aquí resumido, confío les guste y ayude.

    «La muerte no es nada, solo pasé a la habitación de al lado. Dénme el nombre que siempre me dieron. Hablen de mí como siempre lo hicieron. No tomen un aire solemne y triste.
    . . Recen, sonrían, piensen en mí. La vida es lo que siempre fue. El hilo no se cortó. ¿Por qué quedaré yo fuera de su mente, porque estoy fuera de su vista? No lloren si me amaron.
    . . Cuando la muerte venga a romper sus ligaduras, y cuando un día su alma venga a este cielo, volverán a ver a aquel que los amó y siempre los ama, su corazón con sus ternuras purificadas.
    . . Volverán a verme, pero transfigurado y feliz, no ya esperando la muerte, sino avanzando juntos por los senderos nuevos de la luz y de la vida»
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Recordarán la larga búsqueda de San Agustín, supuesto autor del texto, hasta encontrar la fe y con ella sus certezas y gran confianza. Algo de ese amoroso hallazgo quiso expresar Pedro de Espinosa con sus versos:

    «Ven; no por mí, por tu piedad te llamo;
    que, como ausente tórtola
    en seco estéril ramo,
    con mi llanto granjeo y solicito
    la dulce vista del esposo ausente,
    o cual herido ciervo que a la fuente
    corre y desea en el calor estivo
    las vivas aguas con aliento vivo,
    así mi alma, con afecto ardiente,
    desea de hallarte.

    Tarde he venido a amarte;
    tarde te conocí; tarde he llegado.
    ¡Triste del tiempo triste que he tardado,
    mi Dios, sin conocerte, pues estabas
    dentro de mí, y de fuera andaba errado,
    buscándote en las cosas!
    Mas ninguna a pedirte me acobarde
    que no me dejes, aunque vengo tarde»

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* San Agustín, Obispo de Hipona, Annaba, Argelia, (354-430), escribió sus propias «Confesiones».

-Pedro de Espinosa, Antequera, España, (1578-1650)
-También nuestro post «Qué es morir/ poesía»
-Podrán ver aquí la película «San Agustín» (2010)

La fe y la oración, ave María

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– En estos días urgen el esfuerzo por la paz y el diálogo, el silencio y la indignación de muchos por tanta violencia. Paz y bien para todos.
– Un apunte sobre la fe y la oración. El testimonio de José A. Pagola en un escrito me movió a retomar y comentar sus palabras.

«Me encontré con una persona que tras su crisis religiosa, buscó de nuevo a Dios. Tras conversar, me confesó que quería rezar, que tenía abandonada la práctica religiosa. Olvidó el Padrenuestro, no recordaba otra oración. De pronto, el rostro se le iluminó ¡Tal vez, el Avemaría! Mientras la rezamos vi que de sus ojos se desprendían dos lágrimas de alegría y emoción».

Las buenas oraciones serán pequeñas y humildes, afectuosas. No serán necesarias palabras complicadas ni frases sublimes. Lo importante es la fe con que se digan y la relación que entablan.

María, la madre de Jesús de Nazaret, mujer creyente, fue protección maternal, compañía en las penas, en la enfermedad o la soledad, como ‘en la hora de nuestra muerte’, siempre desconocida pero más cercana.

Lo primero que María escuchó del Mensajero divino fue una invitación a la alegría: ¡Alégrate!.

En este tiempo de dificultades cuidaremos de no perder la alegría, rostro de la paz interior y compañera del buen amor. Sin alegría, la vida será más oscura y difícil.

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Vean estas ORACIONES escogidas, de alabanza, súplica, confianza.

Encontrar a Jesucristo

Con las fiestas ya pasadas recordarán el deseo continuo del Dios eterno de participar como uno más en nuestras jornadas de camino.

    – El Señor quiere compartir nuestra amistad, también nuestras desdichas, y colaborar a superarlas. Le satisface encontrarse con cada uno.

= Algunas personas creerán soñar, o vivir una ilusión, para otras buscar y encontrar a Jesucristo será la razón de su vida. «En verdad Él vive», fue el mensaje.

    – ¿Cómo no reconocerlo también hoy en mi vida, en la gente, en el emigrante o el enfermo?

En los Evangelios vemos personas que recobraron la vista y el sentido de vida tras haber conocido a Jesús de Nazaret: el ciego del camino, la Samaritana, el joven rico, Nicodemo o los de Emaús, se acercaron a Jesús y conversaron.

