Bendiciones, nuevo año

«El Señor habló a Moisés, le dio la fórmula para bendecir a su Pueblo:
. . El Señor te bendiga y te proteja,
ilumine su rostro sobre ti y te conceda su favor.
. . El Señor te muestre su rostro y te conceda la paz.
Invocarán mi nombre y yo los bendeciré». (Los Números c.6)

Bendición significa «buenos deseos». Dios desea el bien para sus hijos, los bendice y acompaña, está con nosotros. Decir ‘el Señor te bendiga’ expresará el mejor deseo; lo contrario será maldecir, muy temido.

«Algunos se complacen en la mentira:
con la boca bendicen,
con el corazón maldicen», salmo 61.

Resumiré para los lectores una bendición sincera, por el comienzo del año, un tiempo de bienvenida para desear felicidad, paz verdadera y el mejor amor:

En el Nuevo Año. . .

+ Que tu mirada gane en hondura y detalle, que veas tu propio viaje con la humanidad como un viaje en paz y esperanza.
+ Que des la bienvenida con una sonrisa a todas las personas que estrechen tu mano: manos extendidas formando redes de solidaridad.
+ Que sea tuyo el regalo de todas las cosas creadas; que sepas disfrutarlas a todas horas, en la responsabilidad de cuidar la tierra entera.
+ Que el manantial de la ternura y la compasión mane sin cesar dentro de ti, noche y día.
+ Que despiertes cada mañana con serenidad y con brío, la acción de gracias en tus labios y en tu corazón, pues todo es gracia, todo es don.
+ Que tu espíritu esté abierto y alerta para descubrir el querer de Dios en todo momento; y que tu oración sea encuentro de vida y de sabiduría.
+ Que la bendición de Dios, tu roca y consuelo, descienda sobre ti y te guarde de todo mal por siempre.

– ¡Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a las personas buenas! Te bendecimos y damos gracias.
– Instrumentos de paz: donde haya muerte pongamos vida, donde haya dolor consuelo, donde haya odio pongamos amor.

Les recordaré esta oración, buscando la paz verdadera:

«Señor Jesús, dame la PAZ, tu paz será mi descanso. Tú eres mi paz, tu amistad y compañía. Si tengo tu paz, si te tengo a ti, nada temo, porque tú vas conmigo. Brisa ligera que serena, agua fresca que calma mi sed, voz que apacigua las tormentas. Tu paz es amor que abraza y reconforta, que perdona y siempre disculpa. Ven señor Jesús, nuestra paz.»

Ven, Espíritu | Pentecostés

«No teman. Yo rogaré al Padre y les enviará un Defensor que permanecerá siempre con ustedes, el Espíritu de Verdad. No los dejaré huérfanos, volveré», san Juan c.14.

Por el PENTECOSTÉS pensé ponerles aquí unas súplicas, reconociendo carencias y pidiendo ayuda. Recordarán que el Espíritu santo lo prometió JESÚS de Nazaret resucitado antes de marchar al cielo.

La tarea del Espíritu será de cuidar la continuidad del Evangelio, refrescar la memoria de Jesús, ser fuente de paz, de amor y fraternidad. No será algo exterior o ajeno, sino íntimo y personal. Deberemos desear y pedir: ¡VEN, ESPÍRITU SANTO!

También leí que algunos sabios dijeron que el Espíritu santo fue Alma de Cristo y Alma de la Iglesia, también que será como el Alma de nuestra propia alma, semilla de vida eterna.

RENUÉVANOS POR DENTRO

+ Aprendimos a vivir sin interioridad, sin lo mejor de cada uno, para el bienestar… Ven, Espíritu Santo, líbrame del vacío interior.
+ No podremos vivir sin raíces, sin metas, sin saber qué queremos ni a dónde vamos… Ven, Espíritu Santo, ilumina nuestra desorientación.
+ Escépticos, frágiles e inseguros, nos cuesta hallar sosiego y la verdadera paz… Ven, Espíritu Santo, quítanos la impaciencia y oscuridad.
+ Queremos ser libres, independientes; sentimos soledad, necesidad de amar y ser amados… Ven, Espíritu Santo, enséñame a amar.
+ Sin apenas sitio para el Misterio; llenos de ruidos por dentro, cómo notar su voz, su presencia… Ven, Espíritu Santo, cuida mi fe.