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La Samaritana buscó sin saber muy bien, y de repente alguien junto al pozo dijo:«Dame de beber». Una alegría grande y contagiosa llenó su corazón.

    Encontrarme contigo, Jesús de Nazaret,
    es la dicha más grande de mi vida.
    Bebiste de mi agua en tu sed,
    y saciaste mi sed con agua viva.

Sin olvidar a los primeros conocidos que encontraron al Señor todavía niño, llenándose de infinita alegría: María, José, los pastores y Magos de oriente, Simeón y Ana en Jerusalén.

= Recordaré el testimonio de un buen cristiano días antes de morir, viendo la imagen del Cristo junto a su cama, señaló: ‘Él fue quien salió a buscarme, me encontró y me llamó. Desde entonces ni él me ha dejado a mí ni yo a él’.

A partir de ahí entras en contacto con Él y crecerá en ti el deseo de conocerlo. El Espíritu de Dios te hablará al corazón explicando el sentido de todo, iluminando rincones oscuros.

Verán en comentario un texto de J.A. Pagola recordando la importancia del encuentro personal con Dios al modo de Jesús, será como encontrar un gran tesoro.

= A propósito del film «Noé», pusimos en el blog semanas atrás esta confesión del actor Russell Crowe: «Creo que Dios habita en el interior de cada uno de nosotros». Encontrar a Dios no debiera resultar tan difícil.

Así lo cantó el Salmo 139, actualizado:

    “Señor, tú me conoces y estás siempre conmigo, en mi interior. Todo mi ser está en tu mano, lo que siento y vivo por dentro te resulta familiar.
    . . Tú sabes mis dudas y conoces mi oscuridad, estás cerca e iluminas todo mi ser.
    . . Tú eres mi creador, soy tuyo, te adoro y doy gracias, tú me conoces y respetas, me acompañas y arropas.
    . . Tú estás presente en mis pensamientos y acciones, en lo más adentro de mí mismo estás tú, y nada habré de temer porque tú vas conmigo”.

Consideren pues estas palabras del Papa Francisco, buenas para estos días del año:

    «Invito a cada cristiano a renovar ahora mismo su encuentro personal con Jesucristo o, al menos, a tomar la decisión de dejarse encontrar por él, de intentarlo cada día sin descanso.»

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Encontrarnos con Jesucristo también ahora nos cambia e ilumina. Escuchen si gustan esta melodía, llena de afecto y buenos deseos, ‘Encontrarme contigo’ del grupo evangélico Satelite, México, 2012.

Resurrección / la noche y el día

Por estos días de santos y difuntos, traeré algunos versos sobre un tema reiterado en el blog: la muerte y resurrección nuestra, de nuestros seres queridos y del mismo Jesucristo, «Si Cristo resucitó, también nosotros resucitaremos».

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Tenemos una fe heredada, y buscamos creer por nosotros mismos. En el tema de la muerte y de la vida, nuestra imaginación pudo quedar bloqueada, como nuestra razón.

Nos fiaremos de las palabras del Señor, «Quien cree en mí vivirá para siempre», y también del testimonio de muchos que pusieron su vida toda, también su muerte, en las manos del Padre bueno.

Vean pues estos versos y música, que en su simplicidad aportaron paz y confianza. Siempre habrá noche y oscuridad por alguna parte, mas la luz llegará y vencerá. Si sabemos esperar, amanecerá, un día más.

Tal vez Jesús quiso referirse a esa necesaria simplicidad de espíritu, a la facilidad para confiar y soñar, cuando nos dijo que «Será necesario haceros como un niño para entrar en el Reino que Dios les tiene preparado».

«Nos dijeron de noche
que estabas muerto,
y la fe estuvo en vela
junto a tu cuerpo.
La noche entera
la pasamos queriendo
mover la piedra.

No supieron contarlo
los centinelas:
nadie supo la hora
ni la manera.
Antes del día,
se cubrieron de gloria
tus cinco heridas.

Si los cinco sentidos
buscan el sueño,
que la fe tenga el suyo
vivo y despierto.
La fe velando,
para verte de noche
resucitando.

– Con la vuelta del sol,
volverá a ver la tierra
la gloria del Señor.»

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– Cf. el testimonio firme de s. Pablo en su 1ª carta a los Corintios c.15.

(Ver también nuestro post «Esperar siempre»)

Las manos de Dios | Charles de Foucauld

«Señor, tú eres nuestro Padre;
nosotros somos el barro y tú el alfarero.
Todos somos obra de tu mano»
(Isaías c.64).