(Imagen: Manos orantes, A. Durero, 1508)

Jesús nos dirá hoy a discípulos y discípulas: ‘Reciban Espíritu Santo, aliento divino que da vida. Él sostendrá sus vidas y alentará su débil fe, él renovará por dentro su frágil ser’.

«Llama profunda,
que escrutas e iluminas
el corazón del hombre:
restablece la fe con tu noticia,
y el amor ponga en vela la esperanza,
hasta que el Señor vuelva».

(Himno liturgia)

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De la acción del Espíritu santo en el creyente, se hablará de carismas, de dones y frutos. Verán aquí una breve presentación de los «Dones del Espíritu santo».

Vean también en comentario meditación de San Juan Pablo II sobre el Espíritu Santo, en la Trinidad y en nuestros corazones.

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«Ven Espíritu», canción oración del grupo universitario chileno ‘Canto católico’, desde la Basílica del Salvador de Santiago de Chile, monumento nacional en proceso de restauración.


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Jesucristo es el agua viva

El agua, el vino, el pan, la vid o las semillas del campo, Jesús de Nazaret tomará realidades cotidianas para explicar su mensaje y para darse a conocer. No será fácil captar su íntima grandeza.

El tema del agua en el 4° Evangelio presentó así un horizonte de cambio y novedad. Agua es vida, fertilidad, alegría; sin ella muerte y desolación. También el agua será limpieza, purificación, promesa de mejora.

# En Caná con ocasión de una boda, Jesús de Nazaret y sus discípulos fueron invitados a la fiesta que podía durar varios días. El vino se terminó, con gran disgusto de todos.

    – Jesús dijo: Llenen de agua sus grandes tinajas vacías
    – El mayordomo dijo al novio: Tú guardaste el mejor vino para el final

Jesús se presentó como el amigo del novio que regala el mejor vino. Él mismo será como novio que celebra alianza de amor con todos nosotros, invitados a entrar en el banquete del Reino, en alegría y comunión.

# En Samaría la mujer conversó con Jesús, cansado y sediento, junto al viejo pozo.

    – Si bebes del agua que te daré no tendrás más sed
    – Señor, dame tu agua y no buscaré más
    – Yo soy agua viva, tendrás un manantial de vida.

La mujer buscó sin saber, ‘Dónde adorar a Dios’. El encuentro fue iluminador. La respuesta no fueron bellas teorías, sino la persona y palabras amables de Jesús de Nazaret. Salió reconfortada, saciada.

# En Jerusalén y desde la Cruz, el Maestro Jesús se dirigió a la humanidad dolorida, dolorido él mismo y abandonado de todos. Lección de amor y de fidelidad hasta el final:

    – Si tienen sed, vengan a mí y beban. El que crea en mí, ‘De su seno brotarán ríos de agua viva’
    – Jesús dijo: Tengo sed. Probó vino agrio, suspiró: Todo está cumplido. Inclinó la cabeza y entregó el espíritu
    – De su costado abierto salió sangre y agua.

Jesucristo vino nuevo que alegra, agua viva que purifica. Comunión de Vida entre Él y sus seguidores y seguidoras, su misma vida, su espíritu, su propia alma. El Hijo de Dios amando siempre, a todos perdonando.

    Ungir tus pies, que buscan mi camino,
    sentir tus manos en mis ojos ciegos,
    hundirme, como Juan, en tu regazo,
    y -Judas sin traición- darte mi beso.

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Sobre el misterio de su persona, nuestras preguntas, vean también la entrada ‘Yo soy el Amigo’.
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Oración de la samaritana

Señor, tú sabes que mi corazón anda inquieto,
lleno mi cántaro con ajetreos cotidianos,
que no sacio mi sed de vida plena,
no me bastan las aguas turbias y escasas.

Como la cierva busca corrientes de agua,
mi alma te busca, mi Dios, tengo sed de ti;
que tu lluvia me empape, Señor,
y convierta mi desierto en vergel.

Que mi vida rendida a tu Espíritu
se transforme como la samaritana;
dejando mi cántaro, seré amante discípulo,
iré contenta a comunicarles la Buena noticia.

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Textos del evangelio de san Juan, cc. 2, 4 y 19.

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Notas musicales de la Cantata de J.S. Bach, ‘Jesus bleibet meine Freude’ BWV 147, Jesús es mi alegría, es la fuerza de mi vida.

Elegir bien ~ Dos espíritus

    «Consigan un conocimiento perfecto de la voluntad de Dios, con toda sabiduría e inteligencia espiritual. De esta manera su conducta será digna del Señor, agradándole en todo» (Colosenses c.1)

# Algunos sintieron curiosidad por saber más del tema, al leer aquí mismo días atrás:

  • ¿Cómo sabré si sigo los pasos del mal espíritu? Por el rastro que deja, por sus efectos en mí. El espíritu maligno deja impaciencia y tristeza, distancia de Dios y mucho amor propio, oscuridad en el alma y orgullo.

Será la contrariedad sentida en el interior de cada uno, como un combate espiritual. Será poco decir que fue ‘la voz de la conciencia’, o una inquietud por heridas o culpas pasadas.

Escoger entre un camino de bondad y libertad, y otro de egoísmo y servidumbre, ese será el problema. La persona se verá como dividida, rota e indecisa.

San Pablo trató el tema como un conflicto personal, un dilema sin resolver:

    «No hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero. No soy yo quien obra el mal, sino el pecado que habita en mí. El hombre interior de acuerdo con la Ley de Dios, pero otra ley me hace esclavo» (Romanos c.7)

[Imagen: H. Matisse, Blue nude, 1952]

# Para que la libertad tome bien sus decisiones, el libro «Ejercicios» de san Ignacio de Loyola aportó unas ayudas para discernir o distinguir bien la acción de los dos espíritus.

Buscando conocer la voluntad de Dios, tomaré nota de los efectos y consecuencias en mi vida, la huella que uno y otro espíritu dejaron en mí:

Espíritu del BIEN . . . . | . . . .  Espíritu del MAL

alegría . . . . | . . . . tristeza
paz . . . . | . . . . inquietud
fe . . . . | . . . . oscuridad
esperanza . . . . | . . . . desaliento
ánimo . . . . | . . . .  desánimo
confianza . . . . | . . . . temor
humildad . . . . | . . . . soberbia
vida . . . . | . . . . muerte

En la oración de Jesús de Nazaret, la última petición reflejó su experiencia: «Padre, no permitas que caigamos en la tentación y líbranos del Maligno», y también en este aviso: «Vigilen, no caigan en la tentación».

# Súplicas pidiendo que la LUZ venza a las tinieblas, que el Amor sane los corazones:

+ SEÑOR, ilumina nuestro espíritu para que nuestros pensamientos sean dignos de ti y aprendamos a amarte de todo corazón.
. . Que tu Espíritu encienda en nosotros su Luz interior suave pero firme, que quite las sombras de la duda y las tinieblas del odio y el desespero.
. . Que tu Espíritu nos ilumine cuando en verdad no sabemos qué hacer +

# El Papa Francisco lo explicó así comentando textos de s.Pablo:

    «Hay dos espíritus, dos formas de pensar y de actuar: Espíritu de Dios y Espíritu del mundo. El Espíritu de Dios me conduce al bien, a la caridad,  a la oración.
    . . El Espíritu del mundo me llevará a la vanidad, el orgullo, el juicio. Nuestro corazón será un ‘campo de batalla’, donde estos dos espíritus pelean»

# Vean esta oración del Papa León pidiendo al Espíritu Santo el don del DISCERNIMIENTO.
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Terminaré el tema con estos versos que fueron también canto. La palabra que llegó al corazón, pudo herir, también curar y salvar:

«Hay palabras que hieren o matan,
hay palabras que ahogan y arañan.
Palabras vacías, palabras gastadas,
palabras que hielan, palabras que cansan.

Y palabras serenas, palabras que calman,
palabras que llenan de noche callada.
Palabras que crean, palabras que sanan,
palabras tan tiernas, palabras que salvan.