Traigo unos pensamientos que escuché y me gustaron, para entender mejor a Dios de quien la Biblia hablará en imágenes, por la relación entre el artista y su obra. Cómo adivinar lo que siente mirando sus manos, o al ver su hacer imaginar su propio sentir.

El Dios de Jesús de Nazaret solo quiere la vida y el bien. Jesús así lo manifestó, y sus discípulos continuaron su trabajo de bendecir y curar. También nosotros, si hiciéramos el bien, seremos las manos de Dios.

rodin-ManosManos amigas, sus manos que estrechan las nuestras, manos trabajadoras que acarician y sanan, manos heridas y enclavadas, manos que rezan y salvan.

    – En una de sus últimas Catequesis sobre la oración, el Papa Francisco nos dijo: «La nobleza de la oración nos deja en las manos de Dios, esas manos plagadas de amor: las únicas manos seguras que tenemos»

Así como dicen que el rostro refleja el alma, las manos expresan sus deseos y necesidad, como también el menosprecio o el odio. Las manos hablan en silencio.

Estas cuatro imágenes nos ayudarán a caer en la cuenta:

= Manos de alfarero, que trabajan mi arcilla tierna, acariciando le dan forma y belleza, como fragilidad y pobreza. Me dejaré hacer a imagen suya, a imagen de Jesucristo, al que deberé parecerme. Trabajador incansable, haciéndome suyo.

= Manos de padre, que da la mano y acompaña, mi vida en sus manos, él me levanta y abraza, me recibe en la casa y lleva de su mano hasta la mesa preparada. Manos que abrazan mi indigencia y mi pecado, amor dichoso de padre y de madre que conforta.

= Manos de pastor, que guían por un camino llano, nada temo porque él va conmigo. Si me pierdo me toma en sus brazos y cura mis heridas; si cansado y agobiado, él me acaricia y consuela, me anima a seguir el camino. Él vigila mis pasos, dejándome libre.

= Manos de viñador, que cuidan su viña y mi vida, que esperan los frutos, riega la tierra con el sudor de su frente y su agua buena, sus manos podarán lo reseco, limpiarán lo que estorba. Con él, sarmiento unido a la vid, correrá por mis venas su misma vida.

(Textos del Pastor y del Viñador: Salmos 23 y 80; s Juan c.10 y 15)

-Imagen: La Cathédrale, Auguste Rodin (+1917). La Catedral o Arca de la Alianza, dos manos derechas, cuyo espacio interior quiso ser referencia a la arquitectura gótica.

-Vean también el tema en una versión poética, «Manos amigas».
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«Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu» (Lc 23,46).
‘En las manos del Señor’, así nos dijo adiós el Padre Pedro Arrupe (+1991):

«Me siento hoy más que nunca en las manos del Señor. Toda mi vida, desde mi juventud, he deseado estar en las manos del Señor. Y todavía hoy es lo único que deseo. Hoy es el Señor mismo el que tiene toda la iniciativa. Os aseguro que saberme y sentirme totalmente en sus manos es una profunda experiencia.»

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El 15 de mayo 2022 fue canonizado Charles de Foucauld (+1916). Tal vez no un santo sublime, muy consciente de su fragilidad, a la vez con su empeño en confiar sin límite en Dios. Los sueños truncados, sus temores, sus dudas y fracasos, todo en las manos de Dios.

«La figura de Carlos de Foucauld invita a una imitación radical de Jesucristo, suscitada y alimentada por el amor. Su camino espiritual: búsqueda y amor de Jesús, adoración e imitación. Entre sus constantes espirituales la fe en la presencia de Jesús en la Eucaristía.» (Pablo Cervera B.)

Para final pondré esta oración de Foucauld, escrita parece al meditar la oración difícil de Jesús en la Pasión, su confianza y abandono total en las manos del amoroso Padre Dios:

Padre mío,
me abandono en Ti,
pongo mi vida en tus manos,
te la doy, Dios mío,
con todo el amor de mi corazón,
porque Te amo, y es para mí
una necesidad de amor el darme,
sin límite, con una infinita confianza,
porque Tú eres mi Padre.

(Del Padre Foucauld, encontrarán en su web el texto original francés)

– Tal vez sea cierto, según me dijeron, este dicho tan prometedor: ‘Quien pone todo en las manos de Dios, verá la mano de Dios en todo’.

–En comentario verán una reflexión sobre las manos creadoras de Dios.
–También en comentario un salmo poema anónimo sobre las manos del Alfarero.

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