Y el silencio donde curo tanta palabra.
Y el silencio donde busco Tu Palabra.»

[Al-Haraca, Palabras de vida]

Orar con Nicodemo -7 / Nacer de nuevo

Los discípulos recibieron una fuerza divina, el Espíritu Santo, que les dió confianza y los puso en marcha para la misión. Deberán salir del Templo y de las casas. Es hora ya de dar a conocer el nuevo Camino de Jesús. La víspera de cada domingo al anochecer, los primeros cristianos se reunirán en la casa de uno de ellos. Temen las denuncias y se ocultan. Las autoridades políticas y religiosas los amenazan y obligan al silencio, les impondrán penas de cárcel y demás.

Nicodemo pudo encontrarse en aquella reunión de apóstoles y discípulos. Su presencia les dió ánimo a todos. Él mismo amenazado e inseguro pedirá fortaleza y más decisión por el Reino de Dios. Recordó la recomendación de Jesús: “Nicodemo, deberás nacer de nuevo, del agua y del Espíritu que el Padre enviará”. El discípulo de los últimos días:

NACER DE NUEVO DEL ESPIRITU

«Envía, Señor, tu Espíritu que sustente y refuerce nuestro propio espíritu que es de natural frágil y cobarde. Que el Espíritu de Dios encienda en nosotros una LUZ interior suave pero firme, que quite las sombras de la duda y las tinieblas de la desesperanza. Que nos ilumine cuando en verdad no sabemos qué hacer. Espíritu Santo, amor infinito e increado, manantial inagotable de amor, derrama en el corazón de tus discípulos el amor que todo lo puede, que todo lo disculpa, que siempre ama, que ama sin ser amado, que comprende aunque sea incomprendido. Que por tu gracia, el nombre y el rostro de nuestro amado JESUCRISTO queden imborrables en nuestra mente, que sus palabras y modo de ser permanezcan por siempre impresos en nuestro corazón. Soñamos que nuestra fe en Jesús sea amistad, nunca olvidar su vida y su muerte por nosotros. Envía, Señor, tu Espíritu que renueve la vida de las personas y de los grupos que habitan nuestra tierra, por el final de toda violencia, exclusión y malos tratos, que no veamos niños abandonados o explotados, ojalá desaparezca ya el sufrimiento injusto de tanta gente. Espíritu Santo, danos valentía para anunciar la buena noticia, y para denunciar los males que rebrotan sin cesar en tu Iglesia, la tentación de la soberbia, la falsa apariencia y las envidias, la avaricia de honores y riquezas. Señor, que sienta amor confianza con el Padre, dame amor fraternidad con mis hermanos, te pido por favor la gracia del amor compasión con los que sufren desaliento y rechazo. Haz de mí un instrumento de paz, trabajador de comunión y buena noticia de consolación en el mundo, en mi familia y en la comunidad. Con el ‘Padrenuestro’ los discípulos comunicaron los temas clave de la oración de Jesús. Yo diré así: Padre nuestro, padre de todos, padre del cielo, tú quieres sólo nuestro bien; cúmplase tu voluntad, tus mejores deseos, tu reino; que todos te conozcan, te quieran y bendigan. Que de la casa no me aleje ni me pierda; sálvame señor, no dejes que de tu bondad dude ni desconfíe, que no caiga en la red del tentador. Da a todos cada día su alimento, que perdonemos siempre como tú nos perdonas; de la noche del mal líbranos y de la muerte en sombras, danos de tu vida cada día y de tu aliento. Ahora te pediré por los nuevos cristianos, la nueva Iglesia, por los que buscan algo diferente, por los jóvenes que en la noche impacientan cansados de esperar un amanecer que no llega. Que veamos pronto signos de un mundo nuevo en paz lleno de humanidad y bendiciones para todos. Siendo ya anciano descansaré viendo de lejos el Reino prometido en marcha y creciendo. Estoy recordando señor tus palabras, El que no nace del agua y del Espíritu no entrará en el Reino de Dios. Yo esperaré en paz tu llegada y tu llamada para ‘nacer de nuevo’, y pondré todo, mi vida y mi muerte, mi pasado y mi futuro, en tus manos benditas con infinita confianza. Adiós, Señor, hasta otro día.»
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    Vosotros que escuchasteis la llamada
    de viva voz que Cristo os dirigía,
    abrid nuestro vivir y nuestra alma
    al mensaje de amor que él nos envía.
    . . Vosotros que invitados al banquete
    gustasteis el sabor del nuevo vino,
    llenad el vaso, del amor que ofrece,
    al sediento de Dios en su camino.

    Vosotros que tuvisteis tan gran suerte
    de verle dar a muertos nueva vida,
    no dejéis que el pecado y que la muerte
    nos priven de la vida recibida.
    . . Vosotros que lo visteis ya glorioso,
    hecho Señor de gloria sempiterna,
    haced que nuestro amor conozca el gozo
    de vivir junto a él la vida eterna.

    –Francesc Malgosa

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Podrán ver aquí recopilados «Orar con Nicodemo», pdf.

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La vida eterna, una promesa

– Como el esposo se retrasó, todas quedaron dormidas. A medianoche se oyó: Ya viene el esposo, salgan a su encuentro.
– Jesús añadió: Estén prevenidos, pues no saben el día ni la hora
.

A . Pidieron una reflexión sobre la vida eterna. Creyentes y no creyentes utilizarán un lenguaje oscuro: el más allá, la ciudad futura, el cielo o el paraíso, la vida eterna.

Será tiempo de paradojas y relatos fragmentarios, apenas nada del después. El creyente sí sabe, porque cree y espera, será su apuesta. Si solo buscó comprender pudo perderse, bastará tener fe y amar:

– Yo vine a este mundo para que todo el que crea en mí tenga vida eterna.

B . Importará vivir el presente en justicia y en verdad, dejando el después al Señor de la Casa. Le gustará saber cómo traté los asuntos y las personas, pues en el aquí y ahora se ocultó el tesoro del después.

El pan de la misericordia, Safet Zec, 1943

. . La Vida eterna no será una conquista por méritos ni un derecho a exigir, ni una quimera.
. . La Vida eterna fue promesa, ‘Hoy estarás conmigo en el paraíso’, un regalo a agradecer, invitación a una fiesta.
. . Por la fe, Abraham salió sin saber a dónde iba.
. . Conduciré a los ciegos por un camino que desconocen.
. . A lo lejos la Tierra prometida, peregrinos a un territorio desconocido.

C . El misterio último de la vida es Alguien que nos espera, acoge y perdona. La Vida eterna es Dios mismo, su Vida compartida desde la fuente de donde mana el Amor que no se agota. Morir será nacer de nuevo.

Será regresar al fin a la Casa del Padre, calmar la propia sed y enjugar las lágrimas, calmar también del Padre su espera y abrazarse fuerte, pasar al banquete preparado, vestir el mejor traje, recibir todo de su mano, caliente el pan y el mejor vino.

– Felices los sirvientes a los que el patrón encuentre velando a su llegada, sus lámparas encendidas. Él mismo los hará sentar a la mesa y se pondrá a servirles.

Esta fue en síntesis la promesa y su fundamento divino:

– Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo. (san Juan c.17)

– Si tus labios profesan que Jesús es el Señor, y tu corazón cree que Dios lo resucitó de entre los muertos, te salvarás. (Romanos c.10)
– Si el Espíritu del que resucitó a Jesús de entre los muertos habita en ustedes, el que resucitó de entre los muertos a Cristo Jesús también dará vida a sus cuerpos mortales. (Romanos c.8)

Verán en comentario un texto hermoso de San Agustín, el Señor nos invita a su mesa.

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Les recordaré las palabras del Cardenal Carlos Martini meses antes de morir:

«La edad y la enfermedad me envían una clara señal de que es hora de apartarse de las cosas de la Tierra para prepararme a la próxima llegada del Reino».

Y unos versos, propia confesión de enigmas y certezas:

SUEÑOS

Si la vida es vida
razones, besos
emociones, sueños
cuántos…

Si la muerte es muerte
besos y razones
sueños y emociones
dónde…

La vida muerte
es eternidad menuda
la muerte vida
será eternidad divina.

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Tal vez una notas musicales nos ayuden a esperar y adorar el Misterio: «Largo» from the opera Xerxes by G.F. Handel.

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Les invito a releer la Homilía del Papa Francisco en la Misa exequial por el Papa emérito Benedicto, el día 5 de Enero de 2023 en la Plaza de san Pedro. El Papa Francisco nos exhorta a creer en la misericordia y esperar siempre en Dios Padre nuestro.

Pentecostés : la esperanza

Corresponde hoy ofrecernos un mensaje de esperanza. El Pentecostés, envío del Espíritu santo, fue promesa de futuro que Jesús de Nazaret hizo a sus discípulos y seguidoras con estas o parecidas palabras:

– De regreso a la casa del Padre yo les enviaré Espíritu santo, él habitará en su corazón, será Alma de su alma, los iluminará para que conozcan mis preferencias, dará paz y confianza a su vida, y les pondrá en camino.

Con la ocasión me pasaron esta invocación, donde el Espíritu divino se manifestó como brisa y fuerza, dando vida y libertad, el buen amor lo resumirá todo.

«Espíritu Santo,
eres viento: llévame donde quieras;
eres brisa: déjame respirar lo nuevo;
eres fuerza: levántame del suelo;
eres vida: dame pasión por la vida;
eres alimento: nútreme de tu savia;
eres luz: ilumíname con tus rayos;
eres calor: aviva mi ser;
eres libertad: hazme libre;
eres fecundidad: cúbreme con tu sombra;
eres agua viva: dame de beber;
eres respuesta: dame fuerza para decirte sí.»

Nuestra​ ​vida​ ​es​ ​frágil,​ ​llena​ ​de​ ​contradicciones​ ​e​ ​incertidumbres. La​ presencia e inspiración del​ ​Espíritu​ nos hará confiar ​en​ ​el​ ​Amor divino ilimitado, misterio​ último de​ ​todo.

Para amar como el Padre, el Hijo y el Espíritu, deberemos cantar a la vida y la belleza, pacificando, consolando y, en la espera, curando heridas.

Santo Tomás de Aquino rezaba así ante lo desconocido:

«Espíritu Santo, Dios de amor,
concédeme una inteligencia que te conozca;
una angustia que te busque;
una sabiduría que te encuentre;
una vida que te agrade;
una perseverancia que, al fin, te posea».

Verán en comentario examen de conciencia del Papa Francisco sobre nuestra docilidad al Espíritu, en la Homilía día de Pentecostés, mayo 2023.

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Podrán escuchar aquí esta versión de «Ven, Espíritu divino«, del grupo chileno ‘Canto católico’.

Bautismo de Espíritu / la conversión

    «Derramaré un agua pura que los purificará, y les daré un corazón nuevo. Arrancaré el corazón de piedra, y les daré un corazón de carne. Infundiré mi espíritu, y guardarán mis mandatos» /Ezequiel c.36.

Junto al bautismo de agua importará mucho el ‘bautismo de espíritu’ que los seguidores de Cristo recibimos, por eso nos llamamos cristianos: seguidores de Cristo, bautizados como él con Espíritu santo.

    «Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados con Espíritu Santo» /Hechos c.1

El bautismo espiritual recibido será como un ‘baño interior’. Jesús comunicará su Espíritu para empapar y transformar lo hondo de la persona, compartiendo su proyecto,  sus mejores deseos, la fuerza de amar, su status de hijo querido.

= El Espíritu de Jesús es ‘Espíritu de verdad’… para poner verdad en nuestra vida cristiana, recuperar la identidad de seguidores de Jesús, ser más fieles al evangelio.

= El Espíritu de Jesús es ‘Espíritu de amor’… para vivir libres de cobardías y egoísmos, no tan ocupados en nuestro interés y bienestar, abiertos al amor compasivo y solidario.

= El Espíritu de Jesús es ‘Espíritu de conversión’… para dejarnos transformar por Jesús el Hijo de Dios, atentos a su voluntad, sensibles a las heridas de los hijos de Dios.

Jesús nos dirá: reciban Espíritu Santo, aliento divino que sostendrá sus vidas y alentará su débil fe, él renovará su frágil ser.

    Llama profunda,
    que escrutas e iluminas
    el corazón del hombre:
    restablece la fe con tu noticia,
    y el amor ponga en vela la esperanza,
    hasta que el Señor vuelva.

El Papa Francisco planteó en este tiempo la cuestión del lugar que el Espíritu Santo tiene en nuestra vida:

– ¿Suelo pedir ‘inspiración’ antes de tomar una decisión o de hacer algo? Escucharé y seguiré su voz.
– Discerniré lo que siente mi corazón, movimientos, llamadas. Si no rezo ni me dejo interpelar, voy con fe fría.

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La intimidad de Dios | María

    «Tú estabas dentro de mí y yo fuera. Tú más íntimo que mi propia intimidad. Te busqué fuera, volcado yo en la belleza de tus criaturas. Tú estabas conmigo, pero yo no estaba contigo» /San Agustín

Hablaremos de nuestra relación personal con Dios, de la mutua intimidad. Jesús de Nazaret lo prometió a sus discípulos:

    – El Padre y yo haremos morada en vosotros
    – El Espíritu les enseñará y recordará todo
    – Y serán morada de Dios en el Espíritu

Cómo notar la presencia y acción divina en nuestro interior. Tal vez imaginamos a Dios lejos, en algún lugar indefinido del universo. Si no lo percibo íntimo, será difícil hallarlo fuera.

La última Cena, 1320, Pietro Lorenzetti:
«El discípulo que Jesús amaba, recostado a su lado en la mesa»

Con ocasión de la Navidad pasada, viendo a María y al Niño, José A. Pagola nos dio alguna pista:

«Saber estar en silencio, acoger con sencillez su presencia y aliento. Recibir la paz y el amor que nos llega de nuestro interior… Aparecerán nuestros temores y heridas, nuestro pecado. No inquietar. Su presencia íntima y amistosa nos irá apaciguando y sanando»

«Felices los limpios de corazón, ellos verán a Dios», será el camino para hallar a Dios, cuidando la limpieza de corazón, la humildad y la sinceridad, condición para vivir la intimidad divina, la presencia amiga del Dios vivo…

    Qué sabrosa es la presencia del Dios vivo:
    es como miel que te empapa el paladar,
    es agua fresca que resbala por la frente;
    como la brisa que te moja desde el mar.

    Qué seguro es el amparo del Dios vivo:
    es como el brazo que sostiene al caminar;
    es la sonrisa que despierta la confianza,
    como la mano que te lleva a reposar.

    Grande el hombre que confía en el Dios vivo,
    es como el yunque que resiste al martillar.
    Que Dios ayude al que lucha por la vida,
    que Dios apoye al que ayuda a los demás.

    –Miguel Matos

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Vean también nuestra entrada «Qué es orar»
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María de Nazaret, Madre del silencio, el mejor modelo, siempre fiel y disponible, atenta a la voz de Dios. Canta desde Santiago de Chile el grupo universitario ‘Canto Católico’.

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La inteligencia espiritual


¿Qué es la inteligencia espiritual?
La capacidad de asombro ante lo desconocido, la ilusión infantil por imaginar lo imposible. Queda tanto por descubrir y conocer, que perder esa capacidad será morir.

Asombrarse es una facultad clave de la inteligencia espiritual, fue el principio del filosofar. Las personas espiritualmente inquietas se harán preguntas.

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– La imagen nos recuerda el parecer de Saint-Exupéry en El Principito: «Sólo vemos bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos».
– Mediante el entender espiritual desearemos descifrar el misterio de cuanto existe, el alma de todo: lo humano, lo divino, el universo.

La Biblia dirá que la inteligencia espiritual será puerta para el conocimiento de Dios. Por la búsqueda y por la súplica nos acercaremos al misterio personal de la divinidad que quiso darse a conocer.

El espíritu interior se refiere al yo personal de cada uno, mas lo espiritual se refiere así mismo a la presencia del Espíritu divino creador que habita sus criaturas, y en todo dejó algo de razón, de belleza y bondad.